Etiqueta: izquierda

  • Bloque de Resistencia critica la gestión Bukele tras siete años

    Bloque de Resistencia critica la gestión Bukele tras siete años

    El Bloque de Resistencia y Rebeldía Popular criticó este martes los siete años de gestión del presidente Nayib Bukele y denunció lo que considera un deterioro de las condiciones democráticas, económicas y sociales en El Salvador.

    La organización sostuvo que durante este período se ha consolidado una concentración de poder en las instituciones del Estado y cuestionó el papel de entidades como la Fiscalía General de la República y la Sala de lo Constitucional en decisiones relacionadas con el actual proyecto político oficialista.

    En el documento, en el marco del séptimo año de gestión del presidente Nayib Bukele, el movimiento también criticó la continuidad del régimen de excepción, vigente desde marzo de 2022, y aseguró que esta medida ha derivado en violaciones a los derechos humanos y en detenciones que considera injustificadas.

    Asimismo, señaló que investigaciones periodísticas han planteado cuestionamientos sobre la estrategia de seguridad impulsada por el Gobierno, particularmente en relación con presuntos acuerdos con estructuras criminales, señalamientos que han sido rechazados en reiteradas ocasiones por las autoridades salvadoreñas.

    La organización también expresó preocupación por la situación económica del país. Según el comunicado, el incremento en el costo de la vida, los bajos salarios y el aumento de precios en productos y servicios básicos continúan afectando a amplios sectores de la población.

    En materia social, el Bloque de Resistencia y Rebeldía Popular afirmó que existen retrocesos en áreas como educación y salud pública. Entre otros aspectos, mencionó la reducción de programas sociales, el cierre de algunos servicios y la situación del personal que laboraba en instituciones estatales.

    El documento también cuestiona el manejo de la deuda pública, el desempeño de sectores productivos como la agricultura y la industria, así como presuntos problemas de transparencia en la administración pública. Además, critica la política exterior impulsada por el Gobierno en los últimos años.

    La organización aseguró que las decisiones gubernamentales han favorecido a grupos económicos con mayor poder adquisitivo y llamó a distintos sectores sociales a organizarse para impulsar cambios políticos y sociales en el país.

     

  • Colombia, entre la continuidad del izquierdista Petro y el regreso de la derecha

    Colombia, entre la continuidad del izquierdista Petro y el regreso de la derecha

    Colombia celebrará este domingo 31 de mayo unas elecciones presidenciales consideradas decisivas para definir si continúa el proyecto político impulsado por el presidente Gustavo Petro o si la derecha regresa al poder tras cuatro años de gobierno de izquierda.

    Doce candidatos participan en la contienda electoral, aunque las encuestas coinciden en que solo tres aspirantes mantienen opciones reales de disputar el poder y todo apunta a que la elección se definirá en una segunda vuelta prevista para el 21 de junio.

    El favorito en los sondeos es el senador Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico y representante de la continuidad del proyecto político de Petro, cuya aprobación ronda el 50 %.

    «Todo indica que va a haber segunda vuelta; si bien las elecciones muestran un panorama claramente polarizado y en esta polarización el candidato de la continuidad del Gobierno tiene una clara ventaja, ningún sondeo le da más allá del 44 %», explicó a EFE la analista política Eugénie Richard, profesora de la Universidad Externado de Colombia.

    El principal rival de Cepeda es el abogado ultraderechista Abelardo de la Espriella, líder del movimiento Defensores de la Patria, quien centra su campaña en un discurso de mano dura contra la delincuencia y las guerrillas.

    De la Espriella, conocido como “el Tigre”, promete “salvar este país y convertirlo en una patria milagro” y se presenta como la figura más fuerte de la oposición frente al oficialismo.

    Por el voto de derecha también compite la senadora Paloma Valencia, candidata del partido uribista Centro Democrático, quien busca captar al electorado moderado y de centro que aún no encuentra un liderazgo sólido en la campaña.

    La elección refleja además una disputa interna dentro de la derecha colombiana, históricamente dominada por el uribismo, pero ahora desafiada por el crecimiento político de De la Espriella y su estilo confrontativo.

    Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático.

    Según la analista Eugénie Richard, el abogado representa un perfil de “outsider” similar al de otros líderes latinoamericanos como el presidente salvadoreño Nayib Bukele o el mandatario argentino Javier Milei.

    «Con un perfil de ‘outsider’ que se aleja de las formaciones políticas tradicionales para proponer un liderazgo mucho más personalista y mucho más fuerte», señaló la académica.

    La campaña también estuvo marcada por cuestionamientos hacia Paloma Valencia debido al rechazo de sectores conservadores a su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo, quien es abiertamente homosexual.

    Además de los principales favoritos, en la contienda participan los exalcaldes Sergio Fajardo, Claudia López y Carlos Caicedo; los exsenadores Roy Barreras y Mauricio Lizcano; el general retirado Gustavo Matamoros; y el empresario Santiago Botero, quien propone incluso la pena de muerte para determinados delitos.

    La seguridad, la política de paz total, la situación económica y la reforma del sistema de salud se convirtieron en los principales temas de debate durante la campaña electoral.

    Por un lado, Cepeda mantiene el respaldo de sectores identificados con las políticas sociales de Petro, especialmente aquellas enfocadas en reducción de desigualdades y restitución de tierras.

    Mientras tanto, la oposición capitaliza el descontento por el manejo gubernamental de la seguridad y las negociaciones de paz con grupos armados ilegales.

    «La duda no es tanto si va a haber segunda vuelta, sino más bien con quién», concluyó Richard.

     

  • La campaña presidencial colombiana, una carrera entre ideas diferentes y coincidencias

    La campaña presidencial colombiana, una carrera entre ideas diferentes y coincidencias

    La campaña para la primera vuelta presidencial del próximo domingo en Colombia avanza marcada por una fuerte polarización ideológica entre sectores de izquierda y derecha, aunque los principales candidatos también comparten coincidencias personales, académicas y familiares que han llamado la atención durante el proceso electoral.

    La atención de la contienda se concentra en el izquierdista Iván Cepeda, del Pacto Histórico, partido del presidente Gustavo Petro; el ultraderechista Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria; y la derechista Paloma Valencia, del Centro Democrático, quienes lideran las encuestas de intención de voto de cara a los comicios.

    Cepeda estudió filosofía en la Universidad San Clemente de Ohrid, en Sofía, Bulgaria, mientras que Valencia también obtuvo el mismo título académico en la Universidad de los Andes, en Bogotá, institución fundada por su abuelo materno, Mario Laserna. La candidata además se graduó como abogada, profesión que comparte con De la Espriella.

    El presidente Gustavo Petro se refirió esta semana a Cepeda en su cuenta de X al afirmar que “Colombia ha tenido candidatos que querían ser presidentes filósofos como quería Platón, el griego”, y agregó que considera que esta “es una oportunidad no platónica sino real”.

    “Mejor aún: una mujer presidente filósofa. Eso sí sería histórico”, respondió Valencia en la misma red social.

    Cepeda y Valencia también coinciden en su trayectoria parlamentaria, ya que ambos ocupan un escaño en el Senado colombiano desde 2014. Durante la actual campaña electoral, los dos han utilizado el escenario legislativo para lanzarse críticas mutuas, especialmente luego de que Cepeda rechazara participar en varios debates presidenciales.

    Los dos candidatos proceden además de familias con tradición política, aunque desde posiciones ideológicas completamente opuestas. Iván Cepeda es hijo del senador de izquierda Manuel Cepeda Vargas, asesinado en 1994 por agentes estatales en complicidad con paramilitares, y de Yira Castro Chadid, dirigente comunista y exconcejal de Bogotá.

    Paloma Valencia, en cambio, pertenece a una reconocida familia conservadora del departamento del Cauca. Su abuelo paterno, Guillermo León Valencia, gobernó Colombia entre 1962 y 1966, mientras que su abuelo materno, Mario Laserna, fue fundador de la Universidad de los Andes y rector de la Universidad Nacional de Colombia.

