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  • Díaz-Canel anuncia nuevo programa radial sobre realidad cubana

    Díaz-Canel anuncia nuevo programa radial sobre realidad cubana

    El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunció este miércoles la próxima salida al aire de ‘Criterio Compartido’, un nuevo programa de Radio Rebelde que estará dedicado a abordar distintos aspectos de la situación que atraviesa la isla. El mandatario presentó la iniciativa durante una visita a la emisora oficial y señaló que será un espacio “para dialogar sobre la realidad” del país.

    Díaz-Canel explicó durante su recorrido por Radio Rebelde que el “espacio estará concebido para dialogar sobre diferentes asuntos de la realidad cubana”. Fuentes cercanas a la emisora consultadas por EFE indicaron que está previsto que el programa salga al aire los miércoles cada 15 días y se pretende que “sea de participación popular”, aunque todavía no se ha definido “cómo lo van a lograr”, según señalaron.

    La Presidencia cubana explicó en sus redes sociales que “la idea es dialogar sobre los problemas del país, pero también sobre los avances en medio del feroz cerco imperial”, en referencia a las medidas estadounidenses contra la isla. El Gobierno cubano responsabiliza a estas restricciones de una parte de las dificultades económicas que atraviesa el país.

    Cuba enfrenta desde hace más de seis años una grave crisis económica, atribuida a una combinación de factores internos y externos. La pandemia de la covid-19, el endurecimiento de las sanciones estadounidenses y los resultados de las políticas económicas y monetarias implementadas en el país profundizaron problemas estructurales que ya arrastraba la economía cubana.

    La situación repercute directamente en la población, que enfrenta prolongados apagones que pueden superar las 20 horas diarias, dificultades en el transporte público y escasez de alimentos y medicamentos. A esto se suman las limitaciones en los servicios hospitalarios y una creciente dolarización de la economía.

    En medio de este escenario, el Gobierno cubano busca introducir cambios en el funcionamiento de su economía mediante un paquete compuesto por 176 reformas orientadas a una mayor liberalización y descentralización. Las autoridades sostienen que las medidas buscan responder a los problemas económicos acumulados y modificar diferentes áreas del modelo vigente.

    El Ejecutivo aseguró que estas reformas “no desvían al país del socialismo”, aunque reconoció que su aplicación supondrá una transformación de gran alcance para Cuba. Las medidas se plantean mientras el país intenta enfrentar las dificultades productivas, financieras y de abastecimiento que afectan a su población.

    ‘Criterio Compartido’ se incorpora así a los espacios de comunicación utilizados por Díaz-Canel para abordar asuntos de la realidad nacional. Por el momento, el Gobierno cubano anunció que el programa comenzará “próximamente”, mientras se terminan de definir aspectos relacionados con su funcionamiento y la participación ciudadana.

     

  • Los cubanos enfrentan nuevas carencias de agua y alimentos

    Los cubanos enfrentan nuevas carencias de agua y alimentos

    La crisis energética continúa condicionando la vida cotidiana en Cuba, pero a los prolongados problemas de electricidad se agregan ahora otras dificultades relacionadas con el acceso al agua potable, gas, transporte, medicamentos y alimentos, en medio de una situación que el propio Gobierno reconoce como “sumamente compleja” y “de sufrimiento”.

    “Estamos mal, es una cosa que estamos mal en casi en todos los sentidos: en higiene, en los precios”, recalca a EFE, Francisco López, un habanero que se queja de cómo su jubilación de 4.000 pesos (33 dólares al cambio formal, pero 6 dólares en el informal) no le alcanza ni para comprar una botella de aceite para cocinar, cuyo valor ha llegado a alcanzar hasta los 5.000 pesos en algunas tiendas privadas.

    López, de 80 años, también enfrenta dificultades para conseguir medicamentos para tratar sus problemas de presión arterial. El Atenolol que necesita ya no está disponible en las farmacias estatales y debe buscarlo en el mercado informal.

