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  • Los Juegos Paralímpicos de Milán Cortina cierran una edición de récords

    Los Juegos Paralímpicos de Milán Cortina cierran una edición de récords

    Los Juegos Paralímpicos de Milán Cortina bajaron este domingo el telón de una edición histórica, marcada por el éxito organizativo pese a las largas distancias entre sedes y por una cadena de récords en participación, países medallistas, voluntarios y difusión internacional.

    La edición del cincuenta aniversario del movimiento paralímpico reunió a 611 deportistas de 55 países, la cifra más alta en la historia de los Juegos de invierno, por encima de los 564 atletas de 48 naciones que participaron hace ocho años en PyeongChang.

    También se estableció una nueva marca de países que subieron al podio, con 27 delegaciones ganando medallas en 79 pruebas, además de 18 naciones que conquistaron al menos un oro, igualando el récord fijado en PyeongChang 2018. A esto se sumó un despliegue de 18,000 voluntarios y una retransmisión que alcanzó a 126 países.

    La inauguración se celebró en la Arena de Verona, adaptada para garantizar la accesibilidad, mientras que la clausura tuvo lugar en el Estadio Olímpico de Cortina d’Ampezzo. Milán y Tesero también albergaron competencias, lo que obligó a atletas y aficionados a desplazarse en algunos casos más de 400 kilómetros, un reto logístico que la organización superó sin incidentes.

    En el plano político, el Comité Paralímpico Internacional también enfrentó tensiones derivadas de la guerra entre Rusia y Ucrania, así como del conflicto en Oriente Medio. La participación de Rusia y Bielorrusia bajo su bandera generó críticas y boicots en las ceremonias, mientras que la situación en Oriente Medio impidió la llegada a Italia del único representante de Irán.

    Cinco países debutaron en unos Juegos Paralímpicos de invierno: El Salvador, Haití, Montenegro, Macedonia del Norte y Portugal. Además, por cuarta edición consecutiva se registró un récord de participación femenina, con 160 mujeres en competencia, un aumento de 18 % respecto a las 136 que participaron en Pekín 2022.

    Seis países presentaron su mayor número de atletas mujeres: Australia, Bielorrusia, Brasil, Croacia, Corea y Letonia. Además, cinco deportes también registraron cifras récord de participación femenina: esquí alpino, biatlón, esquí de fondo, snowboard y curling en silla de ruedas.

    Italia también firmó su mejor actuación histórica al ganar 16 medallas. Su anterior mejor registro había sido de 13 preseas en Lillehammer 1994. Además, logró siete oros, superando sus mejores marcas anteriores de tres títulos alcanzadas en Innsbruck 1988, Nagano 1998 y Salt Lake City 2002.

    Entre los momentos más destacados estuvieron los récords de asistencia en hockey sobre hielo. Primero, 8,992 personas llenaron la Santagiulia Arena de Milán para el duelo entre Italia y Estados Unidos, superando la marca anterior de 8,462 de Salt Lake City 2002. Después, la final entre Estados Unidos y Canadá reunió a 11,000 espectadores.

    A nivel individual, el brasileño Christian Ribera consiguió una medalla de plata en esquí de fondo para discapacitados físicos, la primera para su país en la historia de los Juegos Paralímpicos de invierno. También brillaron la austriaca Veronika Aiger, junto a sus guías Lilly Sammer y Eric Dibruger, y la estadounidense Oksana Masters, todas con cuatro medallas de oro.

    En el plano mediático, Milán Cortina también rompió todas las marcas audiovisuales. Hasta la última jornada, el canal de YouTube acumuló más de 414 millones de visualizaciones de video desde el inicio del evento, una cifra 712.47 % superior a la de los Juegos Paralímpicos de París 2024 y 67 % mayor que todo el acumulado de 2024, según informó el Comité Paralímpico Internacional.

     

  • Los salvadoreños David Chávez y Jonathan Arias: de ser víctimas de las pandillas a los juegos paralímpicos de invierno

    Los salvadoreños David Chávez y Jonathan Arias: de ser víctimas de las pandillas a los juegos paralímpicos de invierno

    David Chávez y Jonathan Arias viven historias paralelas. Los dos están en silla de ruedas, padecen una discapacidad derivada de un disparo y los dos se han convertido en Italia en los primeros deportistas de El Salvador en competir en unos Juegos Paralímpicos de invierno en la disciplina de esquí de fondo.

