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  • Cuba sufre su octavo apagón nacional durante este año

    Cuba sufre su octavo apagón nacional durante este año

    El Sistema Electroenergético Nacional (SEN) de Cuba sufrió este viernes una nueva desconexión total que provocó un apagón en toda la isla, el octavo registrado durante 2026, según informó el Ministerio de Energía y Minas (Minem). La caída dejó sin servicio eléctrico a unos nueve millones de habitantes.

    «Se ha producido una desconexión total del Sistema Eléctrico.Ya comienzan a activarse los protocolos para la recuperación», informó el Minem. Las autoridades comenzaron los procedimientos para restablecer gradualmente el servicio tras la falla.

    El Ministerio explicó que «la falla general ocurrió tras un fallo inicial en las líneas de transmisión que había dejado sin servicio a la zona occidental del país», incluyendo las provincias de Pinar del Río, Artemisa, La Habana y Matanzas. La estatal Unión Eléctrica confirmó posteriormente la desconexión del sistema desde Matanzas hasta Guantánamo.

    La Unión Eléctrica atribuyó la caída parcial inicial a un «disparo de la sección de la línea 220 kV Matanzas-Cienfuegos» y posteriormente indicó que «en este minuto se encuentra totalmente desconectado». El incidente terminó afectando a la red eléctrica nacional.

    Cuba atraviesa desde 2024 una profunda crisis energética, agravada por la escasez de combustible y el deterioro de su infraestructura eléctrica. Durante 2026, las restricciones estadounidenses al suministro petrolero también incrementaron la presión sobre el sistema, mientras los apagones prolongados continúan afectando a millones de habitantes.

    La isla sufrió dos apagones nacionales en marzo en menos de una semana, otros tres durante ocho días de julio y dos más en agosto, antes de la nueva desconexión registrada este viernes. Reuters documentó durante julio las reiteradas fallas de la red y los prolongados cortes de electricidad que enfrentaba la población cubana.

    El restablecimiento del SEN puede prolongarse debido a que las autoridades deben comenzar la generación mediante fuentes de arranque sencillo, como energía solar, hidroeléctrica y motores de generación. Posteriormente, pequeñas zonas son reconectadas progresivamente hasta llevar suficiente electricidad a las centrales termoeléctricas.

    El Gobierno cubano ha descrito anteriormente la situación energética como «aguda», «crítica» y «extremadamente tensa». La crisis combina el envejecimiento de la infraestructura con la falta de combustible, mientras Cuba depende de suministros externos para cubrir una parte importante de sus necesidades petroleras.

     

  • Las «solineras», el último invento de los cubanos contra los apagones

    Las «solineras», el último invento de los cubanos contra los apagones

    «Una cuchilla de afeitar automática, un teléfono móvil y hasta una olla arrocera»; Eduardo León presume de todos los aparatos eléctricos que los vecinos han llevado a cargar a su ‘solinera’, una estación para alimentar la batería de vehículos eléctricos que también ofrece un servicio comunitario.

    “Estoy resolviendo una necesidad”, cuenta a EFE León, abogado de 45 años, que invirtió sus ahorros, junto a su esposa Jenifer Arias, en esta iniciativa del sector privado, con el objetivo de dar una salida energética en Playa Mégano, a 30 kilómetros del centro de La Habana: “La playa antes estaba muerta”, asegura.

    En este espacio, arrendado a un terreno de propiedad del Estado, 20 vehículos están enchufados a la corriente al mediodía de un día de verano, donde recuperan la batería después de viajar hasta la costa.

    La autonomía de la ‘solinera’ y su independencia del sistema energético reside en 24 paneles solares, tres baterías y sus inversores. Con esta capacidad, León puede llegar a cargar un total de 60 vehículos al día: autos pequeños, motocicletas y triciclos.

    Dos semanas después de haberla inaugurado, León asegura que el “negocio va muy bien” y ya tiene planes de abrir otra en un municipio cercano a La Habana, y hasta de instalar un aerogenerador.

    La expectativa de estas instalaciones eleva el listón: de hecho, la apertura contó con la presencia de autoridades gubernamentales y hasta apareció en la prensa y televisión estatal.

    Por los medios de comunicación fue como se enteró José Enrique García de la existencia de las ‘solineras’. Aparca en la estación su moto, con su mujer de copiloto, cargando una neverita y hasta una sombrilla. Es la primera vez, pero no será la última.

