El presidente de Israel, Isaac Herzog, iniciará este miércoles una gira oficial de cuatro días por Panamá y Costa Rica, con el objetivo de reforzar las relaciones diplomáticas y la cooperación con ambas naciones.
La Presidencia israelí calificó el viaje como una “visita histórica”, destacando la importancia de los vínculos con América Latina y el impulso reciente en las relaciones con países de Centroamérica.
El mandatario comenzará su agenda en Panamá, en lo que será la primera visita oficial de un presidente israelí a ese país, marcando un hito en la relación bilateral.
Durante su estancia, Herzog sostendrá reuniones con el presidente panameño, José Raúl Mulino, y miembros de su gabinete para abordar temas de cooperación y fortalecimiento de lazos estratégicos.
Además, el jefe de Estado israelí tiene previsto reunirse con representantes de la comunidad judía en Panamá como parte de su agenda diplomática.
Posteriormente, Herzog viajará a Costa Rica, donde participará en la toma de posesión de la presidenta electa Laura Fernández Delgado.
El mandatario acudirá al acto por invitación del presidente saliente Rodrigo Chaves Robles, en un gesto que refuerza las relaciones bilaterales entre ambos países.
En territorio costarricense, también asistirá a una cena oficial con jefes de Estado y sostendrá encuentros con figuras de la comunidad judía local.
«La visita del presidente Herzog a Panamá y Costa Rica refleja la importancia de los lazos de Israel con los países de América Latina y el renovado impulso en las relaciones de Israel con las naciones de Centroamérica y Sudamérica».
El gobierno israelí subrayó que esta gira busca consolidar alianzas en distintos ámbitos, incluyendo cooperación política, económica y social.
Con esta visita, Israel apuesta por fortalecer su presencia diplomática en la región y afianzar vínculos con aliados estratégicos.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, afirmó el domingo que el conflicto con Irán sigue abierto y que podrían registrarse nuevos acontecimientos en cualquier momento, en medio de la incertidumbre por el fin de la tregua vigente.
Durante una ceremonia en Jerusalén junto al presidente de Argentina, Javier Milei, el mandatario israelí insistió en que la situación aún no está resuelta, a pocos días de que expire el alto al fuego pactado entre Estados Unidos y la República Islámica.
“¿Quién sabe qué traerá mañana, o pasado mañana?”, dijo el mandatario durante su intervención.
Netanyahu también hizo referencia, en tono jocoso, a la coincidencia entre las visitas de Milei y momentos clave del conflicto, recordando que en junio de 2025 el presidente argentino abandonó Israel justo cuando inició la guerra de doce días contra Irán.
“Pero estoy convencido de que, gracias a la claridad moral que caracteriza nuestra alianza —nuestra gran alianza con Estados Unidos-, lograremos nuestros objetivos y llevaremos más luz y más esperanza a los pueblos libres del mundo”, afirmó.
Las declaraciones se producen en la antesala del vencimiento de una tregua de dos semanas impulsada por Estados Unidos, tras un periodo de enfrentamientos regionales que se extendió por 40 días y elevó la tensión en Medio Oriente.
Está previsto que las negociaciones entre Washington y Teherán se reanuden en Pakistán antes de la fecha límite, con el objetivo de alcanzar un acuerdo que permita una paz duradera.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el envío de una delegación encabezada por el vicepresidente JD Vance a Islamabad para retomar las conversaciones con Irán, a quien advirtió con acciones contundentes si no se alcanza un pacto.
En paralelo, el bloqueo en el estrecho de Ormuz mantiene la presión sobre el escenario internacional, mientras autoridades israelíes reiteran que el conflicto aún no ha concluido.
Oriente Medio vivió el sábado una nueva escalada de tensiones tras la decisión de Irán de reinstaurar un control estricto en el estrecho de Ormuz, una de las rutas petroleras más importantes del mundo.
La medida se produce luego de que Teherán acusara a Estados Unidos de obstaculizar el tránsito marítimo en la zona, en medio de un frágil alto el fuego que podría romperse en los próximos días.
El Cuartel General Central Jatam al Anbiya indicó que no se permitirá la apertura del paso, ni siquiera para buques comerciales, mientras persista lo que consideran bloqueo estadounidense.
