Etiqueta: Kilmar Ábrego García

  • Abogados de Kilmar Ábrego piden anular el proceso en su contra

    Abogados de Kilmar Ábrego piden anular el proceso en su contra

    Los abogados del salvadoreño Kilmar Ábrego García, acusado de tráfico de personas en Tennessee, solicitarán este jueves a un juez federal que anule el proceso penal en su contra al considerar que se trata de una acusación “vindicativa” impulsada como represalia. La audiencia se celebra en una corte federal en Nashville.

    Ábrego García fue acusado tras una detención vehicular ocurrida en 2022 en Cookeville. Sin embargo, su caso cobró notoriedad internacional el año pasado, cuando fue deportado por error a El Salvador en marzo, pese a existir una orden judicial de 2019 que prohíbe su expulsión hacia ese país debido al riesgo que enfrentaría por amenazas de pandillas contra su familia.

    El salvadoreño, de 30 años, ingresó irregularmente a Estados Unidos cuando era adolescente y durante años residió y trabajó en Maryland bajo supervisión del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Tras su deportación, el Tribunal Supremo ordenó que la Administración del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, trabajara para traerlo de regreso. Una vez retornó al país, enfrentó cargos criminales vinculados a la detención de 2022, de los cuales se declaró no culpable.

    Imágenes de la cámara corporal de un agente de la Patrulla de Carreteras de Tennessee muestran un intercambio tranquilo durante la parada por exceso de velocidad. En el vehículo viajaban nueve pasajeros y los agentes discutieron entre ellos sospechas de tráfico de personas, pero finalmente permitieron que continuara su camino con una advertencia.

    El juez federal Waverly Crenshaw consideró previamente que existen indicios de que la acusación “puede ser vindicativa” y señaló que declaraciones de funcionarios de la Administración Trump “generan preocupación”.

    En una orden desclasificada en diciembre, el juez escribió: “Algunos de los documentos sugieren no sólo que McGuire no tomaba decisiones en solitario, sino que, de hecho, informaba a otros en el Departamento de Justicia y la decisión de procesar a Ábrego puede haber sido una decisión conjunta”.

    La defensa y la Fiscalía han mantenido disputas sobre la posible comparancia de altos funcionarios del Departamento de Justicia y la entrega de correos electrónicos internos. Mientras la Fiscalía sostiene que la decisión fue independiente, la defensa insiste en que el proceso busca castigar a Ábrego García por haber ganado su caso de deportación indebida.

    El pasado 17 de febrero, una jueza federal dictaminó que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) no puede volver a arrestar a Ábrego García, porque expiró el período de detención de 90 días y el Ejecutivo no tiene un plan viable para deportarlo.

  • Juez de EE.UU. ordena conceder audiencias a venezolanos deportados a El Salvador

    Juez de EE.UU. ordena conceder audiencias a venezolanos deportados a El Salvador

    Un juez federal de Estados Unidos dictaminó el lunes que cerca de 200 migrantes venezolanos deportados a El Salvador fueron privados de su derecho al debido proceso, y ordenó que se les permita presentar sus casos ante un tribunal migratorio.

    La resolución fue emitida por el magistrado James Boasberg, quien dio plazo hasta el 5 de enero de 2026 para que el Gobierno presente un plan que permita el regreso de los migrantes o el acceso a una audiencia justa en EE.UU. Además, certificó una demanda colectiva que abre la vía para que todos los afectados impugnen su expulsión al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en El Salvador, adonde fueron enviados en marzo pasado.

    El presidente Donald Trump utilizó la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 —instrumento legal reservado para tiempos de guerra— para justificar las deportaciones, alegando sin pruebas que los migrantes eran miembros del grupo criminal transnacional Tren de Aragua, declarado organización terrorista.

    “Los demandantes no deberían haber sido expulsados de la manera en que lo fueron, prácticamente sin aviso y sin oportunidad de impugnar su designación”, escribió Boasberg en su resolución, calificando la acción como una clara violación de los derechos constitucionales.

