Etiqueta: José Jerí

  • Allanan 27 inmuebles en Perú por contrataciones indebidas en gestión del expresidente José Jerí

    Allanan 27 inmuebles en Perú por contrataciones indebidas en gestión del expresidente José Jerí

    La Fiscalía de Perú ejecutó este viernes un megaoperativo que incluyó el allanamiento de 27 inmuebles en distintas zonas del país, como parte de una investigación por presuntas contrataciones indebidas durante la gestión del expresidente interino José Jerí.

    La diligencia fue dirigida por la Fiscalía especializada en delitos de corrupción de funcionarios de Lima Centro, bajo la coordinación de la fiscal Roxana Espinoza, contra una supuesta red vinculada a designaciones y órdenes de servicio irregulares.

    Según el Ministerio Público, el operativo se desarrolló de manera simultánea en 19 inmuebles ubicados en el centro de Lima, así como en otras zonas de la capital, el Callao y el departamento de Huánuco.

    Las autoridades buscan recolectar documentos y equipos tecnológicos que permitan esclarecer el presunto delito de negociación incompatible dentro de la administración pública.

    En total, 24 personas son investigadas en este caso, entre ellas Ledy Vela, quien obtuvo un contrato estatal tras reunirse con Jerí en el Palacio de Gobierno, junto a otros exfuncionarios y particulares.

    El exmandatario, miembro del partido Somos Perú, asumió la presidencia de forma interina en octubre de 2025 tras la destitución de Dina Boluarte, pero fue cesado por el Congreso el 17 de febrero de este año en medio de cuestionamientos.

    Investigaciones periodísticas señalaron que varias mujeres jóvenes habrían sido contratadas en el Gobierno luego de reuniones con Jerí en horarios inusuales, lo que levantó sospechas sobre posibles irregularidades.

    Cuando iniciaron las pesquisas, el Gobierno de Jerí rechazó las acusaciones y sostuvo que “no se puede cosificar y vulnerar los derechos al buen nombre, a la dignidad y al trabajo por el simple hecho de ser mujer y ser joven”.

  • ¿Cuándo se jodió (políticamente) el Perú?

    ¿Cuándo se jodió (políticamente) el Perú?

    «¿Cuándo se jodió el Perú?», la célebre pregunta que Mario Vargas Llosa plantea en ‘Conversación en la catedral’ podría aplicarse para su arraigada crisis política, en la que ha visto pasar a ocho presidentes en diez años, y cuyo origen se remonta a 2016, cuando el Congreso comenzó a acumular poder y descubrió que es más fácil destituir a un presidente que a un alcalde.

    Ese instante, según señala en una entrevista a EFE el sociólogo y analista político Fernando Tuesta, se dio cuando Keiko Fujimori, hija y heredera poítica del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) no aceptó su segunda derrota electoral y anunció que aplicaría su plan de Gobierno desde el Congreso, gracias a los 73 congresistas que le daban mayoría absoluta en la Cámara.

    «Eso condiciona claramente un Gobierno, porque tienes que relacionarte con un Parlamento no solo hostil, sino enormemente obstruccionista, y entonces han venido esta sucesión de presidentes, que cada vez más son presidentes precarios, presidentes de un Ejecutivo al que se le va vaciando el poder», señala Tuesta.

    Desde 2016, Perú ha tenido ocho presidentes (Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Manuel Merino, Francisco Sagasti, Pedro Castillo, Dina Boluarte, José Jerí y ahora José María Balcázar), así como una disolución del Congreso ordenada por Vizcarra y un segundo intento inconstitucional de clausurar el Legislativo dictado por Castillo que no acabó de cristalizar.

    La “incapacidad moral permanente”

    El politólogo agrega que, en estos diez años, el poder se ha ido concentrando en el Congreso y el presidente, al carecer de suficientes apoyos en el hemiciclo, ha ido mutando de manera informal a ser jefe de Estado pero no jefe del Gobierno «porque las cosas que puede hacer están supeditadas a la luz verde que le dé el Congreso».

    «Los parlamentarios han aprendido los males de la política: tenemos poder, podemos condicionar al presidente y, cuando queremos, lo sacamos utilizando recursos que la Constitución destinaba para otro tipo de situaciones, (como) el caso de la vacancia presidencial», explica.

