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  • Un carguero de guerra llamado El Salvador

    Un carguero de guerra llamado El Salvador

    En 1920, en la capital costarricense, el escritor y educador Carlos Gagini (1865-1925) publicó una novela pionera, La caída del águila. Por entonces, buena parte de la intelectualidad centroamericana era abiertamente contraria al expansionismo de los Estados Unidos en la zona, en especial tras su intervención para que se declarara la independencia completa de Panamá y se le permitiera iniciar la construcción del canal interoceánico en ese antiguo departamento de Colombia.

    Entre 1904 y 1908, el profesor Gagini había vivido en la ciudad salvadoreña de Santa Ana. Fue allí donde tuvo oportunidad de darle seguimiento noticioso a lo que acontecía en la cruenta guerra entre el Japón de la era Meiji -empeñado en su occidentalización- y la Rusia de los zares, atrapada en una eterna etapa medieval. El desastre ruso fue mayúsculo y firmar la paz le costó perder territorios e inversiones en Manchuria, Corea y otras posesiones insulares.

    Con aquella victoria, Japón se alzó como una nueva potencia militar en el escenario político global. Intelectuales como el profesor Gagini vieron en el Imperio del Sol Naciente a la única potencia emergente capaz de hacerle frente al poderío estadounidense en su hegemonía en la región latinoamericana, tan presente desde la Doctrina Monroe y más controlada por Theodor Roosevelt con su Política del Gran Garrote y sus intervenciones directas tras la guerra entre Guatemala y El Salvador de 1906.

    En su novela, el profesor costarricense desarrollaba un planteamiento de clara tendencia anti-imperialista, al señalar cómo Japón hacía uso de submarinos y de un explosivo poderoso llamado Japonita para derrotar a las tropas estadounidenses y ocupar su territorio. En auxilio del Trono del Crisantemo, los gobiernos centroamericanos desplegaban una flota con barcos bautizados como algunos de los independentistas del siglo XIX y otros políticos del gobierno salvadoreño encabezado a inicios del siglo XX por el general Tomás Regalado Romero, que fue el que contrató a Gagini para que fuera el director del Instituto de Varones de la urbe cafetalera santaneca. Con ese escenario bélico, el centroamericano se adelantó varias décadas al escritor Philip Kindred Dick (Chicago, 1928-Santa Ana, CA, 1982) y su escenario alternativo de la Tierra X establecido en su novela The Man In The High Castle (1962), donde Japón y Alemania ganaban la Segunda Guerra Mundial y se repartían el territorio estadounidense.

    Fotografía aérea de la planta constructora de Oregon.

    El domingo 7 de diciembre de 1941, con el sorpresivo ataque naval y aéreo de Japón contra la base insular estadounidense de Pearl Harbor, aquel escenario apocalíptico de ambas obras de ciencia ficción cambió por completo. Al día siguiente, la dictadura salvadoreña encabezada por el brigadier y teósofo Maximiliano Hernández Martínez le declaró la guerra al imperio japonés y, dos días más tarde, a los gobiernos fascista de Mussolini y al nacionasocialista de Adolf Hitler, sus territorios coloniales, sus protectorados y cualquier otro país vinculado o aliado de esos tres componentes del Eje Berlín-Roma-Tokio. En pocas semanas, el gobierno de Franklin Delano Roosevelt tenía aglutinadas a 34 naciones dentro del bando de los aliados, unas en calidad de beligerantes y otras como apoyos diplomáticos de segunda fila.

    Entre las naciones aliadas estaba el Reino Unido. En una base aérea establecida en Bristol, un caza Spitfire sería bautizado como Sonsonate y ese topónimo sería estampado con pintura negra en ambos lados de la carlinga. Desde su entrada en combate y hasta febrero de 1943, aquella aeronave de combate derribaría cuatro aviones de la Luftwaffe nazi sobre los cielos europeos. Su piloto era Jack Graham Dale (1921-1978), establecido desde su niñez en el puerto salvadoreño de Acajutla, donde su padre -capitán del ejército inglés- laboraba para el sistema de ferrocarriles establecido por los ingleses en 1882. Enlistado en las tropas aéreas de Su Majestad Británica, Dale contrajo matrimonio en Yorkshire, en 1941, y se dedicó a combatir y sobrevivir, mientras exhibía en los teatros de operaciones el nombre de su lugar de vida en el lejano El Salvador.

    Momento de la botadura del barco tipo Liberty número 200, fabricado en la Oregon Shipbuilding Company.

