Etiqueta: Miami

  • Salvadoreña Julia Mora recuerda su paso por Miss Universo 1985 con Javier Ceriani

    Salvadoreña Julia Mora recuerda su paso por Miss Universo 1985 con Javier Ceriani

    Julia Haydeé Mora, Miss El Salvador 1985 , fue la representante del país en Miss Universo aquel año,  uno de los más crudos de la guerra civil salvadoreña, lo que pudo rememorar estos días, al filo de sus 60 años de edad, en una entrevista virtual para el programa de espectáculos del argentino Javier Ceriani.

    Según Mora, desde su llegada a Miami FL para el evento mundial fue perfilada como una favorita por la prensa, pero su chaperona cubana, Luisa Kranz, le advirtió desde el primer día que, por razones políticas y por ser la imagen de un país en guerra, no tendría oportunidad de clasificar.

    Incluso, por razones de seguridad, le fue asignado un guardaespaldas del FBI, al igual que las representantes de Israel y Líbano, que también estaban en un contexto tenso. “Todo ya estaba decidido”, aseguró Julia, hoy de 59 años, señalando que Miss Puerto Rico, Déborah Carthy-Deu, fue favorecida desde el inicio por la organización, hasta ganar la corona.

     

    Lee también: «Chileno deslumbra con su imitación de Álvaro Torres en el reality ‘Mi Nombre Es 2’«.

    En su testimonio, Mora detalló cómo fue marginada a pesar de recibir respaldo mediático en Miami. Asegura que su experiencia dejó claro que, más allá del talento y la preparación, las decisiones en Miss Universo se tomaban por intereses externos, incluyendo la política internacional.

    «No me representaba a mí, representaba a El Salvador», expresó con pesar, lamentando que se le haya negado la posibilidad de llevarle una alegría a su país por razones que nada tenían que ver con el concurso de belleza.

    La polémica

    La exreina salvadoreña también reaccionó con indignación ante la coronación de Lina Luaces como Miss Universo Cuba 2025, siendo hija de la presentadora cubano-estadounidense Lili Estefan, sobrina a su vez del magnate musical, Emilio Estefán.

    “No está preparada, ni en pasarela ni en idioma”, afirmó Mora, sugiriendo que la joven fue favorecida por sus conexiones y no por méritos reales. Su opinión se volvió viral en TikTok hace un par de días, donde su reacción superó los dos millones de vistas y recibió apoyo masivo.

    Mora recalcó, durante la entrevista con el también controversial Ceriani, que su crítica no es personal, sino contra el sistema que, según ella, sigue repitiendo patrones de manipulación y engaño. «Esto va a colapsar algún día porque ya no hay transparencia”, sentenció.

    Para la exmiss, la historia se repite: candidatas preparadas quedan relegadas mientras otras, como Luaces, presuntamente llegan al trono con ventaja. A pesar de supuestas amenazas de demanda, Mora se mantiene firme, amparándose en su libertad de expresión: “No estoy en contra de la muchacha, estoy en contra del montaje que hubo”, finalizó.

     

  • El nuevo Mundial de Clubes pone a prueba a EE. UU. como anfitrión rumbo a 2026

    El nuevo Mundial de Clubes pone a prueba a EE. UU. como anfitrión rumbo a 2026

    El Mundial de Clubes, convertido en una apuesta personal del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y respaldado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha servido como prueba de fuego para medir la capacidad de organización de EE. UU. de cara al Mundial de 2026, así como para impulsar el fútbol hacia el estatus de “deporte rey” en un país dominado por la NFL, la NBA y la MLB.

    Infantino, principal impulsor de la expansión del torneo a 32 equipos y su realización cada cuatro años, considera este campeonato —ya en su fase final— como un ensayo clave para afianzar la presencia de la FIFA en el competitivo mercado norteamericano.

    Por su parte, Trump no ha dejado pasar la oportunidad de asociar su imagen a un evento de proyección mundial. El mandatario confirmó su asistencia a la gran final del domingo entre el Chelsea y el PSG, que se disputará en el MetLife Stadium de Nueva Jersey ante más de 82,000 espectadores. Según la prensa local, la FIFA abrirá incluso una oficina temporal en la Trump Tower de Nueva York para promocionar la Copa del Mundo de 2026.

    En el terreno de juego, la semifinal de este miércoles significó la eliminación del Real Madrid, vigente campeón de Europa, tras caer 4-0 ante el PSG, con doblete de Fabián Ruiz y goles de Ousmane Dembélé y Gonçalo Ramos. El Chelsea, por su parte, selló su pase a la final tras vencer 2-0 al Fluminense brasileño con doblete de João Pedro, conformando así una inédita final anglo-francesa.

    Este renovado Mundial de Clubes, que hasta 2023 se disputaba con apenas siete equipos y pasaba casi inadvertido, ahora reparte más de $1,000 millones en premios y costos de organización. El campeón podría recibir hasta $125 millones.

    En cuanto a asistencia, la FIFA presume haber vendido cerca del 95 % de las entradas, con partidos celebrados en Nueva York, Miami, Houston y Los Ángeles. Se estima que más de 1.3 millones de aficionados asistirán a los encuentros, generando un impacto económico superior a $600 millones solo en turismo, seguridad y logística.

    Con EE. UU., México y Canadá como sedes conjuntas, el Mundial de 2026 es la gran apuesta de la FIFA para consolidar la expansión del fútbol en Norteamérica. No obstante, persisten dudas sobre la saturación del calendario, la disposición de los grandes clubes europeos a ceder a sus estrellas y las críticas de sindicatos de futbolistas como FIFPro, que consideran excesiva la carga de partidos.

    El espectáculo de medio tiempo de la final contará con actuaciones de Doja Cat, Tems y J Balvin, y se espera que el intermedio alcance audiencias globales de hasta 100 millones de espectadores, reforzando la idea de que el fútbol también compite en la industria del entretenimiento.

    Para analistas, la gran incógnita tras el pitido final será si este entusiasmo se traduce en un interés sostenido por el fútbol de clubes en EE. UU. La final del domingo, con dos gigantes europeos luchando por un premio millonario, será el termómetro que mida la ambición de Infantino y la apuesta de Trump por proyectar el fútbol como plataforma política y económica.

    El balón rodará una vez más para demostrar si la “prueba americana”, en palabras de Infantino, cumple con las promesas y expectativas de esta nueva era. El Chelsea y el PSG decidirán quién se corona campeón, mientras EE. UU. muestra su potencial como anfitrión del deporte más popular del mundo.