Etiqueta: Milán-Cortina 2026

  • Los Juegos Paralímpicos de invierno de Milán Cortina baten su récord de participación

    Los Juegos Paralímpicos de invierno de Milán Cortina baten su récord de participación

    Los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán Cortina 2026, que se inauguran este viernes en la Arena de Verona y finalizarán el 15 de marzo, marcarán un récord histórico de participación con 612 deportistas provenientes de 56 países.

    Esta edición supera ampliamente la marca anterior registrada en PyeongChang 2018, cuando participaron 564 atletas de 49 naciones. El crecimiento refleja la expansión del deporte paralímpico desde su primera edición de invierno en 1976, celebrada en Örnsköldsvik, Suecia, donde compitieron 198 esquiadores de 16 delegaciones.

    En Milán Cortina también debutarán cinco países en los Juegos Paralímpicos de invierno: El Salvador, Portugal, Haití, Montenegro y Macedonia del Norte. Entre ellos destaca El Salvador, que participará por primera vez en una cita olímpica o paralímpica de invierno.

    La edición también registrará un nuevo récord de participación femenina. Un total de 160 mujeres competirán en los Juegos, lo que representa un aumento del 18 % respecto al récord anterior de 136 atletas establecido en Pekín 2022.

    Además, cinco de los seis deportes del programa superarán su cifra histórica de participantes: esquí alpino (57), esquí de fondo (65), biatlón (45), curling en silla de ruedas (25) y snowboard (15).

    La delegación española estará integrada por ocho deportistas, con mayor presencia femenina que masculina. Competirán las esquiadoras Audrey Pascual, Iraide Rodríguez, María Martín Granizo, Alejandra Requesens-Victoria Ibáñez y Javier Marcos, además de Higinio Rivero en esquí de fondo y biatlón, y Emilio Redondo en snowboard.

    Entre las delegaciones más numerosas, China contará con el mayor equipo con 70 deportistas, seguida por Estados Unidos con 68 y Canadá con 46. Italia, como país anfitrión, participará con una delegación de 42 atletas.

     

  • El brasileño Lucas Pinheiro logra el primer oro en Juegos de invierno en la historia de su país y de Latinoamérica

    El brasileño Lucas Pinheiro logra el primer oro en Juegos de invierno en la historia de su país y de Latinoamérica

    Lucas Pinheiro, anteriormente conocido por el apellido paterno Braathen, escribió el sábado una página inédita en la historia del deporte suramericano al conquistar la medalla de oro en el gigante de esquí alpino en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d’Ampezzo 2026, bajo la bandera de Brasil. Fue también la primera medalla latinoamericana en la historia.

    Nacido en Oslo el 19 de abril de 2000, hijo del noruego Bjørn Braathen y de la brasileña Alessandra Pinheiro de Castro, el atleta decidió competir con el apellido materno y defender los colores del país sudamericano. Su victoria lo colocó por delante de los suizos Marco Odermatt, defensor del título, y Loïc Meillard, dos referentes de la especialidad.

    La hazaña abrió los principales noticieros y portales deportivos de Brasil, país que celebra el Carnaval y donde incluso el presidente Luiz Inácio Lula da Silva reaccionó con entusiasmo al triunfo. Pinheiro, quien pasó su infancia entre Noruega y las ciudades brasileñas de São Paulo y Campinas, confesó en 2024 que de niño prefería el fútbol antes que el esquí y que era admirador de Ronaldinho Gaúcho.

    Su carrera comenzó a consolidarse cuando, con apenas 20 años, ganó el oro en la Copa del Mundo de Esquí Alpino en Sölden (Austria) en la temporada 2020-2021. Posteriormente se coronó campeón de eslalon en el circuito internacional. Sin embargo, en 2023 anunció su retiro tras desacuerdos con la federación noruega.