    Otro punto de coincidencia en la actual elección presidencial es la participación de representantes de la comunidad LGTBIQ+ en fórmulas presidenciales de diferentes corrientes ideológicas. Claudia López, exalcaldesa de Bogotá, compite por el movimiento de centro Imparables, mientras que el economista Juan Daniel Oviedo acompaña como fórmula vicepresidencial a Paloma Valencia para atraer votos moderados.

    La elección presidencial colombiana se desarrolla en medio de una profunda división política y social en uno de los procesos electorales más polarizados de los últimos años en el país sudamericano.

     

  • La Fiscalía peruana pide cárcel para el candidato izquierdista Roberto Sánchez

    La Fiscalía peruana pide cárcel para el candidato izquierdista Roberto Sánchez

    La Fiscalía de Perú solicitó este martes una una condena de cinco años y cuatro meses de prisión contra el candidato presidencial del izquierdista Juntos por el Perú (JP), Roberto Sánchez, por presuntas irregularidades relacionadas con la financiación de campañas políticas entre 2018 y 2020.

    El Ministerio Público también pidió la “inhabilitación definitiva” de Sánchez como presidente de la agrupación política, al acusarlo de los delitos de falsa declaración en procedimiento administrativo y falsedad documental, según un documento divulgado por el diario peruano El Comercio.

    La acusación sostiene que Sánchez, en calidad de representante legal del partido, habría entregado información falsa ante la Organización Nacional de Procesos Electorales (ONPE) durante el proceso electoral de 2018.

    De acuerdo con la investigación fiscal, Juntos por el Perú reportó ingresos por “cero soles” durante ese período, aunque las autoridades aseguran que la formación recibió más de 200,000 soles, equivalentes a unos €50,000 -> $54,000 aproximadamente al tipo de cambio actual.

    La Fiscalía indicó que esos fondos fueron depositados en una cuenta bancaria a nombre de William Sánchez Palomino, expresidente del Comité Nacional Electoral de JP y hermano del actual candidato presidencial.

    El organismo también acusa a Sánchez de presuntamente falsear datos sobre ingresos y gastos vinculados a la campaña electoral de 2020, además de irregularidades en la información financiera general del partido durante ese mismo año.

    El abogado defensor de Sánchez, Carlos García Asenjo, rechazó los señalamientos y aseguró que su cliente no tenía responsabilidad directa sobre los informes económicos entregados ante la ONPE.

    “El Ministerio Público está confundiendo quién es el verdadero transmisor de la información económica del partido. Quien envía la información económica del partido o quien es el responsable de elaborar e informar sobre las cuentas es el tesorero. Lo que hace el señor Roberto Sánchez es agarrar el informe, hacer una carta indicando que está adjuntando la información económica elaborada por el tesorero y presentarla ante la ONPE”, declaró el abogado a la emisora RPP.

    Roberto Sánchez tiene previsto disputar la Presidencia de Perú frente a Keiko Fujimori el próximo 7 de junio, luego de superar en la primera vuelta a Rafael López Aliaga por una diferencia cercana a 14,000 votos, con el 99.63 % de las actas escrutadas.

    El proceso electoral peruano también enfrenta cuestionamientos por supuestas irregularidades durante la jornada de votación.

    El exjefe de la ONPE, Piero Corvetto, y otros seis funcionarios son investigados después de denuncias de unos 60,000 electores que afirmaron no haber podido votar debido a la falta de material electoral, principalmente en Lima, situación que obligó a extender la votación hasta el 13 de abril.

     

  • Kast y Jara disputan presidencia en Chile bajo tensión ideológica

    Kast y Jara disputan presidencia en Chile bajo tensión ideológica

    Más de 15.7 millones de chilenos acudirán a las urnas este domingo para elegir al sucesor del presidente Gabriel Boric, en una elección que enfrenta a dos figuras con visiones radicalmente opuestas: el ultraderechista José Antonio Kast y la candidata comunista Jeannette Jara.