    “Yo vivo bastante lejos y las motos normalmente no llegan hasta aquí, porque no tienen carga para volver. Entonces, mientras uno carga, tiene la facilidad de disfrutar de la playa y puede regresar sin preocupación”, explica.

    Los triciclos, los protagonistas de las calles cubanas

    Muchos de los vehículos que ruedan por las calles cubanas no superan los 80 kilómetros de autonomía y los apagones en La Habana han estado durando más de 20 horas en las últimas semanas.

    Una situación crítica para la generación de energía, agravada desde enero, tras el bloqueo petrolero decretado por Estados Unidos contra la isla.

    Cargar en casa se ha vuelto una odisea y para muchos de los conductores de triciclos, la batería es sinónimo de sustento, por lo que alimentar con electricidad el vehículo es clave para llegar a fin de mes. Las ‘solineras’ suponen una salvación.

    Su precio, en la estación de León puede variar, según el consumo del vehículo, entre 2 y 5 dólares para completar la batería.

    Un precio asequible para Oleisi Leliebre, quien busca turno para cargar su triciclo. Conoció el lugar por redes sociales y quiere probarlo. “Es una innovación muy buena”, dice, porque cuando empezaron los apagones “se quedó todo vacío al no haber corriente”.

    Leliebre afirma que los triciclos son el transporte de Cuba en este momento. Muchos son de marcas y materiales procedentes de China y forman parte de la transición energética que Cuba ha acelerado desde el agravamiento de la crisis y el colapso del transporte dependiente de petróleo.

    “Para la sociedad y para el país es lo mejor que se ha podido inventar”, sentencia Leliebre.

    Con el triciclo completo con seis pasajeros, en un solo trayecto hasta esta playa al este de La Habana, puede llegar a ganar alrededor de 20 dólares.

    Un servicio comunitario para conectar a los vecinos

    Por todo el país ya se han construido más de una veintena de ‘solineras’. León distingue la suya de las estatales y aquellas instaladas por grandes marcas de automóviles eléctricos de gran capacidad. Estas últimas suelen estar ubicadas a distancias alejadas, y en autopistas, con el fin de garantizar la carga a sus usuarios.

    “Este es un servicio de un (empresario) privado para resolver a los propios privados”, asegura León, cuyo objetivo es ofrecer soluciones para todos, en aquellos lugares donde no hay corriente, y al mismo tiempo es difícil desplazarse para conseguirla, como en esta paradisíaca playa a las afueras de La Habana.

    De ahí el servicio comunitario, al que tanto énfasis se le está dando. También, León, quien cobra unos 30 centavos para cargar aparatos eléctricos personales.

    Este servicio abre un sinfín de posibilidades que los cubanos aprovechan para resolver sus necesidades con móviles, cuchillas de afeitar automáticas y hasta ollas arroceras.

    En la ‘solinera’ de León, en medio de coches y triciclos, surgen cables que se cruzan y reconectan a los vecinos, aunque sea por un rato, de nuevo a su vida cotidiana, totalmente afectada por unos apagones, que dificultan y agravan las persistentes crisis de Cuba en los últimos años.

  • Los cubanos enfrentan nuevas carencias de agua y alimentos

    Los cubanos enfrentan nuevas carencias de agua y alimentos

    La crisis energética continúa condicionando la vida cotidiana en Cuba, pero a los prolongados problemas de electricidad se agregan ahora otras dificultades relacionadas con el acceso al agua potable, gas, transporte, medicamentos y alimentos, en medio de una situación que el propio Gobierno reconoce como “sumamente compleja” y “de sufrimiento”.

    “Estamos mal, es una cosa que estamos mal en casi en todos los sentidos: en higiene, en los precios”, recalca a EFE, Francisco López, un habanero que se queja de cómo su jubilación de 4.000 pesos (33 dólares al cambio formal, pero 6 dólares en el informal) no le alcanza ni para comprar una botella de aceite para cocinar, cuyo valor ha llegado a alcanzar hasta los 5.000 pesos en algunas tiendas privadas.

    López, de 80 años, también enfrenta dificultades para conseguir medicamentos para tratar sus problemas de presión arterial. El Atenolol que necesita ya no está disponible en las farmacias estatales y debe buscarlo en el mercado informal.

