El diputado alemán Max Lucks visitó este jueves la zona boscosa de El Espino, en San Salvador, señalada por ambientalistas como “amenazada” por la construcción de megaproyectos, entre ellos una nueva sede del Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO), que sería edificada con apoyo de China, según han denunciado organizaciones ecologistas.
“Podemos lograr mucho más juntos, El Salvador, Alemania y Europa. Podemos lograr muchas juntos si compartimos los objetivos y trabajamos juntos por las cosas, si no construimos centros de convenciones solo para tener algún apoyo para algunos años”, expresó el legislador durante una breve intervención en el lugar, acompañado por una veintena de ambientalistas. Agregó que “creo en ser socios, donde juntos protegemos el clima, los pulmones verdes en las ciudades aquí en El Salvador y en Alemania”.
En el terreno, que comprende más de 55,700 metros cuadrados de una antigua zona cafetalera, se proyecta la construcción de la nueva sede del CIFCO, luego de que la Asamblea Legislativa, dominada por el partido oficialista Nuevas Ideas, autorizara la transferencia del inmueble. La anterior sede fue adaptada en 2020 para funcionar como hospital durante la pandemia de COVID-19 y actualmente opera como Hospital El Salvador.
“Podemos luchar por los derechos humanos de la gente, por la democracia, por el Estado de Derecho y creo que ese futuro tan positivo todavía está por venir”, añadió Lucks, quien también sostuvo reuniones con organizaciones salvadoreñas para conocer la situación del país en materia de derechos y libertades civiles.
El movimiento Todos Somos El Espino, surgido tras el anuncio del proyecto, reunió unas 26,000 firmas digitales que fueron presentadas ante el Congreso, la Presidencia y la embajada de China en San Salvador para pedir que se reconsidere el sitio de construcción.
