La actividad económica de El Salvador experimentó un crecimiento interanual de 4 % al cierre de 2025, según registros de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (Secmca).
En el último reporte del Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE), publicado este martes, el Consejo Monetario indicó que la región centroamericana, con excepción de Panamá, creció un 4.12 % interanual al cierre de 2025.
Ese crecimiento estuvo impulsado por Guatemala, que experimentó una expansión interanual de 4.71 % en su actividad económica, una medición mensual de la evolución de la economía y una aproximación al producto interno bruto (PIB).
Según el informe, la actividad económica de El Salvador tuvo un crecimiento interanual a diciembre del año pasado de 3.99 %, 1.53 puntos porcentuales más en comparación con la tasa de 2.46 % reportada en 2024.
El Salvador salió del último puesto en la región con el menor crecimiento, ya que, según el Consejo Monetario, Costa Rica reportó una expansión de 3.27 % al cierre de 2025, inferior en relación con el 6.09 % del año anterior.
Honduras experimentó un crecimiento interanual de 4.05 % del IMAE, mientras que Nicaragua registró un 4.06 %.
¿Qué rubro registró el mayor desempeño?
Los resultados finales del PIB salvadoreño se publicarán el 27 de marzo, según el calendario del Banco Central de Reserva (BCR), pero los datos publicados por la Secmca reafirman que la industria de la construcción se posicionó como el rubro de mayor desempeño, con una expansión de 30.2 %.
Las actividades financieras y de seguros se ubicaron en segundo lugar, con un crecimiento interanual de 5.2 % al cierre de 2025, seguidas por las actividades profesionales, científicas, técnicas, administrativas y de apoyo, con un 4.5 %.
Las industrias manufactureras crecieron 4 %; información y comunicaciones, 1.4 %; comercio al por mayor y al por menor, y reparación de vehículos, 4.3 %; y las actividades inmobiliarias, 1.9 %.
Dos rubros cerraron en negativo, con las actividades de administración pública y defensa, enseñanza, salud y asistencia social, con -7 %, así como la cadena de agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, con -0.6 %.