    La figura de la vacancia (destitución) por incapacidad moral permanente, planteada en la Constitución para casos extremos en los que el jefe de Estado queda mentalmente incapacitado o inconsciente, ha sido interpretada por el Congreso como una vía que les faculta a sacar del poder por carencia de ética y probidad para ejercer el cargo.

    Así, con los votos de dos tercios de la Cámara, los presidentes que han desafiado a la mayoría opositora del Parlamento han sido destituidos o forzados a dimitir, e incluso otros que han aceptado alinearse al Legislativo también han acabado cesados por su baja popularidad.

    «Es más fácil bajar a un presidente de la República que un alcalde», afirma Tuesta, quien expone que en 2016 también comenzó la quiebra de algunos acuerdos implícitos de un sistema democrático, como el de reconocer la derrota y asumir el rol de oposición.

    Paradoja electoral

    Por eso, en estas nuevas elecciones, donde compiten 35 candidatos, para superar la inestabilidad el presidente o presidenta debe contar con un grupo parlamentario significativo. «De lo contrario, vamos a continuar con lo que tenemos hasta ahora: la precariedad y el cambio de presidente», dice Tuesta.

    Pero el analista advierte que puede darse una particular ironía, pues los candidatos más conocidos pertenecen a partidos con amplia representación en el Congreso y bajísima popularidad, como Keiko Fujimori, el exalcalde de Lima Rafael López Aliaga y el empresario César Acuña.

    Más de la mitad de candidatos pertenecen a partidos nuevos que la mayor parte de la población no conoce, y «nadie vota a quien no conoce», por lo que «es posible que salgan elegidos un presidente y candidatos que provienen de esos partidos que la gente (mayoritariamente) rechaza»

  • Perú sumará hoy su octavo presidente en menos de diez años

    Perú sumará hoy su octavo presidente en menos de diez años

    Perú tendrá este miércoles a su octavo presidente en cerca de una década de crisis política, luego de que el mandatario interino José Jerí fuera censurado tras apenas cuatro meses en el cargo y a solo dos meses de los nuevos comicios generales. La sucesión constante de jefes de Estado refleja la fragilidad institucional que comenzó tras las elecciones de 2016.

    El primer episodio de esta etapa ocurrió con Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018), quien gobernó 1 año y 236 días. Ganó los comicios frente a Keiko Fujimori, pero enfrentó una férrea oposición del Congreso controlado por el fujimorismo. Aunque superó una primera moción de destitución tras conceder el indulto al expresidente Alberto Fujimori, terminó renunciando ante una segunda moción vinculada al escándalo de Odebrecht.

    Le sucedió Martín Vizcarra (2018-2020), quien permaneció 2 años y 231 días en el poder. Vizcarra disolvió el Congreso y convocó nuevas elecciones legislativas, pero el nuevo Parlamento también le fue adverso y lo destituyó en plena pandemia de la covid-19 por presuntos actos de corrupción cuando fue gobernador de Moquegua.

    Tras su salida asumió Manuel Merino (2020), cuyo mandato duró apenas 5 días. Su gestión se vio truncada por protestas masivas y la muerte de dos jóvenes durante la represión policial, lo que lo llevó a renunciar. Posteriormente, Francisco Sagasti (2020-2021) fue designado como presidente de transición por 252 días, hasta las elecciones que ganó Pedro Castillo.

    Pedro Castillo (2021-2022) gobernó 1 año y 132 días. Enfrentó múltiples intentos de destitución y el 7 de diciembre de 2022 intentó disolver el Congreso en un fallido golpe de Estado para evitar su salida, lo que derivó en su detención y destitución inmediata.

    Dina Boluarte (2022-2025), vicepresidenta de Castillo, asumió el cargo y se mantuvo 2 años y 306 días en el poder, el periodo más largo de esta etapa. Aunque logró sostenerse con apoyo de fuerzas conservadoras, su gestión estuvo marcada por escándalos y una baja popularidad que apenas alcanzaba el 3 %, hasta que perdió el respaldo político antes de las elecciones.