    Las autoridades cubanas reconocieron que no pueden importar todos los medicamentos e insumos requeridos para satisfacer la demanda nacional, situación que atribuyen al bloqueo energético y a las órdenes ejecutivas de Washington. En julio, el Gobierno formalizó la gestión privada de farmacias.

    Las dificultades con el agua se agravan por los problemas eléctricos, especialmente para quienes necesitan bombas para llevarla hasta pisos superiores.

    “Yo vivo en un piso alto y hay que poner un motor para que pueda haber agua, pero si hay corriente no hay agua”. “No ponen las dos juntas, están chocando”, relata.

    Elanis Castellano, de 53 años y residente de Centro Habana, también describió las dificultades para abastecerse.

    “La situación está difícil. No tenemos agua y estamos pagando para que nos puedan subir un poquito al edificio (…) Ya llevamos tres semanas seguidas sin agua”, puntualiza. La mujer aseguró que llegó a pagar hasta 1,000 pesos por una cubeta de agua.

    El presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), Antonio Rodríguez, indicó que alrededor de 2.7 millones de cubanos enfrentan dificultades agravadas con el suministro de agua y explicó que existen zonas donde “el agua se rebombea con bajas presiones y si no hay corriente se quedan muchas personas sin recibir el servicio”.

    El presidente Miguel Díaz-Canel llamó esta semana “a resolver en el menor tiempo posible” los problemas de abastecimiento.

    Las carencias también afectan el transporte y las posibilidades de cocinar. Juan Zamora, un adulto mayor que recogía pedazos de madera de un basurero de La Habana para utilizarlos como leña, calificó la situación como “bastante crítica”. Mientras tanto, en la céntrica avenida 23 del Vedado, Rogelio Bonet, de 88 años, esperaba bajo el sol el escaso transporte público para poder desplazarse.

    El Gobierno cubano descartó que el país se encuentre “al borde del colapso”, aunque reconoció las dificultades que atraviesa la población.

    Entre algunos habitantes consultados crece el escepticismo sobre una mejoría. Bonet consideró que “mientras el cerebro pensante” en el país siga siendo el mismo, no habrá cambios y sentenció: “El cambio tiene que ser absoluto. De arriba para abajo, no de abajo para arriba”.

     

     

  • Gobernante cubano admite que diálogo con Estados Unidos está estancado

    Gobernante cubano admite que diálogo con Estados Unidos está estancado

    El gobernante cubano, Miguel Díaz-Canel, reconoció que el diálogo con Estados Unidos “está estancado” y que los contactos sostenidos entre ambos gobiernos todavía no han permitido avanzar hacia una agenda definida.

    El mandatario cubano aseguró, en una entrevista concedida al diario brasileño Folha de S.Paulo, que existe “voluntad de dialogar”, aunque hasta el momento “aún no se ha podido avanzar”. “Bajo la opresión no puede haber diálogo”, aseveró.

    Díaz-Canel recordó que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anunció recientemente que Washington “cortará todas las posibles vías de escape que Cuba pueda encontrar” y agregó que “se está filtrando información a la prensa sobre operaciones de la CIA” en territorio cubano.

    Las tensiones se producen mientras Cuba enfrenta una severa crisis. Se calcula que su economía se contrajo más de 15 % entre 2020 y 2025, situación que se agravó con el bloqueo petrolero estadounidense iniciado en enero y las sanciones secundarias aplicadas desde mayo contra sectores claves de la economía.

    La población también enfrenta apagones, una paralización casi total del transporte público, servicios mínimos en hospitales y fuertes incrementos en los precios de alimentos y medicamentos en los mercados informales. Expertos internacionales han pedido actuar con rapidez para evitar que se instaure en Cuba una “Gaza silenciosa”.

    Díaz-Canel consideró que esa descripción constituye “una evaluación perfectamente correcta” de las dificultades que atraviesa la isla, aunque rechazó que Cuba se encuentre “al borde del colapso”.

    “Nos encontramos en una situación compleja pero marcada por una enorme creatividad y la histórica resistencia del pueblo cubano”, aseveró el jefe de Estado, quien también calificó el escenario como “sumamente complejo” y “de sufrimiento”.

