Etiqueta: José Antonio Kast

  • Arranca campaña para la segunda vuelta presidencial en Chile, con Kast como claro favorito

    Arranca campaña para la segunda vuelta presidencial en Chile, con Kast como claro favorito

     La campaña electoral en Chile para la segunda vuelta presidencial del 14 de diciembre arrancó este domingo con el ultraderechista José Antonio Kast como claro favorito en las encuestas, mientras la izquierdista Jeannette Jara enfrenta un escenario cuesta arriba, apostando por una remontada que algunos expertos califican de “milagro”.

    Los últimos sondeos electorales en Chile —difundidos antes de que entrara en vigor la veda de encuestas— otorgan entre 12 y 16 puntos de ventaja a Kast, exdiputado ultraconservador que compite por tercera vez por la presidencia. Su rival, la exministra comunista del actual Gobierno de Gabriel Boric, enfrenta no solo la baja popularidad del oficialismo, sino también un electorado fragmentado.

    Pese a que Jeannette Jara fue la más votada en primera vuelta con un 26,9 %, la falta de alianzas con sectores fuera de la izquierda dificulta su crecimiento electoral. Kast, con un 23,9 %, ya sumó apoyos clave: Johannes Kaiser (13,9 %), ultralibertario, y Evelyn Matthei (12,4 %), de la derecha tradicional, cerrando filas en torno a su candidatura.

    Los analistas destacan que, si bien el apoyo a Kast consolida más del 50 % del electorado, no se garantiza un traspaso automático de votos. El economista populista Franco Parisi, que quedó tercero con el 19,7 %, se perfila como el gran comodín. Su partido, el Partido de la Gente (PDG), decidirá este domingo por consulta interna si apoya a alguno de los dos finalistas.

    La batalla por el voto antisistema

    El voto antisistema representado por Parisi será clave. Su electorado, escéptico de la política tradicional, podría inclinar la balanza en una segunda vuelta que se presenta polarizada. Aunque Parisi no ha dado un respaldo explícito, cualquier guiño podría tener impacto en regiones urbanas y sectores de clase media desencantados con el sistema.

    Kast, del Partido Republicano, ha centrado su discurso en la crisis de seguridad, prometiendo un “Gobierno de emergencia nacional” para frenar la migración irregular y el crimen organizado.

    Ha moderado su mensaje público en torno a temas sociales como el aborto y el matrimonio igualitario, intentando no repetir el error que le costó la elección en 2021 frente a Boric.

    Pese a ser un confeso defensor del legado de Augusto Pinochet, José Antonio Kast evita pronunciarse sobre su visión conservadora en esta campaña, manteniéndose enfocado en el eje “orden y seguridad”. Esta estrategia busca evitar fugas de votos femeninos y centristas, clave para consolidar una eventual victoria.

    Según expertos como Rodrigo Pérez de Arce, aún queda por ver si Kast cumplirá su promesa de gobernar bajo un plan de emergencia o si usará su eventual triunfo para librar una “batalla cultural” desde el poder. En cualquier caso, el escenario político para el próximo presidente no será sencillo.

    El nuevo mandatario asumirá el 11 de marzo con un Congreso fragmentado, donde la derecha y la ultraderecha están a apenas dos escaños de la mayoría. La gobernabilidad dependerá del PDG, cuyas posturas oscilan entre el populismo y la crítica abierta al sistema político.

    La izquierda chilena, sin margen de error

    Para Jeannette Jara, revertir las encuestas implicaría movilizar al electorado progresista, sumar indecisos y minimizar la abstención. Sin embargo, su vínculo con un gobierno impopular y su militancia comunista despiertan recelos entre votantes moderados, dificultando el objetivo de ampliar su base.

    Desde 2006, ningún mandatario ha sido sucedido en Chile por un presidente del mismo bloque ideológico. Si Kast gana, marcaría un giro histórico: sería el primer presidente ultraderechista desde el retorno a la democracia, rompiendo con el patrón pendular entre izquierda y derecha que ha caracterizado la política chilena.