    El viernes 4 de febrero de 1944, la Comisión Marítima de los Estados Unidos le notificó a la dictadura martinista que había ordenado a los astilleros de la Oregon Shipbuilding Corporation que bautizara como El Salvador a uno de los nuevos cargueros de guerra que se fabricaban en esa enorme planta fabril establecida en 300 acres a las orillas del río Willamette, en el barrio de St. Johns, en la zona norte de Portland, estado de Oregon. Aquella era la mayor de las tres fábricas de material naval establecidas entre Portland y Vancouver por el empresario neoyorquino Henry John Kaiser (1882-1967), que le brindaban servicios rápidos de construcción de buques metálicos a los gobiernos británico y estadounidense.

    Entre 1941 y 1946, de esos tres sitios saldrían generadas miles de naves de guerra y mercantes, entre las que sobresalían las series Victory y Liberty de cargueros destinados al transporte de materiales y equipos hacia los teatros de operaciones en Europa y el sur de Asia. En aquellas plantas trabajarían más de 97,000 obreros, hombres y mujeres, muchos de los cuales serían latinoamericanos y más de algún salvadoreño, como lo recordaría Roque Dalton García en su Poema de amor.

    Para hacer que fueran menos vulnerables a los ataques de submarinos enemigos, los cargueros Victory fueron construidos con acero y aluminio, alcanzaban los 138 metros de eslora, pesaban poco más de 7,200 toneladas y alcanzaban entre los 15 y 17 nudos (28-31 km/h) gracias a sus eficientes motores, movidos por vapor alternativo, gasóleo o diésel, además de contar con una infraestructura eléctrica interna. Las potenciales grietas en el casco fueron superadas gracias a soldaduras en lugar de remaches para unir las placas metálicas y que así tuvieran mayor capacidad de flexionarse y no permanecer rígidas y prestarse a rompimientos accidentales por movimientos bruscos necesarios en la navegación o en batallas.

    El piloto británico Jack Graham Dale (1921-1978), tripulante del Spitfire Sonsonate de la RAF.

    El primer barco de la serie Victory construido en la fábrica de Oregon fue el SS United Victory, fabricado entre el 12 de enero y el 28 de febrero de 1944. Mientras duraba ese proceso, el 28 de enero inició la construcción de otra nave de carga, bautizada SS El Salvador Victory, que fue botada al mar el 4 de abril y puesta en servicio activo desde el 27 de ese mes y año. Marcado con el número 95 de la serie VC2-S-AP3, aquel fue el primero de los 34 buques de carga que el gobierno estadounidense les dedicó a sus aliados en la guerra, a los que después sumaría 218 con nombres de ciudades estadounidenses, otros 150 con denominaciones de instituciones educativas del país y muchos más con nombres diversos, pero jamás vinculados con los países enemigos. En total, más de 540 naves serían construidas, pero sin llegar a completar la meta prefijada de 615 mientras durara la conflagración mundial.

    Como el resto de sus naves hermanas, el SS El Salvador Victory estaba dotado de un cañón de popa calibre 5 pulgadas (127 milímetros) para emplearlo de manera directa contra submarinos y barcos, pero también poseía otro de calibre 3 pulgadas (76 mm) en la proa y ocho cañones de 20 milímetros para uso antiaéreo por parte del personal de la Guardia Armada de la Marina de los Estados Unidos, responsable directa de todas esas embarcaciones, dotadas cada una con un promedio de 218,000 metros cúbicos para carga, que podía ser descargada en su punto de destino en condiciones adversas, gracias a sus propias grúas y estructuras fijadas a la cubierta.

    Material de propaganda estadounidense para sus barcos Victory.

    En mayo de 1945, los nazis fueron derrotados en Europa y, en septiembre, el Japón imperial se rindió tras los impactos de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. No hubo un mundo como el profetizado por Gagini o visualizado por Dick. El Imperio del Sol Naciente vio la llegada de su atardecer belicista. Los territorios devastados fueron sujetos a la ocupación aliada y a la reconstrucción por etapas del Plan Marshall. Los últimos buques Victory y Liberty sirvieron para esos fines antes de ser llevados a hueseras en territorio estadounidense para ser vendidos, desmantelados y convertidos en chatarra a lo largo de las siguientes dos décadas por parte de múltiples empresas privadas especializadas.

    Homenaje de los Correos de Estados Unidos al SS El Salvador Victory.

    ¿Ese fue el destino final del SS El Salvador Victory? No. Tras completar su ciclo de guerra, el carguero fue vendido por el gobierno estadounidense en 1947. Se le rebautizó como Lindi, cuando fue puesto de nuevo en actividades bajo bandera del reino de Bélgica. Casi dos décadas más tarde, en 1966, fue revendido y rebautizado como Geh Yung por su nueva propietaria, la Orient Overseas Container Line, con sede en Hong Kong y que usaba bandera de Liberia. Desde 1970 pasó de ser carguero a portacontenedores dentro de esa misma empresa naviera, que lo mantuvo en servicio comercial activo hasta que el martes 5 de abril de 1977 fue atracado en un dique seco en el enorme puerto de Kaohsiung, en el sur de la isla de Taiwán, para proceder con su demolición y venta como chatarra.