    El mandatario volvió a responsabilizar a la Administración del presidente estadounidense Donald Trump y la acusó de actuar con “perversidad” en un “intento por someter a la nación”.

    Sus declaraciones se producen además después de que Cuba aprobara en junio un paquete de 176 reformas destinadas a liberalizar y descentralizar aspectos de su economía, de las cuales el 76.1 % ya cuenta con respaldo jurídico.

    Díaz-Canel negó que las medidas representen “reformas capitalistas” y descartó una “restauración capitalista” en Cuba.

    “Estamos en un proceso de construcción socialista”, recalcó, al señalar que los cambios surgieron de un debate desarrollado durante “desde hace más de diez años”.

    Expertos consideran que las medidas fortalecen el papel del sector privado como una herramienta para afrontar la crisis económica.

     

  • EEUU repudia el centenario de Fidel Castro como un «completo fracaso» para el pueblo cubano

    EEUU repudia el centenario de Fidel Castro como un «completo fracaso» para el pueblo cubano

    Estados Unidos expresó su rechazo a las conmemoraciones por el centenario del nacimiento de Fidel Castro, celebrado el 13 de agosto, y cuestionó duramente el legado del líder de la Revolución cubana, a quien el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, responsabilizó de destruir y empobrecer a Cuba.

    «Fidel Castro fue un completo fracaso en todo excepto a la hora de destruir Cuba y empobrecer, encarcelar y asesinar a su propia gente», afirmó Rubio en un mensaje divulgado en redes sociales tras las actividades conmemorativas por los 100 años del nacimiento de Castro, ocurrido el 13 de agosto de 1926.

    Rubio, hijo de migrantes cubanos y una de las figuras estadounidenses más críticas del Gobierno de La Habana, mantuvo durante su trayectoria política una postura de fuerte oposición a las autoridades cubanas. Antes de asumir como jefe de la diplomacia estadounidense, ejerció como legislador y senador por Florida.

    Desde la Secretaría de Estado, Rubio respaldó el endurecimiento de la política estadounidense hacia Cuba y de las restricciones contra la isla. Las autoridades cubanas atribuyen a estas medidas parte de la grave crisis económica y energética que enfrenta el país y sostienen que las sanciones estadounidenses perjudican directamente a la población.

    El secretario de Estado aprovechó el centenario de Castro para dirigir una advertencia a las actuales autoridades cubanas y a quienes busquen mantener el modelo político impulsado por el fallecido dirigente revolucionario.

    «Cualquiera que intente seguir sus pasos debería reconsiderar su posición con mucho cuidado, porque ellos mismos también se están condenando al fracaso», advirtió Rubio en su publicación.

    Las declaraciones se producen después de las conmemoraciones realizadas el jueves por el centenario del nacimiento de Castro, quien encabezó Cuba durante décadas tras el triunfo de la Revolución en 1959 y permaneció como una de las figuras centrales de la política de la isla hasta dejar definitivamente la Presidencia.

    El pronunciamiento de Rubio evidencia la persistencia de las tensiones entre Washington y La Habana, en momentos en que Estados Unidos mantiene una política de presión sobre el Gobierno cubano y las autoridades de la isla continúan denunciando las consecuencias económicas de las restricciones estadounidenses.

     

  • EE. UU. refuerza con más agentes de inteligencia en Cuba para aumentar presión política

    EE. UU. refuerza con más agentes de inteligencia en Cuba para aumentar presión política

    Estados Unidos reforzó el despliegue de agentes y recursos de inteligencia en Cuba como parte de una nueva estrategia para incrementar la presión sobre el Gobierno de Miguel Díaz-Canel y promover reformas profundas o un cambio político en la isla, según un reporte publicado este martes por el medio estadounidense Politico.

    De acuerdo con la publicación, dos fuentes con conocimiento de las acciones de la Administración del presidente Donald Trump confirmaron, bajo condición de anonimato, que en los últimos meses aumentó la actividad de inteligencia estadounidense en territorio cubano. Sin embargo, evitaron revelar detalles sobre el alcance de la operación o las agencias involucradas.