En paralelo, el Gobierno británico denunció que patrulleras iraníes abrieron fuego contra un petrolero cerca de Omán, aunque sin reportar víctimas.
El estrecho de Ormuz permanece bajo restricciones desde el 28 de febrero, cuando comenzó la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel en la región.
Irán confirmó que analiza propuestas presentadas por Washington a través de Pakistán, pero advirtió que no hará concesiones en las negociaciones.
“La República Islámica de Irán está evaluando (las propuestas de EE.UU.) y no ha dado aún una respuesta”, señaló el Consejo Supremo de Seguridad Nacional.
El organismo insistió en que no aceptará “ninguna concesión” y condicionó cualquier avance a que Estados Unidos retire lo que calificó como demandas excesivas.
Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump aseguró que su país no cederá ante presiones y advirtió sobre una posible reanudación de ataques.
“No pueden chantajearnos”, afirmó el mandatario, quien dejó abierta la posibilidad de no extender el alto el fuego si no hay avances antes del miércoles.
Trump también indicó que las conversaciones continúan, aunque bajo una postura firme por parte de Washington.
En otro frente, la tensión se trasladó al sur del Líbano, donde un ataque contra una patrulla de Naciones Unidas dejó un casco azul muerto y tres heridos.
Francia responsabilizó al grupo Hizbulá, aunque la organización negó su participación en el incidente.
El Ejército de Israel confirmó bombardeos en la zona, argumentando acciones de defensa propia, en medio de cuestionamientos por una posible violación del alto el fuego.
El panorama regional refleja un incremento de la inestabilidad, con múltiples focos de conflicto que complican la posibilidad de un acuerdo inmediato.
El director del Mossad, David Barnea, afirmó que los objetivos de Israel en su confrontación con Irán no se han completado y que solo se alcanzarán con un cambio de régimen en el país persa.
Durante un discurso por el Día Internacional de Recuerdo del Holocausto, Barnea sostuvo que la estrategia israelí va más allá de las acciones militares recientes y apunta a una transformación política en Teherán.
“Nuestro compromiso solo se cumplirá cuando este régimen extremista sea reemplazado. El régimen que quiere destruirnos debe desaparecer del mundo”, declaró el funcionario en su intervención.
El jefe de inteligencia destacó además el papel de las fuerzas israelíes en la neutralización de amenazas, particularmente los sistemas de misiles que, según indicó, representaban un riesgo para la población de Israel.
Barnea señaló que estas operaciones se ejecutaron en coordinación con aliados internacionales, a los que describió como “la potencia más fuerte del mundo”, en una acción conjunta basada en principios de justicia y libertad.
“El Mossad actuó una vez más con total transparencia (…) No creíamos que esta misión se iba a completar inmediatamente después de que cesaran los combates, sino que también planeamos que nuestra campaña continuara y se manifestara incluso después de los ataques en Teherán”, agregó.
Las declaraciones reflejan la postura de Israel de mantener una presión constante sobre Irán, en medio de crecientes tensiones en la región y tras recientes acciones militares en territorio iraní.
El pronunciamiento también deja entrever que el conflicto podría prolongarse, dado que los objetivos planteados incluyen cambios estructurales en el liderazgo iraní.
La comunidad judía en El Salvador conmemoró la noche del lunes el holocausto, la huella de uno de los capítulos más oscuros de la historia, recitando poemas, encendiendo velas y enseñando a las nuevas generaciones que la memoria, aunque duela, es imprescindible conservarla.
Esta conmemoración es conocida en la tradición israelí como Yom HaShoá.
“El Holocausto no es un acontecimiento histórico abstracto… es parte de nuestra historia personal y de la realidad en la que crecimos; hoy recordamos a mis bisabuelos, recordamos también a mis tíos abuelos y muchos otros que fueron asesinados”, expresó el embajador de Israel en Guatemala y El Salvador, Alon Lavi.
La presidenta de la comunidad israelita en El Salvador, Sylvia Lerner de Freund, recordó que el exterminio de seis millones de judíos, incluyendo un millón y medio de niños, fue un proceso sistemático y planificado en todos sus niveles.
Enfatizó que no se trató de un hecho aislado ni accidental, sino del resultado de la deshumanización progresiva, impulsada por leyes injustas y por el silencio de quienes no alzaron la voz a tiempo.
