Etiqueta: monarquía española

  • Juan Carlos I dice que no se arrepiente de su pasado e intenta no tener remordimientos

    Juan Carlos I dice que no se arrepiente de su pasado e intenta no tener remordimientos

    El rey emérito de España, Juan Carlos I, afirmó en una entrevista televisiva que no se arrepiente de su pasado y que intenta no tener remordimientos, aunque admitió haber cometido errores a lo largo de su vida. “Todos los hombres cometen errores”, declaró el exmonarca en el programa “Juan Carlos I. Las confidencias de un rey en desgracia”, transmitido este martes por France 3.

    La entrevista se realizó con motivo del lanzamiento en Francia de su libro de memorias titulado “Reconciliación”, en el que repasa los momentos más importantes de sus 39 años de reinado, desde 1975 hasta su abdicación en 2014. El periodista Stéphane Bern, conductor del programa “Secretos de la Historia”, fue el encargado de conducir la conversación.

    Al ser consultado sobre los escándalos financieros y fiscales, así como sus relaciones amorosas que marcaron su imagen en los últimos años, Juan Carlos respondió: “Estoy acostumbrado a oír de todo. Cada uno tiene derecho a su opinión, pero todo está resuelto, todo ha terminado. Estoy tranquilo”.

    El exmonarca también admitió haber sido en ocasiones “demasiado complaciente o sensible”, y añadió que entiende que en España “el dinero es más importante”, aunque reconoció que “todo es malo” cuando se trata de críticas públicas.

    En la entrevista, recordó una frase que le repetía su padre: “Juanito, hasta en el baño te vemos”, lo cual, dijo, comprendió ya de adulto como una advertencia sobre el escrutinio constante al que está sometido un rey. A pesar de ello, reconoció que a veces olvidó esa premisa.

    Cuestionado directamente si se arrepiente de algo, Juan Carlos I fue categórico: “No”. Y sobre si tiene remordimientos, respondió: “No, intento no tener ninguno”. Sin embargo, al final de la entrevista, al ser preguntado si haría las cosas con más cuidado si tuviera la oportunidad de repetir su vida, concluyó: “Sí, claro”.

  • Juan Carlos I y el retorno de la monarquía: 50 años desde su proclamación como Rey de España

    Juan Carlos I y el retorno de la monarquía: 50 años desde su proclamación como Rey de España

    Este 22 de noviembre se cumplen 50 años de la proclamación de Juan Carlos I como Rey de España. Aquel sábado de 1975, dos días después del fallecimiento de Francisco Franco, el entonces príncipe juraba su cargo ante las Cortes franquistas, devolviendo así la monarquía al país tras casi cuatro décadas de dictadura.

    «Hoy comienza una nueva etapa de la historia de España», afirmó el monarca durante su discurso, pronunciado en el Palacio de las Cortes. La ceremonia estuvo marcada por el simbolismo, con la corona colocada sobre un cojín en el hemiciclo, y la presencia de la reina Sofía y sus tres hijos, entre ellos el actual Rey, Felipe VI.

    Juan Carlos había sido designado como sucesor por Franco en 1969, cuando fue nombrado Príncipe de España, en un proceso que comenzó décadas antes con el histórico encuentro entre el dictador y el Conde de Barcelona, padre del entonces príncipe. En su proclamación, el nuevo monarca se comprometió a respetar las Leyes Fundamentales del Reino y los principios del Movimiento Nacional.

    Sin embargo, desde el inicio, Don Juan Carlos manifestó su voluntad de transformación.

    «El futuro de España se basará en un efectivo consenso de concordia nacional», declaró, apostando por un modelo de unidad que respetara la diversidad regional del país. Su objetivo era claro: construir una monarquía parlamentaria que diera paso a una democracia moderna.

    Cinco décadas después, el Rey emérito ha reivindicado su papel clave en la Transición Española. En sus memorias publicadas recientemente en Francia, Juan Carlos I subraya que «la democracia no cayó del cielo» y que fue su voluntad personal la que permitió el paso del autoritarismo a un sistema parlamentario.

    La historia de su acceso al trono tiene episodios cruciales, como su inesperado nombramiento por Franco, que él mismo recuerda como un momento de tensión personal.

    «Estaba entre la espada y la pared», relata en sus memorias, aludiendo a la disyuntiva entre aceptar el cargo o desafiar la legitimidad de su padre, quien no renunciaría oficialmente hasta 1977.

    Durante su primer periodo como jefe de Estado interino en 1974 y nuevamente en octubre de 1975, Juan Carlos demostró liderazgo en momentos de incertidumbre, preparando el camino para las reformas políticas. Su reinado consolidó los cimientos de la democracia con la celebración de elecciones en 1977 y la aprobación de la Constitución en 1978.

