Etiqueta: militarización

  • HRW alerta impacto de Trump en derechos humanos en Latinoamérica

    HRW alerta impacto de Trump en derechos humanos en Latinoamérica

    La organización Human Rights Watch (HRW) advirtió que la influencia política y retórica del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha deteriorado las condiciones de los derechos humanos en América Latina y el Caribe. En su Informe Mundial 2026, HRW señaló que diversos gobiernos han cometido abusos contra migrantes y ciudadanos, o han usado las políticas estadounidenses como excusa para endurecer medidas represivas.

    Durante el primer año del nuevo mandato del presidente estadounidense, HRW observó cómo varios países de la región violaron derechos de personas extranjeras bajo presión directa de Washington. Otros Estados profundizaron estrategias de seguridad basadas en la militarización, detenciones masivas y uso excesivo de la fuerza, según el informe.

    “El impacto de la administración Trump ha sido indudablemente negativo en América Latina y el Caribe”, afirmó Juanita Goebertus, directora para las Américas de HRW. No obstante, recalcó que “los gobiernos de la región siguen siendo responsables de defender la democracia y los derechos fundamentales, independientemente de quién gobierne en Washington”.

    HRW denunció que Estados Unidos redujo significativamente los fondos de cooperación dirigidos a organizaciones de derechos humanos y medios independientes. Paralelamente, países como El Salvador, Perú y Ecuador aprobaron leyes que habilitan el cierre arbitrario de organizaciones civiles y medios, debilitando el sistema democrático y los contrapesos institucionales.

    La organización también cuestionó la “doble vara” de la política exterior de Washington, que condena las violaciones en Venezuela, Cuba y Nicaragua, pero ignora graves abusos cometidos por aliados como El Salvador, Perú y Ecuador. El informe incluyó críticas al ataque militar de EE.UU. contra Venezuela a inicios de 2026, el cual, advirtió HRW, podría fortalecer al régimen de Nicolás Maduro y responder a intereses políticos y comerciales de Estados Unidos.

    En materia de seguridad regional, HRW urgió a los gobiernos latinoamericanos a oponerse a los ataques marítimos de Estados Unidos en el Caribe y el Pacífico, que dejaron más de 120 personas fallecidas y podrían constituir ejecuciones extrajudiciales bajo el derecho internacional.

    El informe también documentó graves abusos contra migrantes deportados desde Estados Unidos. Panamá y Costa Rica detuvieron arbitrariamente a ciudadanos de terceros países, mientras que El Salvador sometió a venezolanos repatriados a desapariciones forzadas, torturas y arrestos arbitrarios. En tanto, la República Dominicana intensificó deportaciones de haitianos a zonas de alto riesgo, en aparente violación del derecho internacional.

    HRW alertó sobre el avance del crimen organizado como una de las principales amenazas a los derechos humanos. En Haití, por ejemplo, grupos criminales dominan el 90 % de Puerto Príncipe. En naciones como Brasil, México, Colombia y Ecuador, las respuestas estatales han incluido operativos letales, ampliación de atribuciones de inteligencia y restricciones a derechos fundamentales.

    En México, el informe destaca la combinación entre refuerzo de capacidades de inteligencia y medidas que abren la puerta a detenciones masivas, como la ampliación de la prisión preventiva obligatoria. En Brasil, una redada en Río de Janeiro dejó 122 personas muertas; y en Colombia, durante la ejecución de la estrategia de “paz total”, los grupos armados expandieron su control territorial.

    Pese a este entorno adverso, HRW resaltó el papel esencial que cumplen periodistas y organizaciones de derechos humanos en la defensa de la democracia. No obstante, advirtió que su labor se ve amenazada por entornos cada vez más hostiles. La organización hizo un llamado a los gobiernos a garantizar su trabajo y cesar su criminalización o restricción.

  • Miles protestan en EE. UU. contra Trump bajo el lema “No Kings”

    Miles protestan en EE. UU. contra Trump bajo el lema “No Kings”

    Miles de ciudadanos salieron este sábado a las calles de Estados Unidos para manifestarse en contra del presidente Donald Trump, en una jornada nacional de protestas convocada bajo el lema “No Kings” (“No queremos reyes”), que busca denunciar lo que consideran una deriva autoritaria del mandatario.

    Las manifestaciones, de carácter pacífico, se realizaron de forma simultánea en más de 2,500 ciudades de los 50 estados del país, incluidas urbes emblemáticas como Nueva York, Washington, Miami, Chicago y San Francisco. En la costa este, Times Square y el Capitolio fueron epicentros de las concentraciones, mientras que en Europa se registraron actos de solidaridad en París, Berlín y Roma.

    La movilización fue organizada por una coalición de 200 organizaciones sociales, que aseguran haber reunido millones de participantes, superando la cifra estimada en la primera edición de “No Kings”, celebrada el pasado 14 de junio, fecha del cumpleaños del presidente.