    Aunque Jara obtuvo la mayoría de votos en la primera vuelta del 16 de noviembre con el 26.8 %, los sondeos proyectan que Kast será el próximo presidente. El abogado y exdiputado ha recibido el respaldo inmediato de los candidatos de la derecha tradicional y la extrema derecha, quienes juntos sumaron más del 50 % del electorado.

    Kast, fundador del Partido Republicano y exmiembro de la UDI —partido surgido en la dictadura de Augusto Pinochet— busca por tercera vez llegar a La Moneda. Católico, padre de nueve hijos y defensor del neoliberalismo, ha estrechado lazos con figuras como Donald Trump, Javier Milei y Georgia Meloni. También presidió la Political Network for Values, organización que promueve “la defensa de la vida, la familia y el matrimonio” en la región.

    Para Carlos Malamud, investigador del Real Instituto Elcano, “Kast es una pieza más de la nueva política de Trump hacia América Latina”. Si se concreta su victoria, dijo a EFE, “la estrategia de Trump se va a reforzar porque Chile se va a alinear con otros gobiernos en sintonía similar, como Javier Milei en Argentina, Santiago Peña en Paraguay, Nayib Bukele en El Salvador o Daniel Novoa en Ecuador”.

    De imponerse en las urnas, Kast sería el primer mandatario en asumir el poder tras haber defendido públicamente al régimen de Pinochet y haber hecho campaña por su continuidad en el plebiscito de 1988. Desde el retorno a la democracia, el único presidente de derecha ha sido Sebastián Piñera, quien gobernó dos veces y votó en contra del dictador.

    “El avance de las ultras evidencia que las derechas tradicionales están siendo desfondadas. Pasó en Brasil tras el bolsonarismo y en Argentina, la derecha de Macri está desdibujada. Mi temor es que pase lo mismo en Chile”, expresó a EFE Cristóbal Rovira, académico de la Universidad Católica.

    En caso de una improbable victoria de Jara, quien es vista como la heredera del gobierno de Boric, la izquierda regional podría encontrar un leve respiro tras las recientes derrotas electorales en Bolivia, Ecuador y Argentina. Sin embargo, los expertos coinciden en que el descontento social y la baja popularidad del actual gobierno dificultan su triunfo.

    “La región se está moviendo a la derecha y seguramente va a seguir el próximo año con Colombia”, opinó Tulio Vera, director ejecutivo interino de Global Americans.

    Para Claudia Heiss, de la Universidad de Chile, “una muy improbable victoria de Jara fortalecería la alianza que hoy día tiene Chile con Brasil como polo progresista democrático”. No obstante, aclaró que “su política exterior sería de continuidad con la de Boric y no sería muy determinante en las decisiones de Estados Unidos respecto de la región”.

     

     

  • La derecha hondureña derrota a una izquierda castigada por sus errores

    La derecha hondureña derrota a una izquierda castigada por sus errores

    La derecha en Honduras, representada por los partidos Nacional y Liberal, logró frenar el avance del oficialismo de izquierda liderado por el Partido Libertad y Refundación (Libre), tras unas elecciones generales marcadas por el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al candidato Nasry Asfura.

    El conteo preliminar, con el 57.03 % de las actas escrutadas, muestra un empate técnico entre los dos principales aspirantes conservadores: Asfura del Partido Nacional con 749,022 votos (39.91 %) y Salvador Nasralla del Partido Liberal con 748,507 (39.89 %), una diferencia mínima de apenas 515 votos, según datos compartidos antes de que el sitio del Consejo Nacional Electoral presentara fallos de acceso.

    En tercer lugar quedó la oficialista Rixi Moncada, del partido Libre, con 359,584 votos (19.16 %), lejos de las expectativas que le otorgaban ventaja en los sondeos. Analistas consideran que el respaldo directo de Trump a Asfura influyó significativamente en el resultado.

    “Es una intervención en la política hondureña de una manera directa como nunca antes lo había hecho”, sostuvo el analista José Manuel Torres, quien advirtió que el mensaje del mandatario estadounidense impactó en un país donde la migración hacia EE.UU. representa la principal esperanza para miles de familias.

