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  • Entran en vigor los aranceles canadienses a EEUU mientras el deterioro de sus relaciones continúa

    Entran en vigor los aranceles canadienses a EEUU mientras el deterioro de sus relaciones continúa

    Canadá comenzó a aplicar este martes 8 de septiembre nuevos aranceles de entre 15 % y 50 % a una extensa lista de productos procedentes de Estados Unidos, en respuesta a los gravámenes impuestos previamente por Washington y en medio de un creciente deterioro de las relaciones entre ambos países.

    Las medidas afectan importaciones estadounidenses valoradas en 27,600 millones de dólares canadienses y abarcan más de 800 categorías de productos, desde derivados del acero y aluminio hasta alimentos, maquinaria, ropa y artículos de uso cotidiano. El Gobierno canadiense presentó las tarifas como una respuesta a la política comercial impulsada por la administración del presidente Donald Trump.

    El primer ministro canadiense, Mark Carney, aseguró que las medidas no pretenden profundizar el conflicto, pero sostuvo que la etapa de integración y estrecha cooperación económica entre Canadá y Estados Unidos quedó atrás.

    «Somos más fuertes ahora que cuando Estados Unidos inició esta guerra comercial hace un año y medio. Más unidos, más decididos, más ambiciosos. Nuestras exportaciones fuera de Estados Unidos han aumentado considerablemente y se prevé que se dupliquen en la próxima década», argumentó Carney.

    Entre las medidas se encuentra un arancel de 15 % para productos como herramientas manuales, máquinas de aire acondicionado, carretillas elevadoras, cosechadoras y robots industriales. Canadá también aplicará una tasa de 25 % a diferentes tipos de pescado, moluscos y crustáceos, además de quesos, productos de madera, papel, cartón y papel higiénico procedentes de Estados Unidos.

    Los gravámenes más altos alcanzarán el 50 % y afectarán productos como leche y nata, miel, melaza, perfumes, artículos de belleza, maquillaje y productos para el cuidado del cabello. La misma tasa se aplicará a utensilios de cocina, artículos para el hogar, productos de higiene personal y prendas de vestir para hombres y mujeres, entre ellas camisetas, abrigos, jerséis y pantalones.

    Carney reconoció que reducir la dependencia económica de Estados Unidos tendrá consecuencias para Canadá, aunque consideró que los costos serían menores que mantener la situación actual.

    «Esto se trata de quiénes somos como canadienses. Se trata de nuestro sustento y del país que dejaremos atrás», afirmó.

    Las tensiones aumentaron después de que las negociaciones comerciales entre ambos gobiernos no consiguieran alcanzar un acuerdo. Trump, quien inicialmente calificó de «productivas» sus conversaciones con Carney, endureció posteriormente su postura contra Canadá.

    «¡Canadá ya no será tratada como un Estado! En materia de comercio, y en otros aspectos, se encuentran entre las peores naciones del mundo con las que tratar», asevero el mandatario estadounidense en redes sociales poco después de saltar por los aires las negociaciones.

    Trump anunció además que elevará hasta el 50 % los aranceles sobre automóviles, camiones, componentes automovilísticos y acero procedentes de Canadá a partir del 1 de enero de 2027.

    El mandatario incluso sugirió en publicaciones de redes sociales que Canadá debería integrarse a Estados Unidos, en medio de uno de los períodos de mayor tensión reciente entre los dos países vecinos.

     

  • Canadá advierte de que parte de los efectos del cambio climático ya son irreversibles  

    Canadá advierte de que parte de los efectos del cambio climático ya son irreversibles  

    El Gobierno de Canadá advirtió el viernes que algunos de los cambios provocados por el calentamiento global ya son irreversibles, después de que el país registrara un aumento de más de dos grados Celsius en su temperatura durante los últimos 75 años, con efectos como el retroceso de los glaciares y el incremento del nivel del mar.