    La proclamación no contó con presencia internacional, pero días después, durante la misa celebrada en los Jerónimos y la recepción en el Palacio Real, líderes internacionales como Valéry Giscard d’Estaing y Nelson Rockefeller expresaron su respaldo al nuevo jefe del Estado.

    Hoy, 50 años después, el legado de aquel 22 de noviembre sigue siendo objeto de debate, pero es innegable que la proclamación de Juan Carlos I fue el punto de partida para una nueva España: la del consenso, las libertades y la monarquía parlamentaria.

     

  • El rey emérito español Juan Carlos I asegura que Sofía es “la reina de su vida”, pese a «algunos deslices»

    El rey emérito español Juan Carlos I asegura que Sofía es “la reina de su vida”, pese a «algunos deslices»

    A pesar de los años de distanciamiento y su vida actual en Abu Dabi, el rey emérito Juan Carlos I asegura que mantiene un profundo afecto por su esposa, la reina Sofía, a quien define como una mujer “admirable y leal” y “la reina de su vida”, según revela en sus memorias tituladas Reconciliación, que serán publicadas este miércoles en Francia.

    «Sigo muy unido a mi mujer, que conserva toda mi admiración y mi afecto. No hay nadie igual a ella en mi vida y así seguirá siendo, aunque nuestros caminos se hayan separado desde mi marcha de España», afirma en el libro, que publica este miércoles en Francia la editorial Stock, antes de su aparición en España.

    Según el rey emérito, “nada podrá borrar nunca mis profundos sentimientos hacia mi esposa Sofi, mi reina”, en el libro donde reconoce «algunos deslices y  reconoce que sigue “muy unido” a su esposa a quien llama cariñosamente «Sofi».

    “Conserva toda mi admiración y mi afecto. No hay nadie igual a ella en mi vida y así seguirá siendo”, añade.

    En el texto, Juan Carlos describe a la reina Sofía como una mujer “excepcional” que encarna “la nobleza de alma”, una figura “irreemplazable” cuya entrega a España ha sido, en sus palabras, “dedicada e irreprochable”. El exjefe de Estado señala que, a pesar de sus “torpezas”, siempre buscó “velar por su bienestar y comodidad”.

    A lo largo de sus memorias, Juan Carlos relata cómo sus personalidades eran complementarias: él más espontáneo, ella más metódica; él apasionado por el deporte, ella amante de la música clásica. Sin embargo, ambos compartían el “sentido del deber” con la Corona y el compromiso con sus hijos.

    Reconoce que seis décadas de relación trajeron consigo “altos y bajos”, momentos de cercanía y de distancia, pero sugiere que su ausencia le pesa.

    “Es extraño pronunciar esas palabras ahora que ya no soy bienvenido en mi casa”, confiesa, aludiendo a la distancia con su familia desde su partida a Abu Dabi.

    “Quizás logré dar estabilidad a mis allegados. El futuro lo dirá. Pero fracasé para mí. Finalmente, mi naturaleza nómada me alcanzó”, reflexiona el rey emérito en uno de los pasajes más personales del libro.

    El capítulo también narra los orígenes de su relación con Sofía. Se conocieron en 1954, durante un crucero por las islas griegas, aunque su vínculo se fortaleció años después, tras coincidir en Londres durante la boda de los duques de Kent. Juan Carlos se sintió atraído de inmediato por la princesa griega, a quien describe como “una joven radiante y cultivada”, que lo cautivó con su “generosidad, dedicación y humor”.

    “Sofi es desde entonces no solo una gran reina, sino una esposa incomparable y una madre muy dedicada. Es una mujer admirable y leal a la que debo enormemente”, afirma Juan Carlos en una de las declaraciones más emotivas del libro.

     

  • Juan Carlos I de España admite errores y defiende vínculo con Franco

    Juan Carlos I de España admite errores y defiende vínculo con Franco

    El rey emérito de España, Juan Carlos I, reconoció en sus memorias haber cometido “errores graves”, como aceptar un donativo de $100 millones por parte del rey de Arabia Saudí, al tiempo que expresó admiración por Francisco Franco, a quien atribuye su llegada al trono: “Gracias a él fui rey”, afirma.

    Fragmentos de su libro, titulado Reconciliación, fueron revelados este miércoles por el diario francés Le Monde, antes de su publicación en librerías de Francia esta semana y en España a principios de diciembre.

    En el texto, Juan Carlos asegura haber tenido una relación cercana con el dictador español y destaca su “inteligencia” y “sentido político”. “Nunca dejé que nadie le criticara delante de mí”, escribe.

