La clasificación de selecciones como Suecia y Ecuador a los dieciseisavos de final del Mundial 2026 aún no les permite conocer su próximo destino ni el rival que enfrentarán. La incertidumbre responde al nuevo formato de competencia implementado por la FIFA, que mantiene abiertos los cruces hasta que concluya el último partido de la fase de grupos.
Cuando Estados Unidos, México y Canadá obtuvieron la sede del torneo en 2018, el plan original contemplaba 48 selecciones distribuidas en 16 grupos de tres equipos, con los dos mejores avanzando a la siguiente ronda. Sin embargo, ese formato fue descartado por el riesgo de favorecer acuerdos entre selecciones en la última jornada, similares al recordado «Pacto de Gijón» del Mundial de España 1982.
En marzo de 2023, el Consejo de la FIFA aprobó un nuevo sistema con 12 grupos de cuatro equipos. Bajo este formato clasifican los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros, una estructura que mantiene en suspenso la conformación de los enfrentamientos de dieciseisavos hasta el cierre completo de la fase inicial.
La complejidad radica en que los ocho terceros clasificados pueden proceder de distintas combinaciones de grupos. Según la FIFA, existen 495 escenarios posibles para determinar el cuadro definitivo de la fase eliminatoria, ya que la asignación de rivales cambia dependiendo de cuáles selecciones ocupen esas plazas.
Por ejemplo, el líder del Grupo A, México, sabe que enfrentará a uno de los mejores terceros, pero ese rival podría proceder de los grupos C, E, F, H o I. De igual manera, el primero del Grupo D, Estados Unidos, podría cruzarse con un tercero de los grupos B, E, F, I o J. Si uno de esos terceros no logra avanzar, toda la distribución de los emparejamientos se modifica automáticamente.
La diferencia de goles también desempeña un papel determinante. Como es el primer criterio de desempate tras los puntos obtenidos, una goleada en la última jornada puede alterar por completo la clasificación de los mejores terceros y, en consecuencia, modificar el cuadro de eliminación directa.
La FIFA también diseñó este mecanismo para garantizar igualdad de condiciones entre todas las selecciones. Debido a que algunos grupos concluyen su participación varios días antes que otros, establecer cruces fijos permitiría que ciertos equipos conocieran con anticipación qué resultado les convendría para evitar a rivales más fuertes o conseguir un desplazamiento más favorable.
Pese a estas precauciones, todavía existen escenarios que podrían favorecer resultados convenientes para dos selecciones. Un ejemplo es el posible empate entre Austria y Argelia, resultado que prácticamente clasificaría a ambas, aunque la selección africana aún corre un pequeño riesgo de quedar eliminada si otros equipos con cuatro puntos logran superarla por diferencia de goles. Por ello, la definición de los cruces se conocerá únicamente después del último partido de la fase de grupos, cuando la FIFA complete todos los cálculos y oficialice el calendario de los dieciseisavos de final.