    Trump calificó a Asfura como “el único verdadero amigo de la libertad en Honduras” y se refirió a él como un aliado clave en la lucha contra los “narco-comunistas” y regímenes como el del venezolano Nicolás Maduro.

    Rixi Moncada, candidata presidencial del oficialista Partido Libre de Honduras, obtuvo un lejano tercer lugar.

    Para los analistas, los resultados también reflejan el cierre de un ciclo político decepcionante para la izquierda hondureña, que, tras cuatro años en el poder, no logró consolidarse. El gobierno de Libre, encabezado por Xiomara Castro, incumplió múltiples promesas, como instalar una comisión internacional contra la corrupción, vender el avión presidencial y retirar a los militares de funciones civiles.

    “El progresismo nunca ve sus propios errores, menos asume sus consecuencias. No espero una valoración honesta de su derrota”, sentenció Torres.

    El discurso agresivo de algunos funcionarios, las constantes polémicas y una deficiente gestión en áreas claves como salud y transparencia pública, minaron la credibilidad del oficialismo. El analista Filadelfo Martínez afirmó que “muchas promesas incumplidas y un gobierno ineficiente” terminaron por hundir al partido en las urnas.

    Martínez agregó que el equipo de gobierno de Libre “no está formado por pobres, sino por sectores medios con mentalidad más cercana a Miami que a La Habana”, lo que generó contradicciones internas con el discurso ideológico del partido.

    Los candidatos presidenciales de Honduras, Salvador Nasralla (i) y Nasry Asfura (d). EFE

    La falta de confianza en la figura de Rixi Moncada también fue un factor clave. Según una fuente cercana al Ejecutivo que pidió anonimato, “el resultado de las votaciones es un castigo de los ciudadanos que se sienten defraudados por promesas incumplidas de Libre”, y agregó que la candidatura de Moncada “tuvo poca aceptación desde el inicio”.

    Libre, que prometía un “socialismo democrático”, ahora enfrenta una profunda crisis interna y deberá reorganizarse desde la oposición, tras un duro revés electoral que evidenció el desgaste de su gestión y el distanciamiento con sus bases.

     

  • Congresista estadounidense celebra la derrota de «la izquierda comunista» en Honduras

    Congresista estadounidense celebra la derrota de «la izquierda comunista» en Honduras

    La congresista republicana María Elvira Salazar, representante de Florida en el Congreso de Estados Unidos, celebró este lunes los resultados preliminares de las elecciones generales en Honduras, que dan una ventaja al candidato conservador Nasry Asfura, del Partido Nacional.

    A través de una publicación en su cuenta oficial de X (antes Twitter), la legisladora expresó que “la izquierda comunista ha sido aplastada en Honduras” y afirmó que el pueblo hondureño “rechazó contundentemente el socialismo”.

    “Mientras se siguen contando los votos, hay una cosa que ya está clara: el pueblo hondureño decidió unirse al sueño de un continente libre, próspero y democrático”, señaló Salazar, quien además indicó que permanece atenta al desarrollo del escrutinio oficial.

    Según los datos difundidos por el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras, el aspirante del Partido Nacional encabeza los primeros cómputos, seguido por Salvador Nasralla, del Partido Liberal. Ambos candidatos disputan la sucesión de la presidenta saliente Xiomara Castro, del izquierdista Partido Libertad y Refundación (Libre).

    La elección se llevó a cabo en un ambiente de alta polarización y con advertencias sobre posibles irregularidades, injerencia de las Fuerzas Armadas y tensiones acumuladas tras comicios anteriores.

    Durante la última semana de campaña, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, también se pronunció a favor de Asfura, a quien calificó como “el único verdadero amigo de la libertad en Honduras”. Trump aseguró que, en caso de un triunfo del candidato conservador, su gobierno tendría “mucho apoyo” por parte de Washington.

    El resultado definitivo de los comicios aún está en proceso de consolidación por parte de las autoridades electorales hondureñas.

