En el marco de las conmemoraciones del Orgullo LGTBIQ+ en El Salvador este próximo 27 de junio, el cantante salvadoreño-canadiense Jandrou presenta su tema y videoclip «Volver a Amar».
Este es el nuevo y disruptivo video del artista pop, que se estrenará oficialmente este 24 de junio para conmemorar el segundo aniversario de su álbum debut.
Lejos de ser la tradicional balada de desamor, este tema es un feroz reclamo de amor propio, orgullo y la libertad tras una relación tóxica. El clip es una propuesta visual sumamente potente: fue grabado en El Salvador con talento 100 % local, una coreografía imponente y una estética dark pop para mostrar que la verdadera sanación comienza cuando decides elegirte a ti mismo.
La actriz chileno-estadounidense Lux Pascal reivindicó este lunes el cine y la literatura de Chile al promocionar su nueva película, «Guerra de verano», dirigida por la cineasta Alicia Scherson y recién estrenada en el festival de Tribeca, en Nueva York.
Pascal (California, 1992) interpreta a Ingrid, la novia de Udo Berger (Dan Beirne), el protagonista de la novela póstuma de Roberto Bolaño, «El Tercer Reich», que en esta adaptación cinematográfica de Scherson transcurre en una playa de Chile en 1989.
La pareja de ‘gringos’ formada por Ingrid y Udo, un campeón de juegos de mesa bélicos, pasa sus vacaciones en un hotel de la costa chilena al final de la dictadura de Augusto Pinochet, cuando un misterioso ahogamiento cambia las cosas y empieza a difuminarse la frontera entre el juego y la realidad.
Fotograma cedido por Araucaria cine donde aparece la actriz chileno-estadounidense Lux Pascal como Ingrid y Dan Beirne como Udo Berger durante una escena de la película «Guerra de verano». EFE/ Araucaria Cine
La «mezcla de desconfianza, una sensación de amenaza permanente, con el supuesto relajo y alegría del verano, nos pareció muy entretenida de construir», declaró a EFE la directora, que apostilló que la playa «esconde cierta posibilidad de violencia».
«Es un lugar también donde las clases sociales se mezclan y donde estamos casi desnudos, vulnerables. En ese escenario la presencia policial, el cuerpo que desaparece en el mar, nos remite a una violencia política de la que el protagonista, que va en modo turista, no logra darse cuenta», apostilló.
Por su parte, Lux Pascal, hermana del actor de Hollywood Pedro Pascal, declaró que el mayor desafío fue integrarse en su papel «como una persona que parecía extranjera al ambiente», puesto que ella nació en Estados Unidos, de padres chilenos exiliados y ha pasado parte de su vida en el país suramericano.
«Fue difícil hacer de una persona ‘foránea’ con gente que no solo considero compañeros de elenco, sino que también hay amistad», relató la actriz, quien además destacó su «profunda conexión» con Chile, «tanto profesional como personalmente».
Fotograma cedido por Araucaria cine donde aparece la actriz chileno-estadounidense Lux Pascal como Ingrid y Dan Beirne como Udo Berger durante una escena de la película «Guerra de verano». EFE/ Araucaria Cine
No obstante, no le costó encarnar a Ingrid, una mujer que presenta «contradicciones» porque, como todos, busca «sobrevivir en un mundo que puede parecer hostil», y que necesita «escaparse de la locura que ocurría no solo en ese hotel, pero también dentro de la cabeza de su pareja».
«Creo que como Ingrid y, particularmente, como mujer, se nos exige un nivel de generosidad y sacrificio personal que no necesariamente es humano», reflexionó Pascal, quien en 2021 inició el proceso de transición de género para convertirse en mujer.
Con «Guerra de verano», su nueva incursión en el cine tras debutar con la producción argentina-española «Miss Carbón» (2025), la actriz dice esperar que el público se lleve «un pedazo de cine y de literatura chilenas», y reivindica, «¡y un poco de historia también!».
Scherson, que ganó en 2005 el premio a mejor director novel en Tribeca con «Play», describió como «desafiante» pero «bonito» adaptar por segunda vez una novela de Bolaño al cine, después de transformar en 2013 «Una novelita lumpen» en la cinta «El futuro».