     

  • El ministro de Seguridad Gustavo Villatoro se reunió con candidato presidencial chileno

    El ministro de Seguridad Gustavo Villatoro se reunió con candidato presidencial chileno

    El aspirante presidencial chileno José Antonio Kast sostuvo el lunes una reunión privada en Santiago con el ministro de Seguridad y Justicia de El Salvador, Gustavo Villatoro, en el marco de su carrera electoral rumbo a la segunda vuelta programada para el 14 de diciembre.

    Kast explicó que la visita de Villatoro fue por motivos académicos y no en calidad de funcionario gubernamental. Por ello, evitó dar detalles de la conversación y reiteró las principales líneas de su plan de gobierno: “Cierre total de fronteras para la migración irregular, recuperación del poder del Estado en las cárceles y la recuperación territorial”.

    Con un 23.9 % de los votos, Kast avanzó al balotaje frente a la candidata de centroizquierda Jeannette Jara, quien lideró la primera vuelta con un 26.8 %. Sin embargo, las primeras encuestas colocan a Kast como el favorito, al contar con el respaldo del bloque de derecha tradicional y la ultraderecha liderada por Johannes Kaiser, que alcanzó el cuarto lugar.

    El político chileno ya había visitado en abril de 2024 el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), la megacárcel salvadoreña construida bajo el gobierno del presidente Nayib Bukele, y aunque elogió el modelo penitenciario salvadoreño, rechazó aplicar una política de extradición de delincuentes.

    “Él (el delincuente) entró a delinquir y aquí va a cumplir; una vez que cumpla, lo vamos a expulsar y jamás va a volver a entrar a nuestra patria”, afirmó.

    A diferencia de campañas anteriores, donde sus propuestas conservadoras dominaban el discurso, Kast ha centrado ahora su estrategia en temas de seguridad, migración y economía, que figuran entre las principales preocupaciones del electorado chileno.

    Tras los comicios, Kast ha fortalecido su presencia en el ámbito internacional de la derecha. Ha conversado con el presidente de Argentina, Javier Milei, y con la primera ministra italiana Giorgia Meloni, con quien también se reunió en septiembre de este año en Roma. En abril, también visitó Hungría para reunirse con el primer ministro ultraderechista Viktor Orbán.

    Tanto Kast como Meloni, Bukele y Milei participan regularmente en foros internacionales de corte conservador, como la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), donde promueven una agenda común basada en el control migratorio, el orden público y la defensa de los valores tradicionales.

    En su tercer intento por llegar a La Moneda, Kast ha consolidado su liderazgo en la ultraderecha chilena, desplazando a la derecha tradicional y siguiendo la misma tendencia electoral observada recientemente en países como Argentina e Italia.

     

  • El derechista Kast lidera intención de voto en Chile con 12 puntos de ventaja sobre Jeanette Jara para segunda vuelta

    El derechista Kast lidera intención de voto en Chile con 12 puntos de ventaja sobre Jeanette Jara para segunda vuelta

    A menos de tres semanas de la segunda vuelta presidencial, la primera encuesta publicada por la firma demoscópica Cadem otorga una ventaja significativa al candidato de extrema derecha José Antonio Kast, quien lidera con un 46 % de intención de voto, frente al 34 % de la postulante de izquierda Jeanette Jara.

    El 20 % restante de los encuestados declaró que no votará, está indeciso o piensa emitir un voto nulo o blanco. Si se excluyen estas respuestas, Kast alcanzaría un 58 % del voto válido frente al 42 % de Jara, lo que marcaría una diferencia de 16 puntos porcentuales en la carrera presidencial.

    El estudio también revela que un 62 % de los encuestados cree que Kast será el próximo presidente de Chile, mientras que solo un 28 % opina que lo será Jeanette Jara, actual ministra del Trabajo y candidata respaldada por la coalición oficialista.

    Respecto al voto de quienes apoyaron a candidatos que no pasaron a segunda vuelta, un 34 % de los votantes del economista Franco Parisi indicaron que apoyarán a Kast, mientras que un 22 % se inclinará por Jara. No obstante, un amplio 44 % aún se muestra indeciso o planea votar nulo o blanco.