    David Chávez, de 27 años, nació en San Salvador. Cuando tenía catorce años recibió un disparo tras un robo perpretado por pandilleros. A esa misma edad, Jonathan Arias, de 28, también sufrió un tiroteo entre pandillas rivales que le dejó paralizado de cintura para abajo y le hizo ver su nueva vida desde una silla de ruedas.

    En la sede de Tesero, en los Juegos de Milán Cortina, los dos salvadoreños se convirtieron en los primeros deportistas de la historia del país centroamericano en competir en el certamen paralímpico. Lo hicieron en la prueba del kilómetro sprint de esquí de fondo.

    Chávez logró su clasificación de forma directa, tras ser decimoctavo en el Mundial de Trondheim (Noruega), mientras que Arias la consiguió tras una invitación del Comité Paralímpico Internacional al no lograr el billete inicialmente por clasificación deportiva.

    Para ambos fue la culminación a un sueño que comenzó entrenando en arena y que se fraguó gracias a la ayuda de varios ‘ángeles de la guarda’ estadounidenses con los que se fueron cruzando por el camino.

    «La historia detrás de estos dos deportistas surge tras la violencia de las pandillas y por eso mismo es una inspiración en sí misma. Han superado adversidades y ahora están haciendo historia», declara Salvador «Chacha» Salguero, presidente de la Federación Salvadoreña de Nieve y Hielo.

    Violencia de pandillas

    La vida de David Chávez cambió el 7 de enero de 2015, una fecha que nunca podrá olvidar. Ese día, estaba ayudando a su tía a una mudanza de muebles cuando miembros de la pandilla Barrio 18 los asaltaron a punta de pistola. Trató de huir pero uno de los pandilleros abrió fuego y le disparó en la columna vertebral. El diagnóstico una lesión medular.

    Tras estar más de veinte días en el hospital, la aceptación de la nueva realidad fue un proceso largo. Lloraba todo el rato. Intentó buscar refugio en el deporte y lo encontró. Comenzó a jugar en un equipo juvenil de baloncesto en silla de ruedas y allí conoció a otro chico que también había sufrido las consecuencias de la violencia. Era Jonathan Arias.

    Jonathan había sufrido un disparo en una disputa de pandillas en La Libertad, un pueblo costero a 35 kilómetros de la capital. Era el momento en que Barrio 18 y MS-13 sembraban el miedo en las calles de algunos lugares del país.

    En su caso, Arias pasó casi un año en el hospital haciendo frente a sus miedos y a una inmensidad de pensamientos negativos que le hicieron pasar por un mal momento psicológico. Se trasladó a vivir a El Salvador y se apuntó a un equipo de baloncesto en silla de ruedas, al que llegó poco antes que Chávez.

    Los dos estuvieron jugando juntos al baloncesto hasta que la pandemia truncó todo atisbo de ilusión por progresar en ese deporte. Arias regresó a La Libertad y al terminar el confinamiento se puso a trabajar vendiendo hielo raspado para ayudar a la familia. Lo hacía sentado en una silla de ruedas junto a un camino por el que todo el que pasaba levantaba una gran polvareda. Allí, en uno de esos azares del destino, conoció a Rob Powers, un estadounidense enamorado de El Salvador que volvería a cambiarle la vida.

    Powers, natural de Colorado, era un veterano del ejército que había entrenado al equipo de esquí de Estados Unidos durante más de una década. Al retirarse creó un programa con exatletas olímpicos, veteranos de guerra y personas que habían sufrido los reveses de la guerra para ayudarles en la transición hacía su nueva realidad vital.

    Ese proyecto traspasó fronteras y en 2010 un amigo le preguntó a Powers si iría a El Salvador para colaborar con el Comité Olímpico del país centroamericano. Su amigo era Sean Colgan, miembro de la selección olímpica de remo de Estados Unidos, que tras dejar el deporte de alto nivel decidió crear una fundación de programas deportivos centrada en la investigación científica y el apoyo a colectivos vulnerables.

