El Partido Comunista de Cuba (PCC) informó el miércoles que el expresidente Raúl Castro respalda plenamente el paquete de reformas económicas y sociales promovido por el Gobierno cubano para reactivar la economía nacional.
El anuncio fue realizado durante una sesión extraordinaria del Comité Central del PCC, donde dirigentes de la organización analizaron las propuestas incluidas en el Plan Económico y Social previsto para 2026.
El general de división José Amado Ricardo Guerra, integrante del Buró Político, afirmó que Castro considera que las transformaciones planteadas representan la mejor alternativa para el futuro del país.
Según el dirigente, el exmandatario entiende que estas medidas constituyen “lo que más conviene hoy a la Revolución”.
No obstante, Ricardo Guerra subrayó que la implementación de los cambios debe desarrollarse tomando en cuenta las inquietudes y necesidades de la población cubana.
Por su parte, el secretario de Organización del Comité Central, Roberto Morales Ojeda, sostuvo que las reformas buscan preservar el proyecto político y las conquistas alcanzadas por el sistema socialista cubano.
Las propuestas incluyen modificaciones en áreas clave de la economía, entre ellas la gestión de los actores económicos, la planificación estatal, la autonomía municipal y la modernización del sistema bancario y financiero.
El primer ministro de Cuba, Manuel Marrero Cruz, explicó que el programa también contempla medidas relacionadas con la inversión extranjera, el desarrollo energético, la recuperación agrícola y cambios en el sistema tributario.
Las autoridades cubanas consideran que estas iniciativas representan transformaciones profundas destinadas a enfrentar los desafíos económicos que atraviesa la isla.
El paquete de reformas fue presentado la semana pasada por el presidente Miguel Díaz-Canel como parte de una estrategia para dinamizar la actividad económica y responder a las dificultades derivadas de las sanciones internacionales.
Según el Gobierno cubano, las medidas están inspiradas en experiencias de apertura económica desarrolladas por China y Vietnam, manteniendo al mismo tiempo el modelo político socialista.
Las autoridades sostienen que la reforma busca atraer inversiones, mejorar la productividad y fortalecer sectores estratégicos sin abandonar los principios fundamentales de la Revolución.
El anuncio se produce en medio del incremento de las tensiones entre La Habana y Washington, luego de nuevas sanciones impuestas recientemente por Estados Unidos contra altos funcionarios cubanos, incluido Raúl Castro.
El Gobierno cubano atribuye parte de la crisis económica a las restricciones impuestas por la administración estadounidense, las cuales, según sus autoridades, afectan el acceso a financiamiento, combustible y comercio internacional.
