La familia propietaria de Merlín, el popular «pato mundialista» que se convirtió en una sensación durante la Copa del Mundo 2026, obtuvo el registro oficial de la marca luego de denunciar que varias empresas utilizaron la imagen del ave con fines comerciales sin su autorización.
El director del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), Vidal Llerenas, confirmó este jueves que la marca pertenece legalmente a la familia de Carla Ivette Gómez, quien impulsó el trámite para proteger los derechos sobre la imagen del animal.
«Es un hecho público y notorio» que, desde el 24 de junio, Merlín «es una mascota» de la familia Gómez «a quien pertenece la marca», publicó Llerenas en su cuenta oficial de la red social X.
La decisión también fue respaldada por el IMPI y la Secretaría de Economía de México, instituciones que difundieron el anuncio en sus plataformas oficiales luego de concluir el proceso de registro.
Carla Ivette Gómez explicó que decidió proteger la marca debido a que numerosas empresas comenzaron a utilizar la imagen del pato sin autorización. «Necesito registrarlo ya porque es mucho abuso (…) están abusando con una familia humilde», expresó días antes de iniciar el trámite.
La propietaria acudió el pasado lunes a las oficinas del IMPI para formalizar la solicitud, ya que desde el 17 de junio existían al menos cuatro peticiones de registro presentadas por personas ajenas a la familia.
Entre esas solicitudes aún aparecen en la plataforma del instituto las denominadas «El pato Merlín» y «El pato de la suerte», registradas por particulares de los estados de Jalisco y Yucatán. En uno de los casos incluso se presentó una imagen elaborada mediante inteligencia artificial.
Merlín alcanzó notoriedad el pasado 11 de junio, durante el partido inaugural del Mundial entre México y Sudáfrica, cuando la familia Gómez salió a vender bebidas en el Centro Histórico de Ciudad de México acompañada del pato, vestido con la camiseta de la selección mexicana.
Las imágenes del ave se viralizaron rápidamente en redes sociales y provocaron que diversas marcas, entre ellas casas de apuestas y aerolíneas, utilizaran su imagen en campañas promocionales sin solicitar autorización a sus propietarios.
La popularidad del denominado también «pato mágico» trascendió el fenómeno en internet. La FIFA lo nombró embajador del Mundial en Ciudad de México y, posteriormente, Merlín y su familia fueron recibidos por la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, en el Palacio Nacional.
