Etiqueta: inversión energética

  • Rusia inicia la construcción de una pequeña central nuclear en Uzbekistán

    Rusia inicia la construcción de una pequeña central nuclear en Uzbekistán

    La corporación estatal rusa Rosatom inició este martes la construcción de una pequeña central nuclear en la región de Yizak, al este de Uzbekistán, en el marco de nuevos acuerdos de cooperación energética entre ambos países.

    El director de Rosatom, Alexéi Lijachov, aseguró que el proyecto fortalece el posicionamiento internacional de Rusia en el sector nuclear, al consolidar su liderazgo en la exportación de tecnología energética.

    Según el funcionario, la obra generará encargos para empresas rusas por hasta $25,000 millones, además de crear alrededor de 1,000 empleos vinculados al desarrollo del proyecto.

    La planta nuclear, una vez operativa, permitirá cubrir aproximadamente el 15 % del consumo energético total de Uzbekistán, lo que contribuirá a diversificar su matriz energética.

    Rosatom destacó que la participación de compañías locales en este tipo de proyectos incrementa la capacidad de resistir el impacto de sanciones internacionales impuestas tras el inicio de la guerra en Ucrania en 2022.

    «Cuantas más empresas locales participen, mayor será la resiliencia. Esto se ha demostrado en la práctica en todos los lugares donde operamos», afirmó la empresa rusa.

    Este mismo día, ambas partes firmaron un acuerdo adicional que redefine la configuración de la central nuclear, integrando nuevas características técnicas al proyecto inicial.

    El plan contempla la instalación de dos unidades de potencia con reactores VVER-1000 de Generación III+ y otras dos con reactores RITM-200N, cada una con una capacidad de 55 MW.

    Además, Rosatom y la agencia uzbeka Uzatom acordaron una hoja de ruta para ampliar la cooperación en el ámbito nuclear y sectores relacionados.

    El proyecto forma parte de la estrategia de Rusia para fortalecer su diplomacia energética en Asia Central, una región clave donde también impulsa iniciativas similares, como en Kazajistán.

  • Foro impulsa $10,000 millones en inversión energética para El Salvador, Honduras y Guatemala

    Foro impulsa $10,000 millones en inversión energética para El Salvador, Honduras y Guatemala

    El Think HUGE Business and Investment Council realizó este martes en Tegucigalpa un foro para promover una agenda de integración energética en Centroamérica, con el objetivo de movilizar hasta $10,000 millones en inversiones y potenciar la generación de empleo.

    El director ejecutivo de HUGE, Greg Huger, destacó que la cooperación entre los sectores público y privado es clave para alcanzar una integración energética efectiva en la región.

    “Ni el sector privado, ni el sector público, ni los amigos internacionales lo pueden hacer solitos. Por eso estamos con esa iniciativa de HUGE que hemos estado empujando desde principios de 2024 para tener una colaboración entre los sectores y entre los países”, afirmó Huger durante el evento.

    El presidente de Honduras, Nasry ‘Tito’ Asfura, quien participó como orador principal, anunció que enviará reformas al Parlamento para permitir que las empresas privadas puedan “generar, negociar y vender” energía de forma directa.

    Uno de los principales retos señalados fue el funcionamiento del Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC), que enfrenta limitaciones legales y administrativas que dificultan su aprovechamiento y la firma de contratos a largo plazo.

    Huger explicó que la organización ha logrado movilizar $8,000 millones en inversiones y generar 250,000 empleos en los últimos cinco años, pero subrayó que la meta es elevar esa cifra a $10,000 millones en el corto plazo.

    “Sentimos buena voluntad entre los gobiernos de los tres países, con el apoyo de Estados Unidos para arreglar estas cosas y expandir el SIEPAC”, señaló Huger.

    Por su parte, el presidente de HUGE, Juan José Daboub, advirtió que la región necesita al menos 3,000 megavatios adicionales de capacidad eléctrica para atraer inversiones bajo el modelo de ‘nearshoring’.

    “La capacidad de la región para atraer inversión a largo plazo depende cada vez más del desempeño y de la confiabilidad de sus sistemas energéticos”, enfatizó Daboub.

