Paramount+ y HBO Max se integrarán en una sola plataforma de streaming luego del acuerdo de compra mediante el cual Paramount Skydance adquirirá Warner Bros. Discovery, según se anunció durante una reunión con inversores. La operación apunta a consolidar el negocio de consumo directo y fortalecer la competencia frente a los gigantes del sector.
El CEO de Paramount, David Ellison, explicó que la combinación de servicios permitirá alcanzar más de 200 millones de suscriptores directos.
“Tenemos previsto fusionar los dos servicios, lo que hoy en día nos proporciona algo más de 200 millones de suscriptores directos”, afirmó.
Además, señaló que la compañía ya avanza en la consolidación de sus propios servicios en una plataforma unificada y que adoptará un enfoque similar con la nueva integración.
Ellison aseguró que la oferta conjunta, tanto por volumen de contenido como por capacidad tecnológica, permitirá competir con los principales actores del mercado DTC (consumo directo). No obstante, aclaró que HBO Max continuará operando de manera independiente bajo la dirección de Casey Bloys, presidente y CEO de HBO y Max Content.
“Casey y su equipo hacen un trabajo absolutamente extraordinario en HBO”, sostuvo, al tiempo que subrayó que la marca mantendrá su identidad. “Nuestra perspectiva es que HBO debe continuar siendo HBO. Han creado una marca fenomenal”.
En el plano financiero, la última oferta de Paramount Skydance elevó el precio a $31 por acción en efectivo, por encima de los $30 de su propuesta anterior y de los $27.75 planteados por Netflix, que decidió no mejorar su oferta.
El acuerdo incluye además una comisión regulatoria de $7,000 millones en caso de que la operación no se concrete por obstáculos legales, así como el pago de $2,800 millones correspondientes a la comisión de rescisión que Warner debería cancelar a Netflix.
El CEO de Warner Bros. Discovery, David Zaslav, celebró el acuerdo y aseguró que generará un “enorme valor” para los accionistas una vez obtenga la aprobación correspondiente. Paramount prevé cerrar la transacción en el plazo de un año, sujeta al visto bueno de reguladores y accionistas, lo que marcaría una de las mayores reconfiguraciones en la industria global del entretenimiento digital.