    Tensión política y despliegue militar

    El contexto de las protestas se enmarca en una creciente tensión política en EE. UU., especialmente tras la decisión de Trump de desplegar tropas federales en varias ciudades gobernadas por demócratas, alegando la necesidad de combatir el crimen y apoyar operativos migratorios.

    En Texas, el gobernador Gregg Abbott ordenó el despliegue de la Guardia Nacional en Austin, anticipando posibles disturbios. No obstante, los organizadores reiteraron el carácter pacífico de la convocatoria y prohibieron portar armas durante las marchas. Muchos de los asistentes vistieron de amarillo, en referencia a los movimientos de protesta no violenta como los de Hong Kong en 2019.

    Las demandas de los manifestantes fueron diversas: desde la oposición a la militarización de las ciudades y a las redadas migratorias, hasta el rechazo a los recortes en sanidad y la manipulación de distritos electorales.

    Críticas y polémicas desde el oficialismo

    El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, calificó las protestas como “una muestra de odio contra Estados Unidos” y vinculó a sus organizadores con el movimiento Antifa y simpatizantes de Hamás, a quienes el Gobierno ha señalado como “enemigos del orden”.

    Por su parte, Trump, que pasó el día en su residencia privada en Mar-a-Lago sin agenda oficial, rechazó las acusaciones de autoritarismo. “Dicen que me comporto como un rey. No soy un rey”, declaró el viernes en una entrevista a Fox Business. También acusó a los demócratas de bloquear las negociaciones presupuestarias para incentivar las manifestaciones.

    Defensa de la libertad de expresión

    Desde el Partido Demócrata, se ha denunciado que el presidente estaría atentando contra la Primera Enmienda, que garantiza la libertad de expresión, al intentar silenciar las críticas públicas. Una muestra de ello fue el intento de la Casa Blanca por cancelar temporalmente el programa del comediante Jimmy Kimmel, tras sus críticas al oficialismo por el asesinato del activista conservador Charlie Kirk.

    Kimmel, que regresó al aire esta semana, respaldó las protestas y comparó la movilización con los orígenes del país.

    “No hay nada más estadounidense que una protesta política. La Revolución estadounidense fue una protesta. ¡No Kings!”, expresó en su monólogo.

     

  • Diputados oficialistas defienden medidas disciplinarias de la nueva ministra de Educación: “refuerzan disciplina y orden”

    Diputados oficialistas defienden medidas disciplinarias de la nueva ministra de Educación: “refuerzan disciplina y orden”

    Diputados de Nuevas Ideas defendieron este jueves las disposiciones obligatorias implementadas en los centros escolares públicos por la nueva ministra de Educación, Karla Trigueros, quien ordenó que desde el 20 de agosto los estudiantes ingresen con uniforme limpio, corte de cabello adecuado y un saludo respetuoso, bajo supervisión directa de los directores.

    Las medidas, formalizadas en un memorándum enviado el 18 de agosto, han provocado reacciones divididas en redes sociales, con opiniones que califican las disposiciones como necesarias para reforzar la disciplina, mientras otros critican una supuesta «militarización de la educación».

    “He visto comentarios en redes queriendo asustar a la población diciendo que vamos a militarizar la educación pública y no pueden estar más lejos de la realidad… la verdad que estamos trabajando para garantizar la igualdad de oportunidades para todos los salvadoreños”, dijo la diputada Suecy Callejas, primera vicepresidenta de la Asamblea Legislativa.

    Por su parte, la legisladora Diana Fuentes afirmó que las disposiciones refuerzan la disciplina: “En el Centro Escolar Doctor Doroteo Vasconcelos, en San Salvador, más de 940 estudiantes ingresaron puntualmente con uniforme completo y presentación adecuada. Cada paso en la formación de nuestra niñez y juventud es por un mejor El Salvador”, publicó en su cuenta de X.

    Otros diputados como Walter Alemán y Raúl Chamagua insistieron en que las medidas fomentan el civismo y los valores en las nuevas generaciones. Chamagua destacó que la ministra personalmente verificó el cumplimiento en la entrada de los centros escolares.

    La diputada Alexia Rivas agradeció el apoyo de los padres de familia: “La familia ejerciendo su rol, la escuela ejerciendo su rol, el Estado ejerciendo su rol. Parece un sueño el país que está por venir”, expresó en redes.

    Mientras tanto, el jefe de fracción cian, Christian Guevara, respaldó el perfil militar de Trigueros y señaló que las críticas provienen de quienes antes toleraban la presencia de pandillas cerca de los centros educativos. “Los que ahora se preocupan porque llegue la Ministra a una escuela son los mismos que estaban felices cuando había un marero reclutando niños a la entrada”, aseveró.

    El memorándum advierte que los directores que omitan estas disposiciones incurrirán en una falta grave de responsabilidad administrativa, que podría dar lugar a sanciones.