    El regreso llegó en 2024, esta vez representando a Brasil. En octubre debutó como brasileño en Sölden y semanas después alcanzó su primer podio con esa bandera al finalizar segundo en el gigante de Beaver Creek. En noviembre logró la primera victoria brasileña en la Copa del Mundo al ganar el eslalon de Levi, y actualmente es segundo en la clasificación general del circuito.

    El oro olímpico en Milán-Cortina consolida una trayectoria ascendente y marca un antes y un después para el deporte invernal en Suramérica. “No importa tu raza, tu cultura, tus creencias o tu condición, cualquiera que sea. Si persigues tus sueños los puedes conseguir”, declaró Pinheiro tras la competencia, celebrando en la meta al ritmo de samba.

     

  • El TAS rechaza recurso deportista ucraniano contra su exclusión por no renunciar a su casco

    El TAS rechaza recurso deportista ucraniano contra su exclusión por no renunciar a su casco

    El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) rechazó este viernes el recurso presentado por el deportista ucraniano de skeleton Vladyslav Heraskevych contra su exclusión de los Juegos de Milán Cortina 2026, tras su decisión de competir con un casco que mostraba imágenes de atletas de su país fallecidos en la guerra con Rusia.

    El TAS confirmó así la resolución adoptada por la Federación Internacional de Bobsleigh y Skeleton (IBSF) y el Comité Olímpico Internacional (COI), al concluir que la normativa vigente prohíbe expresiones de carácter político durante las competiciones oficiales. La árbitra única encargada del caso señaló que, aunque “simpatiza plenamente con la conmemoración del Sr. Heraskevych, con su intento de concienciar sobre el dolor y la devastación sufridos por el pueblo y los atletas ucranianos a causa de la guerra, está obligada a cumplir la normativa del COI”.

    Tras la audiencia celebrada este viernes, el tribunal analizó las Directrices sobre la Expresión de los Atletas y determinó que “estas establecen que la libertad de expresión es un derecho fundamental de cualquier atleta que compita en los Juegos Olímpicos, pero limitan el derecho a expresar opiniones durante las competiciones en el terreno de juego”. En ese sentido, la árbitra consideró que “estas Directrices proporcionan un equilibrio razonable entre el interés de los atletas por expresar sus puntos de vista y el interés de los mismos por recibir una atención exclusiva a su rendimiento deportivo en el terreno de juego”.

    El fallo también subraya que “estas limitaciones son razonables y proporcionadas, teniendo en cuenta las otras oportunidades que tienen los atletas para concienciar (en zonas mixtas, ruedas de prensa, redes sociales o, en el caso del Sr. Heraskevych, el uso del casco durante cuatro sesiones de entrenamiento)”. Añade además que el objetivo es “mantener el enfoque de los Juegos Olímpicos en el rendimiento y el deporte, un interés común de todos los atletas que han trabajado durante años para comparecer en los Juegos y que merecen una atención indivisa por sus logros y desempeño deportivo”.

    Aunque la resolución reconoce que “la árbitra única está vinculada por dichas normas proporcionadas y no tiene medios para anularlas”, también señala que “fue injusto retirar la acreditación del Sr. Heraskevych en estas circunstancias y respalda la decisión del COI de devolvérsela”.

    El caso se tramitó por la vía de urgencia luego de que el deportista, de 27 años y abanderado de Ucrania en Milán Cortina, impugnara su descalificación tras lucir el casco en dos sesiones de entrenamiento. El jueves, el COI lo excluyó de la ronda clasificatoria y le retiró la credencial, decisión que posteriormente reconsideró para permitirle permanecer en la sede olímpica.

    Heraskevych defendió su postura tras la audiencia y afirmó que no se arrepiente de “defender” su dignidad. “Tendría que estar hoy en los Juegos compitiendo y no formar parte de una audiencia con el TAS. Continuamos con la lucha, con la lucha por nuestra verdad. Estoy convencido”, expresó. Por su parte, la presidenta del COI sostuvo: “Nadie, nadie, y menos yo, está en desacuerdo con el mensaje. El mensaje es un mensaje poderoso. Es un mensaje de recuerdo. Es un mensaje de memoria. No se trata del mensaje. Se trata simplemente de las reglas y del reglamento. Debemos ser capaces de mantener un entorno seguro para todos. Y, lamentablemente, eso significa que no se permiten mensajes”.