    La segunda edición del informe federal sobre el cambio climático en Canadá, elaborado durante tres años por más de un centenar de especialistas de organismos gubernamentales, universidades y centros científicos, concluyó que desde 1970 el territorio canadiense se calentó casi dos veces más rápido que el promedio mundial. En el Ártico canadiense, el ritmo fue tres veces superior.

    El norte del país acumula un incremento de 2.6 grados Celsius desde 1948, mientras las precipitaciones anuales en todo Canadá aumentaron 9.7 % desde 1949 y en las regiones septentrionales crecieron 18.9 %, según la evaluación que actualiza el primer informe federal publicado en 2019.

    Los científicos concluyeron que la influencia humana es la única explicación compatible con el conjunto de transformaciones observadas. Entre ellas identificaron olas de calor más extremas, temporadas de incendios prolongadas, menor duración de la nieve y el hielo, calentamiento de los océanos y aumento del nivel del mar.

    Incluso si el mundo alcanza emisiones netas cero de dióxido de carbono alrededor de 2075, la temperatura media de Canadá llegaría a finales del siglo a unos 3.5 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales. Con las políticas climáticas actualmente aplicadas a escala mundial, el incremento podría alcanzar aproximadamente cinco grados.

    El informe también proyecta que los glaciares del oeste de Canadá perderán más del 75 % de su masa para 2100. Además, prevé un aumento en la frecuencia y gravedad de las sequías, inundaciones repentinas y condiciones meteorológicas extremas que favorecen la propagación de incendios forestales.

    El Gobierno del primer ministro Mark Carney aseguró que mantiene su objetivo de alcanzar las emisiones netas cero en 2050 y señaló que comprometió más de 2,100 millones de moneda canadiense, equivalentes a unos $1,517 millones, para ejecutar su Estrategia Nacional de Adaptación, utilizando como referencia el tipo de cambio del 4 de septiembre del Banco de Canadá. (Bank of Canada)

    La fuente también valoró esa inversión en aproximadamente $1,521 millones. La estrategia busca responder a unos impactos climáticos que, según la nueva evaluación científica, continuarán intensificándose durante las próximas décadas.

     

  • Mark Carney desafía la presión arancelaria de Trump contra Canadá

    Mark Carney desafía la presión arancelaria de Trump contra Canadá

    El primer ministro de Canadá, Mark Carney, decidió llevar a la práctica su estrategia de resistencia frente a la presión económica de las grandes potencias, al responder con aranceles a Estados Unidos después de meses de negociaciones con la Administración de Donald Trump. La medida coloca a Canadá entre los pocos países, junto con China, que han respondido directamente a la política arancelaria estadounidense.

    Carney, vigésimo cuarto primer ministro canadiense, construyó buena parte de su trayectoria profesional durante períodos de turbulencia económica. Asumió como gobernador del Banco de Canadá el 1 de febrero de 2008, durante la crisis financiera mundial, y posteriormente dirigió el Banco de Inglaterra entre 2013 y 2020, período marcado por el Brexit.

    En enero de 2026, durante el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, Carney sostuvo que el mundo atraviesa «no una transición», sino una ruptura provocada por potencias que utilizan «la integración económica como arma, los aranceles como instrumento de presión, la infraestructura financiera como mecanismo de coerción».

    Su propuesta se centró en fortalecer los mercados internos, diversificar las relaciones comerciales y evitar negociaciones desde posiciones de subordinación.

    Ocho meses después, el gobernante canadiense aplicó esa estrategia tras considerar inaceptables las condiciones planteadas por Washington para impedir una nueva ronda de aranceles. Canadá impondrá desde el 8 de septiembre gravámenes de hasta 50 % sobre productos estadounidenses valorados en unos $20,000 millones, equivalentes a 27,600 millones de dólares canadienses.

    La decisión cuenta con un amplio respaldo interno. Una encuesta de Angus Reid realizada el 22 y 23 de agosto determinó que 76 % de los canadienses apoya la resistencia de Carney frente a Estados Unidos. Sin embargo, la misma medición refleja preocupación por las consecuencias económicas: 38 % de los trabajadores teme perder su empleo y 89 % anticipa un aumento en el costo de bienes y servicios.