    La candidata comunista Jeannette Jara, de la coalición oficialista.

    El respaldo a Kast es especialmente contundente entre los seguidores del Partido Nacional Libertario (PNL), liderado por Johannes Kaiser, donde el 92 % asegura que votará por el exdiputado y exmilitante de la UDI. En tanto, entre los votantes de la conservadora Evelyn Matthei, un 60 % apoya a Kast y un 21 % a Jara.

    El estudio de Cadem también evaluó la gestión del actual presidente, Gabriel Boric. Su nivel de aprobación subió levemente a un 33 %, un punto más que en octubre. La desaprobación, en cambio, descendió a 60 %, cuatro puntos menos que la semana pasada.

    Esta fotografía del escenario político chileno apunta a una segunda vuelta altamente polarizada, donde la participación del electorado indeciso será determinante para definir al próximo mandatario.

     

  • El Partido Comunista chileno, una «anomalía» occidental que llega a la segunda vuelta

    El Partido Comunista chileno, una «anomalía» occidental que llega a la segunda vuelta

    Cuna política de artistas como Pablo Neruda o Víctor Jara, el Partido Comunista chileno es una fuerza centenaria e institucional, con bases consolidadas, que acaba de hacer historia con el inédito pase a segunda vuelta de una de sus militantes, lo que lo convierte en una «anomalía» en la izquierda occidental.

    Al frente de la coalición progresista más amplia de la historia chilena -desde los democristianos hasta el PC-, la exministra Jeannette Jara ganó la primera vuelta, con el 26,8 % de los votos, y se medirá en una segunda vuelta el 14 de diciembre con el ultraderechista José Antonio Kast (23,9 %).

    Se trata, sin embargo, de un triunfo agridulce y más ajustado de lo previsto, que la deja con pocas posibilidades de llegar a La Moneda, ya que el exdiputado ultracatólico cuenta con los apoyos de otros candidatos que quedaron fuera de la contienda.

    Menos dogmática que otros dirigentes, la exministra de Trabajo de Gabriel Boric repitió en campaña que, en un eventual Gobierno suyo, el PC tendrá el mismo rol que el resto de partidos que conforman la coalición.

    También dijo que, si gana, renunciará a su militancia, «dada la controversia que genera»: «Hoy día represento a una coalición mucho más amplia», insistió, consciente del recelo que provoca su militancia en distintos sectores, incluida la centro-izquierda.

    Mezcla entre doctrina y pragmatismo

    A diferencia de otras experiencias comunistas de la región y de Europa, que han perdido fuerza y se han diluido en otras nuevas izquierdas, el PC chileno tiene arraigo social y electoral y hoy en día es el tercer partido con más afiliados de Chile (45.000).

    «Es una anomalía en el mundo occidental», apuntó a EFE Octavio Avendaño, sociólogo de la Universidad de Chile.

    Con 113 años de historia, el PC jugó un rol fundamental en el gobierno del socialista Salvador Allende (1970-1973) y fue duramente perseguido durante la dictadura de Augusto Pinochet.

    Con el regreso a la democracia, fue una fuerza extrainstitucional y opositora a la coalición de centroizquierda que gobernó durante dos décadas, pero en 2010 logró volver al Parlamento y en el segundo gobierno de la expresidenta Michelle Bachelet (2014-2018) regresó a La Moneda, con un ministerio.

    En 2022, tras apoyar desde el inicio a Boric (del Frente Amplio), se hizo con carteras clave como la vocería, Educación y Trabajo, que Jara ocupó hasta que renunció para competir en unas primarias con la socialdemocracia por la candidatura del sector.

    «En la última década, el PC ha logrado recuperar un espacio central en la política chilena. Desde luego, es una excepción en el mundo occidental», subrayó a EFE el historiador español Mario Amorós, biógrafo de Jara y Neruda.

    Contrario a los que pasó en otros países, «el PC chileno no renunció a la vía electoral y logró integrarse en coaliciones de gobierno sin abandonar su identidad ideológica», indicó a EFE Gonzalo Espinoza, politólogo de la Universidad Diego Portales.