    Las autoridades cubanas reconocieron que no pueden importar todos los medicamentos e insumos requeridos para satisfacer la demanda nacional, situación que atribuyen al bloqueo energético y a las órdenes ejecutivas de Washington. En julio, el Gobierno formalizó la gestión privada de farmacias.

    Las dificultades con el agua se agravan por los problemas eléctricos, especialmente para quienes necesitan bombas para llevarla hasta pisos superiores.

    “Yo vivo en un piso alto y hay que poner un motor para que pueda haber agua, pero si hay corriente no hay agua”. “No ponen las dos juntas, están chocando”, relata.

    Elanis Castellano, de 53 años y residente de Centro Habana, también describió las dificultades para abastecerse.

    “La situación está difícil. No tenemos agua y estamos pagando para que nos puedan subir un poquito al edificio (…) Ya llevamos tres semanas seguidas sin agua”, puntualiza. La mujer aseguró que llegó a pagar hasta 1,000 pesos por una cubeta de agua.

    El presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), Antonio Rodríguez, indicó que alrededor de 2.7 millones de cubanos enfrentan dificultades agravadas con el suministro de agua y explicó que existen zonas donde “el agua se rebombea con bajas presiones y si no hay corriente se quedan muchas personas sin recibir el servicio”.

    El presidente Miguel Díaz-Canel llamó esta semana “a resolver en el menor tiempo posible” los problemas de abastecimiento.

    Las carencias también afectan el transporte y las posibilidades de cocinar. Juan Zamora, un adulto mayor que recogía pedazos de madera de un basurero de La Habana para utilizarlos como leña, calificó la situación como “bastante crítica”. Mientras tanto, en la céntrica avenida 23 del Vedado, Rogelio Bonet, de 88 años, esperaba bajo el sol el escaso transporte público para poder desplazarse.

    El Gobierno cubano descartó que el país se encuentre “al borde del colapso”, aunque reconoció las dificultades que atraviesa la población.

    Entre algunos habitantes consultados crece el escepticismo sobre una mejoría. Bonet consideró que “mientras el cerebro pensante” en el país siga siendo el mismo, no habrá cambios y sentenció: “El cambio tiene que ser absoluto. De arriba para abajo, no de abajo para arriba”.

     

     

  • Crisis energética provoca apagones masivos y aumenta el descontento social en Cuba

    Crisis energética provoca apagones masivos y aumenta el descontento social en Cuba

    Cuba inició agosto con una serie de apagones que mantuvieron durante tres jornadas consecutivas a gran parte del país sin servicio eléctrico, una situación que ha profundizado el descontento de la población y evidenciado el deterioro de la crisis energética que atraviesa la isla.

    La empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) informó que continúa el proceso de recuperación del Sistema Eléctrico Nacional, el cual logró restablecer la interconexión desde Pinar del Río hasta Holguín. Sin embargo, las labores continuaban para reincorporar las provincias orientales de Santiago de Cuba, Granma y Guantánamo.

    La crisis responde a una combinación de factores internos y externos. Por un lado, la limitada capacidad de generación eléctrica del país y, por otro, las restricciones impuestas por Estados Unidos desde enero, que dificultan la importación de petróleo y derivados, recursos de los que Cuba depende para cubrir cerca de la mitad de sus necesidades energéticas.

    Las consecuencias de los apagones afectan directamente la vida cotidiana de miles de familias. Yaremis Pérez, una madre de 30 años residente en La Habana, relató que debió dormir en el pasillo de su vivienda junto a sus dos hijos debido a la falta de electricidad. «Yo la pasé mal», expresó, al señalar que también permanecieron sin agua y sin gas para cocinar.

    La interrupción del servicio eléctrico también ha complicado el funcionamiento del sistema bancario. Los cortes de energía afectan las plataformas digitales de pago y obligan a cientos de personas a realizar largas filas para retirar dinero en efectivo. Rafael González, de 66 años, aseguró que llevaba varios días intentando acceder a sus fondos, mientras denunciaba las limitaciones para retirar efectivo.

    Aunque el Banco Central de Cuba eliminó en julio los límites para operaciones en efectivo que estaban vigentes desde 2023, las sucursales bancarias continúan registrando una alta afluencia de usuarios, especialmente adultos mayores que enfrentan dificultades para disponer de su dinero.

    Los habitantes de la isla también denuncian que los apagones se han vuelto cada vez más prolongados. En La Habana, los cortes de energía superan con frecuencia las 20 horas diarias, mientras que en otras provincias alcanzan hasta 40 horas continuas.

