Etiqueta: Miguel Díaz-Canel

  • Diálogo de sordos entre EEUU y Cuba: filtraciones, negaciones y la amenaza de la agresión

    Diálogo de sordos entre EEUU y Cuba: filtraciones, negaciones y la amenaza de la agresión

    El diálogo entre Washington y La Habana parecía encallado el lunes, con ambas capitales filtrando informaciones sustancialmente distintas sobre sus contactos y la amenaza estadounidense de una posible acción militar sobre la isla.

    Las autoridades cubanas reconocieron por primera vez la celebración en la isla de un encuentro entre representantes de ambos Gobiernos, días después de que la cita se filtrara en tres medios estadounidenses -Axios, The New York Times y USA Today-, todos con fuentes anónimas.

    «Puedo confirmar que recientemente se celebró aquí en Cuba un encuentro entre delegaciones de Cuba y Estados Unidos», afirmó al diario oficial Granma el subdirector general a cargo de EE.UU. en la Cancillería, Alejandro García del Toro.

    Sin embargo, la relación de ese encuentro difiere de forma significativa entre la versión estadounidense y la cubana, que llega a través de García del Toro y de la interpretación del medio digital Razones de Cuba, cercano al Ministerio del Interior de la isla.

    Las informaciones procedentes de EE.UU., en general complementarias y coincidentes, apuntan a que Washington exigió a la parte cubana liberar en el plazo de dos semanas a presos políticos relevantes, entre ellos los artistas disidentes Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo.

    Se trataría, argumentaron, de un gesto inicial de buena voluntad. Luego vendría una lista de exigencias, esencialmente profundas reformas económicas y políticas.

    Frente a esto, el diplomático cubano indicó que en el encuentro no se establecieron «plazos» ni «planteamientos conminatorios». Razones de Cuba, por su parte, niega que se pueda dialogar con «condicionamentos» y reivindica la «soberanía» de la isla, «sin chantajes, sin condiciones»: «Ningún funcionario estadounidense va a dictar plazos desde una mesa en La Habana».

    «Lo que rechaza (el Gobierno cubano) es que se le impongan reformas políticas o económicas como requisito», argumenta el texto de Razones de Cuba.

    García del Toro informó, además, que la parte cubana insistió en «la eliminación del cerco energético contra el país», un «tema de máxima prioridad», en referencia al bloqueo petrolero impuesto por Washington a la isla desde enero.

    El medio Axios afirmó que en la reunión bilateral participó Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro, de quien se informó previamente que había sido clave en el inicio de estos diálogos.

    Según Granma, que no aportó nombres, por parte de EE.UU. participaron en el encuentro «secretarios adjuntos del Departamento de Estado», mientras que Cuba estuvo representada «al nivel de viceministro de Relaciones Exteriores».

    EFE ha solicitado al Gobierno cubano y a la embajada de EE.UU. en La Habana una aclaración con respecto a este encuentro, sus participantes y su contenido, pero por el momento no ha obtenido respuesta.

    La opción militar

    Las informaciones estadounidenses también coinciden en señalar que el presidente de EE.UU., Donald Trump, prefiere la vía diplomática con Cuba, pero que no descarta la intervención militar si La Habana no mueve ficha en sus tiempos.

    En este sentido, Trump evitó contestar al ser interrogado sobre las informaciones de la semana pasada que aseguraban que el Departamento de Guerra de EE.UU. estaba ultimando planes para una posible intervención militar en Cuba.

    El presidente, sin embargo, habló este viernes de la «gran fortaleza» del Ejército estadounidense en relación con sus operaciones en Irán y aventuró que esto podría traer «muy pronto» un «nuevo amanecer» en Cuba.

    Mientras tanto, en la isla, las autoridades han atizado en los últimos días la retórica belicista y triunfalista, trayendo al contexto actual su victoria ante la fallida invasión de Bahía de Cochinos -protagonizada por exiliados cubanos apoyados por EE.UU.-, de la que se cumplen 65 años.

    «Ante cualquier agresión, como en Girón, venceremos», afirmó en un acto conmemorativo el secretario de organización del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal), Roberto Morales Ojeda.

    Días antes, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, instó a los cubanos a «estar listos» ante una invasión estadounidense. «No la queremos, pero es nuestro deber prepararnos para evitarla y, si fuera inevitable, ganarla», aseguró.

