El Consejo Nacional de la Resistencia Iraní (CNRI) solicitó este sábado una reunión de la ONU para analizar el aumento de las ejecuciones de presos en Irán y adoptar medidas que eviten nuevas muertes.
El grupo opositor, con sede en Francia, elevó su petición tras la ejecución de dos prisioneros ocurrida en la madrugada, en medio de la escalada del conflicto con Estados Unidos e Israel.
Los ejecutados fueron identificados como Vahid Bani Amerian y Abolhassan Montazer, miembros de la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (MEK), considerada terrorista por el régimen iraní.
La líder del CNRI, Maryam Rajavi, criticó duramente al gobierno de Teherán y denunció el uso de la pena de muerte como herramienta de represión.
«Los clérigos gobernantes intentan en vano retrasar por momentos su inevitable caída. Sin embargo, esta sangre derramada injustamente no hará más que avivar la indignación popular y reforzar la determinación de los luchadores por la libertad», expresó en un comunicado.
Rajavi calificó a los ejecutados como “mártires” y los vinculó a una larga lista de víctimas de ejecuciones en el país.
El CNRI advirtió que estas acciones se intensifican en un contexto de tensión internacional, lo que incrementa la preocupación por los derechos humanos en Irán.
Según datos de la ONU, el país ejecutó a 1,500 personas en 2025, lo que representa un aumento del 50 % en comparación con el año anterior.
Irán se mantiene como uno de los países con mayor número de ejecuciones en el mundo, lo que ha generado constantes críticas de organismos internacionales.
La organización opositora insiste en que la comunidad internacional debe actuar con urgencia para frenar esta tendencia y proteger la vida de los detenidos.
