Etiqueta: Jóvenes

  • Estamos educando jóvenes para un mundo que ya no existe

    Estamos educando jóvenes para un mundo que ya no existe

    Yo crecí escribiendo en máquina de escribir. Si me equivocaba, no había “delete”: había que empezar de nuevo y, un poquito después llegó el corrector blanco o “chelito”. El teléfono estaba fijo en la pared y, como teníamos tienda, los vecinos llegaban a hacer llamadas urgentes. Aquel tiempo dibujaba un futuro lineal más o menos claro. Si estudiabas y trabajabas, progresarías. ¡No había donde perderse!

    Ahora, apenas logro entender la velocidad de la tecnología que usamos a diario. Y mientras yo trato de adaptarme, los jóvenes ya viven en un mundo que cambia antes de que podamos explicárselo, o ellos mismos digerirlo. Ahí comienza el conflicto.

    No estamos frente a una generación débil. Estamos frente a la generación que ha tenido que crecer en el período de mayor aceleración tecnológica y social que hemos conocido. La inteligencia artificial redefine profesiones en cuestión de meses o las elimina, mientras nuestras universidades siguen ofreciéndolas en sus viejos pénsums.

    Nuestra generación enfrentó cambios importantes; ellos enfrentan cambios permanentes. Sin embargo, seguimos educándolos como si el mundo fuera estable.

    Nosotros fuimos formados en la lógica, la disciplina y la planificación lineal. Creíamos —y funcionaba— que el esfuerzo sostenido conducía a resultados relativamente previsibles. Ellos viven en un entorno donde las reglas se modifican constantemente y donde la pregunta principal no es sólo “¿qué voy a hacer?”, sino “¿quién soy en medio de todo esto?”.

    Nosotros resolvíamos problemas concretos. Ellos intentan construir identidad. Ahí está la brecha generacional.

    Muchas veces les hablamos desde la razón cuando están buscando comprensión emocional. Les exigimos seguridad cuando el entorno les exige reinvención. Les pedimos estabilidad en medio de la incertidumbre. No es que estén perdidos, están sobreexpuestos y confundidos. Lamentablemente, este mundo no les atrae.

    En ese escenario, el arte deja de ser un lujo cultural y se convierte en una herramienta esencial, pero los adultos siguen viéndolo como una actividad de perdedores y “peludos sin oficio ni beneficio”. La música, el teatro, la pintura, la escritura o cualquier forma de creación no son simples actividades complementarias o “negocio”. Son lenguajes emocionales. Son espacios donde un joven puede ordenar su mundo interior cuando el exterior es inestable. Donde puede transformar ansiedad en expresión y confusión en significado.

    Cuando un joven crea, no sólo produce algo estético. Está construyendo sentido. Está descubriendo qué lo conmueve, qué lo inspira, qué tipo de mundo quiere habitar. Y eso es fundamental para cualquier proyecto de vida.

    Muchos jóvenes no carecen de capacidad; carecen de espacios para conectar con lo que sienten. Sin autoconocimiento, cualquier decisión académica o profesional se vuelve superficial.

    Por eso necesitamos iniciativas reales: más arte en las escuelas, más espacios comunitarios de creación, más oportunidades para que produzcan cultura y no solo la consuman. No basta con advertirles sobre el futuro; debemos ofrecerles herramientas para enfrentarlo con conciencia.

    Si no les damos un lenguaje para comprender sus emociones, el ruido del mundo será más fuerte que su propia voz.

    En un entorno acelerado, el arte no es adorno, no es botar dinero; es ancla, es brújula y puede ser el puente que nos permita, finalmente, volver a conversar con la generación que viene.

  • El 48 % de los jóvenes de Iberoamérica manifiesta que la lectura forma parte de su vida cotidiana, según estudio

    El 48 % de los jóvenes de Iberoamérica manifiesta que la lectura forma parte de su vida cotidiana, según estudio

    El 48 % de los jóvenes de Iberoamérica afirmó que la lectura forma parte de su vida cotidiana, según el estudio «Prácticas y percepciones de lectura en adolescentes y jóvenes» de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI). No obstante, el informe resalta que esta actividad convive con otros intereses igualmente relevantes para los adolescentes.