    El presidente cubano firmó este domingo una declaración asegurando que «la revolución cubana jamás negociará sus principios», un documento abierto para una recogida de firmas por toda la isla que pretende galvanizar apoyos internos y cerrar filas.

    EE.UU. empezó a presionar a Cuba exigiendo reformas políticas y económicas tras su intervención militar en Venezuela, que culminó con la captura del presidente de ese país, Nicolás Maduro. Washington ha bloqueado la entrada de petróleo a la isla desde enero, agudizando al extremo una situación económica y social que ya antes era crítica.

    Díaz-Canel reconoció el 13 de marzo el inicio de contactos entre Cuba y EE.UU., semanas después de que Trump declarara que estaban negociando.

  • Cocinar en la Cuba de los apagones obliga a usar el carbón

    Cocinar en la Cuba de los apagones obliga a usar el carbón

    Los sacos de carbón y las hornillas artesanales están regresando en masa a las cocinas de Cuba de la mano de la acuciante crisis energética, azuzada en los últimos meses por el bloqueo petrolero de EE.UU. a la isla.

    “Desde que empezó el déficit con el gas licuado y con los apagones, hemos tenido que buscar otra alternativa. Cuando no tenemos corriente, para preparar los alimentos, vengo, prendo mi carbón -que me cuesta un poco de trabajo- pero resuelve”, cuenta a EFE la habanera Miriela Durand mientras se dispone a cocinar en su garaje.

    Los cubanos han empleado diversas estrategias como almacenar el carbón para cocinar en hornillas rústicas y utilizar otras que se encienden con diésel, queroseno o incluso alcohol para preparar los alimentos cuando los apagones se prolongan durante horas y sin ningún tipo de horario.

    Miriela tiene ambas opciones y considera como “de emergencia” la del diésel, un combustible que para encontrarlo dice, “también presenta dificultades”; pero le permite priorizar la elaboración de los alimentos de manera más rápida en “casos de apuro”.

    Las huellas del uso del carbón son visibles. Las manos y la ropa se tiñen de negro con el hollín, y el humo llena todo el espacio donde se cocina, sin embargo, el carbón no es ya una opción, sino la solución mientras persista la escasez en Cuba.

    Los cubanos sufre actualmente más horas al día sin corriente que con fluido eléctrico puesto que los apagones alcanzan actualmente las 16 horas continuas en La Habana, mientras que en otros territorios los cortes superan los dos días consecutivos.

    En este contexto, se han multiplicado también las ventas de carbón vegetal y braseros hechos con materiales reciclados.
    Tanto en comunidades de venta en redes sociales como en puntos físicos, se comercializa carbón vegetal y el costo de un saco de unos 15 kilogramos puede oscilar entre los 1.500 a 2.000 pesos (entre 12 y 16 dólares según la tasa oficial, pero entre 3 y 4 en el mercado informal).

    Además, las hornillas, de diferentes tamaños, formas y para diversos usos del carbón vegetal se comercializan desde los 3.000 a los 8.000 pesos (entre 25 y 66 al cambio oficial y entre 6 y 16, en el mercado informal).

    «Solución estatal»

    El uso del carbón no queda solo en el terreno doméstico. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, hizo referencia a esta opción para mantener el funcionamiento de entidades dedicadas a la elaboración de alimentos como las panaderías pertenecientes al Estado.

    Díaz-Canel, que ha puesto esta reconversión como ejemplo de «resistencia creativa», señaló recientemente que se había logrado el cambio de fuente de energía en casi todas las panaderías estatales donde era viable. “Ya hay más de 715 que se han convertido a leña o a carbón”, puntualizó.

    La grave crisis energética en Cuba se explica por las frecuentes averías de sus obsoletas centrales termoeléctricas y la falta de divisas del Estado para importar combustibles, que llevaban provocando prolongados apagones diarios desde mediados de 2024.

    La situación se agravó aún más desde el pasado enero por el asedio petrolero de EE.UU., que ha forzado la detención de los motores de generación eléctrica cubanos, que precisan diésel y fueloil de importación.

    La suspensión de las importaciones de petróleo ha provocado un desabastecimiento de combustibles y ha generado una parálisis casi total de la economía, además de impactar servicios básicos de salud, transportes y otros.

    Cuba necesita unos 100.000 barriles de petróleo diarios, de los cuales solo 40.000 los consigue con pozos propios. El resto debería importarlo.