    «Horrible, horrible. Toda esta semana me ha ido horrible con los apagones», manifestó el habanero Óscar Luis.

    La crisis energética se ha intensificado desde mediados de 2024 y, según datos oficiales, Cuba ha sufrido 12 apagones generales en los últimos 24 meses, siete de ellos registrados durante 2026. La situación mantiene bajo presión al sistema eléctrico y agrava las dificultades económicas y sociales que enfrenta la población.

     

  • Marco Rubio manifiesta ante León XIV su «compromiso» por la paz y buena relación con el Vaticano

    Marco Rubio manifiesta ante León XIV su «compromiso» por la paz y buena relación con el Vaticano

    El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reafirmó este jueves ante el papa León XIV el compromiso de Washington de promover la paz y la dignidad humana durante una reunión celebrada en el Vaticano, en un contexto marcado por las recientes críticas del presidente Donald Trump contra el pontífice.

    Rubio resumió el encuentro en una publicación en la red social X, donde aseguró: “Me reuní con @pontifex para subrayar nuestro compromiso compartido de promover la paz y la dignidad humana”. La reunión también buscó destacar la relación bilateral entre Estados Unidos y la Santa Sede.

    El encuentro se produjo luego de varios ataques verbales de Trump hacia el papa León XIV, especialmente por la postura del pontífice contra la guerra de Irán y sus declaraciones sobre la amenaza nuclear en Medio Oriente.

    El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, aseguró en un comunicado que la reunión “subraya la fuerte relación entre Estados Unidos y la Santa Sede y su compromiso común en la promoción de la paz y de la dignidad humana”.

    Rubio, quien profesa la religión católica, fue recibido en el Palacio Apostólico por el prefecto de la Casa Pontificia, Peter Rajic, antes de ser conducido ante el pontífice estadounidense. Durante el saludo inicial, León XIV le dio la bienvenida con un “buenos días”, mientras Rubio respondió: “Encantado de volverle a ver. Ha pasado casi un año”.

    El secretario de Estado ya había coincidido con el pontífice el 19 de mayo de 2025, un día después de la misa de inicio del pontificado de León XIV, cuando acudió junto al vicepresidente JD Vance.

    Las tensiones entre Washington y el Vaticano aumentaron en las últimas semanas luego de que el papa calificara de “inaceptable” la amenaza de Trump de destruir “toda una civilización” en medio de la guerra con Irán. El mandatario estadounidense volvió a cuestionar recientemente al pontífice al afirmar que cree “que está bien que Irán tenga un arma nuclear”.

    Ante esas críticas, León XIV reiteró que “la misión de la Iglesia es predicar el Evangelio y la paz” y pidió que quienes lo cuestionen “lo hagan con la verdad”.

    Después de la audiencia con el papa, Rubio también sostuvo una reunión con el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, con quien dialogó sobre cooperación bilateral y varios asuntos internacionales urgentes.

    Según el Departamento de Estado, ambas partes repasaron iniciativas humanitarias en el hemisferio occidental y los esfuerzos para alcanzar una paz duradera en Oriente Medio. Además, insistieron en fortalecer la defensa de la libertad religiosa.

    Rubio adelantó esta semana que uno de los temas de su gira será la distribución de ayuda humanitaria en Cuba, tomando en cuenta el histórico papel de mediador que ha tenido el Vaticano entre Washington y La Habana.

    El funcionario estadounidense también tiene previsto reunirse este viernes con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien recientemente defendió al papa León XIV frente a las críticas lanzadas por Trump.

  • Triciclos eléctricos ganan terreno como alternativa a la crisis energética en Cuba

    Triciclos eléctricos ganan terreno como alternativa a la crisis energética en Cuba

    La capital cubana vive un auge de vehículos eléctricos, especialmente triciclos adaptados para pasajeros, como alternativa ante la grave crisis energética que enfrenta la isla.

    Estos medios de transporte se han convertido en una solución ante la escasez de combustible, que ha reducido significativamente la circulación de vehículos tradicionales.

    «Estos triciclos resuelven bastante la situación. Lo único malo es que cuando llega una hora determinada empiezan a subir los precios», comentó Liset de la Caridad.

    El costo del transporte representa un reto para muchos ciudadanos, en un contexto donde el salario mínimo ronda los 2.100 pesos cubanos mensuales.