    El estudio recopila datos de encuestas realizadas a 3,000 niños, adolescentes y jóvenes entre los 10 y 22 años de edad, de países Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, México, Nicaragua, Perú, Portugal, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

    Según los datos, el 48.99 % de los jóvenes dedica tiempo a la lectura, aunque siempre va acompañada de otras actividades. El 46.21 % de los adolescentes afirmó mantener una vida social activa, el 46.65  % pasa tiempo con su familia y el 44 % utiliza parte de su tiempo en redes sociales.

    Otras actividades como el deporte reportan un 43,49 % del tiempo dedicado por los adolescentes junto a la lectura, mientras que el 40.25 % dijo dedicar su tiempo libre a videojuegos y en menor proporción, un 8.31% mencionó tener responsabilidades laborales. En conjunto, datos muestran que los jóvenes integran la lectura con otros intereses que conforman su vida cotidiana.

    «La combinación entre actividades sociales, digitales y culturales, conforma un tiempo libre variado donde la lectura es apenas un componente más. Y aunque cerca de la mitad de los jóvenes afirma leer en su tiempo libre, no es una actividad única, sino que convive con estas otras prácticas igual de relevantes en su desarrollo«, expone el informe.

    El estudio tambien indica que un 51.01 % de los jóvenes encuestados no mencionaron la lectura dentro de sus actividades de recreación.

    En sus hallazgos, el informe detalla que un 32.93 % de los encuestados se identificó como “persona lectora”, mientras que uno de cada cuatro (25%) se definió como “lector habitual”, lo que suma un 57,93 % de jóvenes lectores. Por otro lado, un 33.54% de los jóvenes se consideró como “poco lector” y en el extremo sólo un 8.54% se percibió como una “persona no lectora”.

    Según el estudio, las personas que se consideran «poco lectoras» suelen vincular la lectura con experiencias relacionadas a los entornos educativos, como actividades académicas, tareas escolares o ejercicios de aprendizaje, que en algunas ocasiones suelen ser de complejidad para el joven.

    ¿Cuánto tiempo dedican a la lectura?

    Al consultar cuánto tiempo dedicaban a la lectura, el 36 % de los jóvenes manifestaron que leen diariamente, siendo predomi- nantes quienes tienen entre 14 y 15 años de edad. En cambio, un 5 % dijo no dedicar tiempo a la lectura, especialmente aquellos que rondan los 13 años.

    Por otro lado, el 27 % de los encuestados dijo que lee semanalmente, principalmente entre los 14 y 16 años de edad, mientras que el 18% lo hace de manera ocasional. El resto sitúa su frecuencia de lectura en períodos mensuales o esporádicos, un patrón visible en adolescentes de 12 años o jóvenes adultos de más de 18 años de edad.

    El 45.3 % de los adolescentes y jóvenes vincula la lectura con el estudio y un 33.3% con la investigación.

    En cuanto al acceso a espacios y soportes de lectura, solo el 30.71% de los jóvenes dijo utilizar la biblioteca de su ciudad o municipio. No obstante, el 90.2% confirma que suele leer a través de algún soporte digital, siendo el teléfono móvil el dispositivo más utilizado con un 62.91%.

    El estudio advierte que el uso intensivo de internet y de las redes sociales figura entre los factores que más dificultan el desarrollo del hábito lector convencional, por lo que plantea desafíos para la promoción de la lectura.

  • Jóvenes latinoamericanos se informan entre memes y videos cortos, según un estudio

    Jóvenes latinoamericanos se informan entre memes y videos cortos, según un estudio

    TikTok e Instagram se han convertido en las principales fuentes de información para los jóvenes latinoamericanos, quienes consumen noticias de manera fragmentada entre memes, videos cortos y contenidos guiados por algoritmos, revela un estudio presentado este miércoles en Bogotá.

    La investigación, titulada “Transiciones: consumos informativos emergentes en estudiantes de comunicación en América Latina”, fue desarrollada por la Red Internacional Investigar en Red, en colaboración con la Universidad Politécnico Grancolombiano, y se basó en respuestas de casi 3,000 estudiantes de 33 universidades de la región.