“Cada uno de ellos tenía un nombre, una familia, una historia… eran niños que soñaban, padres que trabajaban, personas que amaban”, expresó, al destacar la dimensión humana detrás de las cifras.
Alon Lavi, Embajador de Israel en Guatemala y El Salvador
Antisemitismo en aumento
El embajador Lavi, señaló que en los últimos años se ha registrado un aumento significativo de manifestaciones antisemitas tanto en el espacio público como en el digital, lo que consideró una señal de alerta.
“Hoy es contra los judíos, mañana podría ser contra cualquiera que no encaje”, advirtió, al llamar a una acción conjunta frente a este fenómeno.
El diplomático también destacó que el Holocausto no es un hecho lejano, sino una realidad que forma parte de la historia personal de muchas familias.
Lerner de Freund también advirtió que el antisemitismo no ha desaparecido, sino que persiste en la actualidad bajo nuevas formas, como la desinformación, los discursos disfrazados de opinión y la negación de la verdad histórica.
Durante la conmemoración se mostraron fotos que documentan el holocausto sufrido en la Segunda Guerra Mundial.
Reflexión sobre el origen del odio
El rabino Juan Pablo Ossandon inició su intervención con una pregunta: “¿quiénes fueron los nazis?”, planteando una reflexión sobre el origen del odio desde la tradición judía.
Explicó que el eje central de la Torá se resume en el mandato “ama a tu prójimo como a ti mismo”, y señaló que el incumplimiento de este principio —especialmente hacia los más vulnerables— constituye una forma de idolatría.
En esa línea, advirtió que el nazismo representó precisamente ese quiebre: una expresión de deshumanización basada en el odio y la opresión.
“Me niego a ver en los perpetradores del Holocausto a monstruos… fueron seres humanos”, afirmó, al tiempo que explicó que deshumanizarlos impide comprender de lo que es capaz el ser humano.
El rabino también alertó que estas tragedias no surgen de forma repentina, sino que se construyen progresivamente: “el nazismo no comenzó con cámaras de gas… comenzó con palabras”.
Ossandon subrayó que la responsabilidad de evitar que hechos similares se repitan recae en cada persona y en las decisiones cotidianas.
La presidenta de la comunidad israelita en El Salvador, Sylvia Lerner de Freund, recordó que el exterminio de seis millones de judíos, incluyendo un millón y medio de niños, fue un proceso sistemático y planificado en todos sus niveles.
No repetición
Por su parte, el embajador de Alemania en El Salvador, Friedo Sielemann, advirtió que la sociedad tiende a olvidar incluso hechos que ha vivido, y con mayor razón aquellos que ocurrieron hace más de 80 años, por lo que insistió en la importancia de mantener vivo el recuerdo.
“Hay que ver, la gente olvida… incluso cosas que uno mismo ha experimentado”, expresó.
El diplomático sostuvo que comprender la crueldad humana es clave para evitar su repetición y señaló que solo a través de ese entendimiento se puede trabajar para impedir que una tragedia similar vuelva a ocurrir.
También subrayó que cada año hay menos sobrevivientes capaces de relatar lo ocurrido, por lo que consideró fundamental preservar sus testimonios y hacerlos accesibles. En ese sentido, afirmó que “las historias de los sobrevivientes son más poderosas que cualquier ensayo histórico”.
Sielemann remarcó además que, aunque las generaciones actuales no tengan una culpa directa, sí tienen la responsabilidad de recordar y no permitir el olvido.
La isla iraní de Jarg, principal terminal petrolera del país, fue atacada este martes por Estados Unidos e Israel, en medio de la creciente tensión por el plazo impuesto para reabrir el estrecho de Ormuz.
Según la agencia Mehr, varios misiles lanzados desde aviones de combate o buques impactaron distintos puntos del enclave, provocando explosiones en la zona estratégica.
Hasta el momento, las autoridades iraníes no han detallado el nivel de daños ocasionados en los depósitos de combustible ni en las terminales de carga afectadas por los ataques.
De forma paralela, Estados Unidos confirmó bombardeos contra “docenas” de objetivos militares en la isla, de acuerdo con fuentes oficiales citadas por la cadena Fox.