    Las principales avenidas de La Habana, antes llenas de autos y turistas, ahora muestran una notable disminución de vehículos a motor.

    Asimismo, la crisis ha afectado sectores como el turismo, con restaurantes y hoteles cerrados y una reducción de vuelos hacia la isla.

    Cuba enfrenta problemas energéticos desde 2024 debido a fallas en sus termoeléctricas y dificultades para importar combustible.

    Ante esta situación, muchos ciudadanos han optado por nuevas formas de empleo, como conducir triciclos eléctricos.

    «Al menos en este trabajo le brindamos un servicio a la población en medio del problema energético», explicó Alberto Duani.

    El fenómeno también ha abierto oportunidades laborales para mujeres, como Yamiselis Alfonso, quien conduce uno de estos vehículos en rutas urbanas.

    En paralelo, el Gobierno ha reducido el transporte público y priorizado servicios esenciales, incluso promoviendo el uso de triciclos para pacientes.

    Pese a la llegada puntual de combustible importado, expertos advierten que la cantidad es insuficiente frente a la demanda nacional.

    La expansión de estos vehículos refleja la adaptación de la población ante una crisis que sigue impactando la vida diaria en la isla.

  • Cuba sufre el desplome del turismo por crisis energética

    Cuba sufre el desplome del turismo por crisis energética

    Las calles de La Habana lucen casi vacías de turistas incluso en plena Semana Santa, reflejando el fuerte deterioro del sector turístico en Cuba, que atraviesa una profunda crisis.

    Según datos oficiales, la isla recibió 262.496 visitantes internacionales en los dos primeros meses de 2026, lo que representa una caída del 30 % respecto al mismo período del año anterior.

    Este desplome está estrechamente vinculado a la crisis energética que afecta al país desde 2024, marcada por apagones constantes, escasez de combustible y dificultades operativas en servicios básicos.

    “Todo en Cuba está parado”, resume Alberto Ruiz Laffitte, encargado de autos clásicos para turistas en La Habana Vieja, una de las zonas más emblemáticas del turismo en la capital.

    El impacto es visible en toda la ciudad: calles oscuras, poco tráfico y actividades turísticas prácticamente paralizadas, en una imagen que recuerda a los meses más duros de la pandemia.

    El sector ya venía debilitado en años anteriores, pero la situación se agravó en 2026, en parte por las limitaciones energéticas y la reducción en el suministro de petróleo.

    En febrero, apenas llegaron 77.663 turistas al país, con caídas significativas en mercados clave como Canadá (-28,4 %), Rusia (-7,6 %) y Estados Unidos (-55,9 %).

    También disminuyeron los visitantes de países como México, Francia, España e Italia, mientras que solo Argentina y China mostraron ligeros incrementos.

    Ante este panorama, las autoridades han comenzado a cerrar hoteles, especialmente en destinos turísticos como Varadero y los cayos del norte, como parte de un plan para reducir el consumo energético.

    Además, el déficit de combustible ha afectado directamente al transporte aéreo, con restricciones en el suministro de queroseno en aeropuertos internacionales.

    Trabajadores del sector confirman la gravedad de la situación. “No hay prácticamente turismo. Ahora hasta ofrecemos servicios a cubanos”, señala Ezequiel Palacios, conductor en La Habana Vieja.

    El turismo, uno de los principales motores económicos del país, se encuentra en su peor momento en décadas, con cifras incluso inferiores a las de 2002 (excluyendo la pandemia).

    Este escenario contrasta con otros destinos del Caribe como Punta Cana o Cancún, que registran récords de visitantes tras la recuperación del sector a nivel global.

    De mantenerse esta tendencia, Cuba cerrará la temporada alta muy lejos de los niveles alcanzados antes de la pandemia, cuando superaba los cuatro millones de turistas anuales.

     

  • EEUU exige al régimen cubano cambios drásticos tras sus intentos de reforzar los lazos comerciales

    EEUU exige al régimen cubano cambios drásticos tras sus intentos de reforzar los lazos comerciales

    El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, insistió este martes en que Cuba debe implementar “cambios drásticos” en su política económica, tras los recientes intentos de La Habana por fortalecer vínculos comerciales con empresas estadounidenses.

    Las declaraciones se dieron durante un encuentro en el Despacho Oval junto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, donde Rubio cuestionó la efectividad de las medidas anunciadas por el Gobierno cubano.