    El informe retrata un cambio acelerado en los hábitos informativos de los jóvenes, caracterizado por un consumo rápido, visual y espontáneo. “La mayoría de los jóvenes no busca activamente informarse, sino que se encuentra con las noticias mientras navega”, señala el estudio.

    El análisis destaca que los formatos breves y directos, como titulares sintetizados y videos cortos, dominan la atención juvenil. No obstante, cuando un tema despierta interés, los jóvenes buscan mayor profundidad en YouTube o pódcasts, donde encuentran explicaciones más completas y accesibles.

    En cuanto al estilo narrativo, los estudiantes prefieren lenguajes informales y auténticos, que los acercan a creadores de contenido que explican temas de actualidad en tono conversacional. Además, el humor y los memes se posicionan como herramientas clave para introducir asuntos complejos y motivar búsquedas posteriores.

    A pesar de su apego a las redes sociales, los jóvenes no descartan completamente a los medios tradicionales. Si bien los consideran repetitivos, politizados o demasiado negativos, recurren a ellos para verificar información o ampliar contexto cuando se enfrentan a hechos relevantes.

    El estudio concluye que el periodismo enfrenta el reto de adaptarse a una era digital marcada por la inmediatez, la personalización algorítmica y la interacción constante, sin perder su compromiso con la calidad informativa ni la credibilidad.

     

  • Fundación Renacer graduó a 78 jóvenes en la octava generación del programa Creando Esperanzas

    Fundación Renacer graduó a 78 jóvenes en la octava generación del programa Creando Esperanzas

    Fundación Renacer, un brazo filantrópico de Grupo Poma, graduó este miércoles a 78 jóvenes en la octava generación del programa Creando Esperanzas.

    El presidente de Fundación Renacer, Fernando Poma, aseguró que dentro de los graduandos hay jóvenes tanto del Área Metropolitana de San Salvador (AMSS) como del occidente del país, pues este año se inauguró una nueva sede del programa en Santa Ana.

    “Hoy con mucha alegría puedo decir que algunos de estos jóvenes de Santa Ana nos acompañan como parte de la octava generación”, señaló Poma.

    Raquel Rivas, de 19 años, originaria de Ahuachapán, fue parte de la octava generación de jóvenes beneficiados con el proyecto, quien indicó que se enteró en un hogar del Centro Ciudad de la Niñez y Adolescencia (CNA), donde se entrevistó a los mayores de edad para ver si podían aplicar al programa.

    “Yo decidí que sí porque vi que era una gran oportunidad para mí y poder aprender nuevas cosas”, señaló la joven, quien destacó un especial interés por los talleres de liderazgo, porque le ayudaron a crecer más como persona y tener más seguridad.

    Durante su discurso en la ceremonia de graduación, el empresario salvadoreño recordó el legado de su padre, don Ricardo Poma, un filántropo que fue pieza clave los programas que Grupo Poma desarrolla en El Salvador.

    Más de 400 jóvenes han sido beneficiados por la fundación en los últimos ocho años. /Jaqueline Villeda

    Fernando Poma señaló que hace 12 años se encontraba cenando con don Ricardo cuando surgió la idea de “hacer más” por la gente que más sufre en el país.

    Lo que en un inicio se pensó como un hogar de acogida para bebés, se convirtió en un programa para dar oportunidades laborales a los jóvenes que habitan en estos lugares y que están por cumplir 18 años.

    “Se nos ocurrió que tenemos que entrenarlo en algo que a ellos les apasiona, traerlo a las empresas. Cuando ellos decían qué les apasiona los vamos a entrenar en nuestras empresas”, puntualizó Poma.

     

    Apoyo empresarial

    Con el paso de los años más empresas se sumaron a la causa, al punto que actualmente 40 compañías capacitan y emplean a los jóvenes que forman parte de la iniciativa de la familia Poma.

    El programa lleva a los participantes a las diferentes empresas, se rotan y, cuando los jóvenes encuentran un área “que les apasiona”, Fundación Renacer los entrena por un año en esa área y garantiza un empleo.

    Al evento de graduación asistieron empresarios como Roberto Kriete y Edwin Escobar. /Jaqueline Villeda

    Los jóvenes son formados en computación, inglés, empleabilidad, liderazgo, habilidades blandas, finanzas personales y gestión emocional.