    Alivios temporales

    La isla recibió el pasado marzo el petrolero ruso Anatoli Kolodkin con aproximadamente 730.000 barriles, equivalente a 100.000 toneladas de crudo, el primer cargamento de este tipo en llegar en los últimos tres meses.

    Tras el arribo de ese buque, Moscú anunció el envío de otro tanquero y datos recientes indican que podría ser el petrolero ruso Universal, que actualmente navega por el Atlántico Norte rumbo al Caribe a unos 15 días de Cuba, según avanzó EFE.

    Estos envíos, cargados de mensaje político, tan sólo pueden aliviar temporalmente la critica situación de desabastecimiento de combustibles de Cuba.

  • Sin «una gota de combustible», la economía cubana se desangra por el cerco de EE.UU.

    Sin «una gota de combustible», la economía cubana se desangra por el cerco de EE.UU.

    Cuba enfrenta una severa crisis energética tras tres meses sin suministro de combustible, situación que ha impactado de forma directa en la economía, desde pequeños negocios hasta grandes sectores productivos.

    El desabastecimiento ha reducido la actividad en todo el país. En La Habana, las calles muestran cada vez menos vehículos, restaurantes cierran por falta de clientes y varias aerolíneas han suspendido operaciones, mientras una importante minera extranjera detuvo temporalmente sus actividades.

    Las proyecciones económicas reflejan un panorama adverso. El centro de estudios Economist Intelligence Unit prevé que la economía cubana se contraiga más de un 7 % este año, lo que se suma a una caída acumulada superior al 15 % del Producto Interno Bruto (PIB) entre 2020 y 2025.

    El principal impacto se observa en el Sistema Eléctrico Nacional, afectado por la falta de combustible para operar plantas y equipos de generación distribuida, que funcionan con diésel y fueloil.

    «Hemos tenido tres ‘blackouts’ (en menos de un mes) porque los grupos electrógenos del país están sin combustible. Si una central termoeléctrica tiene un problema no se pueden encender para mantener el equilibrio», explicó el economista Omar Everleny.

    Los apagones se han intensificado en todo el país. En La Habana, los cortes eléctricos alcanzan hasta 15 horas diarias, mientras que en otras provincias se han registrado interrupciones de hasta dos días consecutivos.

    El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó que desde enero no ha ingresado combustible al país. “Ni una gota de combustible”, aseguró, señalando que la paralización de la generación distribuida ha reducido en unos 1,400 megavatios la capacidad del sistema.

    Ante la crisis, han comenzado a ingresar pequeñas cantidades de combustible destinadas al sector privado, alrededor de 30,000 barriles en lo que va del año, cifra que expertos consideran insuficiente frente a una demanda diaria cercana a los 100,000 barriles.

    Esto son «migajas», evaluó Everleny, al advertir que el suministro no cubre las necesidades del país ni resuelve la crisis estructural del sistema energético.

    La escasez también impacta el transporte y el comercio. Las gasolineras han restringido la venta de combustible, mientras que en el mercado informal el litro alcanza los 5,000 pesos, en un contexto donde el salario promedio mensual no llega a 7,000 pesos.

    Además, la falta de combustible dificulta la distribución de mercancías, con contenedores acumulándose en los puertos y empresas enfrentando cierres. “La capacidad de resistencia es grande, pero todo en la vida tiene un límite”, advirtió el economista.

     

  • La presión de EE.UU. debilita influencia de Cuba en América Latina

    La presión de EE.UU. debilita influencia de Cuba en América Latina

    La presión diplomática de Estados Unidos está debilitando la histórica influencia de Cuba en América Latina, evidenciada por recientes rupturas diplomáticas y la cancelación de acuerdos de cooperación médica.

    En las últimas semanas, Ecuador y Costa Rica rompieron en la práctica sus relaciones con La Habana. Quito ordenó la salida del personal de la embajada cubana en 48 horas, mientras que San José retiró su delegación diplomática.

    A estos hechos se suma la cancelación de acuerdos médicos por parte de Honduras, Guatemala y Jamaica, tras una campaña impulsada por Washington, que califica estas misiones como “trabajos forzados”.

    Otros países del Caribe, como Antigua y Barbuda, Bahamas, Granada, Guyana y Trinidad y Tobago, también han suspendido o modificado su cooperación con Cuba desde la llegada de la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

    El debilitamiento diplomático ya se había reflejado en la última votación en la Asamblea General de la ONU sobre el embargo a Cuba, donde, aunque la mayoría respaldó a la isla, aumentaron los votos en contra y se rompió el consenso latinoamericano.

