Etiqueta: José Jerí

  • Perú sumará hoy su octavo presidente en menos de diez años

    Perú sumará hoy su octavo presidente en menos de diez años

    Perú tendrá este miércoles a su octavo presidente en cerca de una década de crisis política, luego de que el mandatario interino José Jerí fuera censurado tras apenas cuatro meses en el cargo y a solo dos meses de los nuevos comicios generales. La sucesión constante de jefes de Estado refleja la fragilidad institucional que comenzó tras las elecciones de 2016.

    El primer episodio de esta etapa ocurrió con Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018), quien gobernó 1 año y 236 días. Ganó los comicios frente a Keiko Fujimori, pero enfrentó una férrea oposición del Congreso controlado por el fujimorismo. Aunque superó una primera moción de destitución tras conceder el indulto al expresidente Alberto Fujimori, terminó renunciando ante una segunda moción vinculada al escándalo de Odebrecht.

    Le sucedió Martín Vizcarra (2018-2020), quien permaneció 2 años y 231 días en el poder. Vizcarra disolvió el Congreso y convocó nuevas elecciones legislativas, pero el nuevo Parlamento también le fue adverso y lo destituyó en plena pandemia de la covid-19 por presuntos actos de corrupción cuando fue gobernador de Moquegua.

    Tras su salida asumió Manuel Merino (2020), cuyo mandato duró apenas 5 días. Su gestión se vio truncada por protestas masivas y la muerte de dos jóvenes durante la represión policial, lo que lo llevó a renunciar. Posteriormente, Francisco Sagasti (2020-2021) fue designado como presidente de transición por 252 días, hasta las elecciones que ganó Pedro Castillo.

    Pedro Castillo (2021-2022) gobernó 1 año y 132 días. Enfrentó múltiples intentos de destitución y el 7 de diciembre de 2022 intentó disolver el Congreso en un fallido golpe de Estado para evitar su salida, lo que derivó en su detención y destitución inmediata.

    Dina Boluarte (2022-2025), vicepresidenta de Castillo, asumió el cargo y se mantuvo 2 años y 306 días en el poder, el periodo más largo de esta etapa. Aunque logró sostenerse con apoyo de fuerzas conservadoras, su gestión estuvo marcada por escándalos y una baja popularidad que apenas alcanzaba el 3 %, hasta que perdió el respaldo político antes de las elecciones.

    Finalmente, José Jerí (2025-2026) ejerció 131 días como presidente interino. Su salida se produjo tras revelarse reuniones semisecretas con empresarios chinos contratistas del Estado y presuntas irregularidades en contrataciones públicas.

    Por lo pronto, los legisladores derechistas María del Carmen Alva y Héctor Acuña, y los izquierdistas Edgar Reymundo y José Balcázar presentaron el martes sus candidaturas para asumir la Presidencia del Congreso y, por ende, la jefatura de Estado de Perú tras la destitución de Jerí de ambos cargos.

    Con este nuevo relevo, Perú continúa atrapado en una espiral de inestabilidad institucional, a la espera de que las próximas elecciones logren devolver estabilidad política y gobernabilidad al país.

  • El Congreso peruano destituye al presidente José Jerí y suma el octavo relevo presidencial en una década

    El Congreso peruano destituye al presidente José Jerí y suma el octavo relevo presidencial en una década

     El Congreso de la República del Perú destituyó este martes al presidente interino José Jerí, en lo que representa el octavo cambio presidencial en el país andino en casi una década de inestabilidad política iniciada tras las elecciones de 2016.

    Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, el Parlamento resolvió censurarlo por las investigaciones abiertas en su contra durante sus cuatro meses de gestión, relacionadas con reuniones semiclandestinas con empresarios chinos contratistas del Estado y presuntas irregularidades en la contratación de funcionarias que previamente lo visitaron en el Palacio de Gobierno.

    Jerí ejercía la Presidencia de forma interina en su calidad de titular del Congreso, tras la destitución de Dina Boluarte (2022-2025) en octubre pasado. Al ser censurado como presidente del Legislativo, perdió automáticamente su condición de jefe de Estado encargado.