     

  • El casco con deportistas ucranianos muertos, última polémica en los JJ.OO

    El casco con deportistas ucranianos muertos, última polémica en los JJ.OO

    La decisión del COI de expulsar de los Juegos de Milán Cortina al atleta ucraniano de skeleton Vladyslav Heraskevych, abanderado de su país, por utilizar un casco con fotografías de deportistas asesinados por Rusia, es la última de las polémicas surgidas en los JJ.OO de Invierno.

    El atleta, readmitido por el COI tras la controversia, aunque sin poder competir es la enésima muestra de que las normas olímpicas sobre neutralidad política, el dopaje y la conducta de los atletas siguen siendo fuente constante de debate y sanciones, con decisiones que en muchos casos han marcado la historia del olimpismo moderno.

    Esta es una relación de los casos más destacados.

    Las reglas del COI sobre propaganda política, dopaje y conducta de los atletas han generado expulsiones y descalificaciones desde comienzos del siglo XX. Uno de los primeros casos ocurrió en Estocolmo 1912, cuando el estadounidense Jim Thorpe fue despojado de sus medallas de oro en pentatlón y decatlón por haber jugado béisbol profesional. El COI restituyó sus títulos en 1983, décadas después de su muerte.

    En México 1968, John Carlos y Tommie Smith fueron expulsados por alzar el puño en el podio en apoyo al movimiento Black Power. Ese mismo año, el sueco Hans-Gunnar Liljenwall protagonizó la primera descalificación por dopaje al dar positivo por alcohol en pentatlón moderno.

    El dopaje volvió a sacudir los Juegos en Seúl 1988 con el canadiense Ben Johnson, despojado del oro en los 100 metros por uso de esteroides. En Sidney 2000, el equipo español de baloncesto para discapacitados intelectuales fue descalificado al comprobarse que diez de sus doce jugadores no tenían discapacidad, uno de los mayores fraudes en la historia paralímpica.

    En Pekín 2008, el británico Dwain Chambers fue excluido por antecedentes de dopaje, mientras que el COI prohibió a atletas españoles portar un crespón negro por el accidente aéreo de Spanair, aplicando estrictamente la regla que veta símbolos políticos.

    Londres 2012 también dejó múltiples controversias, como la descalificación de varias medallistas en 1,500 y 800 metros por dopaje, entre ellas Asli Çakir y Ekaterina Guliyev. Además, el surcoreano Park Jong-woo fue excluido de la premiación tras mostrar una pancarta con el mensaje «Dokdo es nuestro territorio».

    A partir de Río 2016 se destapó el programa ruso de dopaje de Estado vinculado a los Juegos de Sochi 2014, lo que derivó en sanciones históricas y la participación de atletas rusos bajo bandera neutral. En Tokio 2020 volvió a discutirse la regla 50 de la Carta Olímpica, que prohíbe manifestaciones políticas o religiosas en sedes olímpicas.

    En París 2024 también se registraron sanciones, como la descalificación de la afgana Manizha Talash por exhibir el mensaje “Free Afghan Woman”, la sanción al serbio Nemanja Majdov por santiguarse antes de competir y la pérdida del oro del español Yassine Ouhdadi tras una sanción por dopaje.

    Ahora, en Milán Cortina 2026, el caso de Heraskevych coloca nuevamente al COI en el centro de la discusión sobre los límites entre libertad de expresión y neutralidad política en el deporte, en un contexto marcado por la guerra en Ucrania y la participación de atletas bajo estrictas condiciones simbólicas.

    La polémica confirma que, más allá de la competencia deportiva, los Juegos Olímpicos continúan siendo escenario de tensiones políticas, éticas y reglamentarias que influyen directamente en el desarrollo y la imagen del movimiento olímpico moderno.