    «Esa combinación entre claridad doctrinaria y pragmatismo institucional lo distingue», añadió.

    Desde su fundación en 1913, «aspiró a competir dentro de una democracia», salvo en dictadura, cuando apostó por la vía armada con el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), luego de que el régimen detuvo e hizo desaparecer a su dirigencia clandestina y a decenas de militantes, apuntó a EFE Cristian Pérez, de la Universidad de Playa Ancha.

    El derechista José Antonio Kast, del Partido Republicano, el rival de Jara en segunda vuelta.

    «El demonio marxista»

    «Llegó el demonio marxista, llamen al exorcista», cantaba irónicamente hace unos años en un videoclip que se hizo muy popular la exdiputada y actual portavoz del Gobierno, Camila Vallejo.

    De 37 años, la exlíder estudiantil es hoy en día una de las referentes, junto a Jara, del alma menos doctrinaria del PC.

    «Conviven dos corrientes visibles: una con una identidad más tradicional y orgánica y otra más joven, con mayor disposición a enfrentar los debates contemporáneos», señaló Espinoza.

    Las fricciones se hicieron evidentes en campaña, sobre todo en torno a Cuba y Venezuela.

    Jara admitió que en Cuba hay presos políticos y el presidente del partido, Lautaro Carmona, salió a contradecirla públicamente.

    «El compromiso histórico del PC con la democracia se desdibuja cuando ciertos líderes hablan de Cuba o Venezuela», indicó Avendaño.

    Jara, de 51 años, se alejó durante la campaña del discurso de la lucha proletaria y de símbolos como la hoz y el martillo e hizo gala de su capacidad de dialogar como ministra durante las negociaciones con la derecha para aprobar una reforma clave de pensiones.

    Durante el próximo mes tendrá el desafío de aumentar su caudal electoral, desmarcándose de la impopularidad del Gobierno y superando el estigma sobre su militancia, en un país donde «el anticomunismo ha experimentado cierto resurgimiento, en parte por el avance de la derecha radical», concluyó Espinoza.

  • La comunista Jeannette Jara y el derechista José Antonio Kast van a la segunda vuelta presidencial en Chile

    La comunista Jeannette Jara y el derechista José Antonio Kast van a la segunda vuelta presidencial en Chile

    La carrera presidencial en Chile tendrá una segunda vuelta el 14 de diciembre entre la izquierdista Jeannette Jara y el ultraderechista José Antonio Kast, según los resultados del Servicio Electoral.

    Jara, exministra de Trabajo del gobierno de Gabriel Boric, obtuvo un 26.58 % de los votos, mientras que Kast alcanzó un 24.32 %, en un resultado más estrecho de lo previsto por las encuestas que auguraban una victoria más amplia para la candidata oficialista.

    La gran sorpresa de la jornada electoral fue el populista de derecha Franco Parisi, quien logró el 18.84 % de los votos y mostró un notable crecimiento en las regiones mineras del norte del país, replicando el fenómeno de las presidenciales de 2021.

    Atrás quedaron los derechistas, el libertario Johannes Kaiser, que había escalado en los sondeos, y Evelyn Matthei, representante de la derecha tradicional. Ambos quedaron prácticamente empatados en el cuarto lugar.

    José Antonio Kast, respaldado ya por Kaiser y Matthei, se perfila como favorito para captar los votos de Parisi, cuyo posicionamiento será clave en la segunda vuelta. Kast confía en lograr lo que prometió: “¡¡A la tercera va la vencida!!”.

    La exministra comunista Jeannette Jara, candidata de la coalición oficialista.

    Una comunista con el reto de ampliar apoyos

    Jara, al frente de la coalición progresista más amplia de la historia chilena, hizo historia al convertirse en la primera comunista en ganar una primera vuelta presidencial. No obstante, deberá ampliar sus apoyos para vencer al candidato de ultraderecha en diciembre.

    “El odio, la crítica al otro y exacerbar el temor no da para gobernar un país”, expresó la candidata al emitir su voto en Conchalí, un humilde barrio de Santiago donde creció y fue acompañada por vecinos que la ovacionaron.