    Finalmente, José Jerí (2025-2026) ejerció 131 días como presidente interino. Su salida se produjo tras revelarse reuniones semisecretas con empresarios chinos contratistas del Estado y presuntas irregularidades en contrataciones públicas.

    Por lo pronto, los legisladores derechistas María del Carmen Alva y Héctor Acuña, y los izquierdistas Edgar Reymundo y José Balcázar presentaron el martes sus candidaturas para asumir la Presidencia del Congreso y, por ende, la jefatura de Estado de Perú tras la destitución de Jerí de ambos cargos.

    Con este nuevo relevo, Perú continúa atrapado en una espiral de inestabilidad institucional, a la espera de que las próximas elecciones logren devolver estabilidad política y gobernabilidad al país.

  • El Congreso peruano destituye al presidente José Jerí y suma el octavo relevo presidencial en una década

    El Congreso peruano destituye al presidente José Jerí y suma el octavo relevo presidencial en una década

     El Congreso de la República del Perú destituyó este martes al presidente interino José Jerí, en lo que representa el octavo cambio presidencial en el país andino en casi una década de inestabilidad política iniciada tras las elecciones de 2016.

    Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, el Parlamento resolvió censurarlo por las investigaciones abiertas en su contra durante sus cuatro meses de gestión, relacionadas con reuniones semiclandestinas con empresarios chinos contratistas del Estado y presuntas irregularidades en la contratación de funcionarias que previamente lo visitaron en el Palacio de Gobierno.

    Jerí ejercía la Presidencia de forma interina en su calidad de titular del Congreso, tras la destitución de Dina Boluarte (2022-2025) en octubre pasado. Al ser censurado como presidente del Legislativo, perdió automáticamente su condición de jefe de Estado encargado.

    En un intento por frenar su salida, el partido Somos Perú planteó suspender el debate y tramitar la destitución bajo la figura de vacancia presidencial, que exige el respaldo de dos tercios del hemiciclo. Sin embargo, la mayoría parlamentaria rechazó esa propuesta y mantuvo el procedimiento de censura.

    Los partidos conservadores que dominan el Congreso, y que inicialmente respaldaron su ascenso, le retiraron su apoyo a pocas semanas de los comicios generales, en medio del desgaste por las revelaciones que motivaron la investigación fiscal por presunto tráfico de influencias. El único bloque que mantuvo su respaldo fue el fujimorismo.

    Jerí optó por no acudir a la sesión plenaria en su condición de congresista y permaneció en el Palacio de Gobierno, donde encabezó el cambio de guardia mientras se desarrollaba la votación.

    Ahora el Congreso deberá elegir este miércoles a un nuevo presidente del Legislativo, quien asumirá de inmediato la Presidencia encargada de la República hasta el 28 de julio, fecha en que tomará posesión el mandatario o mandataria que resulte electo en el proceso en marcha.

     

  • Perú podría vivir este martes su octavo relevo presidencial en una década

    Perú podría vivir este martes su octavo relevo presidencial en una década

    El presidente interino de Perú, José Jerí, podría dejar el cargo en las próximas horas si prosperan en el Congreso varias mociones de censura en su contra, lo que abriría paso al octavo cambio presidencial en el país andino en casi una década, en plena recta final hacia los comicios generales.

    Jerí asumió la Presidencia en octubre pasado, en su calidad de presidente del Congreso de la República del Perú, tras la destitución de Dina Boluarte (2022-2025), con el encargo de conducir el país hasta las nuevas elecciones. Sin embargo, su gestión de apenas cuatro meses se ha visto golpeada por investigaciones fiscales y por el desplome de su popularidad, lo que llevó a partidos conservadores —que inicialmente respaldaron su ascenso— a distanciarse en vísperas de la campaña electoral.

    La Fiscalía le abrió indagaciones por presunto tráfico de influencias, tras revelarse reuniones con empresarios chinos contratistas del Estado. Cámaras de seguridad lo captaron el 26 de diciembre cenando, encapuchado, en un restaurante del empresario Zhihua “Johnny” Yang, y también visitando el local el 6 de enero, horas después de que fuera clausurado por autoridades municipales. Asimismo, salieron a la luz contrataciones de funcionarias que previamente se reunieron con él en el Palacio de Gobierno, incluida una visita que se extendió durante la noche de Halloween, según registros oficiales.