El reporte señala que los ataques alcanzaron búnkeres, estaciones de radar y depósitos de munición, sin que se haya desplegado tropas en tierra, ya que la operación se limitó a acciones aéreas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había advertido previamente sobre la posibilidad de tomar control de esta isla, por donde transita el 90 % de las exportaciones petroleras de Irán, tras ofensivas iniciadas a mediados de marzo.
Estos nuevos bombardeos ocurren a pocas horas de que venza el ultimátum fijado por Washington para que Irán reabra el estrecho de Ormuz antes de las 20:00 hora de Washington.
El mandatario ha advertido que, de no cumplirse la exigencia, Estados Unidos atacará plantas eléctricas y puentes en territorio iraní.
Desde el inicio del conflicto, Irán mantiene bloqueado el tránsito en el estrecho de Ormuz, permitiendo únicamente el paso de buques de países aliados, una medida que ha impactado el mercado internacional al encarecer el precio del petróleo.
Irán confirmó este lunes la muerte del jefe de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria, Majid Jademi, tras un ataque atribuido a Estados Unidos e Israel, en el contexto de una ofensiva militar iniciada a finales de febrero que ha provocado miles de víctimas en el país.
La Guardia Revolucionaria informó en un comunicado que Jademi murió durante la madrugada en lo que calificó como una acción del “enemigo estadounidense-sionista”, según reportó la televisión estatal iraní.
“Jademi ha alcanzado la gracia del martirio en un ataque criminal terrorista del enemigo estadounidense-sionista durante la madrugada de hoy”, indicó la institución en su pronunciamiento oficial.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció este lunes la muerte del jefe de la inteligencia de la Guardia Revolucionaria, Mayid Jadamí, en uno de sus ataques contra Teherán, asegurando que se trataba de «uno de los tres altos mandos de la organización»
El organismo destacó la trayectoria del militar, resaltando su papel durante casi cinco décadas al servicio del país, y aseguró que su legado será clave para las futuras labores de Inteligencia.
“Durante casi medio siglo de defensa honesta y valiente de la revolución, el distinguido general ha realizado contribuciones importantes, duraderas e instructivas en los campos de la Inteligencia y la seguridad, que pueden servir de guía para la comunidad de inteligencia del país durante muchos años, especialmente a la hora de enfrentarse a enemigos extranjeros a nivel estratégico y a sus siniestros y malvados planes para infiltrarse y desestabilizar la seguridad y la paz de Irán”, señaló.
Jademi había asumido el cargo en junio de 2025, tras sustituir a Mohamad Kazemi, quien también murió durante la guerra de doce días impulsada por Estados Unidos e Israel contra Irán en verano.
La ofensiva en curso ha dejado hasta ahora 2,076 muertos, de los cuales 216 son menores de edad, según cifras oficiales iraníes.
Además, la Media Luna Roja iraní reportó que los bombardeos han destruido o dañado más de 100,000 edificios civiles, incluidos cerca de 40,000 en Teherán, así como unas 600 escuelas y casi 300 centros de salud en las últimas cuatro semanas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que la ofensiva militar contra Irán podría concluir en un plazo de “dos o tres semanas”, tras asegurar que su principal objetivo ya fue alcanzado.
Desde la Casa Blanca, el mandatario sostuvo que Teherán ya no representa una amenaza nuclear, al afirmar que “no tendrá armas nucleares” tras las acciones impulsadas junto a Israel.
“Hemos logrado un cambio de régimen. Ahora bien, el cambio de régimen no era uno de mis objetivos. Mi objetivo era que no tuvieran armas nucleares, y ese objetivo se ha alcanzado. No tendrán armas nucleares. Pero estamos terminando el trabajo, y creo que lo lograremos en unas dos semanas, tal vez un par de días más”, declaró.
El Presidente de Estados Unidos reiteró que Irán no podrá desarrollar armamento nuclear en el corto plazo y defendió la ofensiva como una medida necesaria frente a lo que calificó como un liderazgo radical.
“Y cuando estén listos, tal vez dentro de mucho tiempo, tendréis un presidente como yo que irá allí y los derrotará contundentemente”, agregó.
Pese a la dureza de sus declaraciones, Trump también apuntó a un posible escenario de negociación con nuevas autoridades iraníes, a las que describió como “más razonables”.
“Quieren llegar a un acuerdo más que yo”, afirmó, al tiempo que insistió en que el conflicto se resolverá en un periodo breve.