    El riesgo para la economía canadiense es considerable debido a su estrecha relación comercial con Estados Unidos, mercado que recibe alrededor del 70 % de sus exportaciones. Una escalada arancelaria podría afectar empleos, inversiones y cadenas de suministro profundamente integradas entre ambos países, además de profundizar las tensiones políticas con Trump.

    Carney ya enfrentó otras crisis desde posiciones económicas de alto nivel. Canadá consiguió atravesar la crisis financiera de 2008 en mejores condiciones que otras economías avanzadas, mientras que durante el Brexit, al frente del Banco de Inglaterra, adoptó medidas para garantizar liquidez. Ana Botín, presidenta del Banco Santander, aseguró entonces que su actuación había «enderezado la nave».

    El choque comercial con Washington representa ahora una de las mayores pruebas para el primer ministro canadiense. El historiador Ted Widmer lo describió como «un banquero sobrio» y destacó «el control de los hechos y su inquebrantable autoridad moral», mientras la periodista Micheline Maynard lo calificó como «uno de los pocos líderes aliados dispuestos a resistir abiertamente» la presión de Trump. Carney deberá demostrar ahora si Canadá puede asumir los costos económicos de la estrategia que defendió meses atrás en Davos.

     

  • Trump plantea cambiar el nombre del lago Ontario por el de América en pleno choque comercial

    Trump plantea cambiar el nombre del lago Ontario por el de América en pleno choque comercial

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó este martes cambiar el nombre del lago Ontario por el de lago América, mientras aumenta la tensión comercial entre Washington y Ottawa tras el fracaso de las recientes negociaciones entre ambos países.

    “Estados Unidos está considerando seriamente cambiar el nombre del lago Ontario por el de lago América, ya que no esperamos seguir haciendo muchos negocios con Ontario”, afirmó Trump mediante una publicación en su red social.

    Las declaraciones ocurren en medio de una disputa comercial entre Estados Unidos y Canadá. Trump sostiene que elevará hasta el 50 % los aranceles sobre automóviles, camiones, componentes automovilísticos y acero de origen canadiense a partir del 1 de enero de 2027.

    El vicepresidente estadounidense, JD Vance, defendió las medidas comerciales y argumentó que Canadá depende de la economía de Estados Unidos, por lo que Washington busca establecer condiciones que considera más favorables para sus empresas.

    Vance justificó las medidas para “imponer reglas justas” y “obligar a los canadienses a sentarse a la mesa y brindar a las empresas estadounidenses el mismo trato que les dan a sus propias empresas”.

    El Gobierno canadiense, encabezado por el primer ministro Mark Carney, evitó responder directamente al planteamiento de Trump sobre el lago Ontario y aseguró que mantendrá su estrategia de no involucrarse en las confrontaciones verbales procedentes de Washington.

    “Como Gobierno federal, decidimos hace meses no responder a las publicaciones diarias en redes sociales, ya sean del presidente, de los ministros de su gabinete o de otros”, afirmó el ministro canadiense de Comercio entre Estados Unidos y Canadá, Dominic LeBlanc.

    LeBlanc agregó que Ottawa está concentrada en fortalecer la economía canadiense y conservar una relación constructiva con Washington pese al enfrentamiento comercial.

    “Hemos decidido deliberadamente no responder, como Gobierno federal, a algunas de las cuestiones que se plantean tanto de nuestro lado como del suyo de la frontera”, sostuvo.

     

  • Canadá responde a EEUU con aranceles por $20,000 millones

    Canadá responde a EEUU con aranceles por $20,000 millones

    El Gobierno de Canadá anunció un paquete de aranceles contra productos procedentes de Estados Unidos valorado en 27,600 millones de dólares canadienses, unos $20,000 millones, como respuesta a las tasas del 50 % impuestas por Washington a diferentes productos canadienses.

    Las medidas entrarán en vigor el próximo 8 de septiembre e incluyen gravámenes de entre 15 % y 50 % sobre más de 800 categorías de bienes, entre ellos productos derivados del acero y aluminio, alimentos, electrodomésticos, maquinaria agrícola, papel y artículos electrónicos.