    El mandatario sostiene que para destituirlo se requieren 87 votos, equivalentes a dos tercios del Parlamento, conforme a lo que establece la Constitución para presidentes elegidos por voto popular. No obstante, las mociones plantean censurarlo como presidente del Congreso, lo que automáticamente le haría perder la jefatura del Estado, en virtud de una ley emitida por el propio Legislativo.

    De prosperar la censura, el escenario abre un dilema sobre quién asumiría el mando. El nombre que suena con mayor fuerza es el de la congresista derechista Maricarmen Alva, expresidenta del Parlamento en 2021 y figura destacada en la oposición al exmandatario Pedro Castillo (2021-2022). El desenlace marcaría un nuevo episodio de inestabilidad política en Perú, cuando restan menos de dos meses para que los ciudadanos vuelvan a las urnas.

     

  • José Jerí, a punto de sumarse a la lista de presidentes peruanos destituidos

    José Jerí, a punto de sumarse a la lista de presidentes peruanos destituidos

    El presidente interino de Perú, José Jerí, enfrentará el próximo martes en el Congreso varias mociones de destitución, en un escenario político marcado por la cercanía de las elecciones generales del 12 de abril y tras cuatro meses de gestión transitoria rodeados de controversias.

    Jerí, de 38 años, asumió la Presidencia el 10 de octubre en su calidad de titular del Congreso, luego de que el Parlamento destituyera a Dina Boluarte (2022-2025), quien había reemplazado al encarcelado expresidente Pedro Castillo (2021-2022). El abogado, militante del partido derechista Somos Perú, llegó al Legislativo en 2021 tras la inhabilitación de Martín Vizcarra (2018-2022) y, en pocos meses, pasó de congresista a presidente del Congreso y posteriormente jefe de Estado.

    Su ascenso estuvo marcado por polémicas, entre ellas una denuncia de violación presuntamente ocurrida a finales del año pasado, que fue archivada por el fiscal general interino, Tomás Gálvez, semanas antes de su elección como titular del Parlamento. También enfrentó señalamientos por presunto enriquecimiento ilícito, tras acusaciones de haber cobrado dinero para impulsar proyectos de ley cuando presidía la Comisión de Presupuesto.

    Durante sus primeras semanas buscó diferenciarse de su antecesora, destituida por “permanente incapacidad moral” para enfrentar el crimen organizado, principal preocupación ciudadana de cara a los comicios.

    Jerí impulsó medidas de seguridad inspiradas en el llamado “modelo Bukele”, con intervenciones en cárceles, exhibición de reos bajo control policial y declaración de estado de emergencia, lo que elevó su popularidad por encima del 50 % inicialmente.

    Sin embargo, su imagen se deterioró tras revelarse reuniones semiclandestinas con empresarios chinos, algunos contratistas del Estado, entre ellos Zhihua ‘Johnny’ Yang. También se cuestionaron contrataciones de funcionarias que sostuvieron encuentros privados con el mandatario en el Palacio de Gobierno. Estos hechos provocaron que distintas bancadas busquen distanciarse del presidente interino en un contexto político inestable, donde Perú ha tenido siete mandatarios en la última década.

     

  • Presidente de Congreso de Perú confirma que convocará pleno para votar continuidad de José Jerí

    Presidente de Congreso de Perú confirma que convocará pleno para votar continuidad de José Jerí

    El presidente encargado del Congreso de Perú, el fujimorista Fernando Rospigliosi, confirmó que convocará a una sesión extraordinaria del pleno para debatir la posible destitución del presidente de transición, José Jerí, pero afirmó que los promotores de esa medida primero deberán corregir un error en las firmas que han presentado.

    Tras confirmar en sus redes sociales que recibió la solicitud con 81 firmas digitales, Rospigliosi aseguró que se ha determinado que solo 29 de ellas son válidas y que un legislador, Roberto Kamiche, «ha retirado la suya».

    «Se ha informado a los promotores de la moción que tienen que corregir su error. Apenas llegue el documento con las firmas correctas, procederé a convocar el pleno», aseguró.