    A sus 51 años, Jara ha cimentado su imagen política tras liderar reformas como la reducción de la jornada laboral y la propuesta de pensiones. Su campaña se centra en el alto costo de vida, seguridad y migración irregular. Una de sus propuestas más sonadas es el “ingreso vital” de $800 mensuales.

    El candidato del derechista Partido Republicano, José Antonio Kast.

    Kast se vende como la alternativa al caos

    Por su parte, Kast ha basado su mensaje en la lucha contra la delincuencia y la migración irregular. Con un tono más moderado que en campañas anteriores, ha evitado mencionar temas polémicos como el aborto o su simpatía por la dictadura de Pinochet.

    El candidato del Partido Republicano, abogado de 59 años y padre de nueve hijos, propone un “gobierno de emergencia” que incluye cárceles de máxima seguridad, deportaciones masivas, vallas fronterizas y endurecimiento de penas.

    Aunque Chile mantiene una de las tasas de homicidios más bajas de América Latina, la percepción de inseguridad es alta, lo que ha impulsado el discurso de Kast. “No hablamos solo de ganar una elección, hablamos de recuperar nuestro país”, sentenció en su cierre de campaña.

     

  • Chile irá a segunda vuelta: Jara y Kast lideran resultados preliminares

    Chile irá a segunda vuelta: Jara y Kast lideran resultados preliminares

    Los primeros resultados oficiales de las elecciones presidenciales en Chile indican que el país se encamina a una segunda vuelta el próximo 14 de diciembre, luego de que ninguno de los candidatos alcanzara el 50 % necesario para ganar en primera vuelta.

    Con el 40.35 % de las mesas escrutadas, el Servicio Electoral de Chile (Servel) sitúa a Jeannette Jara, candidata de izquierda de la coalición Unidad por Chile, en primer lugar con 26,45 % de los votos. Jara, ministra del Trabajo en la actual administración de Gabriel Boric y militante del Partido Comunista de Chile, se consolida como la figura oficialista que buscará continuar el proyecto del actual gobierno.

    En segundo lugar se posiciona José Antonio Kast, del ultraderechista Partido Republicano, con un 24,46 %. El resultado asegura una reedición de la polarización entre izquierda y derecha que marcó los últimos comicios.

    El tercer lugar lo ocupa el economista populista Franco Parisi, del Partido de la Gente, con un 18,62 %, consolidando su base electoral a pesar de su ausencia física en Chile durante la campaña.

    En el cuarto puesto se encuentran prácticamente empatados el libertario Johannes Kaiser, del Partido Nacional Libertario, con 13,92 % y  la conservadora Evelyn Matthei, de la coalición Chile Grande y Unido, con 13,8 %.

    Pactos clave rumbo a la segunda vuelta

    El apoyo de los candidatos que quedaron fuera será determinante en la segunda vuelta. Las encuestas previas sugerían que Jara podría ser derrotada por cualquiera de los candidatos de derecha en un eventual balotaje, lo que pone presión sobre su campaña para ampliar su base electoral.

    La sorpresa de la noche fue la consolidación de Parisi como tercera fuerza, tal como ocurrió en 2021, mientras que Matthei y Kaiser decepcionaron frente a las expectativas, especialmente el segundo, que aparecía en algunas encuestas incluso por encima de Kast.

    Además de elegir presidente, más de 15,6 millones de chilenos votaron por la renovación completa de la Cámara de Diputados (155 escaños) y 23 de los 25 escaños del Senado. El conteo legislativo comenzará una vez finalizado el escrutinio presidencial. Las proyecciones anticipan un avance del conservadurismo en el Congreso.

    Estas elecciones se celebran en un contexto de desgaste político, tras años de movilización social desde el estallido de 2019, procesos constitucionales fallidos y una popularidad decreciente del presidente Boric, que ronda el 30 % de aprobación. El mandatario dejará el cargo en marzo de 2026.