    El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, denunció que la presión de Washington sobre la región es “brutal” y criticó a líderes que, según dijo, están “lamiéndole la bota a los representantes del imperio”.

    En contraste, México ha mantenido su apoyo a Cuba. La presidenta Claudia Sheinbaum ha sostenido una política de ayuda humanitaria, incluyendo envíos de combustible, alimentos y productos básicos.

    Brasil también ha respaldado parcialmente a la isla. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva aprobó recientemente el envío de 20,000 toneladas de arroz y medicamentos, aunque ha moderado su postura en comparación con anteriores gobiernos.

    Analistas señalan que el cambio político en América Latina, con gobiernos más conservadores, ha reducido el respaldo a Cuba, aumentando su aislamiento frente a la presión estadounidense.

    Además, expertos consideran que apoyar a La Habana ahora implica mayores costos políticos debido a la estrategia de Washington, lo que ha llevado a varios países a distanciarse.

    No obstante, advierten que esta presión podría generar una reacción contraria en la región, alimentando sentimientos antiestadounidenses y reconfigurando nuevamente el escenario político.

     

  • Cuba rechaza negociar su sistema político con Estados Unidos

    Cuba rechaza negociar su sistema político con Estados Unidos

    El viceministro de Asuntos Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, afirmó el viernes que el sistema político del país no está sujeto a negociación con Estados Unidos ni con ninguna otra nación.

    Durante una conferencia de prensa en La Habana, el funcionario evitó detallar el avance de posibles conversaciones con Washington, al señalar que se trata de asuntos “muy sensibles” que se manejan con discreción.

    «Sí que puedo confirmar categóricamente que el sistema político cubano no es objeto de negociación, ni por supuesto el presidente ni ningún cargo del Gobierno es objeto de negociación, ni con EE.UU. o con ningún otro país», aseguró.

    De Cossío calificó como “totalmente inaceptable para Cuba” cualquier intento de afectar la independencia del país mediante presiones externas.

    No obstante, reiteró que el Gobierno cubano mantiene su disposición al diálogo con Estados Unidos, especialmente en temas de interés común como la seguridad, el combate al narcotráfico y el crimen organizado.

    El funcionario subrayó que esta postura se mantiene pese al incremento de tensiones con Washington. “No vemos otra vía” para resolver las diferencias, indicó.

    Asimismo, consideró que ambas naciones pueden sostener una relación basada en el respeto mutuo, a pesar de las divergencias políticas.

    «Cuba no plantea una amenaza con EE.UU.», afirmó, al tiempo que criticó lo que calificó como una política “despiadadamente agresiva” por parte del Gobierno estadounidense.

    Las declaraciones surgen en medio de versiones publicadas en medios estadounidenses que apuntaban a supuestos intentos de negociar cambios en el liderazgo cubano, lo que fue desmentido por autoridades de Estados Unidos.

    En ese contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó recientemente que sería un “honor” poder “tomar” Cuba, lo que generó rechazo del Gobierno cubano.

    El presidente Miguel Díaz-Canel respondió a esas declaraciones asegurando que cualquier intento de intervención encontraría una “resistencia inexpugnable”.

    Las declaraciones de De Cossío se producen días después de que el propio Díaz-Canel reconociera la existencia de contactos con representantes estadounidenses, tras semanas de versiones cruzadas sobre un posible diálogo entre ambos gobiernos.

     

  • EE.UU. augura un cambio de régimen «en cámara lenta» en Cuba

    EE.UU. augura un cambio de régimen «en cámara lenta» en Cuba

    El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, aseguró este jueves que Cuba podría encaminarse hacia un proceso de cambio de régimen “en cámara lenta”, en medio de un contexto de presión económica y transformaciones regionales.

    Durante una entrevista en la cadena Fox Business, el funcionario vinculó este posible escenario con cambios políticos en la región, especialmente en Venezuela.

    “Con Maduro fuera Venezuela parece que puede haber cambio de régimen a cámara lenta en Cuba. Puede que allí se produzca un cambio de régimen a cámara lenta”, afirmó Bessent.

    Las declaraciones se producen luego de que la Casa Blanca y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, rechazaran un reportaje que señalaba que el Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, buscaría la salida del mandatario cubano Miguel Díaz-Canel sin exigir un cambio de régimen.

    Rubio cuestionó la veracidad de dicha información y criticó a los medios que la difundieron.