    El presidente del Grupo Banco Ficohsa, Camilo Atala, resaltó la importancia de fortalecer la colaboración público-privada para mejorar la infraestructura energética y facilitar el financiamiento de proyectos.

    Atala señaló que, aunque existen condiciones legales para invertir, es necesario completar la “última milla” de financiamiento y actualizar el marco regulatorio para garantizar suficiente oferta energética.

    Durante el foro, se abordó el aumento de la demanda energética impulsada por el ‘friendshoring’, la manufactura avanzada y los servicios digitales, sectores que requieren mayor capacidad y estabilidad en el suministro eléctrico.

    Los participantes coincidieron en que persisten desafíos como la incertidumbre regulatoria, la falta de coordinación regional y limitaciones en la planificación energética, factores que frenan la inversión.

    Entre las propuestas discutidas se incluyó fortalecer el Mercado Eléctrico Regional (MER), avanzar en una hoja de ruta conjunta y mejorar la estabilidad regulatoria para generar confianza en los inversionistas.

     

  • El plan Trump para impulsar el crudo venezolano, una ruta plagada de complejos obstáculos

    El plan Trump para impulsar el crudo venezolano, una ruta plagada de complejos obstáculos

    El ambicioso plan del presidente estadounidense, Donald Trump, planteado para la industria petrolera venezolana tras la captura de Nicolás Maduro tiene ante sí una compleja mezcla de obstáculos técnicos, financieros y políticos que hacen muy difícil resucitar los anteriores niveles de producción de crudo en el país caribeño.

    Venezuela ha pasado de los 3 millones de barriles diarios que producía antes de la llegada del chavismo, hace más de un cuarto de siglo, a producir apenas un millón en la actualidad, una situación que los expertos atribuyen a la corrupción, a la falta de mantenimiento y también a los crecientes paquetes de sanciones de Washington.

    Esto incluye la orden del Gobierno Trump del año pasado para bloquear la producción de Chevron, la única petrolera estadounidense con presencia en el país y que ahora mantiene solo los mínimos procedimientos operativos en suelo venezolano.

    El economista Gustavo García, que es coordinador del equipo económico de la opositora venezolana Maria Corina Machado, consideró esta semana en un foro celebrado por el Atlantic Council de Washington que la producción se podría aumentar rápidamente reinvirtiendo en infraestructura en un plazo de unos 3-4 años, pero ve el principal problema en el sector eléctrico.

    «Para producir crudo necesitas proveer, incluso incrementar el suministro eléctrico, y el sector eléctrico (venezolano) está en ruinas», apuntó García, que consideró necesario contar con financiación de organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para esta problemática.

    Tras la captura de Maduro, Trump se reunió con representantes de compañías petroleras de todo el mundo y aseguró que se invertirán «al menos 100.000 millones de dólares» para reavivar el sector y exprimir el potencial de unas reservas que el Servicio Geológico de EE.UU. estima que pueden superar los 600.000 millones de barriles recuperables, principalmente en la Faja del Orinoco.

    Trump sabe además que las refinerías estadounidenses, en particular las que operan en la costa del Golfo de México, son expertas a la hora de procesar crudos pesados como el de Venezuela.

    Sin embargo David Goldwyn, presidente de la consultora energética Goldwyn Global Strategies, consideró en el foro del Atlantic Council que las metas de Trump son poco realistas, ante la «enorme labor» que supone tratar de controlar la economía venezolana, como pretende el presidente estadounidense, y la falta de claridad en el proyecto de transición política.

    Para comprometerse con el plan de Trump, las empresas necesitan solventar las dudas que tienen con respecto a la gobernanza del país (donde ahora rige una administración interina chavista), a su situación financiera y a la seguridad que se les puede brindar a sus inversiones y operaciones.

    En ese sentido, ExxonMobil, la mayor petrolera estadounidense, ya expresó sus dudas durante la reunión con Trump a la hora de regresar a Venezuela, de donde salió en 2007 al negarse a aceptar los nuevos contratos que proponía el Gobierno venezolano, a quien la empresa llevó a los tribunales para que se la compense por la nacionalización de sus activos.