     

     

  • Chile elige sucesor de Boric con posible segunda vuelta entre la derecha y la comunista Jeannette Jara

    Chile elige sucesor de Boric con posible segunda vuelta entre la derecha y la comunista Jeannette Jara

    Este domingo, Chile acude a las urnas para elegir al sucesor del presidente progresista Gabriel Boric en unas elecciones presidenciales que podrían marcar un cambio de ciclo político. Jeannette Jara, exministra de Trabajo y primera candidata comunista en representar al bloque progresista, encabeza los sondeos con un 28.5 % de intención de voto, aunque sin los números necesarios para evitar una segunda vuelta.

    Jara, abogada de 51 años y militante del Partido Comunista, ha prometido renunciar a su militancia si gana, como señal de unidad y para resaltar que su candidatura representa a la coalición más amplia de la historia reciente del país, que agrupa desde democristianos hasta comunistas.

    Sin embargo, la atención está centrada en quién ocupará el segundo lugar, en una inédita disputa entre tres candidatos de derecha, en la que destacan dos figuras ultraderechistas: José Antonio Kast y el diputado Johannes Kaiser, quienes compiten voto a voto por el paso al balotaje.

    Kast, líder del Partido Republicano y dos veces candidato presidencial, ha perdido fuerza en las últimas semanas frente al avance de Kaiser, un político más radical, que ha capitalizado el descontento social con propuestas de “batalla cultural”. Ambos comparten una agenda basada en el cierre de fronteras, mano dura contra la delincuencia y reducción del Estado.

    El candidato derechísta José Antonio Kast.

    La tercera en disputa es la exalcaldesa Evelyn Matthei, representante de la derecha tradicional, que comenzó como favorita pero ha descendido en las encuestas hasta un 14 %, quedando rezagada ante el avance de los sectores más conservadores.

    “De llegar cualquiera de los tres a la Presidencia, sería la primera vez que Chile tiene un presidente pinochetista elegido en las urnas”, advirtió el politólogo Octavio Avendaño, de la Universidad de Chile. Tanto Kast como Matthei apoyaron la dictadura de Augusto Pinochet, mientras que Kaiser ha defendido abiertamente el golpe de Estado de 1973.

     

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    Expertos coinciden en que esta es la elección más derechizada desde 1990, con los tres candidatos de derecha sumando hasta un 55 % del voto en primera vuelta, según estimaciones del sociólogo Alberto Mayol, director de la encuesta La Cosa Nostra.

    El contexto que explica este giro incluye el aumento de la inseguridad ciudadana, la migración irregular y el desencanto tras las protestas sociales de 2019, cuyo impulso por un nuevo pacto social no se tradujo en reformas estructurales, ni en una nueva Constitución.

    Además de elegir presidente, los chilenos también votarán nuevos parlamentarios, en unos comicios donde la derecha parte como favorita para controlar el Congreso, lo que podría condicionar la futura gobernabilidad del país a partir de marzo de 2026.

     

  • Tres candidatos presidenciales chilenos reivindican el legado de Pinochet

    Tres candidatos presidenciales chilenos reivindican el legado de Pinochet

    Santiago de Chile enfrenta una campaña electoral marcada por el regreso del pinochetismo al centro del debate. Tres de los ocho aspirantes a la Presidencia, incluyendo dos con fuertes opciones de llegar a segunda vuelta, justifican abiertamente el golpe de Estado de 1973 y, en distinta medida, el régimen militar que dejó más de 3,200 muertos y 1,162 desaparecidos.

    Entre ellos figuran el ultraderechista José Antonio Kast, segundo en las encuestas, y Evelyn Matthei, representante de la derecha tradicional, en cuarta posición. Ambos defendieron la continuidad de Augusto Pinochet en el plebiscito de 1988 y participaron activamente en la propaganda oficialista.

    El derechista José Antonio Kast, del Partido Republicano.

    Kast, de 59 años, es hermano de Miguel Kast, un influyente ministro del régimen, presidente del Banco Central y miembro del grupo de economistas conocidos como los Chicago Boys. Según el politólogo Simon Escoffier, “Kast representa el legado de Jaime Guzmán, ideólogo de la dictadura”.