    “La razón por la que tantos medios de comunicación estadounidenses siguen publicando noticias falsas como esta es porque continúan basándose en charlatanes y mentirosos que afirman estar bien informados”, expresó.

    Bessent también abordó el contexto internacional y calificó a Irán como un “horrible patrocinador del terrorismo global”, asegurando que su capacidad militar se encuentra debilitada y con menor influencia en la región.

    Sobre el conflicto entre Rusia y Ucrania, el funcionario se mostró optimista y consideró que podría resolverse en el corto o mediano plazo, lo que contribuiría a una reducción en los precios del gas y la energía.

    El análisis se da en medio de una profunda crisis económica y social en Cuba, que se ha extendido durante los últimos años y se ha agravado recientemente por restricciones energéticas y presiones externas. (EFE Noticias)

    Diversos organismos internacionales han señalado que estas condiciones han impactado el acceso a bienes básicos y han deteriorado las condiciones de vida en la isla.

    El Gobierno estadounidense mantiene una postura firme hacia Cuba, mientras persisten tensiones diplomáticas y económicas entre ambos países.

     

  • La opositora Rosa María Payá descarta una transición a la venezolana con el castrismo cubano

    La opositora Rosa María Payá descarta una transición a la venezolana con el castrismo cubano

    La opositora cubana Rosa María Payá aseguró en Miami que una eventual transición democrática en Cuba no depende de una figura salida del actual poder, como ocurrió en Venezuela con Delcy Rodríguez, sino de un liderazgo preparado desde la sociedad civil y la oposición dentro y fuera de la isla.

    «No hace falta una Delcy Rodríguez en Cuba. De hecho, el proceso que hemos llevado adelante desde las organizaciones cívicas y de oposición, dentro y fuera de la isla, es precisamente para tener listo un equipo de transición que pueda liderar ese periodo provisional y llevar al país de la barbarie totalitaria hacia las elecciones justas», manifestó Payá en Miami.

    La hija del fallecido opositor Oswaldo Payá, impulsor del Programa Varela para promover cambios democráticos en Cuba, remarcó que los cubanos no necesitan una presidenta interina como Rodríguez, quien asumió el poder en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos el pasado 3 de enero.

    Payá también pidió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantener la «presión» sobre el gobierno de Miguel Díaz-Canel y dijo confiar en que los contactos entre ambos países aporten a la libertad de Cuba, en medio de la crisis energética que golpea a la isla y del bloqueo petrolero estadounidense.

    «Yo creo que están dadas las condiciones para que se dé la liberación de Cuba. Y esas condiciones, en primer lugar, son la demanda elocuente, el reclamo de cambio por parte de la ciudadanía cubana de manera generalizada», indicó.

    La opositora rechazó además las medidas de apertura económica sin transformaciones políticas y sostuvo que el régimen no «nos va a comprar con viejas estrategias del castrismo como las de permitir a sus ciudadanos en el exterior invertir en empresas privadas en la isla sin cambios políticos y sin derechos», como lo anunció esta semana.

    En esa línea, afirmó que los cubanos «no quieren un cambio fraude. No quieren que la familia Castro, y el grupo de generales que está en el poder, siga comprando tiempo y siga mintiéndole al mundo y a los cubanos sobre la realidad».

    Aunque, según The New York Times, la Administración Trump ha planteado la salida de Miguel Díaz-Canel sin exigir necesariamente un desmontaje total del sistema, Payá insistió en que quienes controlan el poder no encabezarán por sí solos una apertura democrática.

    «No entendemos un proceso transitorio que termina en elecciones libres, con la familia Castro en el poder», reiteró. Luego añadió: «No es cierto que el régimen se va a cambiar a sí mismo», y subrayó que un cambio real exige «que la familia Castro y el grupo de generales que llevan el poder por 67 años y sus representantes se vayan».

    Payá calificó como «decisiva» la presión que ejerce Estados Unidos y pidió elevarla para frenar la represión contra manifestantes y presos políticos.

    «Que incrementen esa presión para frenar la impunidad con la que hasta hoy el régimen cubano está ejerciendo la represión», expresó.

    También llamó a los gobiernos de la región a respaldar al pueblo cubano y afirmó que las organizaciones cívicas y opositoras en la isla y en el exilio están unidas detrás de un plan y de un equipo de transición, aunque reconoció que durante ese proceso será necesario trabajar con parte de la burocracia para evitar el caos, sin renunciar a que los cubanos recuperen su soberanía nacional.

