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  • Liberan a 100 estudiantes secuestrados en Nigeria por grupo armado

    Liberan a 100 estudiantes secuestrados en Nigeria por grupo armado

    Al menos 100 estudiantes de los 303 secuestrados el pasado noviembre en la Escuela Católica St. Mary’s, ubicada en el estado de Níger, al norte de Nigeria, fueron liberados por el gobierno del presidente Bola Ahmed Tinubu, confirmó este lunes la Asociación Cristiana de Nigeria (CAN).

    El reverendo Joseph Hayyab, presidente de la CAN en los estados del norte del país africano, declaró que la Oficina del Asesor de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) y autoridades estatales comunicaron oficialmente la liberación de los menores. “Sí, el gobierno nos ha informado de la liberación de cien estudiantes. La Oficina del Asesor de Seguridad Nacional (NSA) y el gobierno estatal nos confirmaron la liberación”, indicó Hayyab.

    Del total de 303 estudiantes y 12 miembros del personal educativo capturados por hombres armados entre el 21 y 22 de noviembre, al menos 50 lograron huir por sus propios medios. Sin embargo, aún permanecen secuestrados unos 153 menores y la totalidad del cuerpo docente.

    “Estamos listos para recibir a los niños. Los padres y todos han sufrido mucho por el secuestro y estamos ansiosos por tenerlos de vuelta”, expresó el reverendo Hayyab, quien además reconoció el esfuerzo gubernamental. El obispo Bulus Yohanna, presidente de la CAN en el estado de Níger y dueño del colegio atacado, también confirmó la liberación parcial. “Hemos sido informados de la liberación de 100 estudiantes. Aún no los tenemos con nosotros. Esperamos que el gobierno nos los entregue lo antes posible. También esperamos que los demás sean liberados lo antes posible», señaló.

    Como parte de las medidas de seguridad, el Gobierno nigeriano ordenó el cierre temporal de 41 internados en los estados de Níger, Kebbi, Plateau y Benue, zonas que se han convertido en epicentro de secuestros y asesinatos. Además, la Policía ha desplegado unidades tácticas, personal militar y organismos de rescate en la búsqueda de los menores desaparecidos.

    Un informe de Unicef, publicado en abril de 2024, revela que apenas el 37 % de las escuelas en los estados afectados por conflictos en Nigeria cuentan con sistemas de alerta temprana frente a amenazas. Este tipo de ataques se atribuye a grupos armados conocidos como “bandidos”, que realizan secuestros y extorsiones a cambio de rescates, y que las autoridades suelen calificar como “terroristas”.

    Además de la violencia de estos grupos, Nigeria también enfrenta desde 2009 los ataques del grupo yihadista Boko Haram, activo principalmente en el noreste del país, así como de su escisión desde 2016, el Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP, por sus siglas en inglés). Uno de los casos más recordados fue el secuestro de 276 niñas en una escuela de Chibok en 2014, de las cuales al menos 91 aún siguen desaparecidas, según datos de la ONU.

     

  • Secuestran a 303 estudiantes y 12 profesores en colegio de Nigeria

    Secuestran a 303 estudiantes y 12 profesores en colegio de Nigeria

    Un total de 303 estudiantes y 12 profesores fueron secuestrados el viernes durante un ataque armado en la Escuela Secundaria Católica St. Mary’s, en la localidad de Papiri, estado de Níger, al norte de Nigeria, según confirmó este sábado la Asociación Cristiana de Nigeria (CAN).

    El presidente de la CAN en Níger, obispo Bulus Yohanna, detalló que “tras finalizar el censo y la verificación, el número actualizado de estudiantes secuestrados de la escuela es de 303, mientras que el de profesores secuestrados se mantiene en 12. Por lo tanto, el número total de personas secuestradas es de 315”.

    Los estudiantes raptados, entre 10 y 18 años, son tanto hombres como mujeres. El Gobierno de Nigeria ordenó el cierre temporal de 41 colegios internos ubicados en zonas vulnerables tras este nuevo ataque, según anunció Binta AbdulKadir, directora de Educación Secundaria Superior del Ministerio Federal de Educación. La medida incluye colegios en los estados de Níger, Kebbi, Plateau y Benue, regiones severamente golpeadas por secuestros y asesinatos.