    En un intento por frenar su salida, el partido Somos Perú planteó suspender el debate y tramitar la destitución bajo la figura de vacancia presidencial, que exige el respaldo de dos tercios del hemiciclo. Sin embargo, la mayoría parlamentaria rechazó esa propuesta y mantuvo el procedimiento de censura.

    Los partidos conservadores que dominan el Congreso, y que inicialmente respaldaron su ascenso, le retiraron su apoyo a pocas semanas de los comicios generales, en medio del desgaste por las revelaciones que motivaron la investigación fiscal por presunto tráfico de influencias. El único bloque que mantuvo su respaldo fue el fujimorismo.

    Jerí optó por no acudir a la sesión plenaria en su condición de congresista y permaneció en el Palacio de Gobierno, donde encabezó el cambio de guardia mientras se desarrollaba la votación.

    Ahora el Congreso deberá elegir este miércoles a un nuevo presidente del Legislativo, quien asumirá de inmediato la Presidencia encargada de la República hasta el 28 de julio, fecha en que tomará posesión el mandatario o mandataria que resulte electo en el proceso en marcha.

     

  • Perú podría vivir este martes su octavo relevo presidencial en una década

    Perú podría vivir este martes su octavo relevo presidencial en una década

    El presidente interino de Perú, José Jerí, podría dejar el cargo en las próximas horas si prosperan en el Congreso varias mociones de censura en su contra, lo que abriría paso al octavo cambio presidencial en el país andino en casi una década, en plena recta final hacia los comicios generales.

    Jerí asumió la Presidencia en octubre pasado, en su calidad de presidente del Congreso de la República del Perú, tras la destitución de Dina Boluarte (2022-2025), con el encargo de conducir el país hasta las nuevas elecciones. Sin embargo, su gestión de apenas cuatro meses se ha visto golpeada por investigaciones fiscales y por el desplome de su popularidad, lo que llevó a partidos conservadores —que inicialmente respaldaron su ascenso— a distanciarse en vísperas de la campaña electoral.

    La Fiscalía le abrió indagaciones por presunto tráfico de influencias, tras revelarse reuniones con empresarios chinos contratistas del Estado. Cámaras de seguridad lo captaron el 26 de diciembre cenando, encapuchado, en un restaurante del empresario Zhihua “Johnny” Yang, y también visitando el local el 6 de enero, horas después de que fuera clausurado por autoridades municipales. Asimismo, salieron a la luz contrataciones de funcionarias que previamente se reunieron con él en el Palacio de Gobierno, incluida una visita que se extendió durante la noche de Halloween, según registros oficiales.

    El mandatario sostiene que para destituirlo se requieren 87 votos, equivalentes a dos tercios del Parlamento, conforme a lo que establece la Constitución para presidentes elegidos por voto popular. No obstante, las mociones plantean censurarlo como presidente del Congreso, lo que automáticamente le haría perder la jefatura del Estado, en virtud de una ley emitida por el propio Legislativo.

    De prosperar la censura, el escenario abre un dilema sobre quién asumiría el mando. El nombre que suena con mayor fuerza es el de la congresista derechista Maricarmen Alva, expresidenta del Parlamento en 2021 y figura destacada en la oposición al exmandatario Pedro Castillo (2021-2022). El desenlace marcaría un nuevo episodio de inestabilidad política en Perú, cuando restan menos de dos meses para que los ciudadanos vuelvan a las urnas.

     

  • José Jerí, a punto de sumarse a la lista de presidentes peruanos destituidos

    José Jerí, a punto de sumarse a la lista de presidentes peruanos destituidos

    El presidente interino de Perú, José Jerí, enfrentará el próximo martes en el Congreso varias mociones de destitución, en un escenario político marcado por la cercanía de las elecciones generales del 12 de abril y tras cuatro meses de gestión transitoria rodeados de controversias.