«El Tercer Reich» es «una novela caótica, recordemos que (Bolaño) nunca la publicó, es más extensa y tiene muchos cabos sueltos. También es más cómica. La escritura del guion fue, por lo mismo, más desafiante a la hora de construir una estructura cinematográfica», afirmó.
Además, en esta «primera novela que Bolaño escribió está la semilla de muchos temas, personajes, ideas, lugares que después aparecen desarrollados en otras novelas posteriores», señaló la directora, que junto a Pascal acudió el domingo por la noche al estreno.
Han pasado más de cuatro años desde que el cineasta italochileno Afioco Gnecco obtuvo su primera dosis de testosterona en gel, una transición que retrata en «Este cuerpo mío», que codirige con su amiga, la actriz española Carolina Yuste, que debuta en la realización con este largometraje.
Ambos habían dirigido ya el cortometraje «Ciao bambina», un viaje «completamente diferente», estrenado en 2024, que fue nominado para el premio Goya español de mejor cortometraje documental.
«‘Ciao bambina’ era algo muy concreto. Consistía en sanar el cuerpo, y en la disforia que me producía mi pecho, pero la ‘peli’ es mucho más, es una historia de amor de nosotros dos, de la amistad, de la familia elegida«, afirma Gnecco en una entrevista con EFE con motivo del estreno en cines este viernes.
Explica que «Este cuerpo mío» va de «volver al origen, al punto de inicio en el que existes», cruzando por la vida de todas las personas que lo rodean, su identidad, sus amistades, su familia, y también sus orígenes en Chile. Es una película en la que, sin hacerlo físicamente, se desnuda delante y detrás de la cámara.
«Cuando lo rodaba no lo pensaba, porque fue un rodaje entre amigos y familia, pero la exposición está siendo ahora. Pedro Almodóvar dijo en Cannes que estaba cansado de sí mismo y me siento un poco así, ya no quiero contarme más», comenta entre risas Gnecco.
Este proyecto surgió, como explica Yuste, de manera «muy natural». «No tuve la idea en sí de dirigir, sino de hacer algo juntos, dos colegas que se quieren, y utilizar el medio que conocemos para hacerlo», destaca.
«Una de las cosas más genuinas no era hacer teorías sobre el género, sino ver como eso atraviesa una relación de amistad. Por ello, a la hora del montaje rebuscamos vídeos de cuando íbamos a escribir o al cine o a la playa. Queríamos que fuera algo muy íntimo, de nosotros dos», añade Yuste.
De hecho, varias de las escenas fueron grabadas tanto con celular como con cámara profesional: «Esas escenas rodadas con (teléfono) móvil tenían más verdad que algo superestético grabado con una cámara de la hostia», dice Gnecco.
Acelerar los procesos salva vidas
La cinta trata también el proceso de las personas que transicionan. Por ejemplo, el drama médico que supone pasar por la hormonación y las operaciones de cambio de sexo.
«Acelerar los procesos muchas veces puede salvar vidas. Cada transición es un mundo, pero hay mucha gente que tiene niveles de disforia tan altos que, si no tiene acceso rápido a unos procesos hormonales o un acompañamiento psicológico, puede llegar al suicidio», expone el cineasta.
El cineasta italochileno Afioco Gnecco y la actriz y realizadora española Carolina Yuste, entrevistados por EFE en Madrid EFE/Marco Villaoslada
Gnecco recibe ayuda económica para su proceso terapéutico de las asociaciones sociales: «En mis peores momentos recurría a las drogas porque quería anestesiarme vivo, y necesité un acompañamiento semanal, pero benditas asociaciones, porque, si no fuera por ellas, no podríamos existir».
Pero tres años después de la aprobación de la ley trans española, considera que «todavía quedan muchas cosas por conseguir».
«Como persona migrante, sigo en mi tarjeta sanitaria con mi ‘dead name’ (nombre asignado al nacer). No quiero tener que hacer mi declaración de la renta con mi ‘dead name’ y mi género antiguo, no quiero ir al médico y que me diga ‘Hola guapa, ¿cómo estás?’. No, por favor, ya basta», describe.