    “Cuando Estados Unidos exigió demasiado y ofreció muy poco, decidimos defender a los canadienses. Nuestras medidas arancelarias compensatorias, dólar por dólar y tasa por tasa, así como un paquete de apoyo multimillonario, protegerán a los trabajadores, agricultores, familias y empresas mientras construimos una economía canadiense más fuerte, resiliente y diversificada”, sostuvo el ministro canadiense de Finanzas, François-Philippe Champagne.

    Canadá impondrá un arancel del 15 % a productos como herramientas manuales, equipos de aire acondicionado, carretillas elevadoras, cosechadoras y robots industriales. En tanto, las importaciones estadounidenses de determinadas clases de pescado, moluscos, crustáceos y quesos, además de productos de madera, papel, cartón y papel higiénico, enfrentarán una tasa del 25 %.

    El gravamen más elevado, del 50 %, alcanzará productos como leche y nata, miel, melaza, perfumes, cosméticos, artículos para el cuidado del cabello, utensilios de cocina, productos para el hogar y de higiene personal, además de prendas de vestir para hombres y mujeres.

    El Gobierno del primer ministro Mark Carney justificó la respuesta al considerar que las condiciones planteadas por Washington exigían demasiado y ofrecían poco a cambio. Ottawa aseguró que no buscó iniciar la disputa comercial, pero defendió la necesidad de actuar para proteger a las empresas y trabajadores canadienses.

    Además de los aranceles, el Ejecutivo anunció un paquete de apoyo de 7,500 millones de dólares canadienses, equivalente a unos $5,400 millones, dirigido a trabajadores y empresas afectados. Las medidas contemplan recursos para pequeñas y medianas empresas, flexibilización de préstamos y mecanismos para facilitar el mantenimiento de puestos de trabajo.

    “Los canadienses esperan que su gobierno defienda sus intereses. Mientras Estados Unidos impone aranceles injustificados, el gobierno canadiense se centra en fortalecer nuestra posición a nivel nacional y proteger nuestra economía.

    Las medidas anunciadas hoy garantizarán el apoyo a los trabajadores, agricultores, familias y empresas afectadas durante este periodo de incertidumbre. Juntos superaremos esta crisis: unidos y resilientes”, indicó el ministro canadiense de Comercio entre EEUU y Canadá, Dominic LeBlanc.

     

     

  • Canadá cierra filas con Carney ante guerra comercial con EEUU

    Canadá cierra filas con Carney ante guerra comercial con EEUU

    Canadá mostró este domingo un frente de unidad en respaldo al primer ministro Mark Carney y su decisión de enfrentar las medidas comerciales de Estados Unidos, luego del fracaso de las negociaciones entre ambos países y la entrada en vigor de nuevos aranceles estadounidenses del 50 %.

    El apoyo a Carney se extendió entre primeros ministros provinciales, organizaciones sindicales y medios canadienses. Incluso el líder conservador Pierre Poilievre, habitualmente crítico del mandatario, sostuvo que el país no podía aceptar «un mal acuerdo» y pidió mantener la unidad nacional frente a los gravámenes estadounidenses.

    Carney explicó el sábado que las últimas condiciones planteadas por Washington amenazaban la soberanía de Canadá, restringían su capacidad para negociar acuerdos comerciales con otros países y perjudicaban sectores estratégicos, entre ellos la industria automotriz. La primera ministra de Alberta, Danielle Smith, respaldó abandonar las negociaciones, aunque cuestionó la respuesta arancelaria de Ottawa.

    El respaldo también llegó desde el sector sindical. Unifor, el mayor sindicato del sector privado canadiense y con amplia presencia en la industria automotriz, consideró que los negociadores hicieron «lo correcto» al retirarse de las conversaciones y reclamó represalias estratégicas contra Estados Unidos.

    Los nuevos aranceles estadounidenses del 50 %, vigentes desde la medianoche del sábado, afectan exportaciones canadienses valoradas en unos $20,000 millones, principalmente manufacturas. Canadá anunció que responderá «dólar por dólar» a partir del próximo 8 de septiembre.

