Un grupo de congresistas demócratas de Estados Unidos exigió a la Administración del presidente Donald Trump abandonar cualquier posibilidad de intervención militar en Cuba y rechazar el uso de la base naval de Guantánamo para detener migrantes cubanos.
La petición fue realizada a través de una carta enviada a los secretarios de Defensa, Pete Hegseth; de Estado, Marco Rubio; y de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, según información conocida este miércoles.
La misiva fue firmada por más de 30 legisladores demócratas encabezados por Delia Ramírez, representante del estado de Illinois, quienes calificaron de “ilegal” y “desestabilizadora” cualquier acción militar contra la isla caribeña.
Trump ha insinuado durante las últimas semanas la posibilidad de una intervención militar en Cuba. Incluso, durante un mitin realizado el pasado 2 de mayo, afirmó que tomaría control de la isla “casi de inmediato” después de finalizar la guerra en Irán.
“Dicha acción sería ilegal, profundamente desestabilizadora y catastrófica para la población cubana, además de aumentar aún más el desplazamiento, agravar el sufrimiento masivo y perjudicar los intereses de Estados Unidos en la región. Debe ser rechazada de forma inequívoca”, expresaron los legisladores en la carta.
Los congresistas también criticaron supuestos planes del Ejército estadounidense para trasladar migrantes cubanos hacia la base de Guantánamo en caso de un incremento migratorio desde Cuba hacia territorio estadounidense.
La preocupación surgió después de que un alto mando del Comando Sur mencionara esa posibilidad durante una audiencia en el Congreso celebrada en marzo pasado.
“Las políticas de Estados Unidos han tenido como objetivo deliberado a la población civil cubana y han contribuido a su desplazamiento, así como a su muerte. Planificar su detención en Guantánamo no es una respuesta a la migración, sino un intento de contener las consecuencias de las mismas políticas que la están provocando”, señalaron los demócratas.
Tras regresar a la Casa Blanca el año pasado, Trump anunció su intención de convertir la base naval de Guantánamo en un centro con capacidad para albergar hasta 30,000 migrantes detenidos en Estados Unidos.
La instalación es conocida internacionalmente por haber funcionado como centro de detención de sospechosos de terrorismo tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Por su parte, el Gobierno cubano advirtió este miércoles que una eventual intervención militar estadounidense provocaría una “catástrofe humanitaria” y un “baño de sangre” tanto para Cuba como para Estados Unidos.
Las declaraciones del canciller cubano, Bruno Rodríguez, ocurrieron un día después de que el secretario de Defensa estadounidense afirmara que Cuba representa “una amenaza para la seguridad nacional” de Estados Unidos.