    En noviembre de 2001, para rendirle homenaje a los miles de hombres y mujeres que trabajaron en los astilleros que fabricaron esos millares de cargueros, en el Bug Light Park de la bahía de Portland, en la zona norte de la ciudad, fue inaugurado el Liberty Ship Memorial. La pieza principal del complejo lo forma una escultura de 10.7 metros de altura y 19.8 metros de largo, que reproduce con fidelidad el casco en construcción de un barco Liberty. Hasta la fecha, ningún monumento parecido le rinde homenaje a los constructores de los cargueros Victory, de los que aún existen tres ejemplares en museos del territorio estadounidense: el SS American Victory (Tampa, Florida), el SS Lane Victory (Los Angeles, California) y el SS Red Oak Victory (Richmond, California).

    Monumento conmemorativo a los barcos Liberty, Portland.

     

     

  • Las aerolíneas chinas rechazan propuesta de veto estadounidense a los vuelos sobre Rusia

    Las aerolíneas chinas rechazan propuesta de veto estadounidense a los vuelos sobre Rusia

    Las principales aerolíneas chinas que operan rutas entre China y Estados Unidos expresaron su oposición a una propuesta del Gobierno estadounidense que les prohibiría sobrevolar el espacio aéreo ruso en los vuelos de ida y vuelta entre ambos países, informó este viernes el diario oficial China Daily.

    Según el rotativo, siete aerolíneas -Air China, China Eastern, China Southern, Hainan Airlines, Sichuan Airlines, Xiamen Airlines y Capital Airlines- presentaron esta semana ante el Departamento de Transporte de Estados Unidos una solicitud para ampliar el plazo de respuesta a la orden, que inicialmente solo concedía dos días hábiles para presentar comentarios.

    Washington alega que las compañías chinas obtienen una “ventaja competitiva injusta” sobre sus rivales estadounidenses, que tienen prohibido volar sobre Rusia desde el inicio de la guerra en Ucrania.

    El veto podría entrar en vigor a partir de noviembre si se aprueba definitivamente.

    Air China indicó que está evaluando el impacto de la medida y pidió una prórroga de siete días hábiles para poder presentar una respuesta “sustantiva y completa”.

    Expertos citados por China Daily advirtieron de que la restricción “perjudicaría los intereses del público” al encarecer los billetes y obligar a muchos viajeros a recurrir a conexiones en terceros países como Japón, Corea del Sur o Hong Kong.

    El analista independiente Qi Qi calificó la propuesta de Washington de “poco razonable” y aseguró que las aerolíneas chinas han actuado “de manera profesional y basada en consideraciones técnicas”.

    Según el experto, la oferta de vuelos entre China y Estados Unidos “sigue por debajo de la demanda” tras la pandemia, lo que ya ha elevado los precios.

    El portavoz del Ministerio chino de Asuntos Exteriores, Lin Jian, declaró el miércoles que las restricciones “no favorecen los intercambios entre los pueblos” y “perjudicarán los intereses de Estados Unidos”.

    Añadió que la propuesta “ha suscitado oposición dentro del propio país” y que Pekín apoya a sus empresas para que “defiendan sus derechos legítimos”.

    Actualmente, operan 21 rutas directas entre ambos países, cubiertas por seis aerolíneas chinas y tres estadounidenses -United Airlines, American Airlines y Delta Air Lines-, según datos del portal especializado Flight Master.

    El posible veto se produce en un momento de nuevas tensiones comerciales entre Pekín y Washington, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con imponer aranceles del 100 % a los productos chinos y Pekín adoptara restricciones a la exportación de tierras raras.

  • Sudáfrica consigue su clasificación para el Mundial 2026

    Sudáfrica consigue su clasificación para el Mundial 2026

    La selección de Sudáfrica se convirtió en la vigésima tercera en certificar su clasificación para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026, tras imponerse este martes por 3-0 a la de Ruanda.

    Sudáfrica, que disputará su cuarta fase final de una Copa del Mundo, es el séptimo equipo de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), tras Marruecos, Túnez, Egipto, Argelia, Ghana y Cabo Verde, que logra el cupo para el Mundial que se disputará en Norteamérica y en el que participarán 48 selecciones.

    La CAF otorga 9 plazas directas, además de un cupo en la repesca internacional.