    Por su parte, Luisa Palacios, investigadora sénior adjunta de la Universidad de Columbia, estimó factible alcanzar los 1,5 millones de barriles diarios o incluso algo más sin una inversión de capital significativa, pero afirmó que para ir más allá hace falta pasar de la fase de «estabilización» del país que actualmente gestiona el Gobierno Trump a una de «recuperación».

    Para Palacios esa fase implica cambios más profundos en asuntos como el estado de derecho o la seguridad en el país.

    Francisco Monaldi, director del Programa de Energía para América Latina de la Universidad de Rice, se mostró de acuerdo en este sentido, incidiendo en que, pese a lo rápido evoluciona la situación en Venezuela, hay muchas cuestiones «no resueltas».

    Entre ellas está, por ejemplo, el cómo absorbería el mercado global esos nuevos volúmenes de producción de Venezuela teniendo que vender el crudo sin los descuentos que se aplicaban a clientes de Irán, Rusia o China en un momento en el que el precio del barril está en su mínimo en dos años.

  • BlackRock negocia la compra de AES por $38,000 millones en una megatransacción que incluye El Salvador

    BlackRock negocia la compra de AES por $38,000 millones en una megatransacción que incluye El Salvador

    La compañía Global Infrastructure Partners (GIP), propiedad del gigante financiero BlackRock, está a punto de cerrar la adquisición de AES Corporation, una de las mayores empresas de generación y distribución de energía del mundo y con fuerte presencia en El Salvador, en una operación valorada en $38,000 millones, según reveló el Financial Times.

    De concretarse, esta compra sería una de las más grandes del sector energético e infraestructura a nivel global, y marcaría un hito para BlackRock, que adquirió GIP el año pasado por $12,500 millones.

    El acuerdo valoraría a AES por encima de su capitalización bursátil actual ($9,400 millones), ya que el monto total incluye aproximadamente $29,000 millones en deuda, según fuentes cercanas a las negociaciones. Esto eleva el valor empresarial de la operación por encima del valor de mercado, posicionándola como una de las adquisiciones más relevantes del sector en los últimos años.

    ¿Quién es AES Corporation?

    La compañía estadounidense AES Corp, con sede en Arlington, Virginia, es una empresa de servicios públicos listada en bolsa que opera en 14 países, incluyendo El Salvador, donde mantiene una fuerte presencia desde 1998.

    A nivel global, AES cuenta con más de 9,000 empleados y ha enfocado sus inversiones recientes en proyectos de energías renovables, clave para el funcionamiento de centros de datos de grandes tecnológicas como Microsoft, Meta y Alphabet (Google).

    En El Salvador, AES es propietaria de las distribuidoras AES CAESS, AES CLESA, AES EEO y AES DEUSEM, atendiendo a más de 1.56 millones de clientes. También gestiona múltiples proyectos de energía solar y biogás, incluyendo: Bósforo (100 MW en 10 plantas, en asocio con CMI); Cuscatlán Solar (10 MW); Opico Power (5.2 MW); AES Meanguera del Golfo (1.3 MW con sistema híbrido solar + baterías); Moncagua (2.5 MW) y  Nejapa Biogás (6 MW).

    GIP, una fuerza en infraestructura global

    GIP gestiona cerca de $200 mil millones en activos y tiene inversiones en sectores clave como aeropuertos (Gatwick, Londres) y oleoductos en EE.UU. y Medio Oriente. En 2023, cerró una transacción de $6,200 millones para adquirir la empresa de servicios públicos Allete.

    La posible adquisición de AES se alinea con el creciente interés de grandes fondos en infraestructura energética y data centers, impulsado por la creciente demanda de energía derivada del auge de la inteligencia artificial.

    Tras conocerse la noticia, las acciones de AES subieron casi un 15 % en la Bolsa de Nueva York, revirtiendo parcialmente la caída del 30 % que acumularon durante el último año, tras perder atractivo frente a inversionistas debido al retiro de incentivos fiscales a energías verdes bajo la administración Trump.