Etiqueta: juicio penal

  • Salvadoreña enfrenta juicio en California por la muerte de su hija durante un «exorcismo»

    Salvadoreña enfrenta juicio en California por la muerte de su hija durante un «exorcismo»

      Una mujer salvadoreña ha sido acusada en California por la muerte de su hija Arely, de tres años, ocurrida durante un supuesto “exorcismo” familiar, y ahora solicitó a un juez que desestime el proceso penal al alegar que es víctima de persecución por sus creencias religiosas.

    La acusada, identificada como Claudia Elisa Hernández, a finales de sus 20 años, comparecerá ante un juez del Tribunal Superior del Condado de Santa Clara el próximo 22 de enero, más de tres años después de la muerte de su hija Arely, según documentos judiciales citados por el medio estadounidense Daily Beast.

    De acuerdo con los reportes policiales, Hernández participó junto a su padre y su hermano en la agresión contra la menor, a quien creían “poseída por un espíritu maligno” luego de que la niña despertara gritando. Las autoridades señalan que el supuesto ritual se prolongó durante horas y terminó con la muerte de la menor.

    “Llegaron a las 6:30 a.m. [24 de septiembre de 2022], y durante las siguientes 12 horas, la inmovilizaron violentamente y le metieron los dedos en la garganta para hacerla vomitar, lo que creían que la ayudaría a expulsar el espíritu”, escribieron los agentes en el informe policial.

    Arely, de tres años, la presunta víctima de su madre, Claudia Elisa Hernández.

    Durante el ataque, la niña suplicó en repetidas ocasiones que se detuvieran y le decía a su madre: “Te amo”, según han detallado las autoridades.

    Antes de ser arrestada, Hernández publicó un video en YouTube en el que defendió sus acciones ante las críticas. “No puedo cambiar lo que es. Es lo que es”, expresa la madre en esta grabación.

    La defensa legal de Hernández, junto a la de su padre y hermano —ambos coacusados— presentó una moción conjunta argumentando que las autoridades los investigaron y procesaron debido a su religión y origen cultural. Los abogados invocaron la Ley de Justicia Racial de California, vigente desde 2021, que permite impugnar procesos judiciales si se considera que hubo sesgo por raza, etnia u origen nacional, incluso sin probar discriminación intencional.

    Según el documento, la familia profesa el cristianismo pentecostal y sostiene creencias sobre posesión demoníaca y sanación divina. El padre de Hernández, un pastor que emigró desde El Salvador, había participado anteriormente en rituales de oración para expulsar espíritus malignos.

    Los abogados alegan que los investigadores mostraron prejuicios al cuestionar reiteradamente a la familia sobre supuestas enfermedades mentales y al referirse a su iglesia como un lugar de culto “improvisado” o ilegítimo.

    No obstante, expertos legales descartaron que la solicitud prospere ya que la libertad religiosa no ampara actos que pongan en riesgo la vida de un menor.

    La Fiscalía solicita 25 años de prisión a cadena perpetua para los acusados por la muerte de la menor.

     

  • Álvaro Uribe conocerá este lunes fallo judicial por soborno y fraude procesal

    Álvaro Uribe conocerá este lunes fallo judicial por soborno y fraude procesal

    El expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez (2002-2010) sabrá este lunes si será condenado o absuelto por los delitos de soborno, fraude procesal y soborno en actuación penal, en un juicio que mantiene expectante al país y que podría convertirlo en el primer exmandatario colombiano condenado penalmente.

    La encargada de dictar el veredicto será la jueza 44 penal del Circuito de Bogotá, Sandra Heredia, quien dará lectura al fallo en el complejo judicial de Paloquemao, luego de cinco meses de audiencias y del análisis de un expediente de miles de páginas.

    El caso contra Uribe, de 73 años y líder del partido Centro Democrático, se originó en 2012 cuando el expresidente denunció ante la Corte Suprema al senador Iván Cepeda por supuesta manipulación de testigos. Sin embargo, la Corte no investigó al congresista de izquierda, sino que inició un proceso contra el propio Uribe por presuntamente influenciar a testigos para que no declararan en su contra sobre vínculos con el paramilitarismo.

