Etiqueta: ictus

  • Kiko Rivera, hijo de Isabel Pantoja, sufre un ictus que le ha dejado secuelas

    Kiko Rivera, hijo de Isabel Pantoja, sufre un ictus que le ha dejado secuelas

    El dj y productor musical Kiko Rivera, de 42 años e hijo de Isabel Pantoja y del fallecido torero Francisco Rivera ‘Paquirri’, anunció este jueves que ha sufrido un ictus que le ha dejado «algunas pequeñas secuelas».

    Es el segundo ictus que ha sufrido Rivera, que explicó en sus redes sociales que en esta ocasión ha sido «un poco más fuerte» y que «probablemente el estrés ha tenido mucho que ver».

    «Llevo demasiado tiempo viviendo bajo una presión mediática constante, con mi nombre presente cada día en televisiones, redes sociales y titulares«, añadió, además de apuntar que espera recuperarse por completo con «tiempo, rehabilitación y mucho trabajo».

     

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    «La vida vuelve a darme una oportunidad. Y esta vez no pienso desaprovecharla», añadió Rivera, más conocido por sus apariciones televisivas para contar la complicada relación con su madre y hermana que por su carrera musical.

    También aseguró que ha intentado cuidar su salud y seguir adelante, «pero llega un momento en el que uno también necesita paz para vivir.»

    Por ello debe «poner límites y priorizar» su bienestar «por encima de todo», y «no seguir soportando situaciones que ponen en riesgo» su salud.

    El dj ha suspendido la gira de verano que tenía prevista, una decisión que calificó de difícil porque disfruta mucho de cada actuación.

     

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  • Microrrobots aplicarán fármacos con precisión en el cuerpo y evitarán los efectos secundarios

    Microrrobots aplicarán fármacos con precisión en el cuerpo y evitarán los efectos secundarios

    Un equipo internacional de científicos ha desarrollado un innovador sistema de microrrobots capaces de navegar por vasos sanguíneos y liberar medicamentos con precisión milimétrica, lo que promete reducir efectos secundarios y aumentar la eficacia de los tratamientos. El avance fue publicado este jueves en la revista Science.

    La tecnología fue diseñada por investigadores del Instituto ETH de Zúrich, encabezados por Salvador Pané i Vidal y Bradley Nelson, en colaboración con la Universidad de Barcelona y centros científicos de Alemania, Grecia, Portugal y China. El objetivo es mejorar la administración localizada de fármacos en enfermedades como el ictus y el cáncer.

    Actualmente, muchos tratamientos se administran de forma sistémica, afectando a todo el organismo, lo que puede generar efectos adversos y fallos clínicos. Con esta nueva tecnología, los fármacos se entregan directamente en el tejido enfermo, mediante cápsulas microrrobóticas que se guían de forma activa mediante un sistema de navegación electromagnética.

    “Con nuestro sistema, el medicamento se libera exactamente donde se necesita”, explicó Pané a EFE. Detalló que las cápsulas, biodegradables y rellenas de nanopartículas magnéticas y de tántalo, se dirigen con precisión a su objetivo, incluso en bifurcaciones vasculares o zonas de difícil acceso dentro del cuerpo humano.

    El sistema incluye el módulo de navegación “Navion”, un catéter personalizado y la cápsula con fármacos. Una vez alcanzado el destino, el microrrobot se disuelve sin causar daño, mientras que todo el proceso puede ser monitoreado en tiempo real mediante imágenes de rayos X.

    Los ensayos se han realizado con éxito en modelos animales. Inicialmente, los investigadores probaron la movilidad del sistema en vasos sanguíneos artificiales de silicona y luego en cerdos y ovejas. Las pruebas confirmaron que el sistema navega por estructuras complejas y libera el medicamento con alta precisión, incluso en vasos muy pequeños.

    Los investigadores planean ahora avanzar hacia estudios preclínicos enfocados en condiciones específicas como tumores, aneurismas, infecciones y accidentes cerebrovasculares. También evaluarán factores como la dosis óptima, la seguridad de los materiales y la eliminación de los microrrobots.

    Según Pané, si los ensayos en animales grandes confirman los buenos resultados, un primer estudio en humanos podría llevarse a cabo dentro de cinco a diez años. Sin embargo, en casos de alta necesidad clínica, el proceso podría acelerarse y comenzar en solo cinco años.