    El internado fue atacado alrededor de las 2:00 de la madrugada (1:00 GMT), pocos días después del secuestro de 25 niñas en otra escuela y del ataque a la Iglesia Apostólica de Cristo en Eruku, donde dos personas murieron y 38 feligreses fueron secuestrados.

    Wasiu Abiodun, portavoz de la Policía de Níger, informó que “unidades tácticas de la Policía, efectivos militares y otros organismos de seguridad se han desplegado en la zona, rastreando el bosque con el fin de rescatar a los estudiantes”.

    Un informe de UNICEF de abril de 2024 advirtió que solo el 37 % de los colegios en diez estados nigerianos afectados por violencia cuentan con sistemas de alerta temprana ante amenazas.

    Bandas armadas conocidas como “bandidos”, responsables de estos ataques, operan principalmente en el centro y noroeste del país, donde cometen asaltos y secuestros masivos para exigir rescates. En algunos casos, las autoridades los han calificado de grupos “terroristas”.

    Además, Nigeria enfrenta desde 2009 la amenaza del grupo yihadista Boko Haram en el noreste, sumado a la presencia del Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP), escisión del primero desde 2016. En 2014, Boko Haram secuestró a 276 niñas en Chibok, de las cuales, según la ONU, al menos 91 aún permanecen desaparecidas.

  • Nigeria afirma que declaraciones de Trump envalentonan a grupos violentos en el país

    Nigeria afirma que declaraciones de Trump envalentonan a grupos violentos en el país

    El Gobierno de Nigeria responsabilizó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de haber incentivado a grupos violentos en el país, luego de unas declaraciones en las que el mandatario acusó a la administración nigeriana de permitir ataques contra cristianos.

    George Akume, secretario del Gobierno de la Federación, advirtió que los recientes mensajes desde Washington “envalentonaron inadvertidamente a grupos violentos oportunistas que buscan explotar la narrativa internacional y atacar objetivos vulnerables”.

    “El Gobierno rechaza cualquier afirmación de que el conflicto equivalga a un genocidio y reitera su compromiso de proteger a todos los ciudadanos, sin distinción de religión”, afirmó Akume.

    A inicios de noviembre, el presidente Trump acusó al gobierno nigeriano de ignorar ataques contra comunidades cristianas y amenazó con tomar acciones militares. “Estoy instruyendo por la presente a nuestro Departamento de Guerra que se prepare para posibles acciones… Será rápido, brutal y dulce, justo como los matones terroristas atacan a nuestros queridísimos cristianos”, escribió el mandatario en su red TruthSocial.

    Las declaraciones se produjeron poco antes de una serie de ataques violentos en Nigeria. El miércoles, hombres armados asaltaron una iglesia en el oeste del país, donde asesinaron al menos a dos personas y secuestraron a un número indeterminado de feligreses, incluido el pastor. Un día antes, otras 25 niñas fueron secuestradas en un internado del estado de Kebbi (noroeste), pese a advertencias previas de inteligencia.

    Akume recordó que los ataques son perpetrados tanto por grupos yihadistas, como Boko Haram y el Estado Islámico en África Occidental (ISWAP), como por bandas criminales conocidas localmente como “bandidos”. Estas últimas operan principalmente en el noroeste del país con fines económicos, como minería ilegal, extorsión, robo de ganado y secuestros por rescate.

    El funcionario explicó que parte del problema deriva de la proliferación de armas en la región del Sahel tras la caída del régimen de Muamar Gadafi en Libia y la posterior inestabilidad en Egipto tras los levantamientos de 2011.

    Ante esta crisis, el Gobierno nigeriano anunció nuevas medidas, entre ellas reforzar las operaciones de seguridad en todo el territorio, mejorar la cooperación de inteligencia con EE.UU. y sus aliados, intensificar el combate a la minería ilegal y reforzar el control fronterizo.

    Nigeria sufre desde hace más de una década la violencia de grupos insurgentes en el noreste, mientras que en otras regiones como el norte y oeste, la amenaza proviene de organizaciones criminales que, según las autoridades, también deben ser consideradas terroristas.