El viaje de esta película está suponiendo para ambos una «catarsis»: «El otro día estuve en un campamento con infancias trans y aquello fue maravilloso».
Ese es el motor de la película, incide, «que vengan esos ‘niñes’ a verla, que de repente un chico de catorce años te diga por primera vez que ha visto a alguien como él en el cine. Para mí, ese es el regalo y el porqué he hecho esto».
Ninguno de los dos se siente presionado tras la nominación al Goya de hace dos años. «Queremos que llegue a todo el mundo, que la vean las familias, con los niños, con las abuelas, para mí está hecha para eso», concluye Gnecco.
El cine LGTBIQ+ no es una moda a la que se le hagan “concesiones especiales”, sino una herramienta para “sensibilizar a toda una sociedad heteronormada” a través de festivales como ALT, el primero en Latinoamérica dedicado a proyectar documentales enfocados en estas temáticas, aseguró a EFE la directora mexicana Ana Bárcenas -madre de Leo, una persona transmasculina.
Al rodar «En camino a Leo» (2025), la historia en la que su hija transiciona hacia una identidad masculina, supo que la distribución sería un reto: primero porque era un documental; segundo porque abordaba una temática LGTBIQ+; y el tercero, porque se enfrentaría, como todo el cine mexicano, a la cartelera de películas extranjeras, las más taquilleras en México.
“Tenemos una competencia bastante desigual con el cine extranjero, especialmente con el estadounidense, no hay manera de competir contra esa máquina mercadológica, por eso la tarea de los festivales se vuelve crucial para dar a conocer el cine LGTBIQ+ que también tiene sus audiencias”, subrayó.
De acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (Canacine), los últimos resultados de la taquilla del 21 al 24 de mayo posicionan en los primeros tres lugares a las películas estadounidenses «Star Wars: The Mandalorian and Grogu», «Michael», la película del rey del pop, y «El diablo viste a la moda 2», que lleva un mes en cartelera.
Por ello, la tercera edición del Festival Alt, que se celebrará hasta el 31 de mayo, busca ser ese espacio único en la región para el documental LGTBIQ+, con la proyección de proyectos mexicanos, pero también de Europa y Asia.
En la lista de la programación en Ciudad de México se incluyen títulos como «The Last Year of Darkness» (China), «Lo que hacíamos en las sombras» (España), «Cassandro, el Exótico!» (México y Francia), «Paradise» (Corea del Sur), «Two Travelling Aunties» (Singapur), «Amantes del cielo» (Argentina), y la cinta de Bárcenas que cierra la muestra.
El poder del documental
A diferencia de contenidos “más ficcionados” y “mainstream” de películas o series como #Euphoria#, el cine documental permite “tender un puente de conversación entre las personas”, porque no es solo una “puesta en escena”, sino una “verdad personal”, argumenta la cineasta.
“Los documentales tienen esa sensibilidad por desvelarnos cosas que están muy próximas a nosotras, pero que no las habíamos visto”, reseña Bárcenas, quien también está especializada en el uso del cine documental como método terapéutico.
También destaca el cine documental LGTBIQ+ como una vía para romper con “el medio cultural tóxico” que impone un discurso hegemónico según el cual “las personas solo tienen que ser de una sola manera”.
“A mí lo mejor que me puede pasar es que a los 20 minutos se les olvide la película y el público empiece a hablar entre sí”, relata la realizadora, para quien la conversación en una sala de cine es el inicio de un diálogo sobre nuestros propios prejuicios.
En México existen 14 festivales de cine dedicados a temáticas de diversidad sexual y a la comunidad LGTBIQ+. Cada uno ocupa un lugar crucial en la difusión de los títulos de su programación, ya que la nueva Ley de Cine, publicada el 22 de mayo de 2026, sigue siendo “letra muerta” para estas producciones.
El cantante estadounidense David Archuleta promueve su libro «Devout» (Devoto), sus memorias sobre cómo pasó de vivir en una comunidad de mormones a ser uno de los principales cantantes latinos abiertamente LGTBI+ de la generación milenial en Estados Unidos tras participar en el concurso «American Idol».