    La Confederación Suramericana de Fútbol (Conmebol) ya completó sus eliminatorias, con la clasificación de la vigente campeona del mundo, Argentina -que logró en Catar 2022 su tercera Copa (después de las de 1978 y 1986)-, Brasil, Ecuador, Uruguay, Paraguay y Colombia.

    Además de estas seis plazas directas, la Conmebol disponía de una plaza de repesca, que conquistó Bolivia, al concluir séptima de la tabla.

    Nueva Zelanda obtuvo la única plaza directa de la Federación Oceánica (OFC), mientras que Nueva Caledonia -que recientemente debutó en el Mundial sub-20 de Chile- participará en la repesca internacional con el sueño de participar también por primera vez en un Mundial absoluto.

    Asia concede ocho plazas directas, de las que ya están adjudicadas seis (Japón, Irán, Uzbekistán, Corea del Sur, Jordania y Australia). También otorga un pase para la repesca.

    Europa (UEFA) está en plena fase de clasificación y, por el momento, es la única confederación que no tiene ningún equipo asegurado.

    La Confederación Norte, Centroamérica y Caribe (Concacaf) también se encuentra en plenas eliminatorias, pero, a diferencia de Europa, tiene a los tres anfitriones ya clasificados de oficio, Canadá, Estados Unidos y México.

    Otros tres equipos obtendrán plaza directa y dos más irán a la repesca.

    Además de las anfitrionas, las selecciones que ya obtuvieron su pase al Mundial 2026 son:

    • Conmebol (Confederación Sudamericana de Fútbol): Argentina, Brasil, Ecuador, Uruguay, Paraguay y Colombia.
    • CAF (Confederación Africana de Fútbol): Marruecos, Túnez, Egipto, Argelia, Ghana, Cabo Verde y Sudáfrica.
    • AFC (Federación Asiática de Fútbol): Japón, Irán, Uzbekistán, Corea del Sur, Jordania y Australia.
    • OFC (Federación Oceánica de Fútbol): Nueva Zelanda.
  • Japón logra su primera victoria histórica ante Brasil tras remontarle dos goles

    Japón logra su primera victoria histórica ante Brasil tras remontarle dos goles

    La selección nacional de Japón hizo historia este martes al conseguir su primera victoria contra Brasil, remontando un déficit de dos goles en un emocionante encuentro.

    El primer tiempo comenzó equilibrado, con largas jugadas de ambos equipos y un estadio Ajinomoto lleno al máximo de su capacidad de 50.000 espectadores animando a los jugadores.

    La calidad de Brasil, con Vinícius como titular y Rodrygo comenzando en el banquillo hasta el minuto 57, se hizo evidente desde el inicio, controlando el juego y creando oportunidades peligrosas. El primer gol llegó en el minuto 26 gracias a Paulo Henrique, quien realizó una excelente combinación para adelantar a la Canarinha.

    Este fue su primer gol con la selección, tras debutar recientemente en un amistoso contra Corea del Sur.

    Solo cuatro minutos después, Gabriel Martinelli amplió la ventaja con un potente disparo desde el lado izquierdo que encontró el fondo de la red. Sin embargo, Japón, liderado por un recuperado Takefusa Kubo, no se dejó afectar y, tras el descanso, encontró su recompensa.

    En el minuto 52, Takumi Minamino recortó distancias con un impresionante tiro desde el centro del área que se coló en la escuadra.

    El gol revitalizó al equipo japonés, que continuó presionando hasta lograr la igualada en el minuto 62 con un tanto de Keito Nakamura, quien convirtió tras una jugada aislada en el área brasileña. Japón no se detuvo ahí y, en el minuto 71, Ayase Ueda selló la remontada con un cabezazo preciso tras un pase de Ito.

    A pesar de los esfuerzos de Brasil por reaccionar, el equipo japonés mantuvo su impulso, con una defensa sólida y ataques veloces, asegurando así la victoria. Los últimos minutos, repletos de presión por parte de Brasil, no lograron cambiar el destino del encuentro, y Japón celebró su logro como si se tratara de una cita mundialista.

  • Brasil aplasta a Corea del Sur con un contundente 0-5, con goles de Estêvão, Rodrygo y Vinícius

    Brasil aplasta a Corea del Sur con un contundente 0-5, con goles de Estêvão, Rodrygo y Vinícius

    Brasil recuperó su moral este viernes con una victoria contundente por 0-5 sobre Corea del Sur, gracias a los dobletes de Estêvão, la nueva sensación del fútbol brasileño, y Rodrygo, además de un gol de Vinícius, en su primer partido preparatorio previo al Mundial de 2026.