    Jerí, de 38 años, asumió la Presidencia el 10 de octubre en su calidad de titular del Congreso, luego de que el Parlamento destituyera a Dina Boluarte (2022-2025), quien había reemplazado al encarcelado expresidente Pedro Castillo (2021-2022). El abogado, militante del partido derechista Somos Perú, llegó al Legislativo en 2021 tras la inhabilitación de Martín Vizcarra (2018-2022) y, en pocos meses, pasó de congresista a presidente del Congreso y posteriormente jefe de Estado.

    Su ascenso estuvo marcado por polémicas, entre ellas una denuncia de violación presuntamente ocurrida a finales del año pasado, que fue archivada por el fiscal general interino, Tomás Gálvez, semanas antes de su elección como titular del Parlamento. También enfrentó señalamientos por presunto enriquecimiento ilícito, tras acusaciones de haber cobrado dinero para impulsar proyectos de ley cuando presidía la Comisión de Presupuesto.

    Durante sus primeras semanas buscó diferenciarse de su antecesora, destituida por “permanente incapacidad moral” para enfrentar el crimen organizado, principal preocupación ciudadana de cara a los comicios.

    Jerí impulsó medidas de seguridad inspiradas en el llamado “modelo Bukele”, con intervenciones en cárceles, exhibición de reos bajo control policial y declaración de estado de emergencia, lo que elevó su popularidad por encima del 50 % inicialmente.

    Sin embargo, su imagen se deterioró tras revelarse reuniones semiclandestinas con empresarios chinos, algunos contratistas del Estado, entre ellos Zhihua ‘Johnny’ Yang. También se cuestionaron contrataciones de funcionarias que sostuvieron encuentros privados con el mandatario en el Palacio de Gobierno. Estos hechos provocaron que distintas bancadas busquen distanciarse del presidente interino en un contexto político inestable, donde Perú ha tenido siete mandatarios en la última década.

     

  • Presidente de Congreso de Perú confirma que convocará pleno para votar continuidad de José Jerí

    Presidente de Congreso de Perú confirma que convocará pleno para votar continuidad de José Jerí

    El presidente encargado del Congreso de Perú, el fujimorista Fernando Rospigliosi, confirmó que convocará a una sesión extraordinaria del pleno para debatir la posible destitución del presidente de transición, José Jerí, pero afirmó que los promotores de esa medida primero deberán corregir un error en las firmas que han presentado.

    Tras confirmar en sus redes sociales que recibió la solicitud con 81 firmas digitales, Rospigliosi aseguró que se ha determinado que solo 29 de ellas son válidas y que un legislador, Roberto Kamiche, «ha retirado la suya».

    «Se ha informado a los promotores de la moción que tienen que corregir su error. Apenas llegue el documento con las firmas correctas, procederé a convocar el pleno», aseguró.

    Representantes de diferentes bancadas parlamentarias presentaron este jueves la solicitud con las firmas para convocar a un pleno extraordinario en el que se debatirá una moción para destituir a Jerí, quien en su condición de presidente del Congreso asumió interinamente la jefatura de Estado en octubre pasado tras la destitución de Dina Boluarte.

    En los últimos días se han presentado varias mociones de censura en contra del gobernante de transición tras revelarse encuentros semiclandestinos con empresarios chinos contratistas del Estado y por contrataciones de jóvenes funcionarias tras reuniones con el mandatario en el Palacio de Gobierno.

    Estas mociones no se han podido debatir hasta el momento porque el Legislativo está en receso hasta marzo, pero la ley permite citar un pleno extraordinario con la firma mínima de 78 congresistas.

    El único partido que, hasta el momento, se ha negado a apoyar la convocatoria a este pleno extraordinario ha sido el fujimorista Fuerza Popular, ya que su líder Keiko Fujimori, ha optado por respaldar a Jerí.

    Sin embargo, la mesa directiva del Congreso, que dirige de manera interina el fujimorista Rospigliosi, tendrá quince días para convocar al pleno una vez que reciba la solicitud con las firmas plenamente verificadas.