    El comunicado compartido por la Fundación indicó que, a la fecha, más de 450 han sido beneficiados con este programa.

     

    Apuestas en el 2026

    El empresario aseguró que las apuestas por incluir a más jóvenes dentro del programa continúan para el 2026, cuando esperan que 120 personas formen parte de la iniciativa entre San Salvador y Santa Ana.

    Entre los graduados hay 30 hombres y 48 mujeres parte de hogares de acogida. /Jaqueline Villeda

    También se incluirán nuevos módulos técnicos como atención al cliente y asistencia administrativa, para ampliar las oportunidades laborales de los jóvenes.

    “Incorporaremos un programa anual de psicoeducación, enfocado en el desarrollo emocional, relacional y conductual de los jóvenes, así mismo, estaremos ampliando la formación dirigida a los cuidadores”, puntualizó el presidente de Fundación Renacer.

    Poma informó que el próximo año se incluirán más herramientas para beneficiar al personal que labora en las casas hogar, para que se apoye a los jóvenes que formarán parte del programa.

  • La Paz Este gradúa a 70 jóvenes en talleres vocaciones de serigrafía y cocina internacional

    La Paz Este gradúa a 70 jóvenes en talleres vocaciones de serigrafía y cocina internacional

    La alcaldía de La Paz Este graduó a 70 jóvenes que participaron en talleres de serigrafía, cocina internacional y batuca ejecutados por la comuna junto con el financiamiento de la Cooperación Alemana a través del Banco de Desarrollo Alemán (KFW).

    En el proyecto participaron 70 jóvenes de los distritos de Zacatecoluca, San Juan Nonualco y San Rafael Obrajuelo. El taller de cocina internacional contó con el financiamiento de la cooperación alemana, mientras que las capacitaciones de serigrafía y batuca fueron promovidos por la alcaldía.

    La alcaldesa de La Paz Este, Marcela Pineda, detalló que en el curso de cocina se recibió apoyo también de la Secretaría de la Integración Social Centroamericana (SISCA), en el marco de la alianza entre Alemania y la región del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).

    «Hoy celebramos un logro que nos llena de orgullo: más de 70 jóvenes culminaron los cursos de serigrafía, batucada y cocina internacional impulsados por nuestra municipalidad». Marcela Pineda, alcaldesa de La Paz Este. 

    Pineda aseguró que estos talleres permiten a los jóvenes acceder a oportunidades que les hacen posible «florecer talentos», mientras «se construye un mejor futuro para nuestras comunidades».

    Las autoridades no detallaron la duración de los cursos ni el proceso de selección de los jóvenes que fueron beneficiados. Asimismo, no se conoció el monto que la comuna erogó para la realización de los talleres de serigrafía y batucada.

  • El 48.4 % de los desempleados son jóvenes entre 16 y 29 años en El Salvador

    El 48.4 % de los desempleados son jóvenes entre 16 y 29 años en El Salvador

    El 48.4 % de los salvadoreños desempleados son jóvenes entre 16 y 29 años, una de las edades más difíciles para ingresar al mercado laboral porque usualmente se trata del primer empleo.

    Este dato se extrae de la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) 2024, que puntualiza que el año pasado hubo 140,622 salvadoreños desocupados, un fragmento de la población económicamente activa (PEA) que no tiene empleo, pero busca uno.

    De acuerdo con el informe, la cantidad se redujo en 20,778 frente a 2023 y la tasa de desempleo fue de 4.65 % a nivel nacional en 2024.

    Por edad, el mayor grupo de salvadoreños desempleados recae en los jóvenes de 20 a 24 años, con 29,473 personas, equivalente a un 21 %.

    El segundo grupo etario más representativo corresponde a 22,686 jóvenes de 25 a 29 años, que representan un 16.1 %, seguido de los salvadoreños entre 16 y 19 años, que suman 15,956, un 11.3 %.

    Estos tres grupos representan el 48.4 %, evidenciando que los jóvenes son los que más dificultades enfrentan para acceder al mercado laboral, ya que usualmente las empresas solicitan un número de años de experiencia antes de contratarlos.