     

  • Tendencia liberal marcará al nuevo Gobierno de Bolivia, con una política más «pragmática»

    Tendencia liberal marcará al nuevo Gobierno de Bolivia, con una política más «pragmática»

    A pocos días de la inédita segunda vuelta presidencial en Bolivia, que pondrá fin a casi dos décadas de Gobiernos del izquierdista Movimiento al Socialismo (MAS), analistas coinciden en que una tendencia liberal marcará al nuevo Ejecutivo, con una política más pragmática y una mayor apertura hacia Estados Unidos y los mercados internacionales.

    El senador centrista Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), y el expresidente derechista Jorge Tuto Quiroga (2001-2002), de la alianza Libre, se disputarán la Presidencia del país en una segunda vuelta sin precedentes en el país el próximo 19 de octubre.

    Cualquiera que llegue a ser presidente, generará el cambio más importante de las dos últimas décadas, “el abandono de la ideología antiimperialista con la que el MAS ha dirigido la política exterior de Bolivia”, dijo a EFE el analista de política internacional, Andrés Guzmán.

    “Ambos candidatos anunciaron que van a tener buenas relaciones con Estados Unidos, eso es tener una perspectiva más pragmática, algo que ha estado muy encarrilado en el socialismo del siglo XXI, la línea de los gobiernos de Venezuela, Cuba, Nicaragua con los que los gobiernos del MAS se han alineado muy claramente”, señaló.

    Guzmán considera que el cambio será “rotundo”, no solo por la línea política del futuro mandatario, sino también por las necesidades imperiosas de obtener créditos, financiamientos, abrirnos al mundo para traer inversiones que vienen principalmente de Estados Unidos y Europa, continente que al que le hemos dado la espalda en el último tiempo”.

    Según el analista, tanto Paz como Quiroga deben fortalecer las relaciones con Brasil, Argentina, Perú y Chile porque “son fundamentales”, tomando en cuenta los vínculos de comercio, gas y políticos, diplomáticos y de seguridad que los une con Bolivia.

    “Entiendo que la política de ambos candidatos es alejarse de los gobiernos de Venezuela, Nicaragua y Cuba. Quiroga anunció que no será amigo de Irán y sí tendrá acuerdos con China; Paz, por su lado, no ha sido tan claro, va tanteando con qué países tener relaciones y con qué otros no”, añadió Guzmán.

    Paz declaró en agosto que reabrirá relaciones con Chile y Estados Unidos, pero además “con todo aquel que sea buen socio, para que Bolivia se reactive y la gente tenga empleo, trabajo y una vida digna”.

    Por su parte, Quiroga anunció que si es presidente propondrá al Gobierno argentino de Javier Milei y al próximo ejecutivo de Chile “coordinar políticas para que los tres países lleguen a ser una potencia mundial del litio”.

    Para el analista político Pedro Portugal, es “fundamental” que el nuevo Gobierno reaccione “de inmediato”, tanto en su política externa como en la interna, “si quiere tener soltura para gobernar después”.

    “La situación es compleja, el nuevo Gobierno tendrá que dar respuestas inmediatas a la crisis económica, se tiene que ver de inmediato la capacidad de gestión, si la logra controlar va a poder gobernar más hábilmente la situación”, mencionó a EFE.

    Ningún candidato “ha leído” a los sectores populares

    Portugal afirmó que ninguno de los dos candidatos ha tenido una visión preelectoral para acercarse a los sectores populares e indígenas, grupos que en los últimos 20 años han sido aliados de los gobiernos del MAS.

    “Ninguna de las fuerzas políticas tiene un razonamiento histórico adecuado del indígena y de lo popular, los ven siempre como una masa que la pueden manipular para atacar al enemigo.

    Los indígenas y los sectores populares van a tener el mismo reflejo que han tenido, ver cuál es la que le favorece más y unirse”, dijo.

    Para el analista, los indígenas y los sectores populares de Bolivia “siempre han participado activamente en la política nacional”, aunque las fuerzas políticas “siempre los utilizaron”.