    Por su parte, Evelyn Matthei, de 72 años, es hija del general Fernando Matthei, miembro de la Junta Militar. Durante años defendió con vehemencia al dictador, protestó por su arresto en Londres en 1998 y lo recibió públicamente a su regreso a Chile tras su detención domiciliaria.

    Evelyn Matthei, que busca la Presidencia por segunda vez, se había distanciado de la figura del dictador en los últimos años, pero en esta campaña radicalizó ocasionalmente su discurso.

    El tercer candidato que defiende con firmeza el legado militar es Johannes Kaiser, de 49 años. Considerado parte de una nueva ultraderecha más radical y libertaria, ha declarado que apoyaría “sin dudas” un nuevo golpe de Estado “con todas las consecuencias”.

    Johannes Kaiser, que ha ganado impulso en las últimas semanas, ha propuesto indultar a los condenados por crímenes cometidos durante el régimen y ha prometido «homenajes y estatuas» en honor a Pinochet.

    A diferencia de campañas anteriores, Kast ha evitado referirse directamente a la dictadura en esta ocasión. Según la periodista Amanda Marton, “apuesta por una campaña del silencio; no renuncia a su visión, pero se centra en seguridad y economía, lo que lo favorece electoralmente”.

    Matthei ha oscilado entre el discurso moderado y el radical. En abril justificó el golpe de 1973 como necesario para evitar una supuesta “cubanización” de Chile, aunque recientemente aseguró que continuaría con el plan de búsqueda de desaparecidos y afirmó que “los derechos humanos son básicos”.

    Kaiser, por el contrario, ha intensificado su discurso a favor del régimen militar. Ha propuesto indultar a condenados por violaciones a derechos humanos y rendir homenaje a Pinochet.

    “Quiere ser quien está más a la derecha de todos”, explicó el politólogo Cristóbal Rovira.

    Un estudio reciente de la encuestadora Cadem reveló que Pinochet es hoy la tercera figura más admirada en Chile.

    “Se perdió el miedo a hablar de la dictadura”, apuntó la periodista María Olivia Monckeberg. Para los analistas, esta “nostalgia autoritaria” refleja una tendencia que también gana terreno en países como Brasil o Argentina.

     

  • Una exministra comunista y un líder ultraderechista se perfilan como favoritos a la presidencia de Chile

    Una exministra comunista y un líder ultraderechista se perfilan como favoritos a la presidencia de Chile

    Con multitudinarios eventos en distintos puntos de la capital, los principales candidatos a la presidencia de Chile, Jeannette Jara y José Antonio Kast, finalizaron esta semana sus campañas electorales, de cara a las votaciones de este domingo 16 de noviembre.

    Jara, exministra del presidente Gabriel Boric y primera militante comunista en liderar una candidatura única de la izquierda y centroizquierda chilena, congregó a más de 15,000 personas en la Plaza de Maipú, bastión progresista de la periferia santiaguina. Desde ahí llamó a construir “una mirada de país hacia el futuro”, y prometió garantizar dignidad, salarios decentes y un “salario vital” de 750,000 pesos (cerca de $800).

    La abanderada, de 51 años, aseguró que su proyecto político busca que cada familia “pueda llegar tranquila a fin de mes” y anunció medidas para combatir el crimen organizado, como levantar el secreto bancario. También puso énfasis en el crecimiento económico con enfoque social. “Vamos a tirar del hilo donde les duele, en la ruta del dinero sucio”, afirmó.

    Por su parte, José Antonio Kast, líder del ultraderechista Partido Republicano, realizó su acto de cierre en el Movistar Arena, donde fue ovacionado por miles de seguidores.

    “Chile no está condenado al caos ni a la mediocridad, está destinado a la grandeza”, expresó el abogado de 59 años, quien se presenta por tercera vez a la presidencia. “No lo hago por revancha, sino por responsabilidad”, añadió.

    Kast centró su mensaje en la seguridad, la migración ilegal y la economía. Prometió un recorte fiscal de $6,000 millones en 18 meses y propuso un “gobierno de emergencia nacional”.

    “Queremos un país donde los delincuentes tengan miedo y los ciudadanos caminen tranquilos”, dijo ante una audiencia que coreaba “¡Kast presidente!” y agitaba banderas chilenas.