    El surf, antesala de la nieve

    Powers y Colgan se unieron para crear ONETEAM El Salvador con el objetivo de dar apoyo y capacitación a jóvenes de bajos recursos. Primero lo hicieron a través de un programa de surf, algo que a Arias le encantó. No obstante él había crecido cerca del mar. Se apuntó y, al poco de empezar a entrenar, acudió a los Mundiales de California, en los que quedó décimo.

    En ese tiempo, la amistad de Chávez y Arias se mantuvo. Chávez, tras la pandemia, se había reciclado como conductor de UBER cuando recibió la llamada de su amigo. «Apúntate conmigo al surf», le dijo. Y ambos formaron una pareja de éxito en el agua llegando a situarse entre los primeros puestos del ránking mundial.

    El surf fue su nueva ilusión pero el mazazo llegó cuando este deporte se quedó fuera del programa competitivo de Los Ángeles 2028. Fue entonces cuando, en otro de esos azares del destino, apareció en escena otro estadounidense, Dan Cnossen, que llegó a El Salvador para practicar surf convertido en una leyenda del deporte paralímpico de invierno con medallas en esquí de fondo y biatlón.

    Se hicieron amigos y, pese a ser un país sin tradición en deportes de nieve, quedaron prendados de esos nuevos deportes que habían descubierto por Cnossen. Los empezaron a practicar y poco después disputaron la Copa Continental en Noruega en 2023. El resultado fue el esperado. Último y penúltimo. Aún así no perdieron ni la fe ni las ganas. Todo lo contrario. Decidieron apostar por ese nuevo reto.

    Comenzaron a entrenar en la Playa El Cocal en unas condiciones totalmente alejadas de lo que debe ser un deporte de nieve. Sobre la arena, gruesa, establecieron su base de entrenamientos y, a base de tesón y fuerza de voluntad, lograron ir progresando en sus resultados tras competir en Argentina y diferentes países del centro y norte de Europa hasta llegar a los Juegos Paralímpicos.

    «Sabemos que no vamos a tener una medalla pero habernos clasificado ya nos hace ser parte de la historia. Esto que hemos vivido nadie nos lo va a borrar y espero que las generaciones que vengan lo sepan valorar», confesó a EFE Chávez, vigésimo séptimo en la ronda clasificatoria del kilómetro sprint de esquí de fondo con un tiempo de 2:33.69.

    Su inseparable compañero, Jonathan Arias, quedó un poco más abajo en la clasificación. Finalizó en el puesto 36 con un crono de 2:56.79.

    El resultado es casi lo de menos. Lo más importante es la capacidad de superación demostrada y la ilusión por un sueño. “Este es un momento histórico y no lo vamos a olvidar nunca. Hemos representado a El Salvador de la mejor manera en el evento más grande de los deportes de invierno paralímpicos. El sueño se ha cumplido», concluyó Arias.

  • El español Pau Gasol asume presidencia de Comisión de Atletas del COI

    El español Pau Gasol asume presidencia de Comisión de Atletas del COI

    Pau Gasol fue elegido este viernes presidente de la Comisión de Atletas del Comité Olímpico Internacional (COI), cargo que asume durante los Juegos de Milán-Cortina. El exbaloncestista integraba el órgano desde el 2 de agosto de 2021 tras los Juegos de Tokio, etapa que definió como clave en su aprendizaje dentro del movimiento olímpico.

    Gasol, quien participó en cinco Juegos Olímpicos y obtuvo dos medallas de plata y una de bronce, se incorporará a la Comisión Ejecutiva del COI como representante de los deportistas. Además, seguirá colaborando en la Comisión de Ética y en la de Coordinación de los Juegos de Los Ángeles 2028, ampliando su rol en la estructura internacional del olimpismo.

    “Es un gran momento para asumir la responsabilidad de liderar nuestra comisión. Desde que fui elegido en Tokio en 2021, ha sido un viaje de aprendizaje increíble que estoy deseando continuar”, afirmó el exjugador tras su elección en Milán. Gasol, de 45 años, subrayó que los atletas tienen “una oportunidad única hasta Los Ángeles 2028 para dar pasos significativos y aprovechar los avances ya logrados”.

