El Gobierno de México expresó a Estados Unidos su rechazo a que ciudadanos mexicanos deportados sean enviados primero a terceros países antes de retornar a territorio mexicano, informó este viernes la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez.
La funcionaria explicó que planteó la posición mexicana durante una reunión celebrada el jueves con el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson. «Nosotros manifestamos que respetamos las decisiones que tomen en otros países en política migratoria, pero que no compartimos que nuestros connacionales sean trasladados a un tercer país antes de llegar a México, puesto que nosotros los estamos recibiendo de manera directa y con un acuerdo que tenemos con ellos», afirmó Rodríguez.
Según la secretaria de Gobernación, Washington trasladó a ciudadanos mexicanos deportados hacia Guatemala, Honduras y Costa Rica antes de enviarlos de regreso a México. «Que si hay un acuerdo sigamos en ese acuerdo, que no necesitamos que los envíen a un tercer país», señaló durante la conferencia matutina del Gobierno mexicano.
Rodríguez, quien encabezó la conferencia ante la ausencia por gripe de la presidenta Claudia Sheinbaum, aseguró que México transmitió su postura de manera «respetuosa, pero firme, para decirles que no estamos de acuerdo con esa decisión». El Gobierno mexicano busca mantener los mecanismos existentes para recibir directamente a sus ciudadanos expulsados de Estados Unidos.
El reclamo ocurre después de que el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, confirmara que Estados Unidos envió a ese país alrededor de 2,300 mexicanos deportados durante 2026, frente a apenas 15 registrados en todo 2025. Los mexicanos llegan en vuelos estadounidenses junto con ciudadanos guatemaltecos deportados y permanecen menos de 24 horas en Guatemala antes de continuar por tierra hacia México.
Arévalo aclaró que Guatemala no funciona bajo esta modalidad como «tercer país seguro», debido a que los ciudadanos mexicanos únicamente permanecen en tránsito. Estados Unidos también trasladó este año a mexicanos hacia Honduras como parte de su política de deportaciones a terceros países, ampliada durante la administración del presidente Donald Trump.
Rodríguez destacó, por otra parte, una reducción del 96 % en la migración irregular hacia Estados Unidos, tanto de ciudadanos mexicanos como de otras nacionalidades. Previamente, el Gobierno de Sheinbaum reportó una disminución del 97.5 % en los encuentros de migrantes registrados por las autoridades estadounidenses en la frontera, al pasar de 305,608 en diciembre de 2023 a 5,433 en mayo pasado.
Pese al desacuerdo sobre el traslado de mexicanos deportados a terceros países, la secretaria calificó la relación entre México y Estados Unidos como «cordial» y «respetuosa». También aseguró que existe coordinación cotidiana en asuntos migratorios, comerciales y de seguridad, además de comunicación diaria entre el Instituto Nacional de Migración (INM) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza estadounidense (CBP).