    “Lo que anunciaron ayer no es suficientemente drástico. No va a solucionar el problema”, afirmó el funcionario estadounidense ante la prensa.

    Rubio sostuvo que la economía cubana enfrenta dificultades estructurales tras años de dependencia de subsidios externos, primero de la Unión Soviética y luego de Venezuela, lo que, a su juicio, ha dejado al país sin capacidad de recuperación interna.

    “Es una economía que ha sobrevivido (…) gracias a los subsidios de la Unión Soviética y ahora de Venezuela. Ya no reciben subsidios, así que tienen muchos problemas. La gente a cargo no sabe cómo arreglarlo. Tienen que conseguir gente nueva a cargo”, expresó Rubio.

    El secretario de Estado reiteró además que el levantamiento del embargo estadounidense dependerá de cambios políticos en la isla, una postura que mantiene la presión sobre el gobierno cubano en medio de su crisis económica.

    Las declaraciones surgen luego de que el viceprimer ministro de Cuba, Óscar Pérez-Oliva Fraga, manifestara que el país está dispuesto a establecer una relación comercial “fluida” con empresas de Estados Unidos.

    “El bloqueo nos priva del acceso a la financiación, del acceso a la tecnología, del acceso a los mercados y, en los últimos años, se ha dirigido específicamente a privar a nuestro país del acceso al combustible”, afirmó el funcionario cubano en una entrevista televisiva.

    Por su parte, el presidente de Estados Unidos ha reiterado en distintas ocasiones su intención de forzar un acuerdo con La Habana, advirtiendo incluso sobre posibles acciones más directas si no se concretan avances.

    “Tomar Cuba de alguna forma, ya sea liberarla o tomarla. Creo que puedo hacer cualquier cosa que quiera con ella”, dijo recientemente Trump.

    El contexto se da en medio de una creciente presión política y económica sobre Cuba, mientras Washington mantiene su exigencia de reformas profundas como condición para cualquier acercamiento bilateral.

  • La crisis de transporte en Cuba obliga a las personas a caminar kilómetros

    La crisis de transporte en Cuba obliga a las personas a caminar kilómetros

    a Habana enfrenta una crisis de transporte al límite que obliga a miles de cubanos a recorrer largas distancias a pie ante la reducción de buses y el severo racionamiento de combustible.

    Maykel, un vendedor de viandas de 35 años, camina 20 kilómetros diarios para ir y volver del trabajo, ya que pagar el transporte implicaría destinar alrededor del 16 % de su salario mensual.

    El deterioro del servicio se agudizó tras el cerco petrolero impuesto por Estados Unidos en enero, cuando Washington amenazó con aranceles a países que suministren crudo a la isla.

    Como respuesta, el Gobierno cubano activó un plan de contingencia que incluye la disminución del transporte público y restricciones estrictas en la venta de gasolina y diésel, lo que disparó los precios en el mercado negro.

    En las paradas de autobús de La Habana se observan aglomeraciones o bancos vacíos, reflejo del colapso del sistema.

    Miguel Leyva, de 71 años, aguardó cuatro horas bajo el sol para intentar llegar a la terminal ferroviaria.

    “El transporte está pésimo. Las guaguas (autobuses) no las ponen. Ponen una y después a las 10 horas no ponen más. No hay dinero ni para pagar ni para comer”, lamentó.

    El jubilado recibe una pensión de 2,000 pesos cubanos, equivalente a unos $4 en el mercado informal.

    La escasez también afecta a taxistas y conductores privados.
    Armando, de 65 años, aseguró: “No tengo gasolina. Estoy prácticamente parado. Y lo peor está por venir”.

    Las estaciones que venden en moneda nacional dejaron de despachar combustible, mientras que las que operan en dólares asignan turnos mediante aplicaciones móviles que pueden tardar meses y limitan la compra a 20 litros (5.2 galones) por usuario. En el mercado negro, el litro alcanza precios que equivalen hasta a la mitad de un salario promedio de 6,000 pesos.

    Ante la incertidumbre, algunos optan por alternativas como la bicicleta o el transporte eléctrico, aunque los apagones diarios dificultan la carga de baterías.

    Mercedes, de 80 años, aguardó dos horas y media en una parada sin éxito y resumió el sentir de muchos: “En Cuba ya estamos acostumbrados”. La crisis del transporte se suma así a un escenario económico ya golpeado por seis años de severas dificultades.