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  • Aficionados de todo el mundo piden la dimisión de Infantino y una reforma de la FIFA

    Aficionados de todo el mundo piden la dimisión de Infantino y una reforma de la FIFA

    Una coalición internacional de aficionados al fútbol lanzó este jueves una petición para exigir la dimisión inmediata del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y una reforma profunda de la estructura de gobierno del organismo, tras la controversia generada por el fallido proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE).

    La iniciativa cuenta con el respaldo de 42 organizaciones, entre ellas Aficionados al Fútbol de Europa (FSE), Aficionados al Fútbol de África y el Consejo de Aficionados Independientes de Norteamérica, además de asociaciones nacionales de España, Inglaterra, Alemania, Francia, Portugal, Brasil, Italia, Australia, Canadá, Irán y Nueva Zelanda.

    Los firmantes sostienen que «el fútbol pertenece a las personas que llenan los estadios» y consideran que Infantino perdió legitimidad para continuar al frente de la FIFA. «Una persona que traiciona repetidamente al fútbol y se burla de nuestro deporte ha perdido el derecho a liderarlo», aseguran, antes de reclamar su renuncia «por la credibilidad de la FIFA y por el futuro del fútbol».

    El principal detonante de las críticas fue FIFA Forward Enterprise, una filial con la que la FIFA pretendía concentrar los derechos comerciales y la explotación de sus principales competiciones, incluido el Mundial. El proyecto contemplaba vender a inversores privados un 20 % de la nueva sociedad, valorada en unos $20,000 millones, para obtener $4,200 millones.

    La propuesta enfrentó la oposición de federaciones, confederaciones, clubes, jugadores y organizaciones de aficionados, y finalmente Infantino la retiró el 31 de julio. La coalición sostiene que esa decisión no resuelve sus cuestionamientos y denuncia que el proyecto fue negociado «en secreto» y «a puertas cerradas», sin conocimiento de los principales órganos y actores del fútbol.

    Los aficionados también cuestionan otras decisiones durante la gestión de Infantino, entre ellas su supuesto papel en contactos vinculados con la Superliga europea, el fallido proyecto de celebrar el Mundial cada dos años y las políticas de precios de las entradas para el Mundial de 2026, que califican de excesivamente comerciales y excluyentes.

    Además de pedir la salida del dirigente, las organizaciones proponen una reforma estructural de la FIFA que incluya mayor transparencia, consultas obligatorias con confederaciones, federaciones, ligas, clubes, jugadores y aficionados, así como controles sobre el poder ejecutivo y mecanismos independientes de supervisión. «FFE fue derrotado, pero la cultura que lo produjo no lo fue», concluyen los grupos.

    La controversia aumentó con la salida de Kevin Lamour, hasta esta semana director de operaciones de la FIFA, después de criticar públicamente el proyecto y denunciar falta de transparencia. Sándor Csányi, presidente de la Federación Húngara de Fútbol y vicepresidente de la FIFA, calificó su marcha como la «gota que colma el vaso» y afirmó haber perdido la confianza en Infantino, quien aspira a buscar un cuarto mandato en el Congreso de marzo de 2027.

  • Sándor Csányi, vicepresidente de la FIFA, retira su apoyo a Gianni Infantino

    Sándor Csányi, vicepresidente de la FIFA, retira su apoyo a Gianni Infantino

    El vicepresidente de la FIFA, Sándor Csányi, retiró su apoyo al presidente del organismo, Gianni Infantino, después del despido del director de operaciones, Kevin Lamour, una decisión que el dirigente húngaro calificó como la «gota que colma el vaso».

    Csányi, quien además preside el Consejo de Administración del banco húngaro OTP Bank, envió una carta a Infantino en la que cuestionó la salida de Lamour, separado de la FIFA este lunes después de oponerse al plan para externalizar los derechos comerciales del Mundial mediante la empresa FIFA Forward Enterprise (FFE), según Bloomberg.

    «El hecho de que el despido se haya desencadenado por sus críticas a la iniciativa mencionada anteriormente, la cual tú mismo admitiste al final que era errónea, apunta a graves deficiencias en el juicio profesional, los estándares éticos y las habilidades de liderazgo», señala Csányi en la carta.

    El vicepresidente de la FIFA también defendió el desempeño de Lamour dentro de la organización. «Kevin (Lamour) hizo sus deberes de acuerdo con un alto estándar profesional y ético y, como un ejecutivo altamente competente, hizo contribuciones significativas a la transparencia en las operaciones de la organización», añade.