  • El Congreso peruano reúne firmas para destituir al presidente interino José Jerí

    El Congreso peruano reúne firmas para destituir al presidente interino José Jerí

    El Congreso de Perú reunió este jueves las 78 firmas necesarias para convocar un pleno extraordinario en el que se debatirá una moción destinada a destituir al presidente interino, José Jerí, quien asumió como jefe de Estado en octubre pasado tras la destitución de Dina Boluarte y en su condición de titular del Parlamento.

    La iniciativa avanza en un contexto de múltiples mociones de censura contra Jerí por presuntos encuentros semiclandestinos con empresarios chinos contratistas del Estado y por contrataciones de jóvenes funcionarias luego de reuniones sostenidas con el mandatario en el Palacio de Gobierno. Aunque el Legislativo permanece en receso hasta marzo, la normativa permite citar a un pleno extraordinario con el respaldo de 78 congresistas, requisito que —según legisladores— ya fue cumplido.

    El único bloque que rechazó apoyar la convocatoria es el fujimorismo, que siguió la línea de su lideresa y candidata presidencial por cuarta vez, Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), quien optó por respaldar a Jerí. Una vez que la mesa directiva del Congreso, presidida interinamente por el fujimorista Fernando Rospigliosi, reciba la solicitud formal, tendrá un plazo de quince días para convocar la sesión.

    Existe además un debate sobre el número de votos requeridos para remover al mandatario interino. Algunos sostienen que bastarían 66 votos, es decir, la mitad más uno de los 130 congresistas, cifra necesaria para censurarlo como presidente del Congreso, lo que implicaría automáticamente la pérdida de la jefatura del Estado. Sin embargo, Rospigliosi defiende que, al ejercer la Presidencia de la República, Jerí debe ser destituido bajo los parámetros constitucionales aplicables a un jefe de Estado elegido por voto popular, lo que exige 87 votos, equivalentes a los dos tercios del hemiciclo.

    Jerí, de 39 años, asumió el poder bajo la figura de “incapacidad moral permanente” tras la destitución de Boluarte el pasado 10 de octubre, en medio de una creciente crisis de seguridad. Desde entonces ha impulsado medidas para enfrentar la criminalidad, replicando intervenciones carcelarias similares a las aplicadas en El Salvador por el presidente Nayib Bukele y en Ecuador por Daniel Noboa, además de decretar estado de emergencia en Lima y el Callao.

    No obstante, su imagen se debilitó en las últimas semanas tras revelarse reuniones semiclandestinas, incluida una cita en la que acudió encapuchado a un restaurante. Perú, que ha tenido siete presidentes en la última década, se encamina a nuevas elecciones generales en el segundo trimestre de este año, con 35 candidatos presidenciales en contienda.

     

  • La Fiscalía de Perú investiga al presidente Jerí por vínculos con empresario chino

    La Fiscalía de Perú investiga al presidente Jerí por vínculos con empresario chino

    El presidente de Perú, José Jerí, enfrenta una investigación preliminar de la Fiscalía General por presunto tráfico de influencias y patrocinio ilegal de intereses, luego de revelarse una serie de reuniones no oficiales con Zhihua Yang, un empresario chino que mantiene contratos vigentes con el Estado peruano.

    Jerí, quien asumió la presidencia hace apenas tres meses, fue captado por la prensa local ingresando de manera discreta, con capucha y gafas de sol, a un local clausurado propiedad de Yang en Lima. El encuentro, que no formaba parte de su agenda oficial, se realizó en un vehículo del Estado y ocurrió a finales de diciembre.

    En un primer momento, el mandatario intentó justificar la visita asegurando que había acudido a comprar “caramelos chinos”, pero posteriormente reconoció que fue un “error”, que atribuyó a su estilo de hacer política “en las calles”. Sin embargo, los registros oficiales indican que Yang visitó el Palacio de Gobierno al menos en tres ocasiones entre diciembre y enero, lo que ha incrementado las sospechas sobre una posible relación privilegiada.

    La polémica se intensificó cuando diversos medios sacaron a la luz la constante presencia de Jerí en actividades organizadas por grupos empresariales chinos durante su etapa como congresista, incluyendo cenas, foros y actos públicos.

    Ante la presión mediática y política, el presidente declaró que está dispuesto a colaborar con la Fiscalía y el Congreso para esclarecer los hechos.