    El barcelonés insistió en la importancia del trabajo colectivo como base de esta nueva etapa: “Se trata de trabajar juntos. Cuanto más fuertes trabajemos juntos, más lograremos. Gracias por el apoyo, y espero con interés lo que podamos hacer juntos”, declaró Gasol, primer español campeón de la NBA tras ganar dos anillos con los Lakers en 2009 y 2010.

    Gasol sustituye en la presidencia a la finlandesa Emma Terho, exjugadora de hockey hielo, quien integró el COI desde PyeongChang 2018 y dirigió la Comisión de Atletas durante los Juegos de Tokio 2020, Pekín 2022 y París 2024, convirtiéndose en la presidenta con el mandato más prolongado. Antes que ella, el cargo estuvo en manos de la zimbabuense Kirsty Coventry (2018-2021), actual presidenta del COI desde marzo de 2025.

    El COI confirmó también que la ciclista polaca Maja Wloszczowska seguirá como vicepresidenta primera, mientras que el keniano Humphrey Kayange fue elegido vicepresidente segundo. Además, se creó un tercer puesto de vicepresidencia que ocupará el canadiense Oluseyi Smith, piloto de bobsleigh.

    La Comisión de Atletas del COI puede estar integrada por hasta 23 miembros: 12 elegidos directamente por deportistas en los Juegos Olímpicos de Verano e Invierno y un máximo de 11 designados para asegurar equilibrio de género, regiones y disciplinas. De ellos, 15 participan con voz y voto en la Sesión del COI como representantes del colectivo.

  • Ucrania boicoteará la inauguración de los Juegos Paralímpicos por la presencia de Rusia

    Ucrania boicoteará la inauguración de los Juegos Paralímpicos por la presencia de Rusia

    Las autoridades de Ucrania anunciaron que no asistirán a los Juegos Paralímpicos que se celebrarán del 6 al 15 de marzo en Milán y Cortina, Italia, en protesta por la decisión de permitir que deportistas rusos y bielorrusos compitan bajo sus banderas nacionales.

    El ministro ucraniano de Deportes, Matví Bidni, informó en la red social X que “En respuesta a la indignante decisión de los organizadores de los Paralímpicos de permitir que rusos y bielorrusos compitan con sus banderas nacionales, los representantes públicos ucranianos no asistirán a los Juegos Paralímpicos”. El funcionario precisó que ningún dirigente del país acudirá ni a la ceremonia de apertura ni a “ningún otro acto oficial”.

    La decisión de los organizadores se produjo después de que, en septiembre pasado, la Asamblea General del Comité Paralímpico Internacional (CPI) votara en contra de mantener la suspensión parcial de Rusia y Bielorrusia, restableciendo sus plenos derechos. Esto habilitó a los atletas de ambos países a competir libremente una vez clasificados.

    El CPI confirmó esta semana que seis deportistas rusos y cuatro bielorrusos participarán en las pruebas de esquí alpino paralímpico, esquí de fondo paralímpico y snowboard paralímpico bajo sus respectivas banderas. Ambos países habían sido suspendidos tras la invasión rusa a Ucrania en 2022, y posteriormente se permitió una participación neutral antes de restituir sus derechos.

    La postura de Kiev coincide con la del comisario europeo de Deportes, Glenn Micallef, quien también anunció que no acudirá a la inauguración. El político maltés calificó de «inaceptable» la decisión del CPI de permitir la presencia de Rusia y Bielorrusia con sus símbolos nacionales mientras continúa “la guerra de agresión contra Ucrania”.

    Ucrania exige la exclusión total de los atletas rusos tanto en Juegos Olímpicos como Paralímpicos, al considerar que la agresión militar vulnera los valores del olimpismo. Además, acusa a varios deportistas rusos de respaldar públicamente la guerra, lo que, a juicio de Kiev, contradice los principios deportivos internacionales.

  • El perro lobo que cruzó la meta de los Juegos Olímpicos se vuelve viral

    El perro lobo que cruzó la meta de los Juegos Olímpicos se vuelve viral

    Un perro lobo se convirtió este miércoles en el inesperado protagonista de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán Cortina 2026, tras irrumpir en la prueba de esprint femenino libre por equipos de esquí de fondo y cruzar la línea de meta junto a varias competidoras. El episodio ocurrió en plena competencia oficial y rápidamente se volvió viral en redes sociales.

