Al menos siete personas murieron y 13 más resultaron heridas tras un ataque armado perpetrado durante un velorio en Ciudad de Guatemala, según confirmaron las autoridades locales.
El hecho violento ocurrió entre la noche del martes y la madrugada del miércoles, cuando varios hombres armados irrumpieron en un tanatorio de la Avenida Centroamérica, disparando indiscriminadamente contra los asistentes al servicio fúnebre. El ataque generó caos y pánico entre los presentes.
Según medios locales, al menos 13 personas fueron trasladadas de emergencia a centros asistenciales, algunas en estado grave. Tres de ellas fueron llevadas urgentemente al Hospital General San Juan de Dios por cuerpos de socorro.
Hasta el momento, la Policía Nacional Civil (PNC) y personal del Ministerio Público (MP) continúan recabando evidencias en el lugar de los hechos, sin que hasta ahora se haya determinado el móvil del ataque ni la identidad de las víctimas.
Las autoridades guatemaltecas aún no han confirmado si el ataque está relacionado con ajustes de cuentas, pandillas u otro tipo de crimen organizado, aunque en los últimos meses la violencia armada en la capital guatemalteca ha ido en aumento.
El conflicto entre Tailandia y Camboya escaló este sábado 26 de julio, marcando el tercer día consecutivo de enfrentamientos armados en la frontera común. Hasta el momento, se reportan al menos 32 muertos, decenas de heridos y más de 140,000 personas evacuadas, según cifras oficiales de ambos gobiernos.
La vocera del Ministerio de Defensa de Camboya, Maly Socheata, confirmó en conferencia que los combates entre ambos Ejércitos continúan, a pesar de que se había discutido un posible alto el fuego.
Del lado camboyano, se registran 13 fallecidos (8 civiles y 5 militares) y al menos 21 heridos, mientras que Tailandia reporta 19 muertes (13 civiles y 6 militares), además de decenas de lesionados. Camboya ha evacuado a más de 3,400 familias, y Tailandia ha desplazado a más de 138,000 personas, en una emergencia humanitaria que sacude al Sudeste Asiático.
La disputa territorial entre Camboya y Tailandia -dos países ubicados en el sudeste asiático- se reactivó en mayo tras la muerte de un soldado camboyano. El foco del conflicto es la zona cercana al templo Ta Muen Thom, donde comenzaron los primeros choques armados.
Humo procedente del impacto de un cañón cerca de una gasolinera en la provincia tailandesa de Sisaket, cerca de la frontera con Camboya. EFE
Denuncias cruzadas ante la ONU
Ambos países llevaron el conflicto ante el Consejo de Seguridad de la ONU, que celebró una reunión urgente para analizar la situación. Nom Pen acusó a Bangkok de utilizar aviones de combate y bombas de racimo, mientras que Tailandia denunció ataques indiscriminados contra civiles por parte del Ejército camboyano.
Las tensiones se han extendido a una docena de zonas fronterizas, afectando gravemente áreas civiles en provincias como Ubon Ratchathani. El Ejército tailandés afirma haber actuado en defensa propia ante los ataques con tanques y artillería pesada de Camboya.
Alerta de guerra y mediación internacional
El primer ministro interino de Tailandia, Phumtham Wechayachai, alertó que los enfrentamientos podrían derivar en una guerra abierta, mientras que llamó al primer ministro de Camboya, Hun Manet, a rendir cuentas por los ataques contra civiles.
Bangkok solicitó la mediación de la ASEAN, en especial de Malasia, país que preside actualmente el bloque regional. Hun Manet, por su parte, afirmó estar abierto a un alto el fuego, siempre que Tailandia demuestre una “voluntad genuina de paz”.
La Embajada de Estados Unidos en Bangkok, China, la Comisión Europea y el secretario general de la ONU, António Guterres, han instado a ambas partes a cesar las hostilidades de inmediato y resolver el conflicto mediante canales diplomáticos.
Este conflicto recuerda los enfrentamientos militares entre 2008 y 2011, cuando murieron más de 30 personas cerca del templo de Preah Vihear. Hoy, la escalada en 2025 amenaza con desestabilizar nuevamente la región si no se alcanza una solución pacífica.
Las autoridades de protección civil de Guatemala han contabilizado veinticuatro muertes desde abril pasado a la fecha debido a la temporada de lluvias, según indicó este sábado una fuente oficial.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) detalló que, además de las 24 personas fallecidas, también han registrado una persona desaparecida y 30 heridos. Esta entidad publica el lugar de las afectaciones de las lluvias en línea.
La temporada de lluvias en el país centroamericano va cada año de abril a octubre. En dicho período este año, las autoridades han atendido 891 emergencias y son poco más de 11.000 las personas afectadas por las precipitaciones, deslizamientos de tierra, derrumbes y daños estructurales en sus viviendas.
Según la misma fuente, la mayoría de las muertes han sido en los departamentos (provincias) de Alta Verapaz y Baja Verapaz, en el norte del territorio, aunque también contabilizan al menos un fallecimiento los departamentos de Zacapa, Escuintla, Quiché, Suchitepéquez, Totonicapán, Jutiapa y Chiquimula.
En 2024, desde abril a octubre, el país que preside Bernardo Arévalo de León sumó 35 muertes por las lluvias y dos personas desaparecidas, además de 15.000 damnificados. La cifra de decesos accidentales en 2023 por las lluvias fue de 65 fallecimientos y 13 personas desaparecidas, mientras que en 2022 fueron también 65 las muertes y 10 los desaparecidos, con base en datos oficiales.