    Estêvão y Rodrygo marcaron en la primera mitad, mientras que Vinícius, quien también asistió en un gol, completó la cuenta en los momentos finales del partido. La zaga surcoreana no pudo contener el furor brasileño, y aunque el exjugador del Tottenham, Son Heung-min, se convirtió en el jugador con más partidos en la selección surcoreana (137), no logró cambiar el rumbo del encuentro.

    Ancelotti mantuvo su estrategia de alinear a cuatro delanteros, una fórmula que ha sido exitosa desde su llegada a la selección. El equipo mostró una excelente conexión en el campo, intercambiando posiciones y generando oportunidades. Rodrygo inició la cuenta goleadora con un pase de Bruno Guimarães a Estêvão, que anotó de inmediato en el minuto 13.

    A medida que el juego avanzaba, los brasileños continuaron creando peligro, con Vinícius y Cunha combinándose cerca del área. El segundo gol llegó en el minuto 41, cuando Rodrygo marcó tras una asistencia de Casemiro, otorgando un respiro al jugador tras un inicio de temporada complicado en el Madrid.

    En la segunda mitad, Brasil continuó dominando, y Estêvão logró su segundo gol en el 47. Rodrygo también anotó nuevamente poco después, mostrando la profundidad del juego ofensivo brasileño. Con el marcador ya abultado, Corea intentó responder, pero los intentos lejanos no lograron concretarse. Vinícius finalmente selló la victoria con un gol en el minuto 77, culminando un contragolpe.

    Con esta manita y la portería a cero, Brasil muestra un panorama esperanzador a solo ocho meses del Mundial. El próximo desafío será contra Japón en Tokio, mientras que Corea del Sur buscará recuperarse en su encuentro contra Paraguay.

  • El húngaro László Krasznahorkai, Premio Nobel de Literatura 2025

    El húngaro László Krasznahorkai, Premio Nobel de Literatura 2025

    El húngaro László Krasznahorkai es el Premio Nobel de Literatura 2025 «por su obra convincente y visionaria que, en medio del terror apocalíptico, reafirma el poder del arte», informó la Academia Sueca.

    La academia le define en un comunicado como un «gran escritor épico en la tradición centroeuropea que va desde Franz Kafka hasta Thomas Bernhard y que se caracteriza por el absurdo y los excesos grotescos».

    También destaca que Krasznahorkai -segundo autor húngaro en ganar el Nobel de Literatura tras Imre Kertész (2002)- ha recurrido a las tradiciones orientales en busca de un estilo más contemplativo y de un tono mesurado.

    Su novela ‘Al norte la montaña, al sur el lago, al oeste el camino, al este el río’ (2003), que gira en torno a la búsqueda de un jardín secreto, es definida por la Academia Sueca como una historia misteriosa con potentes pasajes líricos que se desarrolla al sureste de Kioto en Japón.

    Esa obra sirve de preludio a una serie de 17 historias organizadas siguiendo la secuencia de los números de Fibonacci y que giran en torno al papel de la belleza y la creación artística en medio de un mundo marcado por la ceguera y lo efímero.

    Un ambiente rural similar al de su tierra natal se encuentra en su primera novela ‘Satantango’ (1985). A su vez, ‘Herscht 07769’ (2021) del galardonado ha sido descrita como una gran novela alemana contemporánea, debido a su precisión al retratar el malestar social del país.

    Es un libro, escrito en un solo aliento, sobre la violencia y la belleza «imposiblemente» unidas.

    Krasznahorkai nació en 1954 en el pequeño pueblo de Gyula, en el sureste de Hungría, cerca de la frontera con Rumanía.

  • La conservadora Sanae Takaichi se perfila como la primera mujer en liderar Japón

    La conservadora Sanae Takaichi se perfila como la primera mujer en liderar Japón

    Japón podría estar a punto de tener por primera vez a una mujer al frente del Gobierno. La ultraconservadora Sanae Takaichi, de 64 años, se convirtió el sábado en la nueva líder del Partido Liberal Democrático (PLD), formación en el poder, y cuenta con todas las posibilidades de ser confirmada como primera ministra en la sesión extraordinaria del Parlamento prevista para mediados de octubre.

    Takaichi, fiel discípula del fallecido Shinzo Abe y admiradora de la británica Margaret Thatcher, derrotó en segunda vuelta al ministro de Agricultura, Shinjiro Koizumi, por 185 votos contra 156. En su primer mensaje tras la victoria, dejó clara su filosofía: “Trabajaré, trabajaré, trabajaré, trabajaré, trabajaré”, declaró ante los medios en Tokio.