    Una de las fuentes indicó que el incremento representa un movimiento táctico que podría preparar el terreno para futuras acciones, aunque no confirmó la existencia de planes concretos. Otra persona consultada describió la medida como un aumento de la presencia de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en la isla, sin precisar fechas ni responsables.

    Según Politico, este reforzamiento podría anticipar distintos escenarios, desde mayores esfuerzos para debilitar el respaldo interno al Gobierno cubano hasta otras medidas de presión. No obstante, el medio aclara que las fuentes no confirmaron una eventual operación militar ni acciones específicas por parte de Washington.

    Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba permanecen marcadas por décadas de confrontación política e ideológica desde el triunfo de la Revolución Cubana en 1959. Ambos países han desarrollado operaciones de inteligencia en el territorio del otro durante años, aunque la presencia estadounidense disminuyó tras la reducción del personal de la embajada en La Habana durante el primer mandato de Trump, luego de los incidentes vinculados al denominado Síndrome de La Habana.

    El supuesto incremento de las operaciones coincide con una escalada de medidas adoptadas por Washington contra el régimen cubano, entre ellas nuevas sanciones económicas, restricciones dirigidas a inversionistas extranjeros y acciones para limitar el suministro de petróleo hacia la isla, en un contexto de profunda crisis económica y energética.

    La situación interna en Cuba también se agravó en los últimos días. Este lunes la isla registró dos apagones masivos en menos de 24 horas, con lo que ya suma siete interrupciones eléctricas de gran magnitud en lo que va de 2026.

    En mayo pasado, el director de la CIA, John Ratcliffe, visitó Cuba para transmitir un mensaje de presión política y, días después, el Departamento de Justicia presentó cargos penales contra el expresidente Raúl Castro, de 95 años. Ese mismo mes, un análisis de la plataforma FlightRadar24 reveló que Estados Unidos realizó al menos 25 vuelos militares cerca de la isla con fines de recopilación de inteligencia.

    La Administración Trump, especialmente el secretario de Estado Marco Rubio, ha sostenido que Cuba representa una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos y ha endurecido su política hacia La Habana desde el inicio del actual mandato presidencial.

     

  • EEUU amplía sanciones contra entidades y funcionarios del régimen cubano

    EEUU amplía sanciones contra entidades y funcionarios del régimen cubano

    El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves un nuevo paquete de sanciones contra nueve entidades y dos funcionarios vinculados al régimen de Cuba, como parte de su estrategia para restringir el acceso de la administración del presidente Miguel Díaz-Canel a recursos financieros que Washington considera obtenidos de manera ilícita.

    El Departamento de Estado informó que entre las entidades sancionadas figuran el Centro de Investigaciones del Petróleo (CEINPET), la Empresa de Energía S.A. (ENERSA) y Einarbo S.A., compañías relacionadas con el sector energético cubano.

    La administración del presidente Donald Trump también incluyó en la lista de sanciones a varias empresas que, según las autoridades estadounidenses, forman parte de las operaciones del Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), conglomerado empresarial administrado por las Fuerzas Armadas cubanas y señalado por Washington de intentar evadir las restricciones económicas impuestas al régimen.

    Entre las empresas sancionadas se encuentra la Terminal de Contenedores de Mariel S.A., operadora del principal puerto de contenedores de Cuba, considerada por Estados Unidos como una de las entidades estratégicas del conglomerado militar.

    Las nuevas medidas también alcanzan a entidades relacionadas con el programa de misiones médicas internacionales de Cuba, al que Estados Unidos acusa de funcionar bajo un esquema de trabajo forzoso mediante la retención de una parte significativa de los salarios que reciben los profesionales de la salud enviados al extranjero.

    Los dos funcionarios incluidos en las sanciones son la directora de la Unidad Central de Cooperación Médica (UCCM), Gretza Sánchez Padrón, y el ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda. Las restricciones congelan cualquier bien o activo que ambos, así como las entidades sancionadas, posean bajo jurisdicción estadounidense y prohíben a ciudadanos y empresas de Estados Unidos realizar transacciones con ellos.