    Portugal afirmó que ahora el MAS “está muerto”, por lo que el aspirante que llegue a la Presidencia “deberá tener la voluntad política” para acercarse a los sectores populares y lograr acuerdos.

    Bolivia convocará a 7,567.207 ciudadanos mayores de 18 años y otros 369,308 en 22 países a las urnas para elegir al gobierno para el próximo quinquenio

  • La nostalgia por la RDA persiste a 35 años de la reunificación alemana

    La nostalgia por la RDA persiste a 35 años de la reunificación alemana

    A 35 años de la reunificación de Alemania, la nostalgia por la extinta República Democrática Alemana (RDA), conocida como Ostalgie, sigue latente en distintos sectores de la sociedad, particularmente en los estados del este del país, donde aún se preservan recuerdos, costumbres y una identidad propia que resiste al paso del tiempo.

    En regiones que formaron parte del antiguo bloque oriental, proliferan los encuentros de fanáticos de los automóviles Trabant y restaurantes con menús típicos de la época socialista. El fenómeno ha trascendido incluso a la cultura pop con series como Kleo, estrenada en 2022 por Netflix, que rescata la estética «Ossie» de los años 80.

    Sin embargo, este sentimiento también tiene una dimensión política. En tiempos marcados por la crisis económica, la guerra en Ucrania y el avance de la Inteligencia Artificial, el historiador Ilko-Sascha Kowalczuk advierte que la nostalgia por la RDA puede convertirse en una herramienta de manipulación.

    “En un momento en que mucha gente se siente insegura, solo hay un lugar donde las personas se sienten realmente seguras: no es el presente, no es el futuro, sino el pasado”, afirmó Kowalczuk a EFE.

    Kowalczuk alertó que partidos como la Alianza Sahra Wagenknecht, la Alternativa para Alemania (AfD) y La Izquierda utilizan esa visión idealizada para capitalizar el descontento.

    “Millones de personas añoran una RDA que nunca existió”, señaló.

    Durante las últimas elecciones generales, AfD fue el partido más votado en varias regiones del este alemán, donde también han ganado terreno las fuerzas populistas tanto de derecha como de izquierda.

    El discurso político ha logrado conectar con sectores que no echan de menos la dictadura ni el partido único, pero sí valores como la estabilidad laboral, los servicios públicos gratuitos y el sentido de comunidad.

    Nancy Häger, directora del museo ‘N’Ostalgie’ en Leipzig, explicó que los visitantes no desean volver al sistema socialista, sino que extrañan aspectos de la vida cotidiana. “Se conocían entre vecinos, compartían lo poco que había, eso generaba cohesión social”, dijo.

    En Berlín, el museo de la RDA (DDR Museum) sigue recibiendo a miles de estudiantes que buscan comprender cómo era la vida bajo el régimen comunista. Su director, Gordon Freiherr von Godin, afirmó que si bien la división aún persiste en generaciones mayores, las nuevas generaciones han superado esa separación.

    “Con el tiempo, la disparidad se ha reducido y hoy se vive mejor que en aquel pasado”, aseguró.

    Godin reconoció, sin embargo, que persiste un debate social sobre la supuesta desventaja estructural que experimentaron los alemanes del este tras la caída del Muro de Berlín. La reunificación trajo consigo altos niveles de desempleo en los años 90, un golpe duro para quienes celebraron el fin de la dictadura.

    Para Julia, una estudiante de 16 años del sur de Alemania, la visita al museo fue reveladora.

    “La vida en la RDA tenía partes buenas, como los bajos alquileres y las guarderías gratuitas, pero no había libertad de expresión, y eso era lo más injusto”, comentó.

     

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  • Bolivia va a elecciones con la posibilidad de un viraje tras 20 años de la izquierda en el poder

    Bolivia va a elecciones con la posibilidad de un viraje tras 20 años de la izquierda en el poder

    Los bolivianos acudirán este domingo a las urnas para elegir al nuevo Gobierno y Parlamento para el próximo quinquenio, en unas elecciones generales que podrían marcar un viraje político de Bolivia hacia el centro o la derecha tras 20 años de una hegemonía de los Gobiernos del izquierdista Movimiento al Socialismo (MAS).