    “Me pongo a disposición para responder ante todas las instancias”, expresó en un mensaje oficial. No obstante, la oposición ya prepara una moción de censura por “incapacidad moral”, mecanismo legal con el que se ha destituido a varios mandatarios peruanos en los últimos años.

    Las críticas también han surgido dentro de su propio partido. El diputado Héctor Valer, de Somos Perú —colectivo político conservador del que Jerí es vicepresidente—, lo acusó de formar parte “de un engranaje de corrupción”, marcando un fuerte distanciamiento interno en el oficialismo.

    El caso pone en jaque la estabilidad política del país andino, que en los últimos años ha atravesado una fuerte crisis institucional marcada por la sucesiva salida de presidentes envueltos en escándalos similares.

     

  • El presidente peruano promete ganar la lucha contra la criminalidad

    El presidente peruano promete ganar la lucha contra la criminalidad

    El presidente de transición de Perú, José Jerí, aseguró el sábado que su administración ganará la lucha contra la criminalidad y recuperará la paz en el país antes del final de su mandato en julio de 2026.

    “Tenemos el compromiso de encaminar el país hacia la paz y no vamos a claudicar en ello. Vamos a recuperar la tranquilidad de nuestro país”, manifestó durante la ceremonia de graduación de 473 nuevos oficiales de la Policía Nacional del Perú (PNP), quienes se integrarán a áreas como investigación criminal, seguridad y policía montada.

    Jerí subrayó que su gobierno mantendrá una postura firme ante la delincuencia, pese a los desafíos: “No vamos a perder contra la delincuencia, cueste lo que cueste”. El mandatario también exhortó a los nuevos oficiales a cumplir con la misión de proteger a los ciudadanos.

    “En tiempos en que son necesarios líderes, referentes, buenas autoridades, buenos policías, ustedes entran justamente a contribuir al objetivo que tenemos como país: derrotar a la delincuencia”, expresó.

    En su discurso, el jefe de Estado anunció nuevas medidas para el fortalecimiento de la seguridad ciudadana con el objetivo de garantizar un 2026 más seguro, con mejores condiciones para el trabajo policial. “Equipamiento, tecnología y respaldo pleno de las autoridades estarán a la orden de la institución policial para que sigan su trabajo. Ello será parte de lo que vamos a dejar para el 2026”, indicó.

    El actual gobierno de transición comenzó el pasado 10 de octubre, tras la destitución de Dina Boluarte por el Congreso, que la acusó de “incapacidad permanente” ante el avance del crimen organizado y la delincuencia común.

    Con el lema “de la defensiva a la ofensiva”, Jerí ha señalado que sus prioridades serán combatir la inseguridad, estabilizar la economía y garantizar elecciones generales transparentes en abril de 2026, en las que se elegirá al próximo presidente para el periodo 2026-2031.

     

  • Presidente de Perú refuerza estado de emergencia con más vigilancia y control en Lima y Callao

    Presidente de Perú refuerza estado de emergencia con más vigilancia y control en Lima y Callao

    El presidente de Perú, José Jerí, aprobó este sábado un nuevo decreto supremo que refuerza el estado de emergencia vigente en Lima y Callao, ampliando las restricciones y aumentando la vigilancia para enfrentar el auge de la violencia criminal que afecta al país.

    “¡Más control, más seguridad!”, anunció la Presidencia de Perú en su cuenta oficial de X, al confirmar la publicación del Decreto Supremo N.º 127-2025-PCM, que fortalece la estrategia nacional contra el crimen organizado y la delincuencia común.

    El estado de emergencia, que rige desde el pasado 22 de octubre por un periodo de 30 días, ya limitaba derechos fundamentales como la inviolabilidad del domicilio, la libertad de reunión y de movimiento. Ahora, con las nuevas disposiciones, el Gobierno pretende ejercer un control más férreo sobre la ciudadanía y los espacios públicos.