    Lamour también se dirigió a los empleados de la FIFA mediante una carta enviada este martes, según reveló la radio francesa RMC Sport. «Nunca olvidéis que en la vida no se trata de hacer lo que es fácil, sino de hacer lo que es justo. La gran mayoría de vosotros ha entendido esto y lo ha puesto en práctica en su trabajo», manifestó.

    La Federación Húngara de Fútbol, presidida por Csányi, ya había expresado públicamente su rechazo al proyecto FIFA Forward Enterprise y calificó la iniciativa de «inaceptable», aunque hasta ahora no había definido su posición respecto al liderazgo de Infantino.

    La controversia aumenta la presión sobre el presidente de la FIFA, debido al peso que Csányi mantiene dentro de la estructura de la organización. El dirigente húngaro es uno de los ocho vicepresidentes que forman parte del Consejo de la FIFA.

    El Consejo constituye el principal órgano de toma de decisiones de la FIFA y también participa en el proceso de elección de la presidencia cada cuatro años, por lo que el retiro del respaldo de Csányi supone una ruptura política dentro de la máxima estructura del organismo rector del fútbol mundial.

  • UEFA comunica a FIFA posibles acciones legales por FFE y pide que guarde su documentación

    UEFA comunica a FIFA posibles acciones legales por FFE y pide que guarde su documentación

    La UEFA notificó formalmente a la FIFA que analiza emprender acciones legales por el proyecto para crear FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial destinada a gestionar y comercializar las competiciones del organismo con participación de inversionistas privados.

    En una comunicación dirigida al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, fechada el 31 de julio y conocida por EFE, la UEFA advirtió que evalúa presentar denuncias ante autoridades regulatorias o iniciar procedimientos de arbitraje por la iniciativa, anunciada el 28 de julio y posteriormente retirada por la propia FIFA debido al amplio rechazo que generó.

    Como parte de su requerimiento, la confederación europea exigió a la FIFA preservar toda la documentación vinculada con el proyecto, tanto en formato físico como electrónico, y suspender cualquier proceso de eliminación de archivos relacionados, al advertir sobre las posibles consecuencias legales de destruir ese material.

    La solicitud incluye la conservación de documentos sobre el diseño del proyecto, su estrategia de comunicación, el mecanismo de distribución de recursos a las asociaciones nacionales, el plazo de aceptación previsto para el 19 de septiembre y los intercambios con integrantes del Consejo de la FIFA.

    Asimismo, la UEFA pidió resguardar la documentación en poder de varios empleados del organismo, entre ellos el director de operaciones, Kevin Lamour, quien el 31 de julio cuestionó públicamente la propuesta. Según sus declaraciones, abrir la comercialización del Mundial a inversionistas privados «es el proyecto de una sola persona» y «no debe seguir adelante».

    La organización europea reiteró que considera la iniciativa incompatible con los principios de buena gobernanza del fútbol y estimó razonable la apertura de procedimientos legales ante la oposición expresada por otras confederaciones, asociaciones miembro de la FIFA y distintos actores del deporte.

    Rechazo de varias confederaciones

    La postura de la UEFA, junto con la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y la Concacaf, fue determinante para que la FIFA desistiera del proyecto apenas tres días después de oficializarlo.

    Al anunciar la retirada de la propuesta, Infantino explicó que «Ha creado divisiones de tal naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no redundan en beneficio del objetivo planteado inicialmente».

    La UEFA fue la primera confederación en rechazar públicamente el plan, incluso antes de que la FIFA lo presentara oficialmente a sus federaciones afiliadas. Posteriormente, las 55 federaciones europeas acordaron por unanimidad que no participarían en las competiciones organizadas por la FIFA si el proyecto seguía adelante.

    El proyecto que proponía la FIFA

    La iniciativa contemplaba vender el 20 % de FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva empresa que administraría las operaciones comerciales y los eventos del organismo, incluido el Mundial de fútbol.

    El plan buscaba captar hasta 4,200 millones de dólares en una primera ronda de inversión, con una valoración estimada de 20,000 millones de dólares, mediante la incorporación de inversionistas de largo plazo con participaciones minoritarias.

    La FIFA sostuvo en todo momento que el Mundial no estaba en venta y aseguró que el proyecto solo se implementaría con el respaldo de la mayoría de sus 211 asociaciones miembro. También afirmó que los recursos obtenidos se distribuirían entre las federaciones a través del programa FIFA Forward.