    Según las encuestas, Jara lidera la intención de voto para la primera vuelta, aunque no alcanzaría el 50 % necesario para evitar el balotaje del 14 de diciembre. Kast se mantiene como su principal contrincante, aunque es seguido de cerca por Johannes Kaiser, de línea ultraderechista libertaria, y Evelyn Matthei, representante de la derecha tradicional.

    Ambos candidatos celebrarán actividades menores hasta el cierre oficial de campaña este jueves. Mientras tanto, otros aspirantes como Franco Parisi, Harold Mayne-Nicholls, Marco Enríquez-Ominami y Eduardo Artés, sin mayores posibilidades, concluyen discretamente sus actos.

    Estas elecciones serán las primeras con voto obligatorio, lo que añade incertidumbre al resultado por la participación de jóvenes y sectores populares que históricamente no han acudido a las urnas. Además, persiste una “fatiga electoral” tras numerosos comicios desde el estallido social de 2019.

    Para Eilee Soto, vecina de Maipú, Jara representa “una líder fuerte, que sabe dialogar y avanzar”, mientras que Silvia Delgado destacó que “es la única que defiende la democracia y habla de trabajo decente”.

    En contraste, desde el acto de Kast, seguidores como Claudia Heinz y Rodrigo Pablo lo describieron como “honesto, católico y con sentido social”, diferenciándolo de figuras como Donald Trump o Javier Milei.

     

  • Congreso chileno aprueba reforma para limitar el voto extranjero y multa por no sufragar

    Congreso chileno aprueba reforma para limitar el voto extranjero y multa por no sufragar

    El Congreso de Chile aprobó el lunes dos reformas electorales claves de cara a las elecciones presidenciales del 16 de noviembre: una incrementa las multas a quienes no voten, y la otra restringe el derecho al sufragio de los extranjeros al elevar de 5 a 10 años el tiempo de residencia exigido.

    “Es el cumplimiento de la palabra empeñada y esto nos permite dar certeza sobre las reglas del juego para las próximas elecciones”, afirmó la ministra secretaria general de la Presidencia, Macarena Lobos, tras la votación legislativa.

    A diferencia de otros países que restringen la participación de extranjeros a elecciones locales, Chile permitía que migrantes con más de cinco años de residencia —sin necesidad de nacionalización— votaran en todos los comicios. Ahora, este periodo se duplicará a 10 años, aunque la medida no aplicará para las elecciones de noviembre y entrará en vigor en 2026.

    El artículo 14 de la Constitución chilena reconoce el derecho al voto extranjero desde la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), como una forma de integración a los migrantes europeos. Sin embargo, el contexto migratorio ha cambiado drásticamente: actualmente residen en el país cerca de 1.6 millones de extranjeros, equivalentes al 9 % de la población, siendo peruanos y venezolanos las comunidades más numerosas.

    Solo en las elecciones municipales y regionales de 2024, votaron 786,470 migrantes. De ellos, 191,383 eran peruanos y 174,851 venezolanos. La creciente participación ha encendido las alarmas de sectores conservadores y progresistas, que ahora buscan redibujar el mapa electoral.

    En paralelo, el Congreso también aprobó sanciones económicas para reforzar el voto obligatorio reinstaurado en 2022. A partir de 2025, los chilenos que no acudan a votar enfrentarán una multa de entre 0.5 y 1.5 Unidades Tributarias Mensuales (UTM), lo que equivale actualmente a un rango de $32 a $96.

    Según la encuesta Panel Ciudadano-UDD, realizada en septiembre, el 28 % de los votantes obligados elegirían al ultraderechista José Antonio Kast, seguido por el 23 % de los electores habituales. La candidata de centroizquierda, Jeannette Jara, lidera entre los votantes habituales con un 32 %, pero su apoyo baja al 16 % entre los votantes obligados.

    La reforma ocurre en medio de un complejo escenario electoral: ocho candidatos buscan la presidencia y, de mantenerse las tendencias actuales, ningún aspirante lograría la mayoría en primera vuelta. Todo apunta a que habrá balotaje en diciembre.