Archuleta, quien el domingo presenta en Miami su texto con el subtítulo «Perder mi fe para encontrarme a mí mismo», que ha entrado en la lista de los más vendidos, cuenta en una entrevista con EFE que su motivación para escribirlo surgió tras recibir mensajes de jóvenes religiosos que pasaban por lo mismo.
«Muchas personas me escribieron diciendo: ‘¿Cómo llegaste a este punto? ¿Qué te dio el valor?’ Porque estaban diciendo: ‘Yo soy religioso también y es muy aterrador pensar en hacer lo que acabas de hacer’, que fue salir del clóset públicamente después de ser muy religioso», relata el cantante, cuya madre es hondureña.
El intérprete, nacido en Miami, ganó fama en 2008, cuando a sus 17 años quedó en segundo lugar en la séptima temporada de «American Idol» y lanzó un álbum homónimo que alcanzó el segundo lugar en la lista de ventas estadounidense.
Pero tres años más tarde, pese al éxito, pausó su carrera musical para embarcarse en una misión mormona en Suramérica, pues creció en Utah como parte de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
David Archuleta. EFE/Ryan Welch
«Devout», que también es un EP con tres canciones, relata el proceso que vivió el artista, quien se identifica como «queer», al salir del clóset en 2021 y abandonar su religión en 2023, tras lo que ha alcanzado éxito con temas como «Crème Brulée», con letras sobre amor homosexual.
«Así que tal vez ayudará a alguien a encontrar el valor también, incluso si no es solo para salir del clóset, sino para aprender cómo superar la vergüenza y estar dispuesto a hacer una vida, cambios de vida y transiciones de vida, incluso cuando parece algo aterrador al principio», detalla.
Su identidad latina y el ‘espanglish’
Además de la relación entre su religión y su sexualidad, Archuleta aborda en sus memorias su identidad latina, pues su madre, la salsera Guadalupe Mayorga, es de Honduras y le enseñó «el esfuerzo de venir a un nuevo lugar cuando inmigró aquí y empezó de nuevo».
«Algunas de esas cosas, me di cuenta, necesitaba desafiarlas porque sentí que algunas de ellas estaban muy establecidas en la cultura del machismo. Y fue ver la belleza de la cultura y la necesidad de desafiar algunas cosas lo que me formaron. Y hablo de ello en el libro», comenta.
Archuleta ha abrazado el «sabor latino» y el ‘espanglish’, la manera en la que los hispanos nacidos en Estados Unidos combinan ambos idiomas, lo que muestra en su colaboración con el colombiano Esteman.
Para sus próximos lanzamientos, el cantante ha contactado a otros intérpretes latinos para más colaboraciones.
«He estado escribiendo más en ‘espanglish’ porque así es como soy. Siempre he crecido alrededor del ‘espanglish’ y hablo en ‘espanglish’. Hablaba en ‘espanglish’ con mi mamá. Y eso es el lugar en el que estoy, creciendo en Miami y luego creciendo en Utah, es como tener dos culturas», manifiesta.
Ser LGTBI+ en 2026
A pesar de los retos que persisten, Archuleta considera que ser LGTBI+ «es mucho más fácil de lo que jamás ha sido» gracias, en parte, a la representación y visibilidad de historias de la diversidad sexual.
Aún así, enfatiza, que uno de los retos es evitar que lo encasillen y «mostrar que los artistas y creadores LGBTI+ pueden hacer música para todos».
«Todavía hago música para que todos escuchen y disfruten, ya sean heterosexuales, queer, latinos. Esa es mi meta, seguir asegurándome de que no me quede atrapado en solo una pequeña categoría aquí. Quiero ser accesible a la mayor cantidad de personas posibles», menciona.
Archuleta presentará su libro el 26 de abril en un hotel de Miami Beach y después, el 4 de mayo, en San Francisco, y al día siguientes en Denver.
La figura del ex presidente estadounidense John F. Kennedy (1917-1963) vuelve al centro de conversación tras resurgir detalles sobre su relación con Lem Billings (1916-1981), un amigo cercano que lo acompañó desde la adolescencia hasta su paso por la Casa Blanca. Aunque no fue asesor oficial ni figura pública, Billings se convirtió en una presencia constante en la vida del mandatario, lo que ha alimentado durante décadas interpretaciones sobre la profundidad de su vínculo.