    Los salvadoreños de 30 a 34 años en desempleo suman 13,774 (9.7 %) y los de 35 a 39 años representan 10,212 (7.2 %). Luego, las personas entre 40 y 49 años totalizan 18,690, un 13.2 %.

    Según la EHPM 2024, a medida aumenta la edad de los salvadoreños, se reduce la cifra de desempleados. De esa manera, el año pasado se identificaron 15,081 salvadoreños entre 50 y 59 años (10.7 %) en esta condición.

    Al menos 8,994 salvadoreños de 60 a 69 años se encuentran desempleados (6.3 %), y 5,755 tienen más de 70 años (4 %).

    Nunca han trabajado

    La Encuesta de Hogares encontró además que un 27.06 % de los salvadoreños desempleados nunca ha trabajado, sumando 38,064 personas. De estos, 30,112 corresponden a jóvenes entre 16 y 19 años (79.1 %).

    El documento detalla que 15,918 de los desempleados que nunca han trabajado son hombres (41.8 %), mientras que las mujeres suman 22,146 (58.1 %), otra muestra de que las mujeres acceden con mayor dificultad al mercado laboral, en su mayoría porque se quedan relegadas al trabajo doméstico.

    Agro tiene más desempleados

    Asimismo, la EHPM 2024 detalla que la mayoría de los desempleados son personas que se desempeñaron en el sector de agricultura y ganadería, con un total de 21,263.

    Le sigue comercio, hoteles y restaurantes con 22,141 desempleados; 17,917 en construcción y 11,703 en el sector financiero e inmobiliario.

    La industria manufacturera registra 11,042 desempleados; 2,948 en transporte y almacenamiento; 5,403 corresponden a servicios domésticos; y 2,585 a administración pública y defensa.

    El sector de enseñanza cuenta con 2,306 desempleados, los servicios comunales con 5,403 desocupados y la pesca con 273.

  • La población mayor de 60 años crecerá un 75 % en los próximos 25 años

    La población mayor de 60 años crecerá un 75 % en los próximos 25 años

    La población salvadoreña mayor de 60 años crecerá un 75 % en los próximos 25 años y superará los 1.6 millones, de acuerdo con las proyecciones elaboradas por el Banco Central de Reserva (BCR).

    La institución estima que la población salvadoreña en 2025 será de 6,146,970 habitantes. Esta cifra continuará creciendo hasta 2039, pero a partir de 2040 comenzará a disminuir, hasta ubicarse en 6,100,035 en 2050. Este cambio se deberá a una menor representación de personas menores de 35 años, mientras que los adultos mayores serán 1.7 veces más que en la actualidad.

    Según las estimaciones del BCR, la población mayor de 60 años suma 919,771 personas, equivalente al 14.9 % del total nacional en 2025. Esta proporción cambiará drásticamente dentro de 25 años, cuando se proyecta que alcanzará 1,609,495 salvadoreños, representando el 26.3 % del total.

    Este cambio está vinculado con el agotamiento del bono demográfico, una etapa en la que la mayoría de la población es joven y puede aportar al desarrollo económico. Sin embargo, las familias salvadoreñas son cada vez más pequeñas y las personas tienen menos hijos.

    El VII Censo de Población y VI Censo de Vivienda confirmó que los hogares salvadoreños pasaron de tener un promedio de 4.1 miembros en 2007 a 3.1 en 2024. En ese mismo período, la proporción de mujeres que tuvieron al menos un hijo nacido vivo disminuyó de 66 % a 60.7 %.

    En 25 años habrá menos niños

    Mientras más salvadoreños se acerquen a la llamada “edad de oro”, la población infantil se reducirá drásticamente.
    Los niños menores de cuatro años disminuirán un 36.1 %, al pasar de 346,063 en 2025 a 234,548 en 2050.

    También caerá un 43.1 % la población de niños entre 5 y 9 años, que pasará de 451,450 a 257,270.

    Los adolescentes de 10 a 14 años, actualmente 505,143, se reducirán un 45.1 %, hasta llegar a 277,272.

    De igual forma, los jóvenes de 15 a 19 años pasarán de 481,542 a 293,419, una disminución del 39 %.