    En este juicio, Uribe enfrenta cargos en calidad de “determinador”, es decir, como instigador de los delitos cometidos por terceros. De ser hallado culpable, podría enfrentar una condena de entre seis y doce años de prisión. Cabe recordar que en 2020 fue sometido a detención domiciliaria preventiva durante 67 días.

    Las posturas de la defensa y la víctima

    El abogado Jaime Granados, defensor de Uribe, ha reiterado que su cliente nunca ordenó sobornar testigos y que su único objetivo fue defender su honra. Por otro lado, Reinaldo Villalba, abogado del senador Cepeda —reconocido como víctima en el proceso—, ha señalado que el caso está sustentado en pruebas sólidas.

    Tras su retiro del Senado en 2020, Uribe pasó a ser juzgado por la justicia ordinaria. Aunque inicialmente la Fiscalía no encontró méritos para formular cargos, en 2024 presentó la acusación formal.

    Si la jueza Heredia declara culpable al expresidente, se abrirá un incidente de reparación integral para determinar los daños y el monto de la pena. No obstante, esa pena no será anunciada este mismo lunes.

    Cualquiera que sea el veredicto, se espera que la parte perdedora apele la decisión, lo que extendería el proceso a una segunda instancia ante el Tribunal Superior de Bogotá. De ahí, el caso podría incluso llegar a la Corte Suprema de Justicia, última instancia en Colombia, cuya decisión será definitiva.

    El juicio a Álvaro Uribe no solo tiene implicaciones legales, sino también políticas, ya que ocurre en la antesala de un nuevo ciclo electoral en Colombia, donde su figura aún genera fuertes divisiones.

     

  • Lula dice que «un gringo» no le da órdenes a Brasil y exige respeto a Trump en disputa arancelaria

    Lula dice que «un gringo» no le da órdenes a Brasil y exige respeto a Trump en disputa arancelaria

    El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este jueves que está dispuesto a negociar la amenaza arancelaria planteada por Estados Unidos, pero advirtió que “no será un gringo el que le dé órdenes” a su país, en referencia directa al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

    Lula reaccionó así a la intención de Washington de imponer un arancel del 50 % a productos brasileños a partir del 1 de agosto, una medida que considera injustificada. Recordó que su trayectoria política se forjó en el sindicalismo, donde adquirió la experiencia para negociar incluso en escenarios de alta tensión.

    “Tengo certeza que el presidente de Estados Unidos jamás negoció el 10 % de lo que yo negocié en mi vida”, expresó Lula en un acto con estudiantes universitarios, donde defendió el multilateralismo como vía para preservar el respeto y la armonía entre Estados.

    Durante su intervención, el mandatario brasileño criticó que Trump esté “mal informado” respecto a las relaciones bilaterales, subrayando que Estados Unidos mantiene superávit comercial con Brasil desde hace 15 años. Según Lula, el republicano condiciona cualquier acercamiento a la liberación del expresidente Jair Bolsonaro, quien enfrenta un juicio penal por intento de golpe de Estado.

    Lula se refirió a la carta en la que Trump justifica la aplicación de sanciones y acusa a Brasil de liderar una “persecución política” contra Bolsonaro.

    Aseguró que la justicia brasileña es independiente y que el juicio contra el exmandatario está en manos de la Corte Suprema, “porque ellos mismos se delataron”, recalcó.

    En otro punto de su discurso, el presidente brasileño se dirigió a las grandes empresas digitales estadounidenses, a las que advirtió que deberán respetar las leyes locales. “No aceptamos que, en nombre de la libertad de expresión, se insulte, se mienta o se incite al odio contra mujeres, niños, negros o personas LGBT”, dijo. También reiteró que estas compañías “tendrán que pagar impuestos” como cualquier otra en territorio brasileño.

    Lula concluyó reiterando su voluntad de diálogo, pero dejó claro que Brasil no cederá ante presiones extranjeras: “Somos un país soberano y nuestro pueblo está orgulloso de eso”, sentenció.