    Representantes de diferentes bancadas parlamentarias presentaron este jueves la solicitud con las firmas para convocar a un pleno extraordinario en el que se debatirá una moción para destituir a Jerí, quien en su condición de presidente del Congreso asumió interinamente la jefatura de Estado en octubre pasado tras la destitución de Dina Boluarte.

    En los últimos días se han presentado varias mociones de censura en contra del gobernante de transición tras revelarse encuentros semiclandestinos con empresarios chinos contratistas del Estado y por contrataciones de jóvenes funcionarias tras reuniones con el mandatario en el Palacio de Gobierno.

    Estas mociones no se han podido debatir hasta el momento porque el Legislativo está en receso hasta marzo, pero la ley permite citar un pleno extraordinario con la firma mínima de 78 congresistas.

    El único partido que, hasta el momento, se ha negado a apoyar la convocatoria a este pleno extraordinario ha sido el fujimorista Fuerza Popular, ya que su líder Keiko Fujimori, ha optado por respaldar a Jerí.

    Sin embargo, la mesa directiva del Congreso, que dirige de manera interina el fujimorista Rospigliosi, tendrá quince días para convocar al pleno una vez que reciba la solicitud con las firmas plenamente verificadas.

  • El Congreso peruano reúne firmas para destituir al presidente interino José Jerí

    El Congreso peruano reúne firmas para destituir al presidente interino José Jerí

    El Congreso de Perú reunió este jueves las 78 firmas necesarias para convocar un pleno extraordinario en el que se debatirá una moción destinada a destituir al presidente interino, José Jerí, quien asumió como jefe de Estado en octubre pasado tras la destitución de Dina Boluarte y en su condición de titular del Parlamento.

    La iniciativa avanza en un contexto de múltiples mociones de censura contra Jerí por presuntos encuentros semiclandestinos con empresarios chinos contratistas del Estado y por contrataciones de jóvenes funcionarias luego de reuniones sostenidas con el mandatario en el Palacio de Gobierno. Aunque el Legislativo permanece en receso hasta marzo, la normativa permite citar a un pleno extraordinario con el respaldo de 78 congresistas, requisito que —según legisladores— ya fue cumplido.

    El único bloque que rechazó apoyar la convocatoria es el fujimorismo, que siguió la línea de su lideresa y candidata presidencial por cuarta vez, Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), quien optó por respaldar a Jerí. Una vez que la mesa directiva del Congreso, presidida interinamente por el fujimorista Fernando Rospigliosi, reciba la solicitud formal, tendrá un plazo de quince días para convocar la sesión.

    Existe además un debate sobre el número de votos requeridos para remover al mandatario interino. Algunos sostienen que bastarían 66 votos, es decir, la mitad más uno de los 130 congresistas, cifra necesaria para censurarlo como presidente del Congreso, lo que implicaría automáticamente la pérdida de la jefatura del Estado. Sin embargo, Rospigliosi defiende que, al ejercer la Presidencia de la República, Jerí debe ser destituido bajo los parámetros constitucionales aplicables a un jefe de Estado elegido por voto popular, lo que exige 87 votos, equivalentes a los dos tercios del hemiciclo.

    Jerí, de 39 años, asumió el poder bajo la figura de “incapacidad moral permanente” tras la destitución de Boluarte el pasado 10 de octubre, en medio de una creciente crisis de seguridad. Desde entonces ha impulsado medidas para enfrentar la criminalidad, replicando intervenciones carcelarias similares a las aplicadas en El Salvador por el presidente Nayib Bukele y en Ecuador por Daniel Noboa, además de decretar estado de emergencia en Lima y el Callao.

    No obstante, su imagen se debilitó en las últimas semanas tras revelarse reuniones semiclandestinas, incluida una cita en la que acudió encapuchado a un restaurante. Perú, que ha tenido siete presidentes en la última década, se encamina a nuevas elecciones generales en el segundo trimestre de este año, con 35 candidatos presidenciales en contienda.