    La población de 20 a 24 años, que hoy representa 1,537,631 salvadoreños, bajará a 1,103,691 en 2050, lo que equivale a una reducción del 28 %.

    En conjunto, la población de 0 a 34 años pasará de 3,342,829 a 2,166,200, lo que representa una caída del 35.1 %.

    Por el contrario, el grupo de 35 a 59 años crecerá un 23.3 %, hasta sumar 2,324,340 salvadoreños en 2050.

  • El Salvador alcanzará su población máxima en 14 años, después comenzará a disminuir

    El Salvador alcanzará su población máxima en 14 años, después comenzará a disminuir

    La población salvadoreña alcanzará su máximo en 14 años, en 2039, y después comenzará a descender, según las estimaciones y proyecciones de población publicadas por el Banco Central de Reserva (BCR).

    La institución aclaró en una nota técnica que para las proyecciones 1950-2050 se utilizaron los resultados de población a mayo 2024, cuando se realizaba el VII Censo de Población y VI Censo de Vivienda, por lo cual los resultados de 2024 se robustecieron. Además, la actualización incorpora “estadísticas vitales” recopiladas por el BCR, así como indicadores de salud y educación.

    De acuerdo con el informe, en 2024 la población salvadoreña era 6,147,648, una cifra que difiere de los 6,029,976 habitantes identificados en el Censo 2024.

    Para 2025, el Banco Central estima que la población es de 6,146,970, un número que seguiría subiendo hasta 2039, cuando alcance su máximo en 6,200,135 habitantes, al menos 53,165 personas más (0.86 %).

    Sin embargo, en 2040 comenzará un descenso de la población y el BCR estima que será de 6,198,997, hasta que en 2050 se disminuirá a 6,100,035 habitantes.

    Bajo estos escenarios, la población salvadoreña será 46,935 menos (0.76 %) en comparación con 2025.

    De la población estimada en 2025, al menos 3,232,407 son mujeres y 2,914,563 son hombres.

    Para 2050, las mujeres serán 3,180,465, al menos 51,942 menos que la estimación de 2025, mientras que los hombres aumentarán en 5,007 y se calcula que representarán 2,919,570.

    Es un hecho: El Salvador envejece

    De acuerdo con el BCR, en 2050 la población mayor de 60 años aumentará un 75 % en relación con 2025, mientras que los menores de 35 años se reducirán un 31.1 %.

    El Banco Central estima que la población mayor de 60 años suma 919,771 en 2025, pero en 2050 esa cifra se disparará a 1,609,495 habitantes, equivalente a un crecimiento de 689,724.

    Por su parte, la población de cero a 35 años se reducirá en más de 1.17 millones. Según el BCR, en 2025 este grupo suma 3,342,829 habitantes, pero en 2035 serán 2,166,200.

    Los salvadoreños entre 36 y 59 años aumentarán un 23.3 %, una edad clave para aportar a la economía y formar capital. El BCR estima que en el país hay 1,884,370 personas en este grupo etario y dentro de 25 años llegarán a 2,324,340, equivalente a un aumento de 439,970.

    La población mayor de 85 años será 2.5 veces más alta dentro de 25 años, pues se estima que pasarán de 72,805 en 2025 a 183,841 en 2050.

    Los menores de cuatro años serán una tercera parte menos que actualmente. En 2025, la población de niños de cero a cuatro años es de 367,063 y en 2050 será de 234,548.

  • Seguridad pide incorporar $785,600 de préstamo aprobado en 2022 para programa de atención a jóvenes en riesgo

    Seguridad pide incorporar $785,600 de préstamo aprobado en 2022 para programa de atención a jóvenes en riesgo

    El Ministerio de Seguridad Pública y Justicia recibirá este año $785,600 de un préstamo para atender a jóvenes en riesgo del departamento de San Salvador, según la solicitud del ministro de Hacienda, Jerson Posada, para reformar la Ley del Presupuesto General vigente.

    Los fondos provienen de un acuerdo financiero entre el gobierno de El Salvador y el gobierno de Italia con la entidad financiera Cassa Depositi e Prestiti S.p.A., por $6,136,079.67 ($6.1 millones) para el «Programa de prevención y de rehabilitación de jóvenes en riesgo y en conflicto con la ley».