Ellos se conocieron de adolescentes en 1933, en la escuela Choate, en Connecticut. Desde entonces, su relación se consolidó a través de experiencias compartidas que incluyeron estudios, viajes, enfermedades, contextos de guerra y campañas políticas. Billings formó parte del círculo íntimo de Kennedy mucho antes de su llegada al poder y continuó siéndolo incluso durante su presidencia.
El entorno íntimo de los Kennedy incluyó por décadas a Lem Billings, habitual de la vida cotidiana en la Casa Blanca.
Uno de los elementos más comentados es que Billings era abiertamente homosexual en una época en la que este tema podía implicar riesgos sociales y personales significativos. Kennedy conocía esta realidad desde el principio y, pese al contexto conservador de la época, mantuvo intacta la amistad.
La evidencia histórica apunta a una amistad sostenida en la lealtad, la confianza y la cercanía, aunque sin pruebas concluyentes que confirmen una relación de carácter amoroso. De hecho, hay un libro que cuenta su gran amistad titulado “Jack & Lem: La historia jamás contada de una amistad extraordinaria”.
Durante la Segunda Guerra Mundial, ambos mantuvieron correspondencia mientras servían en frentes distintos. Más adelante, Billings apoyó activamente las campañas políticas de Kennedy, aunque siempre rechazó ocupar cargos formales para no alterar la naturaleza de su vínculo.
El libro «Jack & Lem: La historia jamás contada de una amistad extraordinaria», narra la amistad tan especial entre estos dos hombres, quienes viajaron juntos por Europa mientras John F. Kennedy escribió un diario sobre la travesía.
Ya en la Casa Blanca, tuvo acceso permanente: contaba con habitación propia, compartía fines de semana con la familia presidencial y participaba en reuniones sociales, consolidándose como una figura fuera del protocolo, pero dentro del entorno más cercano.
El renovado interés por esta historia coincide con el estreno de la miniserie «Love Story: John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette» (Disney+), dirigida por Ryan Murphy y basada en el libro «Once Upon a Time: The Captivating Life of Carolyn Bessette-Kennedy».
La producción, centrada en la relación entre John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette, ha reavivado el interés por los secretos de una de las familias más influyentes del siglo XX, sacando a la luz historias que continúan desafiando la narrativa tradicional del poder y la intimidad en la política estadounidense.
Los críticos y observadores de la industria del cine habían señalado la escasa representación de la comunidad LGBT entre las historias y personalidades nominadas a la 98a edición de los Oscar de la Academia.
Sin embargo, al menos dos de los premios entregados anoche destacaron como parte del orgullo y la diversidad, tal y como enfatizaron sus ganadores en el escenario y en la transmisión en vivo desde el Teatro Dolby de Los Ángeles.
Andy Jurgensen dedicó su galardón a su pareja, luego de también ganar un premio BAFTA por la edición de «One Battle After Another». EFE/ Armando Arorizo
Así fue como la película «Two People Exchanging Saliva» triunfó en un empate con «The Singers», en la categoría del Mejor Cortometraje. Sus directores Alexandre Singh y Natalie Musteata celebraron el galardón, pero fue ella quien hizo hincapié en que se trataba de una historia sobre la diversidad sexual.
En efecto, se trata de la historia de una mujer llamada Malaise, quien vive en una sociedad donde cualquier beso está penado con la muerte, y quien trabaja en una tienda donde conoce a Angine, una cliente que se convierte en su pareja del mismo sexo.
También el joven editor Andy Jurgensen decidió dedicar su Oscar a la Mejor Edición a su esposo, gracias a su trabajo para la cinta «One Battle After Another», que además se llevó un total de seis premios, incluidos los dos principales de la noche, al Mejor Director y Mejor Película de 2025.