    Según la propuesta, el financiamiento para cada federación aumentaría de 8 millones de dólares durante el ciclo 2023-2026 a 20 millones de dólares entre 2027 y 2030. Además, se incorporaría un nuevo programa denominado FIFA Fast Forward (FFFP), que otorgaría otros 20 millones de dólares por asociación en ese mismo período.

    Para los ciclos 2031-2034 y 2035-2038, la FIFA proyectaba elevar las asignaciones a 22 millones y 24 millones de dólares, respectivamente, lo que representaría hasta 86 millones de dólares en doce años combinando ambos programas.

    El grupo de inversionistas estaría encabezado por Thrive Eternal, una firma de capital permanente entre cuyos fundadores figura un cuñado de la hija de Donald Trump, mientras que J.P. Morgan participaría como asesor financiero del proceso.

  • Director operaciones FIFA denuncia que empleados fueron engañados con proyecto Infantino

    Director operaciones FIFA denuncia que empleados fueron engañados con proyecto Infantino

    El director de operaciones de la FIFA, Kevin Lamour, criticó este viernes la iniciativa de abrir a inversionistas privados la explotación comercial de la Copa del Mundo y afirmó que el proyecto responde únicamente a una decisión del presidente del organismo, Gianni Infantino.

    En un comunicado enviado a la agencia Associated Press (AP), Lamour aseguró que la propuesta nunca fue respaldada por la administración de la FIFA ni por sus principales órganos de gobierno. «El proyecto que ha suscitado tanta polémica y debate no es un proyecto de la FIFA. Y mucho menos es un proyecto de la administración de la FIFA. Es el proyecto de una sola persona».

    El directivo sostuvo que la administración del organismo también fue mantenida al margen del proceso y aseguró que dirigentes, confederaciones, federaciones nacionales, jugadores, ligas, clubes y aficionados fueron excluidos de las discusiones sobre la iniciativa.

    «Los vicepresidentes de la FIFA, los miembros del Consejo de la FIFA, las confederaciones, las federaciones, los jugadores, las ligas, los clubes y los aficionados no fueron los únicos a los que se ignoró. La propia administración de la FIFA también fue engañada», afirmó.

    Lamour calificó la forma en que se manejó el proyecto como una muestra de falta de transparencia y de buen gobierno dentro del organismo. «Esta mentira por omisión durante muchos meses y este ejercicio unilateral del poder no son trivialidades», sino que «son indicativos de una falta de confianza, una falta de transparencia, una falta de discernimiento, una falta de buen gobierno. Y una grave falta de respeto».

    El director de operaciones también pidió que la propuesta sea descartada y exhortó a los dirigentes del fútbol mundial a asumir responsabilidades. «Este proyecto no solo no debe seguir adelante —por razones obvias que ni siquiera es necesario enumerar aquí—, sino que ha llegado el momento de que los dirigentes políticos del fútbol se planteen las preguntas adecuadas y tomen las decisiones correctas. En relación con este proyecto y con lo que vendrá después. Todos deben asumir su responsabilidad. Porque cada vez resulta más difícil para la administración de la FIFA trabajar en estas condiciones y cumplir su misión».

    Lamour, quien llegó a la FIFA hace menos de dos años tras desempeñarse como ejecutivo de la UEFA, también defendió el trabajo de los empleados del organismo y cuestionó el estilo de liderazgo de Infantino. «Nuestra misión —la misión de los cientos de empleados de la FIFA, apasionados, dedicados y ejemplares— es servir al fútbol. No servir a los intereses personales de una persona que, lamentablemente, cree que encarna a la FIFA cuando se supone que debe estar a su servicio. Un presidente debe acercar a las personas, unirlas e inspirarlas. Hoy estamos viviendo lo contrario», expresó, al admitir que sus declaraciones podrían costarle el cargo, aunque aseguró que «dormirá tranquilo».

    Las declaraciones de Lamour se conocen horas después de que Carlos Cordeiro, asesor de Gianni Infantino, anunciara su renuncia por su desacuerdo con el mismo proyecto. El exdirigente afirmó que la posible venta de participaciones de la Copa del Mundo es «perjudicial» para el fútbol y rechazó cualquier vínculo con la iniciativa. «No puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA se plantea vender una participación en el Mundial. Quiero dejar claro que no he tenido nada que ver con esta propuesta y que me opongo a ella de forma inequívoca. Es un mal acuerdo para las federaciones miembro de la FIFA, un mal acuerdo para el fútbol y un mal acuerdo para el futuro a largo plazo de este deporte», manifestó.