    La demanda fue interpuesta por la ACLU y Democracy Forward, quienes también alegaron que el Gobierno salvadoreño encarceló a los migrantes a cambio de un pago.

    El magistrado subrayó que el Gobierno no puede utilizar expulsiones aceleradas para anular el derecho al hábeas corpus, señalando que permitirlo “abriría la puerta a que el Gobierno detenga a cualquier persona y la envíe a otro país, anulando toda posibilidad de defensa legal”.

    Boasberg también investiga si funcionarios del Gobierno violaron una orden previa que prohibía vuelos de deportación hacia El Salvador. Entre los nombres mencionados están Erez Reuveni, exfuncionario del Departamento de Justicia, y Drew Ensign, abogado acusado de engañar al tribunal sobre los vuelos migratorios.

    En un dictamen anterior, Boasberg advirtió que la Constitución no admite desobediencia intencional de órdenes judiciales, y criticó el “completo menosprecio” del Ejecutivo a sus instrucciones. El caso se suma al proceso legal abierto por la deportación del salvadoreño Kilmar Ábrego García, quien fue enviado erróneamente al Cecot y luego retornado a EE.UU. por orden judicial.

     

  • Jueza federal de EEUU prohíbe a Migración arrestar de nuevo a Kilmar Ábrego

    Jueza federal de EEUU prohíbe a Migración arrestar de nuevo a Kilmar Ábrego

    Una jueza federal de Estados Unidos dictaminó este lunes 22 de diciembre que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) no podrá volver a detener al salvadoreño Kilmar Ábrego García, quien fue deportado por error a El Salvador a inicios de este año durante la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

    En una audiencia celebrada en Maryland, la jueza de distrito Paula Xinis resolvió que Ábrego García debe permanecer en libertad bajo fianza durante las fiestas navideñas, al considerar que su detención inicial se realizó sin base legal. La decisión responde a una solicitud de los abogados del salvadoreño, quienes pidieron una orden de restricción temporal para evitar un nuevo arresto por parte de ICE.

    El 11 de diciembre pasado, la misma jueza ordenó su liberación de un centro de detención para migrantes en Pensilvania, tras determinar que el Gobierno lo mantenía privado de libertad sin haber emitido una orden formal de deportación en 2019. En ese año, un juez ya había determinado que Ábrego no podía ser retornado a El Salvador por considerar que su vida corría peligro.

    Pese a esa resolución, Ábrego García fue deportado en marzo de 2025 bajo el argumento de que era un pandillero, y enviado directamente al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador. La acción se ejecutó durante una redada de la administración Trump, sin respetar la protección legal otorgada en su momento.

    En junio, fue retornado a Estados Unidos para enfrentar un nuevo proceso por presunto tráfico de personas, una acusación que él niega. La jueza Xinis le otorgó entonces libertad condicional, mientras se prepara el juicio, que se celebrará en el estado de Tennessee en enero de 2026.

    Además, Xinis invalidó este lunes de forma temporal una nueva orden de deportación emitida por un juez de inmigración tras la liberación del salvadoreño, lo que lo protege legalmente durante las próximas semanas.

     

  • Juez federal evaluará este lunes si Kilmar Ábrego debe volver a custodia migratoria en Estados Unidos

    Juez federal evaluará este lunes si Kilmar Ábrego debe volver a custodia migratoria en Estados Unidos

    Un juez federal escuchará este lunes los argumentos del gobierno estadounidense para determinar si Kilmar Ábrego García debe regresar a custodia migratoria tras haber sido detenido sin una base legal válida.

    Un juez federal analizará si Kilmar Ábrego García debe ser devuelto a la custodia del sistema migratorio de Estados Unidos, luego de que fuera liberado el 11 de diciembre de un centro de detención en Pensilvania por orden judicial, informó la televisora KTVL.

