A casi dos años de la muerte de Liam Payne, exmiembro del grupo One Direction, la investigación judicial dio un giro al dejar fuera del caso a Roger Nores, el empresario argentino y amigo cercano del cantante, que llegó a ser acusado de tener responsabilidad en su fallecimiento.
El exintegrante de One Direction perdió la vida en octubre del 2024 tras caer desde el tercer piso de un hotel en Buenos Aires, Argentina. Los exámenes forenses indicaron que había restos de alcohol y otras sustancias en su organismo, por lo que se inició una investigación, según recogió el diario mexicano El Universal.
Nores fue acusado de homicidio involuntario y suministro de drogas; pues la fiscalía aseguró que no sólo estuvo con Payne durante su paso por el país, sino que fungió como su anfitrión y hasta cubrió parte de sus gastos.
En febrero del 2025, el empresario fue absuelto del primer cargo y, hace apenas unos días, también fue exonerado del segundo, de acuerdo con información publicada por el diario New York Post. Un tribunal de Buenos Aires decidió dejar fuera a Nores tras determinar que Payne, de 31 años, era un adulto capaz de tomar sus propias decisiones, incluido el consumo de drogas.
La defensa de Nores sostuvo desde el inicio que la relación entre ambos era únicamente de amistad: «Roger nunca tuvo la obligación de cuidar de Payne, y mucho menos de sus adicciones. Era su amigo, no su médico ni terapeuta», declaró al post su abogado, Rafael Cúneo Libarona.
Aunque el expediente quedó cerrado para Nores, la investigación continúa contra Braian Nahuel Paiz, de 26 años, y Ezequiel David Pereyra, de 22, acusados de presuntamente vender cocaína a Payne en los días previos a su fallecimiento. Ambos recuperaron su libertad en marzo pasado, luego de permanecer más de un año detenidos.
A casi dos años de la muerte del cantante Liam Payne (1993-2024), el destino de su fortuna finalmente quedó definido. De acuerdo con información publicada por el tabloide The Daily Mail, nuevos documentos presentado ante el Tribunal Superior del Reino Unido establecen como único heredero a Bear, el hijo de ocho años que el exmiembro del grupo One Direction tuvo con la cantante Cheryl Tweddy.
Payne murió el 16 de octubre de 2024, tras caer del tercer piso de un hotel en Buenos Aires. Como no dejó testamento y tampoco estaba casado, la legislación británica determinó al menor como el único beneficiario.
En los registros, también se especifica que el menor recibirá la cantidad de 21 millones de libras esterlinas (más de 27 millones de dólares), casi 3 millones menos de lo que se había estimado inicialmentek, según reseñó el diario El Universal, de México.
Entre los bienes se encuentra una casa de cinco habitaciones ubicada en Buckinghamshire, adquirida por Payne en 2021, con la intención de permanecer cerca del niño después de su separación de Cheryl. La residencia fue puesta a la venta tras su muerte, aunque posteriormente se retiró del mercado.
De acuerdo con la prensa británica, parte del dinero podrá utilizarse para beneficiar a Bear; mientras que el resto permanecerá en un fideicomiso hasta que cumpla 18 años.
Tweedy y el abogado de la industria musical, Richard Bray, fueron designados como administradores de la herencia. Por su parte, la influencer Kate Cassidy, con quien Payne mantenía una relación sentimental, se negó a hacer cualquier reclamación sobre los bienes del artista.
A un año de la muerte de Liam Payne (1993-2024) en un hotel de Buenos Aires, Argentina, sus familiares y seguidores esperan el inicio de un juicio que, contra la voluntad de la Fiscalía argentina, sentará en el banquillo a solo a dos de los cinco procesados al inicio, ambos por venta de drogas.
El exintegrante de One Direction murió a los 31 años tras caer del tercer piso del hotel CasaSur de la capital argentina a las 05:07 p.m. del 16 de octubre de 2024, después de haber consumido, durante los tres días que se hospedó allí, cantidades de alcohol y cocaína que combinó con antidepresivos.
El cantante británico llegó al país a finales de septiembre con el empresario Rogelio Nores, quien durante la madrugada del 14 de octubre gestionó el ingreso de Payne en el hotel y se presentó ante los empleados como un contacto de referencia.
Según el expediente judicial, Nores lo acompañaba en calidad de asistente y mánager, conocía el estado de intoxicación y vulnerabilidad de Payne y omitió pedir asistencia médica, aunque parte de su defensa consistió en afirmar que era solo un amigo.