    El Royal Bank of Canada (RBC) calcula que los nuevos gravámenes podrían reducir alrededor de cuatro décimas el Producto Interno Bruto (PIB) canadiense. Entre los sectores más expuestos figuran la electrónica, los textiles, muebles, madera y papel, mientras empresarios advierten que la incertidumbre comercial podría frenar inversiones.

    El presidente estadounidense, Donald Trump, reaccionó este domingo y volvió a acusar a Ottawa de mantener un trato comercial desfavorable para Estados Unidos.

    «¡¡¡Canadá quiere los beneficios de ser un estado, sin serlo!!! Además, durante muchos años han impuesto enormes aranceles a nuestros magníficos agricultores. ¡¡¡Se acabó!!!», publicó el mandatario en Truth Social.

    El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, aseguró además que «no hay nuevas conversaciones previstas con los canadienses».

    La escalada comercial también provocó críticas dentro de Estados Unidos. Gobernadores demócratas cuestionaron los aranceles contra Canadá por sus posibles consecuencias para los productores estadounidenses, mientras el exvicepresidente Mike Pence advirtió que la disputa entre ambos países representa nuevos riesgos para la economía estadounidense en momentos de elevados costos para los consumidores.

     

     

  • Trump acusa a Canadá de perjudicar agricultores estadounidenses con «enormes aranceles»

    Trump acusa a Canadá de perjudicar agricultores estadounidenses con «enormes aranceles»

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó este domingo a Canadá de imponer elevados aranceles a los agricultores estadounidenses, un día después del fracaso de las negociaciones comerciales entre ambos países y la entrada en vigor de nuevos gravámenes de Washington.

    «¡¡¡Canadá quiere los beneficios de ser un estado, sin serlo!!! Además, durante muchos años han impuesto enormes aranceles a nuestros magníficos agricultores. ¡¡¡Se acabó!!!», publicó el mandatario esta madrugada en su red Truth Social.

    Las declaraciones constituyen la primera reacción pública de Trump después de que Estados Unidos impusiera el sábado aranceles del 50 % sobre unos $20,000 millones en productos canadienses. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, anunció que Ottawa responderá igualando «dólar por dólar» los nuevos gravámenes a partir del 8 de septiembre.

    El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, responsabilizó a Canadá del fracaso de las conversaciones. Según el funcionario, los negociadores canadienses rechazaron cerrar un acuerdo bajo los términos que Washington sostiene que ambas partes habían pactado a comienzos de la semana.

    Carney aseguró, por su parte, que Estados Unidos introdujo condiciones «inaceptables» durante las últimas horas de las negociaciones y calificó los nuevos aranceles como «un error de cálculo». El Gobierno canadiense considera que las medidas buscan perjudicar y dividir al país.

    Las represalias anunciadas por Ottawa estarán dirigidas a sectores como acero, productos lácteos, electrodomésticos, maquinaria agrícola, pasta, papel y electrónica. Greer advirtió que actualmente «no hay nuevas conversaciones previstas con los canadienses» para intentar superar la disputa.

    «Hemos ofrecido a los canadienses sumarse a este camino, concretamente, reducir los aranceles que se les aplican al acero, a los automóviles e incluso a la madera, productos que son sensibles para ellos. Siempre han contado con las mejores condiciones y habrían seguido disfrutando de un trato aún mejor, pero no quisieron aceptarlo», dijo Greer a Fox News.

    Trump justificó la nueva ronda de gravámenes como respuesta a lo que considera una «continua discriminación» y un «trato desigual» de Canadá hacia el comercio estadounidense.

    Las relaciones bilaterales se han deteriorado desde el regreso del republicano a la Casa Blanca y sus reiteradas referencias a Canadá como el «estado 51» de Estados Unidos, planteamiento rechazado por el Gobierno canadiense.