    De acuerdo al medio estadounidense, Ábrego García permanecía detenido desde agosto en el Centro de Procesamiento de Moshannon Valley, ubicado en el sector de Phillipsburg, cuando la jueza federal de distrito Paula Xinis ordenó su liberación al concluir que estaba recluido “nuevamente sin autoridad legal”, según documentos judiciales.

    La jueza explicó que el juez de inmigración que conoció el caso en 2019 no emitió una orden final de deportación contra Ábrego García, por lo que no puede ser expulsado del país sin ese requisito legal.

    Desde su detención en agosto, el gobierno estadounidense ha planteado la posibilidad de deportarlo a países como Uganda, Esuatini, Ghana y, más recientemente, Liberia. No obstante, no ha realizado gestiones para enviarlo a Costa Rica, el único país al que Ábrego ha manifestado estar dispuesto a trasladarse, según informó el medio estadounidense.

    Por su parte, la jueza Xinis acusó a las autoridades de Estados Unidos de engañar al tribunal al sostener que Costa Rica no estaba dispuesta a recibirlo.

    «La negativa persistente del gobierno a reconocer a Costa Rica como una opción viable de expulsión, sus amenazas de enviar a Ábrego García a países africanos que nunca aceptaron recibirlo y su tergiversación ante la Corte de que Liberia es ahora el único país disponible para Ábrego García, todo refleja que cualquiera que fuera el propósito detrás de su detención, no fue por el ‘propósito básico’ de una expulsión oportuna a un tercer país», escribió la Jueza.

    De acuerdo al medio estadounidense, documentos presentados la semana pasada, los abogados del gobierno argumentaron que, exista o no una orden final de deportación, continúan los esfuerzos para expulsarlo del país, lo que , según su postura, justificaría su detención durante el proceso.

    “Si no hay una orden final de deportación, los procedimientos de inmigración continúan y el peticionario está sujeto a detención previa a la orden final”, escribieron en su declaración.

    Por su parte, la defensa de Ábrego García citó un fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que establece que “debido a que los procedimientos de inmigración ‘son civiles, no penales’, la detención debe ser ‘no punitiva’”. 

    Los abogados sostienen que, en este caso, la detención tiene un carácter punitivo, ya que no existe un plan realista para su deportación.

    “Si la detención migratoria no cumple el propósito legítimo de efectuar una expulsión razonablemente previsible, es punitiva, potencialmente indefinida e inconstitucional”, afirmaron.

     

     

     

     

     

  • Gobierno de Costa Rica reitera disposición a recibir al salvadoreño Kilmar Ábrego

    Gobierno de Costa Rica reitera disposición a recibir al salvadoreño Kilmar Ábrego

    El ministro de Seguridad de Costa Rica, Mario Zamora Cordero, aseguró que la oferta para recibir a Kilmar Ábrego García por razones humanitarias continúa vigente, en contraste con lo afirmado por funcionarios estadounidenses durante audiencias recientes en tribunales de Maryland.

    Zamora declaró a The Washington Post que la posición oficial de Costa Rica fue comunicada desde el 25 de agosto de 2025 y que no ha sufrido ninguna modificación desde entonces. Además, enfatizó que el país centroamericano garantiza los más altos estándares en derechos humanos y estaría dispuesto a otorgar residencia legal a Ábrego.

    “El ofrecimiento de Costa Rica para recibir a Ábrego bajo condiciones humanitarias que garanticen el respeto pleno de sus derechos y libertades sigue en pie”, reiteró Zamora.

    Afirmó que no se han solicitado negociaciones adicionales con el gobierno de Estados Unidos para concretar su llegada.

    Estas declaraciones contrastan con lo planteado por abogados del Departamento de Justicia, quienes en documentos judiciales del 7 de noviembre indicaron que Costa Rica no aceptaría al migrante sin “negociaciones adicionales” y “compromisos extras” por parte de EE.UU. Según esa versión, únicamente Liberia, un país en África Occidental, habría aceptado recibirlo sin condiciones.