     

  • La Fiscalía de Perú investiga al presidente Jerí por vínculos con empresario chino

    La Fiscalía de Perú investiga al presidente Jerí por vínculos con empresario chino

    El presidente de Perú, José Jerí, enfrenta una investigación preliminar de la Fiscalía General por presunto tráfico de influencias y patrocinio ilegal de intereses, luego de revelarse una serie de reuniones no oficiales con Zhihua Yang, un empresario chino que mantiene contratos vigentes con el Estado peruano.

    Jerí, quien asumió la presidencia hace apenas tres meses, fue captado por la prensa local ingresando de manera discreta, con capucha y gafas de sol, a un local clausurado propiedad de Yang en Lima. El encuentro, que no formaba parte de su agenda oficial, se realizó en un vehículo del Estado y ocurrió a finales de diciembre.

    En un primer momento, el mandatario intentó justificar la visita asegurando que había acudido a comprar “caramelos chinos”, pero posteriormente reconoció que fue un “error”, que atribuyó a su estilo de hacer política “en las calles”. Sin embargo, los registros oficiales indican que Yang visitó el Palacio de Gobierno al menos en tres ocasiones entre diciembre y enero, lo que ha incrementado las sospechas sobre una posible relación privilegiada.

    La polémica se intensificó cuando diversos medios sacaron a la luz la constante presencia de Jerí en actividades organizadas por grupos empresariales chinos durante su etapa como congresista, incluyendo cenas, foros y actos públicos.

    Ante la presión mediática y política, el presidente declaró que está dispuesto a colaborar con la Fiscalía y el Congreso para esclarecer los hechos.

    “Me pongo a disposición para responder ante todas las instancias”, expresó en un mensaje oficial. No obstante, la oposición ya prepara una moción de censura por “incapacidad moral”, mecanismo legal con el que se ha destituido a varios mandatarios peruanos en los últimos años.

    Las críticas también han surgido dentro de su propio partido. El diputado Héctor Valer, de Somos Perú —colectivo político conservador del que Jerí es vicepresidente—, lo acusó de formar parte “de un engranaje de corrupción”, marcando un fuerte distanciamiento interno en el oficialismo.

    El caso pone en jaque la estabilidad política del país andino, que en los últimos años ha atravesado una fuerte crisis institucional marcada por la sucesiva salida de presidentes envueltos en escándalos similares.

     

  • El presidente peruano promete ganar la lucha contra la criminalidad

    El presidente peruano promete ganar la lucha contra la criminalidad

    El presidente de transición de Perú, José Jerí, aseguró el sábado que su administración ganará la lucha contra la criminalidad y recuperará la paz en el país antes del final de su mandato en julio de 2026.

    “Tenemos el compromiso de encaminar el país hacia la paz y no vamos a claudicar en ello. Vamos a recuperar la tranquilidad de nuestro país”, manifestó durante la ceremonia de graduación de 473 nuevos oficiales de la Policía Nacional del Perú (PNP), quienes se integrarán a áreas como investigación criminal, seguridad y policía montada.

    Jerí subrayó que su gobierno mantendrá una postura firme ante la delincuencia, pese a los desafíos: “No vamos a perder contra la delincuencia, cueste lo que cueste”. El mandatario también exhortó a los nuevos oficiales a cumplir con la misión de proteger a los ciudadanos.

    “En tiempos en que son necesarios líderes, referentes, buenas autoridades, buenos policías, ustedes entran justamente a contribuir al objetivo que tenemos como país: derrotar a la delincuencia”, expresó.

    En su discurso, el jefe de Estado anunció nuevas medidas para el fortalecimiento de la seguridad ciudadana con el objetivo de garantizar un 2026 más seguro, con mejores condiciones para el trabajo policial. “Equipamiento, tecnología y respaldo pleno de las autoridades estarán a la orden de la institución policial para que sigan su trabajo. Ello será parte de lo que vamos a dejar para el 2026”, indicó.

    El actual gobierno de transición comenzó el pasado 10 de octubre, tras la destitución de Dina Boluarte por el Congreso, que la acusó de “incapacidad permanente” ante el avance del crimen organizado y la delincuencia común.

    Con el lema “de la defensiva a la ofensiva”, Jerí ha señalado que sus prioridades serán combatir la inseguridad, estabilizar la economía y garantizar elecciones generales transparentes en abril de 2026, en las que se elegirá al próximo presidente para el periodo 2026-2031.