    El régimen cubano tildó de «acto de agresión» las sanciones anunciadas y acusó a Washington de «intenciones genocidas» con el fin de provocar una crisis humanitaria.

    «Cada acto de agresión del Gobierno de EE.UU., como las medidas anunciadas este 23 de julio por el Secretario de Estado, demuestra que el objetivo es imponer un castigo colectivo contra todo el pueblo cubano», afirmó el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, en redes sociales.

    Asimismo señaló que el Gobierno estadounidense «continúa negando la existencia del cerco económico contra Cuba», pero «le resulta cada vez más difícil esconder sus intenciones genocidas y el ánimo de provocar una crisis humanitaria» en el país caribeño.

    Las nuevas acciones se suman a las sanciones impuestas en junio pasado contra el presidente Miguel Díaz-Canel, varios de sus familiares y el coronel Alejandro Castro Espín, hijo del expresidente Raúl Castro. Asimismo, el Departamento de Justicia mantiene una acusación contra Raúl Castro por su presunta responsabilidad en el derribo de dos avionetas de una organización del exilio cubano en 1996, hecho que dejó cuatro personas fallecidas.

    Con este nuevo paquete de sanciones, la administración Trump mantiene la presión sobre el Gobierno cubano, al que acusa de sostener estructuras económicas y programas estatales que vulneran los derechos humanos y permiten financiar al régimen mediante actividades que considera contrarias a la legislación estadounidense.

     

  • Cuba suma tres apagones nacionales en una sola semana

    Cuba suma tres apagones nacionales en una sola semana

    Cuba registró el martes su tercer apagón nacional en apenas una semana y el quinto en lo que va de 2026, una situación que refleja el agravamiento de la crisis energética que atraviesa la isla debido al deterioro de su infraestructura eléctrica y a la escasez de combustible.

    Las autoridades cubanas atribuyen la crisis a dos factores principales: el envejecimiento del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), cuya infraestructura acumula décadas de funcionamiento sin inversiones suficientes, y las dificultades para importar petróleo tras las restricciones impuestas por Estados Unidos al suministro de combustible.

    El Gobierno cubano sostiene que la situación se agravó desde enero, cuando se interrumpieron los envíos de petróleo desde Venezuela y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que aplicaría aranceles a los países que suministraran crudo a La Habana. La medida, según las autoridades de la isla, profundizó la falta de combustible para la generación eléctrica.

    El presidente Miguel Díaz-Canel reconoció recientemente que el país permanece «sin combustible para energizar plantas», lo que ha dificultado el restablecimiento del servicio y prolongado los apagones en todo el territorio nacional.

    El primero de los tres colapsos del sistema ocurrió el 6 de julio, cuando una desconexión total del SEN dejó sin electricidad a gran parte del país. Dos días después se logró restablecer el servicio, aunque durante ese período los cortes afectaron hasta el 66 % del territorio en las horas de mayor demanda.

    El segundo apagón general se produjo el 10 de julio debido a una falla en una línea de transmisión de 220 kilovatios entre Santa Clara y Sancti Spíritus. El Ministerio de Energía y Minas indicó que las tormentas eléctricas provocaron la salida de varias unidades generadoras, mientras que la recuperación del sistema tardó cerca de 40 horas.

    El tercer colapso ocurrió este martes, cuando la salida de operaciones de la unidad generadora Felton 1, ubicada en la provincia de Holguín, provocó una alteración en la frecuencia del sistema y una nueva desconexión nacional. Las autoridades informaron que trabajan para restablecer gradualmente el suministro eléctrico.

    La crisis energética mantiene prolongados apagones diarios en toda la isla. En La Habana se reportan interrupciones que superan las 30 horas consecutivas, mientras que en otras provincias los cortes alcanzan hasta 72 horas continuas. La situación también ha provocado protestas pacíficas en distintos puntos del país, donde ciudadanos reclaman el restablecimiento de servicios básicos como electricidad, agua potable y alimentos.