     

  • Canadá aplicará represalias arancelarias contra Estados Unidos en septiembre

    Canadá aplicará represalias arancelarias contra Estados Unidos en septiembre

    El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció este sábado que Canadá responderá a Estados Unidos con aranceles equivalentes a los impuestos por la Administración de Donald Trump, luego del fracaso de las negociaciones comerciales entre ambos países.

    Las represalias de Ottawa entrarán en vigor el próximo 8 de septiembre y se aplicarán “dólar por dólar” frente a los nuevos gravámenes estadounidenses del 50 %, que afectan exportaciones canadienses valoradas en unos $20,000 millones. Las medidas estadounidenses comenzaron a regir a la medianoche de este sábado.

    Carney explicó en un discurso televisado que la respuesta canadiense estará concentrada en sectores como el acero, productos lácteos, electrodomésticos, maquinaria agrícola, pasta, papel y productos electrónicos. “Son un nuevo ataque a Canadá. Y eres atacado cuando hay una guerra. No fue nuestra elección”, sostuvo.

    El primer ministro también destacó el peso de Canadá en el abastecimiento energético estadounidense y dejó entrever que ese sector representa una herramienta de presión frente a Washington. “Canadá impulsa el crecimiento estadounidense, suministrando el 99 % de sus importaciones de gas natural, el 85 % de sus importaciones de electricidad y el 60 % de sus importaciones de petróleo crudo. No creo que quieran que dejemos de enviarles toda esa energía”, dijo.

    El mandatario canadiense aseguró que su país se encuentra en mejores condiciones para afrontar la disputa comercial y defendió la capacidad de su economía para resistir las medidas de Washington. “Somos ahora más fuertes que cuando EE.UU. empezó esta guerra comercial. Estamos unidos, más decididos, más ambiciosos. Con la posición fiscal más sólida del G7 y una economía resiliente, Canadá cuenta con todos los recursos que necesitamos para cambiar de rumbo y prosperar”, continuó.

    Carney señaló que las conversaciones habían registrado avances, pero aseguró que Estados Unidos introdujo “en las últimas horas” nuevas condiciones que Ottawa consideró “inaceptables”. Entre ellas mencionó exigencias relacionadas con el sector automotriz que, según afirmó, podrían volver económicamente inviable la producción en Canadá, además de restricciones a la capacidad canadiense de negociar otros acuerdos comerciales.

    “No estábamos dispuestos a comprometer la soberanía de Canadá ni a debilitar nuestras industrias fundamentales. No estábamos dispuestos a aceptar ningún compromiso sobre nuestra soberanía, la protección de la lengua francesa y nuestra cultura”, explicó el mandatario, quien acusó a Washington de utilizar la integración económica entre ambos países “como un arma”.

    El fracaso de las negociaciones dejó en vigor los aranceles del 50 % sobre unos $20,000 millones en productos canadienses, incluidos algunos que cumplen las reglas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Trump había anunciado los gravámenes en julio y los justificó por lo que calificó como “continua discriminación” y “trato desigual” de Ottawa hacia el comercio estadounidense.

     

     

  • EEUU y Canadá fracasan en negociación y entran en vigor los aranceles del 50 %

    EEUU y Canadá fracasan en negociación y entran en vigor los aranceles del 50 %

    Las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá fracasaron este viernes después de que ambos gobiernos no lograran alcanzar un acuerdo de última hora para evitar los nuevos aranceles anunciados por el presidente estadounidense, Donald Trump.

    El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, responsabilizó a Ottawa del fracaso de las conversaciones y aseguró que el Gobierno canadiense rechazó finalizar el pacto bajo los términos que, según Washington, habían sido acordados a principios de esta semana.

    «Esta noche, Canadá se negó a finalizar el acuerdo comercial en los términos acordados a principios de esta semana», afirmó Greer en un comunicado difundido este viernes.

    El funcionario estadounidense aseguró que Washington había ofrecido a Canadá «el mejor trato posible entre los principales exportadores a nuestro mercado», pero señaló que nuevas exigencias canadienses y el incumplimiento de otros compromisos «han trastocado el acuerdo cuidadosamente establecido».