    Considerada una de las figuras más influyentes del ala derechista del PLD, Takaichi promete continuar la línea económica de su mentor, Abe, con una política de estímulos fiscales y monetarios para impulsar el crecimiento. También ha defendido que el Banco de Japón mantenga una política monetaria expansiva y evite subir los tipos de interés, una postura que, según analistas, podría debilitar el yen y favorecer a los mercados bursátiles.

    En el plano político, Takaichi aboga por reformar la Constitución para reforzar las capacidades del Ejército japonés, postura que podría tensar las relaciones con China. La líder, que se ha declarado devota del santuario Yasukuni, símbolo del militarismo nipón, adelantó que continuará visitándolo pese a las críticas internacionales.

    Desafíos políticos y de coalición

    Takaichi llega al liderazgo del PLD tras una cadena de derrotas electorales que forzaron la renuncia del primer ministro Shigeru Ishiba. Su principal reto será restaurar la confianza pública y reconectar con una generación joven que se inclina por partidos populistas ante la crisis del costo de vida.

    La dirigente necesitará además el respaldo del partido Komeito, socio de coalición del PLD, para ser confirmada como jefa de Gobierno. Sin embargo, el partido centrista ha advertido que podría revisar su alianza si Takaichi no modera algunas de sus posturas más radicales.

    “Komeito podría abandonar la coalición si Takaichi no suaviza su discurso, especialmente sobre las visitas al santuario Yasukuni”, señaló el profesor Jeffrey J. Hall, especialista en estudios japoneses de la Universidad de Kanda, en declaraciones a EFE.

    Un gabinete en construcción

    Takaichi dedicó el domingo a evaluar los primeros nombramientos dentro del PLD, con el propósito de “crear un partido donde todos participen”. No descartó incluir en su equipo a algunos de sus rivales internos.

    “He escuchado sus opiniones y todos tienen buenas ideas”, aseguró.

    Entre sus apoyos clave se encuentra el grupo de legisladores leales al ex primer ministro Taro Aso, cuya influencia resultó determinante en su victoria. Se espera que algunos de sus miembros asuman puestos estratégicos en el nuevo gabinete.

    Si el Parlamento confirma su elección, Sanae Takaichi no solo romperá un techo histórico en la política japonesa, sino que imprimirá un giro conservador al Gobierno del país con una mezcla de disciplina económica, nacionalismo y liderazgo férreo al estilo Thatcher.

     

  • Récord de 53 países en el medallero de los Mundiales de atletismo en Tokio

    Récord de 53 países en el medallero de los Mundiales de atletismo en Tokio

    Los Mundiales de atletismo en Tokio finalizaron con un récord de 53 países en el medallero, superando la cifra anterior de 46 países lograda en las ediciones de Osaka (Japón) en 2007 y Budapest en 2023.

    Este campeonato también se destacó por la actuación del sueco Armand Duplantis, quien estableció un nuevo récord mundial en salto con pértiga al alcanzar los 6,30 metros, así como por la obtención de nueve récords de campeonatos y nueve récords de área.

    Entre los hitos de estos Mundiales, se destacan las primeras medallas en la historia de los campeonatos para Samoa (bronce en disco con Alex Rose), Santa Lucía (bronce en 100 metros con Julien Alfred) y Uruguay (bronce en maratón con Julia Paternain), además del primer oro para Tanzania, logrado por Alphonce Simbu en la maratón.

    La competencia reunió a un total de 1.992 atletas de 193 países, incluyendo al Equipo de Atletas Refugiados. Sebastian Coe, presidente de World Athletics, se mostró emocionado en una rueda de prensa, comentando: «Lo que hemos visto aquí en Tokio es una celebración inolvidable del esfuerzo humano en el deporte. Este campeonato ha sido histórico, y estamos muy agradecidos al pueblo japonés por ser anfitrión de nuestro evento por tercera vez».

    Además, la asistencia de público fue notable, con un total de 619,288 espectadores, superando los 581,462 del Campeonato Mundial de Tokio en 1991. Las sesiones nocturnas agotaron todas las entradas, y la cobertura televisiva captó gran interés, alcanzando un pico de más de 12 millones de espectadores en Japón durante la jornada inaugural, con audiencias superiores a los diez millones en cada sesión nocturna. Las cifras de audiencia en estas sesiones prevalecieron sobre las de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y los próximos de París 2024.

  • Un tercio de la población japonesa tiene más de 65 años

    Un tercio de la población japonesa tiene más de 65 años

    La población de adultos mayores en Japón alcanzó un nuevo récord, al representar el 29.4 % del total, según datos difundidos por el Ministerio del Interior y Comunicaciones con motivo del Día del Respeto a los Mayores.