     

  • EEUU condiciona acuerdo con Cuba a la salida de Díaz-Canel, según The New York Times

    EEUU condiciona acuerdo con Cuba a la salida de Díaz-Canel, según The New York Times

    La Administración del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó la posibilidad de que el mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, abandone el poder como parte de contactos entre funcionarios de ambos países sobre el futuro de la isla.

    De acuerdo con información publicada por The New York Times, citando a dos funcionarios bajo anonimato, representantes estadounidenses sugirieron a negociadores cubanos la necesidad de apartar al presidente, aunque ha dejado en manos del Gobierno de Cuba la forma en que se ejecutaría esta decisión.

    La propuesta apunta a retirar a Díaz-Canel como figura principal del Estado, sin implicar necesariamente una transformación inmediata del sistema político, dominado por el Partido Comunista desde hace más de 65 años.

    Funcionarios estadounidenses consideran que la salida del jefe de Estado podría facilitar reformas económicas estructurales, al estimar que el actual mandatario mantiene una postura rígida frente a cambios en el modelo económico.

    En paralelo, Estados Unidos no ha planteado acciones contra miembros de la familia Castro, quienes continúan teniendo influencia dentro del aparato de poder cubano, ni ha exigido un cambio total del régimen.

    Las conversaciones también incluyen presiones para la liberación de presos políticos y la salida de funcionarios vinculados a la línea histórica del expresidente Fidel Castro, como parte de una estrategia para lograr ajustes graduales en el sistema.

    Además, Washington busca que Cuba abra su economía a inversionistas y empresas estadounidenses, lo que sentaría las bases para una mayor influencia económica en la isla.

    Por su parte, Miguel Díaz-Canel, quien llegó a la presidencia en 2018, enfrenta una crisis marcada por apagones, escasez de combustibles y una creciente migración, mientras responsabiliza a Estados Unidos por el impacto del embargo y el bloqueo energético.

    “El gobierno no tiene la culpa, la revolución no tiene la culpa, nuestro sistema electromagnético nacional no tiene la culpa”, afirmó el mandatario.

     

  • Trump dice que sería “un gran honor” para él tomar Cuba

    Trump dice que sería “un gran honor” para él tomar Cuba

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que sería “un gran honor” para él “tomar Cuba”, en medio de las crecientes tensiones entre Washington y La Habana por el bloqueo energético impuesto a la isla.

    Durante una comparecencia ante la prensa en la Casa Blanca, el mandatario estadounidense aseguró que su país podría asumir el control de Cuba bajo diferentes escenarios.

    «Tomar Cuba, eso sería un gran honor. Tomar Cuba, tomar Cuba de alguna forma, sí. Ya sea liberarla o tomarla. Podría hacer lo que quisiera con ella», expresó.

    Trump también reiteró que su administración mantiene conversaciones con autoridades cubanas, al tiempo que describió la situación económica del país caribeño como crítica.

    El mandatario calificó a Cuba como “una nación fracasada” y aseguró que el país atraviesa una profunda crisis económica.

    «No tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen nada», dijo el presidente estadounidense al referirse a la situación de la isla.

    A pesar de esas críticas, Trump destacó algunos aspectos del país caribeño, mencionando su geografía y recursos naturales.

    «Tienen buena tierra. Tienen paisajes bonitos. Es una isla hermosa», afirmó el gobernante, quien también señaló que conoce a cubanos que se han enriquecido en Estados Unidos.

    En las últimas semanas, el presidente de Estados Unidos ha reiterado que su gobierno podría tomar el control de Cuba ya sea de forma “amistosa” o mediante otro tipo de acciones, mientras sostiene que el gobierno cubano podría colapsar en poco tiempo.

    Trump sostiene que la crisis económica y energética del país se ha agravado desde enero, cuando Washington impuso un bloqueo petrolero que ha reducido el suministro de crudo hacia la isla.

    La semana pasada, el gobernante cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó que ambos gobiernos mantienen conversaciones para intentar resolver sus diferencias.

    El mandatario cubano señaló que buscan “buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias entre ambos Gobiernos”.

    Mientras tanto, Cuba inició esta semana con un nuevo apagón nacional, el sexto en los últimos 18 meses, reflejo de la crisis energética que enfrenta el país desde 2024.

    La situación se ha agravado en los últimos meses debido a la escasez de combustible, lo que ha provocado paralización en sectores productivos y un creciente malestar social en la isla.