     

  • EE.UU. sanciona al Ministerio de Turismo de Cuba y a nueve entidades estatales

    EE.UU. sanciona al Ministerio de Turismo de Cuba y a nueve entidades estatales

    Estados Unidos anunció este lunes nuevas sanciones contra el Ministerio de Turismo de Cuba y otras nueve entidades estatales, en una nueva medida de presión sobre el gobierno cubano, que enfrenta una profunda crisis económica y energética.

    El Departamento de Estado informó que las sanciones forman parte de la estrategia de la administración del presidente Donald Trump para aumentar la presión sobre el régimen cubano y limitar sus actividades tanto dentro de la isla como en el resto del continente.

    «El Departamento de Estado designa a diez entidades para impulsar la iniciativa integral de la Administración (de Donald) Trump destinada a poner fin a las actividades malignas del régimen cubano, tanto en Cuba como en todo nuestro continente», indicó la institución en un comunicado.

    Entre las entidades sancionadas figura Enetec S.A., dedicada a la importación, exportación y comercialización de combustibles; Coreydan S.A., señalada por importar combustible subsidiado desde México; el Grupo Empresarial del Comercio Exterior (Gecomex), encargado de operaciones internacionales de bienes y servicios; y el Grupo Empresarial de Transporte Marítimo Portuario (GEMAR).

    La lista también incluye a organismos vinculados con la seguridad y la defensa del Estado cubano, entre ellos las Milicias de Tropas Territoriales (MTT), la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC) y las Brigadas de Respuesta Rápida, como parte del objetivo de Washington de impulsar cambios políticos en la isla.

    «Estados Unidos seguirá utilizando todos los medios a su alcance tanto para hacer frente a las amenazas a la seguridad nacional que plantea el régimen comunista cubano como para impulsar las reformas económicas y políticas que brinden a Cuba un futuro mejor», declaró el secretario de Estado, Marco Rubio, al recordar el quinto aniversario de las protestas del 11 de julio de 2021.

    Las nuevas medidas se suman a las sanciones impuestas desde enero, cuando Washington endureció el bloqueo petrolero y amplió las restricciones económicas, provocando la salida de varias empresas extranjeras que operaban en Cuba y aumentando la presión sobre una economía ya debilitada.

    En junio pasado, las sanciones estadounidenses también alcanzaron al presidente Miguel Díaz-Canel, a varios integrantes de su familia y al coronel Alejandro Castro Espín, hijo del expresidente Raúl Castro. Además, el Departamento de Justicia presentó una acusación contra Raúl Castro por su presunta responsabilidad en el derribo de dos avionetas de una organización del exilio cubano en 1996, hecho en el que murieron cuatro personas.

  • Protestas en Cuba aumentan cinco años después del estallido social del 11 de julio

    Protestas en Cuba aumentan cinco años después del estallido social del 11 de julio

    La crisis económica y social que enfrenta Cuba ha provocado un crecimiento sostenido de las protestas ciudadanas desde las manifestaciones del 11 de julio de 2021, consideradas las mayores movilizaciones antigubernamentales registradas en la isla en varias décadas, afirmó la socióloga cubana Cecilia Bobes.

    La investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), en México, explicó en una entrevista con EFE que el deterioro económico, las deficiencias del modelo cubano y, más recientemente, la presión ejercida por Estados Unidos, han incrementado las tensiones sociales y políticas en el país.

    “La combinación entre precarización social, erosión de derechos sociales, debilitamiento del consenso y cierre político genera tensiones crecientes de gobernabilidad. Y la protesta aparece entonces como la expresión visible de tensiones más profundas”, señaló la especialista.

    De acuerdo con el registro elaborado por Bobes, durante 2026 se han contabilizado al menos 342 protestas en Cuba, una cifra que supera el total registrado durante los tres años anteriores. La investigadora sostuvo que, tras el 11J, las manifestaciones dejaron de ser hechos aislados para convertirse en una forma recurrente de expresión ciudadana.

    Entre los acontecimientos más relevantes mencionó la movilización de estudiantes universitarios contra el incremento de las tarifas de la empresa estatal de telecomunicaciones ETECSA y las protestas registradas en la ciudad de Morón, donde manifestantes marcharon hasta una sede del Partido Comunista, provocaron daños en el edificio y prendieron fuego a parte del mobiliario.

