El Juzgado Primero de Paz de Soyapango condenó a Rolando Hernández Garay, de 72 años, a dos años de prisión por el delito de conducción peligrosa de vehículos automotores, luego de comprobarse que manejó en estado de ebriedad y provocó daños en dos automóviles.
Pese a la condena impuesta, la jueza resolvió sustituir la pena privativa de libertad por la suspensión condicional de su ejecución, por lo que el imputado no ingresará a prisión siempre que cumpla una serie de medidas establecidas por el tribunal.
Entre las reglas de conducta impuestas se encuentra la obligación de presentarse periódicamente ante un Juzgado de Vigilancia Penitenciaria y Ejecución de la Pena, abstenerse del consumo de bebidas alcohólicas, asistir a reuniones de Alcohólicos Anónimos (AA) y permanecer en su lugar de residencia.
Según la investigación, los hechos ocurrieron el 10 de mayo de 2026 en las inmediaciones del pasaje Jiboa, en Ciudad Credisa, jurisdicción de Soyapango.
Las autoridades determinaron que Hernández Garay tomó un vehículo que le había sido confiado para realizar trabajos de reparación y posteriormente salió a conducirlo sin autorización.
Al regresar al lugar donde debía entregar el automotor, el imputado manejaba con 109 grados de alcohol en aliento, situación que le hizo perder el control e impactar contra un vehículo que se encontraba estacionado.
Posteriormente, mientras intentaba estacionar nuevamente el automóvil, colisionó contra un segundo vehículo, ocasionando daños materiales en ambos automotores.
Tras una denuncia realizada por ciudadanos que presenciaron lo ocurrido, agentes de la Policía Nacional Civil acudieron al lugar y procedieron a capturar al conductor.
Durante el procedimiento judicial, la Fiscalía presentó las pruebas que permitieron establecer la responsabilidad penal del imputado, por lo que el tribunal emitió una sentencia condenatoria mediante procedimiento sumario.

