El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, colocó en el centro del debate político el deterioro del Estanque Reflectante de la Explanada Nacional de Washington, luego de que el emblemático lugar presentara agua verdosa y proliferación de algas pocas semanas después de concluir una costosa remodelación.
El mandatario aseguró que los problemas fueron provocados por actos de vandalismo y sostuvo que personas desconocidas dañaron el revestimiento del estanque e incluso pudieron haber vertido sustancias químicas para alterar el agua. Trump advirtió que los responsables podrían enfrentar hasta 10 años de prisión.
El Estanque Reflectante, construido en la década de 1920 entre el Monumento a Lincoln y el Monumento a Washington, es uno de los espacios más representativos de la capital estadounidense. En ese escenario se desarrolló el histórico discurso «I Have a Dream» de Martin Luther King Jr. en 1963 y también ha servido como escenario de numerosas manifestaciones y producciones cinematográficas, entre ellas la película Forrest Gump.
Como parte del plan para embellecer Washington con motivo del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, la administración Trump impulsó una nueva remodelación del estanque. El proyecto contempló el reemplazo del revestimiento, la instalación de un fondo azul oscuro y la modernización del sistema de control de algas.
Aunque la obra fue presupuestada inicialmente en alrededor de $1.8 millones, el costo final ascendió a casi $16 millones. Sin embargo, pocos días después de finalizar los trabajos, el agua volvió a tornarse verde debido a la proliferación de algas.
Especialistas consultados por medios estadounidenses sostienen que el fenómeno responde a causas naturales, como las altas temperaturas registradas en Washington y el agua estancada. Además, documentos oficiales obtenidos por The New York Times indican que no existen pruebas de que el supuesto vandalismo haya provocado el deterioro del estanque.
Hasta el momento, entre cinco y siete personas han sido detenidas por incidentes menores relacionados con el lugar, como ingresar al agua o manipular partes del revestimiento que ya se habían desprendido, pero las autoridades no han presentado evidencias que respalden las acusaciones de sabotaje formuladas por el presidente.
Trump reconoció que el Estanque Reflectante no estará completamente restaurado para las celebraciones del 4 de julio, una fecha simbólica para el país. Mientras tanto, sectores de la oposición consideran que la insistencia del mandatario busca desviar la atención de otros temas, como las negociaciones con Irán, el aumento en los precios de la gasolina y las divisiones internas del Partido Republicano.