    El monarca, que gobernó entre 1975 y 2014, relata con franqueza sus caídas personales. Asegura que ha decepcionado a muchos y que se dejó llevar por “debilidades”, “errores de juicio por amor y amistad” y “amistades nefastas”.

    Sobre el millonario regalo saudí en 2008, expresó que “puede parecer inapropiado”, aunque lo justificó como “un acto de generosidad entre monarcas”. Sin embargo, admite que fue “un grave error” no haberlo rechazado.

    Juan Carlos señala que nunca ha cobrado pensión tras su retiro, y que su intención era usar esos fondos para su vida lejos de la escena oficial española. Además, admite haberse rodeado de personas “malintencionadas” y confiar en empresarios “poco escrupulosos” que, según dijo, actuaron en su nombre para beneficio propio. También lamenta el polémico viaje a Botsuana en 2012, considerado un lujo innecesario por la ciudadanía española.

    El exmonarca expresa ternura por su esposa Sofía, aunque lamenta que no lo haya visitado en Abu Dabi. También reconoce un “desacuerdo personal” con la reina Letizia, cuya presencia —asegura— no ayudó a la cohesión familiar.

    Respecto a su hijo, el rey Felipe VI, lamenta el distanciamiento. “Me ha dado la espalda por deber. Sufrí que se mostrara tan insensible”, escribió.

    Rememora una Navidad en 2020 marcada por el silencio y la incomprensión.

     

  • El rey Juan Carlos I pide volver a España y reconciliarse con su hijo Felipe

    El rey Juan Carlos I pide volver a España y reconciliarse con su hijo Felipe

    El rey emérito Juan Carlos I desea regresar a España, reconciliarse con su hijo, el rey Felipe VI, y disfrutar de una jubilación tranquila, según revela en sus memorias tituladas “Réconciliation. Mémoires. Juan Carlos I d’Espagne”, que serán publicadas el próximo 5 de noviembre en Francia por la editorial Stock.

    En extractos del libro difundidos este domingo por el semanario Le Point y la revista del diario Le Figaro, el monarca español afirma: “Espero sobre todo, durante mi vida, tener una jubilación tranquila, renovar una relación armoniosa con mi hijo y, sobre todo, regresar a España, a mi hogar”.

    Las declaraciones se producen desde su residencia en la isla de Nurai, Emiratos Árabes Unidos, donde vive desde 2020 tras salir del país envuelto en escándalos.

    La publicación, considerada uno de los eventos editoriales del otoño europeo, llegará a España en diciembre bajo el sello de Planeta. En ella, el rey emérito defiende la democracia como su legado más importante.

    “Tras cuarenta años de dictadura, le di a los españoles una democracia que sigue viva; es mi herencia”, subraya el rey emérito.

    Juan Carlos I reconoce que asumió el trono a los 37 años con todos los poderes en sus manos: “Durante dos años, tuve todos los poderes. El poder de indultar o refrendar la pena de muerte. No tuve que hacerlo, gracias a Dios, porque en ese momento, si hubiera dicho que no, los generales me habrían derrocado”.

    También rememora los años de transición, afirmando que “la democracia española no cayó del cielo” y que su intención fue siempre consolidarla.

    El libro también aborda momentos críticos como el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. El rey relata que hubo tres intentos de golpe: el del coronel Tejero, el del general Alfonso Armada y el de políticos afines al franquismo.

    “Alfonso Armada estuvo a mi lado durante diecisiete años. Lo quería mucho, y él me traicionó. Convenció a los generales de que hablaba en mi nombre”, recuerda.

    A sus 87 años, Juan Carlos se mantiene activo, inspirado por el consejo de Clint Eastwood: “Cada mañana, dejo al viejo fuera”. Sin embargo, admite que sufre por el distanciamiento familiar. Desde que partió de España, solo ha convivido con su nieto Froilán.

    “Estoy resignado, herido por una sensación de abandono”, confiesa. “Hay días de desesperación, de vacío”.

    Sobre su legado institucional, asegura que su exilio fue voluntario para no afectar a la monarquía ni a su hijo. También admite que aceptó un regalo de $100 millones del rey Abdulá de Arabia Saudí en 2008, calificándolo como “un grave error”, pero insiste en que no se le ha imputado en ninguno de los procesos judiciales abiertos, ni por blanqueo de capitales ni por la denuncia de acoso interpuesta por su examiga Corinna Larsen.

    En su reflexión final, Juan Carlos I se muestra melancólico: “Di libertad a los españoles al establecer la democracia, pero nunca pude disfrutar de esa libertad para mí”. También alerta sobre el riesgo de que resurjan los autoritarismos: “Es más fácil destruir una democracia que construirla”.