    Las conversaciones se extendieron hasta última hora del viernes sin resultados, pese a que Trump había expresado horas antes su optimismo sobre la posibilidad de alcanzar un entendimiento. El mandatario incluso había aplazado la entrada en vigor de los aranceles del 50 % para conceder más tiempo a los equipos negociadores.

    El primer ministro canadiense, Mark Carney, afirmó que hubo avances importantes durante las negociaciones, pero sostuvo que modificaciones planteadas por Estados Unidos a última hora impidieron alcanzar un acuerdo aceptable. Los gravámenes afectarán importaciones canadienses valoradas en unos $20,000 millones.

    Entre los productos alcanzados por los nuevos aranceles figuran palos de hockey, algunos materiales de construcción, bebidas alcohólicas y determinados tipos de ropa. Carney anunció que Canadá responderá inmediatamente a las medidas estadounidenses y aseguró que Ottawa las igualará «dólar por dólar» para proteger a sus trabajadores y empresas.

    El fracaso se produjo después de que el ministro canadiense encargado de las relaciones comerciales con Estados Unidos, Dominic LeBlanc, mantuviera el jueves una reunión de varias horas con Greer. Al terminar ese encuentro, LeBlanc aseguró que ambos países estaban «muy cerca» de lograr un acuerdo, expectativa que finalmente no se concretó.

     

     

  • La provincia canadiense de Alberta consultará posible independencia de Canadá en referéndum

    La provincia canadiense de Alberta consultará posible independencia de Canadá en referéndum

    La provincia canadiense de Alberta incluirá en un próximo referéndum ciudadano una consulta sobre la posibilidad de iniciar el proceso legal hacia una eventual independencia de Canadá, anunció este viernes la primera ministra provincial, Danielle Smith.

    La dirigente conservadora informó en un mensaje televisado que el gobierno provincial agregará una nueva pregunta en el referéndum previsto para el próximo 19 de octubre, luego de que un tribunal anulara recientemente una iniciativa separatista impulsada por ciudadanos.

    La consulta buscará medir el respaldo de la población a la posibilidad de que Alberta inicie los procedimientos constitucionales necesarios para celebrar posteriormente un referéndum vinculante sobre la separación de Canadá.

    La pregunta planteará si Alberta debe continuar formando parte de Canadá o si el gobierno provincial debe comenzar el proceso legal requerido para convocar una votación formal sobre la independencia.

    Smith explicó que decidió impulsar la consulta tras expresar su “profunda preocupación” por el fallo judicial que invalidó una petición ciudadana favorable a la independencia de Alberta.

    La justicia canadiense argumentó que la propuesta separatista no cumplía con requisitos legales establecidos previamente, especialmente en relación con los derechos de los pueblos indígenas protegidos por tratados firmados con la Corona británica antes de la creación de la provincia.

    Pese a impulsar la consulta, la primera ministra reiteró que personalmente considera que Alberta debe seguir formando parte de Canadá.

    “No es el momento de perder la esperanza en Canadá. Creo que Canadá todavía puede funcionar”, expresó Smith durante su intervención.

    La mandataria señaló además que cerca de 700,000 ciudadanos han firmado iniciativas tanto a favor como en contra de la independencia de Alberta, reflejando el creciente debate político dentro de la provincia.

    El movimiento separatista ha ganado fuerza en Alberta debido al descontento de sectores conservadores con políticas federales relacionadas con energía, impuestos y medio ambiente impulsadas desde Ottawa.

    Alberta es considerada una de las provincias económicamente más importantes de Canadá por su producción petrolera y alberga a una población cercana a cinco millones de habitantes.

    Tras la decisión judicial de hace dos semanas, el primer ministro canadiense, Mark Carney, defendió la unidad nacional, aunque aseguró que las consultas ciudadanas pueden realizarse siempre que respeten la legislación vigente.

    “Como persona que creció en Alberta y que se siente orgullosa de serlo, opino que el mejor lugar para Alberta es Canadá”, afirmó Carney, originario de esa provincia.