    Según Bobes, las manifestaciones también han cambiado de naturaleza. Aunque muchas continúan originándose por problemas relacionados con la falta de electricidad, agua potable, alimentos o servicios públicos, cada vez incorporan con mayor frecuencia consignas políticas, críticas directas contra el Gobierno e insultos dirigidos a altos funcionarios.

    Pese al aumento del descontento, la socióloga considera que resulta complejo anticipar un nuevo estallido similar al ocurrido en julio de 2021. Entre los factores que dificultan una movilización de esa magnitud mencionó la represión preventiva de las autoridades, la criminalización de la disidencia, la ausencia de estructuras organizadas dentro de la sociedad civil y la migración masiva de jóvenes durante los últimos años.

    No obstante, advirtió que persisten elementos que alimentan el malestar social, como la pérdida del poder adquisitivo, la desconfianza en las instituciones, la precariedad de las condiciones de vida y el acceso a internet, que facilita la circulación de información y la organización de manifestaciones. Aun así, concluyó que la crisis cubana podría derivar en escenarios de inestabilidad prolongada sin que ello implique necesariamente un cambio político inmediato.

     

  • Díaz-Canel descarta cambios políticos con reformas económicas en Cuba

    Díaz-Canel descarta cambios políticos con reformas económicas en Cuba

    El gobernante cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó este sábado que las reformas económicas impulsadas por su Gobierno para enfrentar la profunda crisis que atraviesa la isla no contemplan cambios en el modelo político vigente y rechazó las propuestas que, según dijo, buscan introducir políticas de orientación neoliberal.

    Durante la clausura del XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), el mandatario sostuvo que el proceso de transformación económica mantiene como base el sistema socialista del país y aseguró que las reformas no alterarán la estructura política cubana.

    “Es claramente visible la articulación de los enemigos de la Revolución para atacar este proceso, intentando promover propuestas de orientación neoliberal y exigiendo cambios en el modelo político cubano que jamás tendrán cabida en el plan de transformaciones económicas y sociales que hemos emprendido”, expresó Díaz-Canel.

    El gobernante insistió en que las medidas deben entenderse como «transformaciones económico-sociales» y no únicamente económicas. Entre las principales iniciativas incluidas en el paquete de 176 medidas figuran la autorización de la banca privada, la atracción de inversiones provenientes de la diáspora cubana y la sustitución gradual de los subsidios universales.

    Las reformas fueron aprobadas la semana pasada por el Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y por la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), en medio de la crisis económica y energética que afecta al país desde hace varios años.

    Díaz-Canel afirmó que el congreso de la CTC representó «el primer apoyo contundente» de los trabajadores a las reformas. El encuentro reunió a 759 delegados, de los cuales 561 participaron mediante videoconferencia debido a las limitaciones provocadas por la crisis energética que afecta a gran parte del territorio cubano.

    Durante las sesiones también se analizaron las condiciones laborales de empleados afectados por los prolongados apagones, así como la situación de trabajadores reubicados o con interrupciones en sus actividades. Además, se debatieron temas relacionados con los salarios, la afiliación de trabajadores privados a los sindicatos, la productividad y la protección de los derechos laborales.

    Entre las modificaciones contempladas en el proyecto del nuevo Código del Trabajo destacan la incorporación excepcional al empleo de adolescentes de entre 15 y 18 años, el pluriempleo, nuevas regulaciones para el trabajo combinado y la posibilidad de establecer jornadas laborales inferiores a ocho horas con remuneración proporcional. La iniciativa será sometida a votación en la Asamblea Nacional durante su sesión prevista para julio.

    Al concluir el congreso también fue presentado el nuevo secretariado nacional de la Central de Trabajadores de Cuba, integrado por 13 miembros y encabezado por Osnay Miguel Colina. Según datos oficiales, la organización sindical agrupa actualmente a 2,069,285 afiliados, en su mayoría trabajadores del sector estatal.