    De acuerdo con el informe, en la actualidad residen en el archipiélago 36.19 millones de personas de 65 años o más. Aunque esta cifra representa una disminución de 50,000 personas en comparación con el año anterior, la proporción con respecto al total poblacional creció una décima, reflejando el envejecimiento acelerado y la baja natalidad que enfrenta el país asiático.

    Del total de adultos mayores, 15.68 millones son hombres y 20.51 millones son mujeres. Es apenas la segunda ocasión desde 1950 que se registra una caída interanual en este segmento poblacional, luego del descenso anotado en 2023.

    En paralelo, el número de personas mayores activas laboralmente también marcó un máximo. Un total de 9.39 millones de adultos mayores permanecen en la fuerza laboral, lo que representa el 13.7 % del total de trabajadores del país y un incremento de 160,000 personas respecto al año anterior.

    Según el informe, la tasa de empleo entre mayores de 65 años se situó en 25.7 %, con un aumento de 0.5 puntos porcentuales en comparación con 2023. Por grupos etarios, el 53.6 % de los empleados tenían entre 65 y 69 años; el 35.1 %, entre 70 y 74; y el 12 %, 75 años o más.

    El Ministerio del Interior y Comunicaciones prevé que esta tendencia continúe al alza: “Debido a la escasez de mano de obra y la ampliación de la edad de jubilación, hay más oportunidades para que las personas mayores sigan activas”, explicó la cartera en su análisis.

     

  • El salvadoreño que presenció el fin de la Segunda Guerra Mundial

    El salvadoreño que presenció el fin de la Segunda Guerra Mundial

    Casi a la medianoche del martes 14 de agosto de 1945, un grupo de técnicos de la radioemisora oficial japonesa NHK llegó a un búnker en el Palacio Imperial, tras sortear los múltiples obstáculos y escombros dejados por los masivos bombardeos aliados sobre Tokio. El emperador Shōwa (nombre oficial de Su Majestad Hirohito) les destinó cinco minutos para grabar. Hizo dos intentos, ambos con baja voz y con una versión culta del japonés, muy lejos de la lengua hablada por el pueblo llano. La grabación fonográfica de mala calidad fue emitida al día siguiente, en cadena nacional.

    Tras la destrucción y mortandad sembrada en Hiroshima y Nagasaki por las dos bombas atómicas del 6 y 9 de ese mes, el gobernante nipón no deseaba prolongar la recién declarada guerra contra la Unión Soviética, por lo que le comunicó a su pueblo que aceptaba los términos de la declaración conjunta alcanzada en Potsdam por Estados Unidos, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), Reino Unido y China. En la grabación de su breve discurso, el monarca del Trono del Crisantemo se cuidó de usar la palabra rendición. Su pueblo quedó confundido, pero la realidad era que había llegado el atardecer al poderoso Imperio del Sol Naciente y que la noche consecuente sería larga y difícil.

    La delegación japonesa se reúne para firmar el documento de rendición formal a bordo del acorazado USS Missouri de la Armada estadounidense en la bahía de Tokio, en una foto de archivo del 2 de septiembre de 1945.

    El acto formal de rendición se produjo en la mañana del domingo 2 de septiembre de 1945. Reunidos en la cubierta del USS Missouri, anclado en la bahía de Tokio, los representantes del gobierno y tropas del Japón procedieron a firmar su sometimiento ante los dirigentes militares de las fuerzas aliadas de ocupación. La ceremonia duró 23 minutos (entre las 09:00 y las 09:23 a. m., huso del Japón) y fue transmitida por radio, a la vez que fue grabada en cine para después difundirla en el mundo y archivada en los principales depósitos intelectuales de Estados Unidos. Se firmaron seis copias del documento oficial, donde el vencido imperio nipón aceptaba las cláusulas impuestas por Estados Unidos, URSS, Reino Unido, China, Francia, Canadá, Holanda, Nueva Zelanda y Australia.

    Puesto en formación sobre la cubierta de su buque del servicio de ingenieros de los Estados Unidos se encontraba el marino salvadoreño Juan Armando Canales Espinoza. Ese compatriota fue uno de los más de 400 salvadoreños que se enlistaron en las fuerzas militares de las naciones aliadas en contra del Eje Berlín-Roma-Tokio y también fue uno de los miles de soldados que, bajo el rigor militar, aquel 2 de septiembre de 1945 presenciaron la firma de la rendición japonesa. Esa noche, el cielo tokiota se iluminó con fuegos artificiales, lanzados desde las naves ancladas Armando Canpara festejar el fin de la Segunda Guerra Mundial. Se cerraba así el frente del Pacífico sur y se iniciaba la reconstrucción del Imperio del Sol Naciente. La autoridad suprema del emperador Shōwa jamás fue cuestionada por las potencias vencedoras.