El mandatario también se refirió al impacto económico del conflicto, especialmente en el precio del petróleo y el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos del comercio energético global.
En ese sentido, marcó distancia sobre la responsabilidad de Estados Unidos en garantizar el tránsito en la zona y señaló que otros países deberían encargarse de asegurar sus propios suministros.
“Lo que pase en el estrecho no va a tener nada que ver con nosotros”, subrayó, al reiterar que las tropas estadounidenses abandonarán la región en las próximas semanas.
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó el martes que su país no descarta ninguna opción militar en el conflicto que mantiene junto a Israel contra Irán, incluida una eventual incursión terrestre.
Durante una conferencia en el Pentágono, el funcionario sostuvo que revelar estrategias limitaría las capacidades de Washington, por lo que insistió en mantener un enfoque abierto en el desarrollo de la guerra.
“No vamos a cerrar ninguna opción. No se puede librar y ganar una guerra si se revela lo que uno está dispuesto a hacer o no, incluyendo el despliegue de tropas sobre el terreno”, declaró.
Hegseth explicó que esta postura busca generar incertidumbre en Irán, al señalar que existen múltiples formas en las que Estados Unidos podría actuar militarmente en el terreno.
“Si fuera necesario” podrían “ejecutar esas opciones”, añadió el secretario, al tiempo que remarcó que la clave es no anticipar decisiones estratégicas frente al adversario.
“Quizás las negociaciones funcionen, o tal vez exista un enfoque diferente. La clave está en ser impredecible y, ciertamente, no permitir que nadie sepa qué es lo que uno está dispuesto a hacer o a dejar de hacer”, indicó.
No obstante, subrayó que el presidente de Estados Unidos ha aprendido de conflictos anteriores y evitará repetir errores de intervenciones prolongadas como las de Irak y Afganistán.
En el marco del conflicto iniciado el 28 de febrero, Estados Unidos ha incrementado su presencia militar en Oriente Medio, con cerca de 50,000 efectivos desplegados en la región.
Según reportes citados por medios estadounidenses, el Pentágono evalúa operaciones limitadas en territorio iraní, que incluirían acciones quirúrgicas con fuerzas especiales y tropas convencionales durante varias semanas.
Irán lanzó este martes una advertencia directa contra casi una veintena de grandes empresas estadounidenses, incluyendo firmas tecnológicas, al señalarlas como posibles objetivos de ataques en medio de la escalada de tensiones con Estados Unidos e Israel.
El pronunciamiento fue emitido por la Guardia Revolucionaria iraní, que justificó la amenaza como respuesta a la ofensiva militar iniciada por ambos países contra territorio iraní hace un mes.
“Dado que el elemento principal en el diseño y el seguimiento de los objetivos terroristas son las empresas estadounidenses de TC (Tecnologías de la Información) e IA (Inteligencia Artificial), y estas están respondiendo a dichas operaciones terroristas, a partir de ahora las principales instituciones implicadas en operaciones terroristas serán nuestros objetivos legítimos”, indicó el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI).
Según el comunicado, las empresas fueron señaladas por presuntamente ignorar advertencias previas de Teherán para cesar su participación en acciones consideradas hostiles por el régimen iraní.
“Han ignorado (sus) repetidas advertencias sobre la necesidad de detener las operaciones terroristas, y hoy tanto ustedes como sus aliados israelíes han causado la muerte de varios ciudadanos iraníes”, agregó el organismo.
Entre las compañías mencionadas se encuentran Microsoft, Apple, Google, Meta, Boeing y Tesla, además de otras firmas como Cisco, HP, Intel, Oracle, IBM, Dell, Nvidia y J.P. Morgan, entre otras.
Las autoridades iraníes incluso recomendaron a los trabajadores de estas empresas abandonar sus puestos laborales, al tiempo que pidieron a residentes cercanos alejarse de las instalaciones en un radio de un kilómetro para evitar posibles riesgos.
En paralelo, Irán confirmó que la ofensiva ejecutada por Estados Unidos e Israel a finales de febrero ha dejado más de 2,000 fallecidos, incluyendo altos funcionarios del aparato estatal y figuras clave del liderazgo político y militar.
Este nuevo episodio eleva la tensión geopolítica internacional y abre la posibilidad de una ampliación del conflicto, con implicaciones directas para el sector tecnológico y financiero a nivel global.