    Entre las medidas complementarias figura la prohibición de transitar con acompañante en motocicleta, una táctica frecuente utilizada por sicarios en la comisión de delitos. Asimismo, se autoriza el uso de drones y cámaras con tecnología de reconocimiento facial, cuyos datos se cruzarán con bases de información de entidades del Estado y cuerpos policiales para identificar a posibles sospechosos.

    Para coordinar estas acciones, el Ejecutivo creó el Comando de Coordinación Operativa Unificada (CCO), dirigido por la Policía Nacional e integrado por miembros del Ejército, la Fiscalía, la Dirección Nacional de Inteligencia y los alcaldes de Lima y Callao.

    El Gobierno también ordenó endurecer las condiciones en los centros penitenciarios, con restricciones a las visitas, decomiso de teléfonos celulares, dispositivos no autorizados y el desmontaje de antenas de comunicación clandestinas, como parte de los esfuerzos para cortar los nexos de control criminal desde el interior de las cárceles.

    Por otro lado, los elementos de las fuerzas de seguridad que destaquen en operativos recibirán incentivos y reconocimientos por su labor, en un intento por reforzar la moral y el compromiso institucional frente a la delincuencia.

    José Jerí asumió la presidencia tras la destitución de Dina Boluarte, prometiendo una política de mano dura contra el crimen, en un contexto de creciente inseguridad que ha afectado la vida diaria de los peruanos y ha debilitado la confianza en las instituciones.

     

  • Empresarios peruanos alertan del impacto de la inseguridad en sus operaciones

    Empresarios peruanos alertan del impacto de la inseguridad en sus operaciones

    La criminalidad se ha convertido en la principal amenaza para las grandes empresas de Perú, con un 13 % que reporta haber sido víctima de amenazas o extorsiones y un 40 % que ha debido incrementar sus gastos en seguridad privada, reveló este miércoles una encuesta presentada en la Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE Ejecutivos), el principal foro empresarial del país.

    El estudio, realizado por la encuestadora Ipsos, indica que en el último año un 9 % de las compañías enfrentó amenazas directas, mientras que un 6 % fue blanco de cobros ilegales o extorsiones por parte de organizaciones criminales.

    A raíz de esta creciente ola de inseguridad, los empresarios reportan consecuencias directas en sus operaciones: un 24 % ha debido paralizar o reducir actividades, un 21 % ha sufrido robos de productos o activos, y un 20 % experimentó dificultades para contratar o retener personal.

    En cuanto a la percepción sobre los principales problemas que afectan al país, la delincuencia ocupa el primer lugar con un 85 %, seguida de la corrupción (81 %) y la crisis política (36 %). Además, un 89 % considera que Perú ha retrocedido en la lucha contra el crimen, y un 60 % opina lo mismo respecto a la corrupción.

    Por primera vez en tres décadas, la inseguridad y el avance de la delincuencia se posicionan como el mayor riesgo político y social para el entorno empresarial (64 %), por encima del aumento de la corrupción en el Estado (40 %) y el debilitamiento institucional (31 %).

    Entre las medidas prioritarias que podrían reactivar la inversión privada, el 79 % de los empresarios encuestados cree que combatir la inseguridad tendría mayor impacto, seguido del combate a la corrupción (69 %) y la ejecución de proyectos de infraestructura de gran escala (47 %).

    Gonzalo Galdós, presidente de IPAE Acción Empresarial —organizador del evento— urgió al gobierno de transición, presidido por José Jerí, a priorizar el restablecimiento de la seguridad. “La inseguridad no solo está afectando la operatividad de las empresas, sino que los sobrecostes están erosionando la capacidad operativa”, advirtió.

    Además, destacó que la criminalidad también afecta el tejido emprendedor del país. “La inseguridad está lesionando el espíritu emprendedor de los peruanos, que nos ha salvado cuando han llegado crisis. Es fundamental mantenerlo y no puede ser erosionado de manera tan dolorosa como está sucediendo por la inseguridad”, puntualizó.

    La encuesta fue realizada por Ipsos Perú entre el 17 y el 29 de octubre, con una muestra de 245 ejecutivos de alto nivel pertenecientes a las 5,000 empresas más grandes del país.