    Kilmar Ábrego García, de 30 años, vivía en Maryland junto a su esposa e hijos estadounidenses. Fue detenido por agentes migratorios en marzo de este año y deportado ilegalmente a El Salvador, a pesar de una orden judicial de 2019 que prohibía su expulsión por el riesgo de persecución por parte de pandillas.

    Posteriormente, en junio, fue retornado a Estados Unidos para enfrentar cargos de tráfico de personas, a los cuales se ha declarado inocente. Desde entonces, permanece detenido en Pensilvania mientras el proceso judicial avanza, en medio de disputas sobre su destino final si es deportado nuevamente.

    Durante una audiencia en Maryland, la jueza Paula Xinis cuestionó a los representantes del gobierno del presidente Trump sobre por qué no se le enviaba a Costa Rica, considerando que el propio Ábrego ha manifestado su voluntad de ir allí. “¿Por qué no Costa Rica?”, preguntó con insistencia. Las respuestas fueron vagas y apuntaron a supuestas instrucciones del Departamento de Estado.

    Abogados del migrante sostienen que se trata de una represalia por haber desafiado legalmente su deportación en marzo.

    “El gobierno está actuando fuera de lo normal, buscando castigar a mi cliente simplemente porque quiere ir a Costa Rica”, afirmó Simon Sandoval-Moshenberg, defensor de Ábrego.

    Además, denunciaron que el gobierno ha propuesto enviarlo a cuatro países africanos distintos —Uganda, Esuatini, Ghana y Liberia— sin respetar el debido proceso ni realizar evaluaciones personalizadas. Según su equipo legal, no tiene lazos familiares ni conexión alguna con esas naciones.

    La deportación de Ábrego está actualmente suspendida por orden de la jueza Xinis, mientras se resuelve su caso de hábeas corpus. El juicio por el cargo penal está programado para enero. Sus abogados insisten en que enviarlo a un país donde nunca ha vivido representaría un castigo, no una solución migratoria legítima.

     

     

     

  • Juez de EE.UU. evalúa liberar al salvadoreño Kilmar Ábrego

    Juez de EE.UU. evalúa liberar al salvadoreño Kilmar Ábrego

    Una jueza federal en Maryland prometió este jueves emitir pronto un fallo sobre la posible liberación de Kilmar Ábrego García, un salvadoreño que fue deportado por error en marzo y que permanece bajo custodia migratoria en Estados Unidos.

    El caso ha causado controversia desde que se reveló que su expulsión violó un acuerdo judicial previo. Abrego García fue retornado a Estados Unidos en junio y, desde entonces, el gobierno busca deportarlo a una serie de países africanos. Sus abogados denuncian que el sistema migratorio se está usando como represalia por la vergüenza que implicó admitir la deportación equivocada.

    La jueza Paula Xinis emitió anteriormente una orden que impide su remoción inmediata, pero el Departamento de Seguridad Nacional solicitó levantar esa medida para ejecutar su deportación. En la audiencia del jueves, John Cantu, agente de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), respaldó la propuesta de enviarlo a Liberia.

    Abrego García, quien tiene una esposa e hijo estadounidenses y reside en Maryland desde hace años, ingresó ilegalmente al país siendo adolescente. En 2019, un juez migratorio dictaminó que no podía ser deportado a El Salvador por razones de seguridad. Desde entonces, el gobierno ha propuesto enviarlo a países como Uganda, Esuatini, Ghana y ahora Liberia, ignorando su disposición a ser deportado a Costa Rica, país que había garantizado permitirle residir libremente.

    Durante la audiencia, Cantu afirmó que la deportación a Costa Rica “no es una opción por el momento”, sin brindar mayores explicaciones. Los abogados del salvadoreño alegan que no existe una orden final de deportación en su expediente y que mantenerlo en detención indefinida es ilegal.

    Xinis pareció coincidir. “No se puede fingir tener una orden. Tiene que existir”, dijo la jueza. Añadió que resolverá el caso “lo más pronto posible”, aunque reconoció que se trata de asuntos complejos.