Natalie Musteata y Alexandre Singh al ganar el Oscar al Mejor Corto por “Two People Exchanging Saliva” (Dos personas intercambiando saliva). EFE/EPA/CHRIS TORRES
Otros proyectos en competencia y con relevancia LGBT fueron «Elio», codirigida por el cineasta queer Adrián Molina y nominada a Mejor Película Animada; «A Friend of Dorothy», un cortometraje con resonancias queer nominado al Mejor Cortometraje, y «See Me in the Good Light», documental para Apple TV+ sobre Andrea Gibson, una poeta queer, nominada a Mejor Documental.
Las nominaciones a los Oscar 2026, que se entregan este domingo en Los Ángeles, han destacado a proyectos fascinantes como la película de terror y gran favorita del año “Sinners”, así como “One Battle After Another” y “Marty Supreme”.
Pero la lista de nominados causó cierto desconcierto por la ausencia de representación de historias y personalidades LGBTIQ+, por parte de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood, especialmente en un año de opresión por parte del gobierno conservador de Donald Trump.
Los cinéfilos del mundo señalan que muchos proyectos y actuaciones de temática o interés LGBTIQ+ quedaron descartados, alimentando el debate sobre la falta de diversidad, inclusión y visibilidad en este escaparate mundial: Películas icónicas como “Sorry Baby”, “Hedda” y “Wicked: For Good” quedaron fuera de las principales categorías.
Pero lo cierto es que algunos de los proyectos con clara representación LGBTIQ+ sí fueron nominados, como «Elio», codirigida por el cineasta abiertamente queer Adrian Molina, nominada como Mejor Película Animada.
También figuran «A Friend of Dorothy», un cortometraje con resonancias queer, y «See Me in the Good Light», un documental para Apple TV+ sobre Andrea Gibson, poeta queer altamente reconocida en la actualidad, nominada a Mejor Documental.
Dos jugadores de hockey enfrentados en la pista pero amantes fuera de ellas: con esta sencilla trama y una buena dosis de escenas de sexo, «Heated Rivalry» (Más que rivales), una serie canadiense, ha conquistado seguidores en todo el mundo y esta semana llega por fin a Latinoamérica rodeada de expectación.
El proyecto está firmado por el director y actor canadiense Jacob Tierney, conocido por «Letterkenny» y otra serie de hockey: «Shoresy». La historia forma parte de «Game Changers» (2018), una saga de novela romántica escrita por Rachel Reid que también ha visto como sus obras saltaban a la fama de la noche a la mañana.
El éxito para «Más que rivales» ha sido inesperado especialmente entre el público femenino. La serie sigue la relación durante 8 años entre Shane Hollander e Ilya Rozanov, dos superestrellas mundiales de hockey que al principio solo tienen una relación sexual, pero que con el paso del tiempo, se convierte en algo más.
«Creo que las mujeres están, tanto en la vida real como en la cultura, expuestas constantemente a la violencia sexual. Ver cosas como esta, que en última instancia son representaciones de la vulnerabilidad masculina, puede ser muy refrescante» señaló Tierney en una entrevista con Variety sobre las numerosas fans de la serie.
La primera temporada de «Heated Rivalry» -seis episodios- ha cosechado millones de fans en los países en que se han estrenado: Canadá -es la serie más vista de 2025 de Crave, la plataforma en la que se estrenó-, Estados Unidos y Australia -países a los que llegó a través de HBO Max-.
Tras ser estrenada en Canadá el 19 de noviembre, Crave y HBO Max anunciaron el 12 de diciembre que habría una segunda temporada, que se comenzará a grabar pronto.
De camareros a los Globos de Oro
Hudson Williams y Connor Storrie, los dos actores canadienses que encarnan a los protagonistas, han pasado de trabajar como camareros a presentar premios en los Globos de Oro.
«El éxito de la serie ha sido completamente inesperado para mí», señaló Storrie (25 años), que da vida a Rozanov, en el magazine de televisión ‘The Today Show’ de NBC.
«El contenido sexual puede atraer a la gente al principio, pero la verdadera razón por la que la gente se siente atraída es por la relación entre los dos personajes», explicó el actor sobre el gran éxito de público. La química de la pareja en pantalla es innegable.