    El marino salvadoreño Juan Armando Canales Espinoza sirvió en la Marina de EEUU en la Segunda Guerra Mundial.

    Nacido en la entonces ciudad de Nueva San Salvador o Santa Tecla, departamento de La Libertad, en 1921, Canales Espinoza fue hijo de Medardo Fuentes Canales (Suchitoto, 1897-¿?). Tras ingresar por la frontera terrestre de Laredo (Texas), el 30 de octubre de 1943, se dirigió a San Francisco (California), donde se enlistó en el Cuerpo de Ingenieros de la U. S. Navy. Tras el entrenamiento de rigor, sus labores consistieron no solo en combatir para defenderse de los ataques nipones en los diferentes escenarios de guerra en los que intervino (en especial, en el archipiélago de las Filipinas), sino que también tuvo que construir pontones o puentes provisionales para facilitar el avance de la artillería e infantería aliadas.

    Llegado al Japón durante la segunda quincena de agosto de 1945, Canales Espinoza se dio cuenta de la dureza de los primeros momentos de la posguerra. El otoño estaba a las puertas y todo presagiaba que sería un invierno muy crudo para aquel pueblo devastado y donde campeaban los jinetes apocalípticos. Por eso, durante sus meses de permanencia dentro de las tropas de ocupación, buscó proporcionar comida y cigarrillos a quienes se los pidieron, los que tomaba de sus propios recursos personales, proporcionados para su sustento por el ejército estadounidense. Aquellos bienes de consumo se usaban en las ciudades japonesas para cambiarlos por otros, como comida y otros materiales de primera necesidad. Para su colección personal, aceptó que le dieran billetes de diferentes denominaciones de Filipinas, Japón y otros territorios otrora ocupados por las tropas japonesas. Todo ese papel moneda era dinero sin valor alguno en los mercados, pues la severa inflación lo privó de sus valores de uso y cambio.

    El viernes 20 de noviembre de 2000 tuve ocasión de visitarlo en su casa familiar, en la urbe tecleña, a escasa media cuadra al oriente del Colegio Fátima, al lado de un pequeño hospital privado. Al contarle de mi interés por los salvadoreños que tomaron parte en la Segunda Guerra Mundial, se mostró muy entusiasmado de platicar y mostrarme sus recuerdos. La que no tenía buen semblante era su esposa Marta Escobar de Canales. Ella no se sentía cómoda con que él me contara algunas “anécdotas” que su esposo había tenido durante aquellos lejanos días de su presencia en el Japón de la posguerra.

    Resultaba curioso ver el cuidado con el que el marino Canales Espinoza había conservado las fotos donde aparecía con sus compañeros de andanzas en el Pacífico sur, páginas en las que también había pegado los billetes que coleccionó y más de alguna foto de esas féminas con las que había bailado y que tanto molestaban a su esposa salvadoreña varias décadas después.

    Canales Espinoza no se consideraba un héroe, sino un mero espectador de una guerra en la que entró bajo la idea de que defendía la libertad en contra de uno de los más grandes totalitarismos mundiales. Me contó que nunca pensó en que podría morir en alguna de aquellas batallas y que se limitó a desarrollar su trabajo al servicio de la ingeniería militar de los Estados Unidos. Hablaba bajo y con voz pausada, pero con dominio de los detalles. Sus ojos destellaban al vagar por sus recuerdos. Incluso me habló de otro marino salvadoreño, Arturo Novoa, con quien había tenido ocasión de encontrarse durante aquel tiempo de permanencia en la armada estadounidense.

    Cientos de salvadoreños se enlistaron para marchar a los teatros de operaciones en Europa, África y el Pacífico sur, así como en las operaciones de fabricación de material de guerra y mantenimiento de buques y submarinos en California y Panamá. Para los que se iban a los frentes de guerra, había un seguro de vida por 10,000 dólares o 25,000 colones, mientras que los que retornaban tenían el camino expedito para solicitar la residencia y nacionalidad estadounidense. Sin embargo, no fueron pocos los que decidieron mejor retornar a la patria salvadoreña, como fue el caso del soldado Canales Espinoza.

    Él y otros excombatientes que tomaron parte en la Segunda Guerra Mundial, Corea y Vietnam asistieron a la primera conmemoración del Día de los Veteranos, que se desarrolló en el interior de la fortificada Embajada de los Estados Unidos, en la mañana del lunes 12 de noviembre de 2001. Fue la última vez que lo vi. Falleció de un ataque fulminante al corazón, el domingo 23 de septiembre de 2007 y su cuerpo descansa en el cementerio privado Jardines del Recuerdo, al lado de su esposa, fenecida seis meses antes. La casa tecleña donde lo visité ahora es ocupada por un negocio.