    Incluso si es liberado, el gobierno continuará intentando deportarlo. Abrego García ha solicitado reabrir su caso migratorio para pedir asilo, aunque no hay garantía de que le sea concedido.

    Tras la audiencia, su abogado Simon Sandoval-Moshenberg criticó la postura del gobierno. “No puedo entender por qué seguimos peleando este caso y por qué él sigue tras las rejas, cuando pudieron enviarlo a Costa Rica hace meses”, declaró.

     

  • Gobierno de Trump busca acelerar la deportación del salvadoreño Kilmar Ábrego a país africano

    Gobierno de Trump busca acelerar la deportación del salvadoreño Kilmar Ábrego a país africano

    El gobierno de Donald Trump, solicitó anular una orden judicial que impide la deportación de Kilmar Ábrego García, un salvadoreño actualmente detenido en Pensilvania, para proceder con su traslado a Liberia, un país de África Occidental. Las autoridades estadounidenses argumentan que el gobierno del país africano ofreció garantías de que no será torturado ni perseguido.

    En una serie de documentos presentados durante la noche del viernes, el Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) aseguró que la solicitud de asilo de Ábrego García fue rechazada por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), tras una entrevista reciente en la que su reclamo por temor a tortura o persecución fue desestimado.

    El DOJ sostiene que la medida cautelar que bloquea su deportación debe eliminarse, ya que Liberia ha dado su consentimiento para recibirlo bajo condiciones seguras. A su vez, los abogados del gobierno señalaron que el recurso legal de Abrego García es improcedente, ya que el salvadoreño es parte de una demanda colectiva en Massachusetts relacionada con deportaciones a terceros países.

    “Incluso si los méritos fueran correctamente presentados, las alegaciones del peticionario fracasan”, afirmó el Departamento de Justicia. “La Constitución no garantiza al peticionario un proceso más allá del que las ramas políticas han decidido ofrecer”.

    Ábrego García vivía en Maryland con su esposa e hijos antes de ser deportado en marzo pasado a El Salvador, específicamente a la megacárcel CECOT, a pesar de una orden judicial de 2019 que impedía su envío a ese país debido a riesgos de persecución. Sin embargo, fue devuelto a EE.UU. en junio para enfrentar cargos por tráfico de personas en Tennessee, caso en el que se ha declarado no culpable.

    Las autoridades estadounidenses lo identifican como miembro de la pandilla MS-13 y han defendido su expulsión alegando que responde “al interés público”. Familiares y abogados de Ábrego han negado esas acusaciones.

    Por su parte, la defensa legal solicitó a la jueza federal Paula Xinis que suspenda su deportación a Liberia hasta que un juez de inmigración evalúe adecuadamente la decisión del USCIS.

    “El Gobierno insiste en que la conclusión sin fundamentos de un solo oficial migratorio—que determinó que Ábrego García no demostró que es “más probable que no” que será torturado o perseguido en Liberia—satisface el debido proceso. No lo hace”, argumentaron los abogados del detenido.

    Además, cuestionaron que las autoridades estadounidenses hayan rotado hasta cuatro países como destinos alternativos de deportación —Uganda, Esuatini, Ghana y ahora Liberia— sin ofrecer “la notificación, audiencia y evaluación individualizada que exige el debido proceso”.

    El equipo legal también denunció que el gobierno ignoró la “designación estatutaria” de Costa Rica, país que en el pasado expresó su disposición a recibir a Ábrego García como refugiado o residente, y que había sido previamente considerado como destino viable.

    Actualmente, Kilmar Ábrego García permanece bajo custodia en un centro de detención en el estado de Pensilvania, mientras su futuro migratorio se debate en los tribunales.