Desde su estreno, la pareja ha hecho numerosas apariciones como presentadores de los Globos de Oro, desfilando para grandes marcas de moda y, la semana pasada, llevaron la antorcha olímpica de los Juegos de Invierno de Milán-Cortina d’Ampezzo, que se inaugurarán el próximo viernes.
Entre sus seguidores se encuentran también políticos como el primer ministro de Canadá, Mark Carney, o el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, que recomendó a los habitantes de la Gran Manzana ver la serie durante el encierro provocado por la tormenta de nieve de la semana pasada.
«Es todo muy loco. Hace solo ocho meses estaba sirviendo mesas en un restaurante, un trabajo que he tenido durante 8 años», subrayó Rozanov.
Su compañero Hudson Williams (que interpreta a Shane Hollander) tuvo el mismo trabajo hasta que la serie se comenzó a rodar. Ambos conectaron desde el primer momento: «Nos hicimos amigos desde el primer momento», explicó en el programa de Jimmy Fallon.
«No conocía el libro antes de participar en la serie. Ni siquiera sabía que existía un género que se llamaba ‘hockey smut’», explicó. Y es que, en el amplio y vasto mundo de las novelas románticas, existe uno género específico de historias de amor entre jugadores de hockey.
Williams señaló en el programa de televisión que una de las cosas que más valora de «Heated Rivalry» es que ofrece ejemplos de deportistas con otros modelos de masculinidad y eso es importante para las generaciones más jóvenes.
«Heated Rivalry» llega a todos los países de América Latina y Caribe en los que está disponible HBO Max el 6 de febrero, salvo en Brasil, donde se estrena el 13.
La Justicia rusa multó a los administradores de varias plataformas de cine online por ‘propaganda LGTBI’ por incluir la serie española «Galgos», informó este martes medios independientes rusos.
Viacheslav Popov, director de Wink; Iván Grinin, de Ivi; e Irina Térejova, de Beeline TV fueron multados con 200,000 rublos (2 mil 600 dólares), mientras que Alexandr Dunáyevski, de Kinopoisk, fue sancionado con 250,000 rublos (3 mil 250 dólares), según Mediazona, que cita a un tribunal de Moscú.
Según el portal ruso, los cargos contra los empleados de las plataformas de vídeo se presentaron por incluir en su catálogo la serie española «Galgos», dirigida por Nely Reguera y Félix Viscarret, la cual ya no se encuentra disponible en sus webs.
El documento judicial cita una escena de boda en la que describe que tiene una lugar una relación entre dos mujeres, algo considerado por las autoridades rusas como «propaganda LGTBI».
A mitad de enero, Mediazona informó de que el Tribunal de Magistrados nº 374 del distrito de Taganski de Moscú recibió varias denuncias por ‘propaganda LGTBI’ contra varios operadores de cine online.
La censura rusa, que hostiga a todos aquellos que no se adapte a la normativa de ‘valores tradicionales’ promulgada por el gobierno ruso, acentuó desde 2022, coincidiendo con el inicio de la guerra de Ucrania y el progresivo hermetismo de Rusia, su persecución contra el sector de la cultura.
De este modo, las plataformas rusas se vieron obligadas a censurar sus contenidos, lo que llevó a recortes de series y largometrajes o, directamente, pantallas en negro.
Populares contenidos, tales como las series «Los Soprano» o «Juego de Tronos», por ejemplo, vieron desaparecer escenas de contenido homosexual, incluso diálogos.
Aunque también recortaron escenas en las que simplemente se mencionan prácticas sexuales entre más de dos personas. Además del cine, la Justicia rusa ha perseguido a las editoriales de libros, lo que llevó a muchas de ellas retirar de la venta ediciones potencialmente problemáticas.
No sólo se trata de la propaganda LGTBI, movimiento declarado como extremista en 2023, sino también de ideología que las autoridades rusas creen que se dirigen a promover ideas políticas ‘libres de hijos’, donde también incluyen las ideas feministas.
A principios de año la editorial rusa Popcorn Books, procesada por ‘propaganda LGTBI’ anunció su cierre.
Esto ha llevado a redadas por parte de la Policía contra librerías, pero también contra locales de ocio donde se sospechaba que se celebraban eventos LGTBI.