La Fiscalía lo imputó por “abandono de persona” y luego por “homicidio culposo”, pero fue sobreseído en febrero de 2025.
Una de las razones del viaje de Payne a Argentina era renovar el visado estadounidense en la embajada de Buenos Aires, donde se alojó, durante su estancia, en distintos hoteles y alojamientos privados. El 2 de octubre fue al concierto que su excompañero de One Direction Niall Horan ofrecía en esta capital.
Durante su estancia en CasaSur, el artista intentó conseguir estupefacientes y para ello pidió a Nores «un número de confianza», pero éste consideró solicitarlo «al personal del hotel», según el documento judicial al que tuvo acceso EFE.
Con conocimiento de Nores, Payne también pedía bebidas alcohólicas desde la mañana.
El día de su muerte, según declararon los empleados del hotel, estaba «exaltado», «tambaleante», «perdido», «en evidente mal estado», con «actitud agresiva», «sobrepasado», «daba manotazos al aire», «no estaba en sí mismo».
Rompió mobiliario y bajó a la recepción varias veces. La última, minutos antes de las cinco de la tarde, con una botella de whisky en la mano y perdió el conocimiento en un sillón.
«Lo levantamos dormido, estaba como desmayado, para no dejarlo en el lobby y lo llevamos a la habitación», declaró uno de los empleados, quien añadió que aguardó «alrededor de diez minutos» fuera del cuarto para comprobar «si el huésped salía o no».
Por esa decisión fueron imputados por abandono de persona y procesados por homicidio culposo Gilda Agustina Martín, encargada del hotel, y Esteban Reynaldo Grassi, jefe de recepción, quien ayudó a trasportar al huésped inconsciente.
«Está en una habitación que tiene balcón y, bueno, estamos con un poco de temor de que haga algo que le ponga en riesgo su vida”, dijo Grassi en una comunicación realizada al 911 (emergencias) a las 05:01 horas de aquel día, seguida de otra en la que avisaba que el huésped había caído del tercer piso.
«La conducta que debió haber llevado adelante Martín era mantenerlo a resguardo en una zona sin fuentes de peligro, en compañía y hasta tanto se procurara un cuidado médico”, argumentó la Fiscalía.
Martín, Grassi y Nores fueron exculpados el 19 de febrero, a pesar de numerosos recursos, quejas y apelaciones presentadas por la Fiscalía argentina.
Los únicos dos acusados que serán juzgados son Braian Nahuel Paiz y Ezequiel Pereyra, de 22 y 25 años, respectivamente, ambos en prisión preventiva desde noviembre e imputados por venga de drogas.
Paiz conoció al músico en un restaurante del barrio de Puerto Madero, donde trabajaba como camarero. Pereyra era empleado del hotel CasaSur y habría actuado como intermediario.
El camarero reconoce que hubo entrega de estupefacientes, pero de manera gratuita -delito penado con menos años de cárcel-, «para pasar tiempo a solas con él», algo que efectivamente ocurrió durante cuatro horas, según registraron las cámaras del hotel.
Pero los magistrados descartaron esa versión al considerar que, durante un operativo policial, los vecinos de Paiz informaron de que “la totalidad de los habitantes/familias del lugar posee como actividad principal de sustento de vida la comercialización de material estupefaciente”.
Y dejaron fuera del proceso a Martín, Grassi y Nores al expresar que hubo «una manifiesta arbitrariedad” en el proceso y que “no se realizaron peritajes telefónicos y testimoniales” solicitados en diciembre.
Sobre Nores, la Fiscalía consideró que tenía «influencia» sobre Payne y que debía haber actuado de otra manera, avisando a la familia y a los servicios médicos.
Geoffrey Payne, el padre del cantante, declaró que su hijo había dejado de usar su teléfono personal para evitar recaídas y se contactaba con él a través de Nores, que lo “acompañaba y cuidaba”.
También afirmó que esta persona sabía de sus adicciones y que había asumido “plena responsabilidad” por su bienestar durante su último tratamiento en Miami.
«Era una persona vulnerable y no lo ayudaron, lo dejaron solo», dice Valeria Riosa, de Forever LP Latam, una comunidad de 200 fans del cantante, que se ocupan de mantener un altar de flores en el lugar donde perdió la vida su ídolo hace justo un año.