    El animal logró burlar el dispositivo de seguridad e ingresó al circuito desde una zona boscosa cercana. Recorrió parte del trazado como si fuera un atleta más, ante la sorpresa de las esquiadoras y los aplausos del público presente. Según la organización, el perro no mostró conductas agresivas y fue controlado poco después por el personal de seguridad para evitar alteraciones mayores.

    De nombre “Nazgul”, el perro pertenece a una exesquiadora local que reside a unos 500 metros del escenario deportivo, quien confirmó que su mascota no representa ningún peligro. El incidente no dejó consecuencias para las deportistas ni modificó los resultados oficiales de la competencia.

    La escena recordó otro episodio similar ocurrido en 2022 durante una prueba de la Copa del Mundo de esquí alpino en Bormio, Italia, cuando otro perro descendió parte del recorrido antes de ser interceptado, evidenciando que este tipo de irrupciones no son inéditas en deportes de invierno.

    El curioso suceso opacó por algunos minutos el triunfo de la dupla sueca conformada por Jonna Sundling y Maja Dahlqvist, quienes conquistaron la medalla de oro con un tiempo de 20:29.99. Las suizas Nadja Kaelin y Nadine Faehndrich finalizaron segundas con 20:31.39, mientras que las alemanas Laura Gimmler y Coletta Rydzek completaron el podio con 20:35.86.

    Más allá de la anécdota, el dominio sueco en el esquí de fondo femenino quedó nuevamente demostrado en una jornada que será recordada tanto por la victoria deportiva como por la inesperada aparición de “Nazgul”.

  • Italia inaugura Juegos Olímpicos de Invierno con emotiva ceremonia en Milán

    Italia inaugura Juegos Olímpicos de Invierno con emotiva ceremonia en Milán

    La XXV edición de los Juegos Olímpicos de Invierno fue inaugurada oficialmente este viernes por el presidente de Italia, Sergio Mattarella, en una ceremonia celebrada en el estadio Giuseppe Meazza de Milán, también conocido como San Siro, ante miles de espectadores y una audiencia global.

    “Declaro inaugurada oficialmente la vigésimo quinta edición de los Juegos Olímpicos de Invierno”, proclamó Mattarella desde el centro del coloso deportivo, marcando el inicio de un evento que será el último gran acontecimiento en ese recinto antes de su demolición.

    El tenor Andrea Bocelli emocionó al público al interpretar Nessun dorma, mientras las campeonas olímpicas de voleibol Anna Danesi, Paola Egonu y Carlotta Cambi recibieron la antorcha de manos de los históricos futbolistas Giuseppe Bergomi y Franco Baresi, leyendas del Inter y el Milan.

    Dos llamas, dos ciudades anfitrionas

    La antorcha olímpica abandonó San Siro rumbo a sus destinos simbólicos, tras un mensaje de paz pronunciado por la actriz Charlize Theron, inspirado en las palabras de Nelson Mandela. Por primera vez en la historia olímpica, dos pebeteros fueron encendidos simultáneamente en distintas ciudades anfitrionas.

    En el Arco de la Paz de Milán, los esquiadores Alberto Tomba y Deborah Compagnoni, ambos triple campeones olímpicos, encendieron la llama de la ciudad. En la Plaza Dibona de Cortina d’Ampezzo, la esquiadora Sofia Goggia, oro en 2018, hizo lo propio en representación de la segunda sede.

    Los organizadores confirmaron que se trata de los Juegos Olímpicos más extensos de la historia, abarcando un total de 22,000 kilómetros cuadrados, una logística inédita para el movimiento olímpico.

    La ceremonia inaugural incluyó actuaciones musicales de Laura Pausini, Mariah Carey y nuevamente Bocelli, además de un homenaje especial al diseñador Giorgio Armani, recientemente fallecido, cuya figura fue recordada como símbolo del estilo italiano ante el mundo.

    Durante más de tres horas y media, las 92 delegaciones participantes desfilaron en un evento que, además, dividió simbólicamente la representación entre las dos ciudades sede, algo nunca antes visto en unos Juegos Olímpicos.

    Milán-Cortina 2026 promete ser una edición histórica, no solo por su innovación geográfica, sino por el mensaje de unidad, resiliencia y esperanza con el que se ha encendido su llama olímpica.