El conservador Nasry ‘Tito’ Asfura asumirá este martes como presidente de Honduras tras un proceso electoral marcado por la tensión política, el apoyo a su candidatura del mandatario estadounidense, Donald Trump, y un retraso de un mes en la proclamación de los resultados oficiales, rechazados por el Gobierno saliente de Xiomara Castro.
Estas son las claves para entender el complejo proceso que desembocó en la formación del nuevo Gobierno:
1. Unas elecciones complicadas: Atraso inédito de resultados
Ya la campaña electoral hondureña estuvo empañada por la violencia política, pero el proceso se complicó la misma noche de las elecciones del 30 de noviembre de 2025 cuando el lento escrutinio de votos se vio interrumpido de forma reiterada por fallos técnicos.
El empresario Asfura, del Partido Nacional, y la estrella televisiva Salvador Nasralla, del Partido Liberal, mantuvieron un ajustado pulso al intercambiarse la primera posición durante semanas. A ello, se sumó que tanto Nasralla como el gobernante Partido Libre (izquierda) denunciaron un presunto fraude.
Todo ello con una directiva del ente electoral fragmentada al atender los intereses de cada partido y la consejera presidenta refugiada en la embajada de Francia por una supuesta orden de captura en su contra, marcó las semanas que tardó el Consejo Nacional Electoral en dar, oficialmente el 24 de diciembre, un ganador de las elecciones.
2. La presencia (y apoyo) de EE.UU.
A escasos días de las elecciones, el presidente estadounidense, Donald Trump, respaldó públicamente a Asfura y prometió que EE.UU. daría «mucho apoyo» a Honduras si ganaba, a la vez que acusó sobre todo a su contrincante oficialista Rixi Moncada de representar el «avance comunista» y de ser aliada de líderes como Nicolás Maduro.
Además, Trump anunció poco antes de los comicios un polémico indulto al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado a 45 años de prisión por tres cargos de narcotráfico y armas, más cinco años de libertad vigilada y una multa de ocho millones de dólares tras ser extraditado a EE.UU. en 2022.
Hernández, de la misma formación política que Asfura, salió liberado un día después de las elecciones, cuando aún no se vislumbraba un claro ganador.
3. La negativa del Gobierno: fraude e «injerencia» de EE.UU.
Así, el gobernante Libre no aceptó los resultados que relegaban a su candidata a un tercer lugar. Por el contrario, denunciaron un presunto fraude y la injerencia de Estados Unidos, mientras hicieron un frustrado llamado a sus bases para movilizarse y exigieron un nuevo conteo voto por voto.
El coordinador de Libre, el expresidente Manuel Zelaya -quien también es esposo y principal asesor de Castro- hizo varias declaraciones públicas en rechazo de los resultados. Sin embargo, pese a ello, Castro inició la transición pero alegando que el Gobierno entrante de Asfura es de «facto».
4. Una toma de posesión austera: Ni un jefe de Estado
Tras el controvertido proceso electoral, Asfura tomará posesión este martes para liderar Honduras los próximos cuatro años, en una ceremonia austera en el Parlamento sin la presencia de jefes de Estado, al contrario que sus antecesores que asumían el poder en el estadio principal arropados por la comunidad internacional.
Asfura, un empresario de la construcción de origen palestino, logra la Presidencia en su segundo intento con el 40.26 % de los votos, según la declaración oficial del Consejo Nacional Electoral (CNE).
Antes, había perdido las elecciones generales de 2021, cuando la ganadora fue Castro tras una alianza presidencial con Nasralla que puso fin a tres períodos consecutivos del Partido Nacional en el poder, entre 2010 y 2022, los últimos ocho bajo el mandato de Juan Orlando Hernández.