    En Bolivia 7,567,207 personas mayores de 18 años están habilitadas para elegir al presidente, vicepresidente, y a los parlamentarios del Legislativo para un periodo de cinco años y otros 369,308 ciudadanos pueden votar en el exterior, aunque ellos solamente elegirán al binomio gobernante y no están obligados a sufragar.

     

    ¿Habrá segunda vuelta de las elecciones en Bolivia?

    Entre las ocho organizaciones políticas que concurren a los comicios, dos candidaturas opositoras aparecen como favoritas para estos comicios, la del empresario de centroderecha Samuel Doria Medina y la del derechista expresidente Jorge Tuto Quiroga (2001-2002), quienes podría disputar una inédita segunda vuelta si se confirma lo reflejado en las encuestas.

    Si eso ocurre, será la primera vez que Bolivia tendrá una segunda vuelta, posibilidad incluida en la Constitución vigente desde 2009, que señala que habrá balotaje si ninguna de las candidaturas alcanza más del 50 % de los votos válidos o un mínimo del 40 % con al menos diez puntos de ventaja sobre el segundo.

    También supondrá la salida de la izquierda del poder, pues los sondeos sitúan al oficialista Eduardo del Castillo en los últimos lugares, mientras que el presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, de la alianza Popular y quien era considerado el sucesor del expresidente Evo Morales, tampoco aparece con porcentajes que lo acerquen siquiera al balotaje.

    El oficialismo concurre dividido a la justa electoral, pues además de las postulaciones de Del Castillo y de Rodríguez, Evo Morales se desmarcó del MAS al no lograr nuevamente la candidatura de ese partido.

     

    La sombra de Evo Morales

    El expresidente (2009-2016) ha insistido en ser candidato pese a una disposición constitucional que le impide volver a postularse porque ya gobernó el país en tres periodos y tampoco tiene partido político.

    En los últimos meses, los seguidores de Evo Morales protagonizaron diversas protestas para forzar su inscripción, pero al no lograr su objetivo, el exmandatario y sus seguidores promueven el voto nulo.

    Las encuestas también han mostrado un alto porcentaje de indecisos, votos blancos y nulos, incluso antes de que Morales iniciara su campaña.

     

    Fotografía de varios de los candidatos a la Presidencia de Bolivia durante un debate, el 1 de agosto de 2025, en la ciudad de Santa Cruz (Bolivia). /EFE

    Según la norma vigente, los votos nulos y blancos no ingresan en los válidos y solo se consideran para fines estadísticos de la votación en un proceso electoral.

    En caso de que los votos nulos y blancos sumen la mayoría, la elección de los nuevos dignatarios se realizará con base en los votos válidos, aunque hayan obtenido minoría.

     

    La jornada de votación

    Las mesas electorales deben abrir a partir de las 8.00 hora local (6:00 a.m. de El Salvador) y funcionar durante ocho horas continuas, o hasta que el último votante en fila haya emitido su sufragio.

    El voto en Bolivia es obligatorio y tras emitirlo, la persona recibe un certificado de sufragio que deberá presentar para realizar cualquier trámite en instituciones públicas y en la banca en los 90 días posteriores a las elecciones.

    Bolivia contará para estos comicios con el Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (Sirepre), cuyo funcionamiento fue puesto a prueba con simulacros en los nueve tribunales departamentales electorales, y que lanzará información al término de la jornada de votación.

    También están desplegadas 14 misiones internacionales de observación electoral, las más numerosas las de la Unión Europea (UE) y de la Organización de Estados Americanos (OEA), además de otras cinco delegaciones nacionales para vigilar el proceso.

    En el país rige el silencio electoral desde el jueves y el «auto de buen gobierno» que desde el viernes prohíbe las aglomeraciones o reuniones masivas, y la venta de bebidas alcohólicas.

    Además, este domingo estará prohibida la circulación de vehículos que carezcan de autorización del órgano electoral.