    El préstamo fue aprobado el 18 de enero de 2022; en ese entonces, Nuevas Ideas reclamó el atraso en la aprobación del acuerdo suscrito en 2016. El préstamo se deberá pagar en un plazo de 26 años y tiene un periodo de gracia de 16 años.

    Seguridad planea utilizar los $785,600 para un «Programa de apoyo a jóvenes en situación vulnerable en distritos priorizados del departamento de San Salvador » y «actividades integradoras dirigidas a jóvenes».

    ¿Para qué se usarán los fondos?

    -Servicios profesionales en medicina general.

    -Programas de formación técnica para el trabajo.

    -Cursos laborales-vocacionales en las áreas de panadería, electricidad, fontanería, elaboración de productos artesanales.

    -Contratación de consultores técnicos y administrativos para la gestión del Programa.

    Estas actividades serán dirigidas y ejecutadas por la Dirección de Integración, dependencia del Ministerio de Gobernación, para lo cual firmó un convenio con Seguridad el 27 de junio de 2025.

    Seguridad proyecta «promover estrategias integrales de prevención y reinserción social, dirigidas a jóvenes en situación de vulnerabilidad» y «fortalecer el tejido social y generar oportunidades de inclusión económica, educativa y comunitaria».

     

  • “No es el estrés lo que mata, sino cómo lo afrontamos”, dice experto en antienvejecimiento

    “No es el estrés lo que mata, sino cómo lo afrontamos”, dice experto en antienvejecimiento

    El académico Arturo Fernández-Cruz, especialista en medicina antienvejecimiento, afirmó que el estrés no es el factor que provoca directamente la muerte o el envejecimiento, sino la manera en que las personas lo enfrentan. El experto destacó que, en su mayoría, el estrés es positivo y adaptativo, aunque advirtió que cuando se vuelve crónico puede ser perjudicial.

    “Puede ser breve, puntual y fortalecedor y nos sirve para mejorar el rendimiento, pero puede ser mortal si se prolonga de forma crónica en el tiempo y no sabemos cómo abordarlo”, señaló el miembro de número de Medicina Social de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME) durante una sesión científica de la institución.

    Fernández-Cruz explicó que la forma en que se percibe el estrés depende de factores como la educación, la familia, el entorno social, la religión y la ideología. Estas condiciones determinan la respuesta neuro-hormonal del cerebro, lo que puede generar un proceso de adaptación saludable o, por el contrario, desencadenar alteraciones y enfermedades mentales.

    El especialista destacó que el estrés funciona como un aprendizaje que prepara al cerebro para futuros retos. Sin embargo, cuando se cronifica, debilita el sistema inmunológico, daña el ADN, acorta los telómeros y acelera la aparición de enfermedades vinculadas al envejecimiento.

    Según el experto, España lidera los niveles de estrés en Europa, con un 60 % de la población afectada, principalmente jóvenes y mujeres. Identificar a tiempo el estrés crónico es clave, y sus señales pueden ser físicas (dolores de cabeza, fatiga, insomnio, problemas digestivos), emocionales (ansiedad, irritabilidad, tristeza), cognitivas (dificultad de concentración, problemas de memoria) y conductuales (aislamiento social, abuso de alcohol o tabaco, alimentación desordenada, baja productividad).

    Claves para manejar el estrés

    Para reducir los efectos negativos del estrés, Fernández-Cruz recomendó hábitos de vida saludables como la meditación y la atención plena, que ayudan al cerebro a adaptarse y reorganizar sus conexiones neuronales. También sugirió:

    •Practicar ejercicio entre tres y cinco veces por semana.
    •Dormir de siete a nueve horas con horarios regulares.
    •Mantener una alimentación equilibrada y natural.
    •Compartir tiempo con personas de confianza.
    •Aprender a decir “no” sin culpa.
    •Organizar tareas y evitar la procrastinación.
    •Reservar momentos para el ocio y el descanso.

    “Nuestra sociedad occidental ha normalizado un ritmo de vida estresante, donde la sensación de agobio parece algo normal. Para evitarlo debemos comprometernos con hábitos que nos permitan ir más despacio, generar menos ruido externo y, sobre todo, interno”, concluyó el académico.