    P

  • Las medallas de Milán Cortina 2026, bajo investigación por defecto de fábrica

    Las medallas de Milán Cortina 2026, bajo investigación por defecto de fábrica

    La organización de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán Cortina 2026 abrió una investigación tras reportes de defectos en las medallas entregadas a los atletas, que estarían desprendiéndose de sus cintas debido a un enganche endeble.

    La esquiadora estadounidense Breezy Johnson, ganadora del oro en descenso, fue una de las primeras en exponer públicamente el problema al notar cómo su medalla se separó durante la celebración. “No saltéis si tenéis la medalla colgada. Estoy segura de que alguien la arreglará, no está del todo rota”, comentó en conferencia de prensa.

    La situación se repitió con la italiana Lucia Dalmasso, bronce en snowboard en la modalidad gigante paralelo, quien reveló que su presea se desenganchó en dos ocasiones. Casos similares se han dado con otros atletas como la patinadora artística estadounidense Alysa Lui (oro en equipos), el biatleta alemán Justus Strelow (bronce en relevo mixto) y la esquiadora sueca Ebba Andersson (plata en esquí de fondo).

    Andrea Francisi, jefe de operaciones del comité organizador, reconoció el problema y aseguró que ya se está trabajando para resolverlo. “Hemos visto que algunas medallas se han roto, hemos visto las imágenes y estamos tratando de averiguar en detalle si existe algún problema. Obviamente, estamos prestando mucha atención al tema, ya que la medalla es el triunfo y el sueño de todo atleta”, declaró.

    Hasta el momento, no se ha informado si las preseas afectadas serán reemplazadas, pero se espera que el comité emita un comunicado oficial tras las investigaciones técnicas que ya se han puesto en marcha.

  • La presidenta del Comité Olímpico Internacional pide «mantener el deporte como un territorio neutral»

    La presidenta del Comité Olímpico Internacional pide «mantener el deporte como un territorio neutral»

    La presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI), Kirsty Coventry, urgió este día a defender la neutralidad del deporte y a garantizar que los atletas puedan competir sin interferencias políticas ni divisiones gubernamentales.

    Durante su intervención en la 145ª sesión del COI celebrada en Milán, al norte de Italia, Coventry afirmó que el deporte debe seguir siendo “un terreno neutral” para todos los atletas, a tan solo tres días del inicio oficial de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026.

    “Debemos centrarnos en nuestra esencia. Somos una organización deportiva. Entendemos la política y sabemos que no operamos en el vacío. Pero nuestro juego es el deporte. Eso significa mantener el deporte como un terreno neutral, un lugar donde todos los atletas puedan competir libremente, sin verse frenados por la política o las divisiones de sus gobiernos”, declaró Coventry.

    La dirigente olímpica subrayó que en un contexto internacional marcado por las tensiones geopolíticas, el papel integrador de los Juegos Olímpicos cobra mayor relevancia. “En un mundo cada vez más dividido, este principio es más importante que nunca. Es lo que permite que los Juegos Olímpicos sigan siendo un lugar de inspiración, donde los atletas del mundo pueden reunirse y mostrar lo mejor de nuestra humanidad”, expresó.

    Coventry coincidió con el mensaje emitido por el presidente de Italia, Sergio Mattarella, durante la apertura de la sesión el lunes en el Teatro La Scala, quien pidió que se cumpla la tregua olímpica. “Pedimos con obstinada determinación que se respete en todas partes la tregua olímpica y que la fuerza desarmada del deporte haga callar las armas”, dijo Mattarella.

    De cara a Milán-Cortina 2026, el COI confirmó que los deportistas de Rusia y Bielorrusia participarán sin bandera nacional y bajo la denominación AIN (Atleta Individual Neutral), como ocurrió en los Juegos de París 2024. A su vez, Christophe Dubi, director ejecutivo del COI para los Juegos, aclaró que Israel no será excluido de la competencia ya que “respeta la Carta Olímpica”.