Varios mandatarios latinoamericanos entre ellos el presidente salvadoreño Nayib Bukele, están convocados a una cumbre con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump este sábado 7 para abordar asuntos de seguridad hemisférica, migración y la influencia china en la región.
La cumbre, denominada Shield of the Americas (Escudo de las Américas), contará con figuras como Javier Milei (Argentina), Daniel Noboa(Ecuador), Santiago Peña (Paraguay), Nasry Asfura (Honduras), Rodrigo Paz (Bolivia) y José Antonio Kast, presidente electo de Chile, quien asistirá días antes de asumir oficialmente su cargo. El encuentro marca la primera reunión de este tipo organizada por Trump desde su regreso a la Casa Blanca.
Según fuentes diplomáticas, la cita, que se celebrará en el Trump National Doral Miami, busca articular un bloque regional alineado con la estrategia estadounidense frente al avance de China y garantizar posiciones conjuntas en foros internacionales. En ese sentido, se espera coordinar cooperación en seguridad y garantizar acceso a recursos estratégicos como litio, petróleo y alimentos.
El Presidente Trump ha subrayado la importancia del hemisferio occidental para Washington tras la reciente acción militar en Venezuela que terminó con la captura de Nicolás Maduro: “El dominio estadounidense en el hemisferio occidental nunca volverá a ser cuestionado. No ocurrirá”.
Para analistas, ese mensaje va más allá de los temas técnicos de la reunión y apunta a consolidar influencia política en la región.
Además de los mandatarios mencionados, también se ha conocido la asistencia de los presidentes de Panamá, Guyana y Trinidad y Tobago.
Aunque la estrategia de seguridad nacional estadounidense enfatiza la lucha contra organizaciones narcotraficantes y la contrarrestación de la influencia china, persisten dudas sobre el alcance real de la cumbre y las posibles contraprestaciones que ofrecerá Estados Unidos a sus aliados.
En un continente históricamente diverso y con liderazgos diferenciados, el resultado de este encuentro podría redefinir la posición de América Latina en el nuevo orden global.