     

  • Tribunal de EEUU pospone audiencia por tráfico de personas contra Kilmar Ábrego hasta el 8 de diciembre

    Tribunal de EEUU pospone audiencia por tráfico de personas contra Kilmar Ábrego hasta el 8 de diciembre

    Kilmar Ábrego García, el salvadoreño deportado en marzo y devuelto en junio a EEUU, comparecerá ante la justicia estadounidense el próximo 8 y 9 de diciembre, luego de que un juez federal reprogramara la audiencia de acusación por tráfico humano en Tennessee, originalmente prevista para esta semana.

    La decisión fue tomada por el juez Waverly Crenshaw, quien se reunió con los abogados defensores y fiscales el pasado viernes. Aunque no se han revelado los motivos del cambio de fecha, se espera que en la audiencia se analicen los argumentos de la defensa para desechar los cargos y excluir parte de las pruebas presentadas.

    La defensa de Ábrego García sostiene que los cargos federales por tráfico humano en su contra son “represalias judiciales” y que, ante la posibilidad de una acusación con motivaciones indebidas, corresponde al gobierno probar lo contrario.

    En documentos recientes, el equipo legal del salvadoreño denunció que el gobierno estadounidense no ha entregado información clave para su defensa ni ha permitido el testimonio de testigos relevantes en la audiencia.

    El caso se remonta a un incidente ocurrido en 2022, cuando agentes estatales detuvieron a Abrego García en una carretera de Tennessee y encontraron a ocho personas más en su vehículo. En el operativo también se le decomisaron $1,400 en efectivo, cantidad que, según los oficiales, habría sido un pago por el traslado.

    Durante la intervención, Ábrego García cambió su versión de los hechos en varias ocasiones. Inicialmente dijo que se dirigía a su casa en Maryland, luego afirmó que viajaba por motivos laborales. Además, señaló que las personas a bordo del vehículo provenían de St. Louis, Missouri.

    El salvadoreño fue deportado a El Salvador en marzo de este año junto a un grupo de venezolanos que fue recluido en el CECOT, pero posteriormente fue repatriado a Estados Unidos para enfrentar los cargos federales. Según los registros migratorios, Ábrego García ingresó al país en 2011 y fue sujeto de una orden de deportación desde 2019, que luego fue suspendida.

    Hasta ahora, el juez Crenshaw no ha emitido un fallo sobre la moción para desestimar los cargos. El resultado de la audiencia de diciembre será determinante para definir si el caso avanza o queda anulado por presunta persecución judicial.

    El gobierno estadounidense ha pretendido deportar a Ábrego García a varios países africanos, pero el juez ha ordenado que permanezca en EEUU mientras se realiza el proceso en su contra..

  • Juez prohíbe a funcionarios de Trump emitir opiniones perjudiciales sobre caso de Kilmar Ábrego

    Juez prohíbe a funcionarios de Trump emitir opiniones perjudiciales sobre caso de Kilmar Ábrego

     

    Un juez federal de Tennessee ordenó este lunes a funcionarios de la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abstenerse de emitir declaraciones públicas que puedan afectar el proceso penal contra el salvadoreño Kilmar Ábrego García, a quien se intenta deportar hacia un país africano.

    La resolución fue emitida por el juez de distrito Waverly Crenshaw y está dirigida a los Departamentos de Justicia (DOJ) y de Seguridad Nacional (DHS). En su fallo, el magistrado advirtió que cualquier empleado que incumpla la instrucción podría enfrentar sanciones por realizar comentarios con “una probabilidad sustancial de perjudicar materialmente” el caso penal en curso.

    Crenshaw expresó preocupación por las declaraciones extrajudiciales de altos funcionarios del gobierno, entre ellos la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.

    “Muchas de esas afirmaciones han sido exageradas o simplemente inexactas”, escribió el juez en su resolución, y citó en particular los señalamientos que vinculan a Ábrego García con la pandilla MS-13.

    El juez recordó que existe una norma local que prohíbe a los empleados del gobierno federal hacer comentarios públicos sobre procesos penales activos, y ordenó a la Fiscalía del Distrito Medio de Tennessee que notifique formalmente esa obligación a los responsables del DOJ y del DHS.

    En una resolución adicional, Crenshaw también exigió al Gobierno que entregue bajo sello judicial los documentos que justifiquen su cambio de postura en el caso. Inicialmente, las autoridades pretendían “deportar sin procesar” a Ábrego García, pero más adelante optaron por procesarlo penalmente antes de proceder con la deportación, la cual se ejecutaría hacia Liberia, un país con el que el migrante no tendría ninguna conexión.

     

  • Jueza en EE.UU. exige garantías para no deportar a salvadoreño Kilmar Ábrego antes de audiencia

    Jueza en EE.UU. exige garantías para no deportar a salvadoreño Kilmar Ábrego antes de audiencia

    Una jueza federal en Maryland exigió este lunes garantías al gobierno de Estados Unidos de que no deportará al salvadoreño Kilmar Ábrego Garcia mientras se mantenga vigente una orden judicial que impide su expulsión del país. La medida se da luego de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) notificara su intención de enviarlo a Liberia tan pronto como este viernes.

    Ábrego Garcia, quien reside desde hace años en Maryland, está casado con una ciudadana estadounidense y es padre de un hijo nacido en EE.UU. Migró ilegalmente al país durante su adolescencia y, en 2019, un juez de inmigración le otorgó protección contra una deportación a El Salvador, debido a una amenaza creíble de violencia por parte de una pandilla que atacó a su familia.

    Sin embargo, a inicios de este año fue deportado por error a El Salvador, donde fue recluido en el CECOT  a pesar de no tener antecedentes penales. Su caso provocó una ola de indignación contra las políticas migratorias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En junio, y tras la presión mediática y una orden judicial, la administración lo regresó a territorio estadounidense.

    Durante una audiencia celebrada este lunes, la jueza Paula Xinis cuestionó por qué el gobierno no lo deporta a Costa Rica, país que, según la defensa de Ábrego Garcia, ha ofrecido recibirlo como inmigrante legal sin riesgo de repatriación a El Salvador.

    “¿Por qué seguimos con esta audiencia si podrían enviarlo mañana mismo a un tercer país?”, cuestionó la magistrada al equipo legal del gobierno.

    Los fiscales federales Drew C. Ensign y Jonathan Guynn no ofrecieron una respuesta concreta, pero indicaron que el tema podría aclararse en futuras presentaciones judiciales. Mientras tanto, ICE está preparando una entrevista para evaluar el temor expresado por Ábrego Garcia de ser deportado a Liberia.

    Su abogado, Simon Sandoval-Moshenberg, afirmó que han recibido algunos documentos clasificados con promesas del gobierno liberiano sobre su tratamiento, pero no consideran suficientes dichas garantías. Incluso insinuó que Liberia solo estaría dispuesto a recibirlo temporalmente.

    El caso también ha puesto nuevamente en el centro del debate los acuerdos de deportación de Estados Unidos con terceros países, criticados por organizaciones defensoras de derechos humanos que advierten que estas políticas violan el debido proceso y exponen a los migrantes a graves riesgos. Aunque en junio la Corte Suprema permitió deportaciones aceleradas a terceros países, la legalidad de estos traslados sigue en disputa.

    Paralelamente, Ábrego Garcia enfrenta un proceso penal en Tennessee, donde fue acusado de tráfico de personas tras su retorno en junio. Él se ha declarado inocente y ha solicitado al juez la desestimación de los cargos. La audiencia para decidir sobre esa solicitud está programada para la próxima semana.

    La jueza Xinis cuestionó que ICE pretenda deportarlo justo antes de esa vista judicial. “No parece coincidencia que quieran removerlo antes de la audiencia penal”, dijo, y recalcó que su orden judicial sigue vigente. “Si no levanto la medida, ¿están comprometidos a cumplirla y no lo van a deportar?”, preguntó al equipo gubernamental, quienes confirmaron que respetarán la decisión.

    Ábrego Garcia también mantiene abierta una solicitud de asilo en la corte de inmigración.