Etiqueta: multilateralismo

  • Laura Chinchilla, expresidenta de Costa Rica, advierte que Latinoamérica ha perdido relevancia por su fragmentación

    Laura Chinchilla, expresidenta de Costa Rica, advierte que Latinoamérica ha perdido relevancia por su fragmentación

    La expresidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla (2010-2014), advirtió este miércoles que América Latina ha perdido relevancia internacional debido a su excesiva fragmentación política e ideológica, lo que impide construir respuestas colectivas frente a los desafíos globales actuales.

    Durante un encuentro con periodistas en Madrid, en el marco del Club de Madrid —organización que preside por tercera ocasión y que agrupa a 131 exjefes de Estado y de Gobierno de 74 países—, Chinchilla señaló que esta desarticulación histórica se ha agravado en los últimos años por una fuerte carga ideológica que ha bloqueado los canales diplomáticos entre los gobiernos de la región.

    “El mayor problema que arrastra América Latina, que no es de ahora, es una excesiva fragmentación entre proyectos de esa comunidad, una fragmentación que ha venido en los últimos años siendo aderezada con ingredientes crecientemente ideológicos otra vez”, expresó.

    La exmandataria lamentó que la comunicación entre líderes regionales se haya deteriorado al punto de sustituir la vía diplomática por el insulto en redes sociales. A su juicio, esta polarización ha provocado que el resto del mundo perciba a Latinoamérica como una región poco atractiva con la cual relacionarse. “Ha venido perdiendo relevancia en el escenario internacional”, afirmó.

    Chinchilla también advirtió que esta fragmentación interna, sumada al debilitamiento de las democracias, repercute en la erosión del sistema multilateral. Precisó que el momento actual es una oportunidad para construir nuevas coaliciones globales ante un entorno marcado por la división internacional.

    El Club de Madrid, que ella encabeza, ha definido como prioridades estratégicas para el periodo 2026-2028 la defensa de la democracia, el fortalecimiento del multilateralismo y la promoción de la equidad, inclusión y sostenibilidad.

    “Cuando fallan las democracias, empieza también a debilitarse el sistema multilateral”, sostuvo Chinchilla, quien calificó de “retador” el contexto internacional actual, con un visible deterioro del derecho internacional. Finalmente, instó a no abandonar el respeto al Estado de derecho frente a desafíos como el narcotráfico: “Hoy está ganando la vía de hecho (…) y de alguna manera también estamos perdiendo un poco la posibilidad de seguir actuando como se había tratado de hacer en el marco de una acción diplomática concertada”, concluyó.

  • Las divisiones políticas en el continente obligan a aplazar la Cumbre de las Américas a 2026

    Las divisiones políticas en el continente obligan a aplazar la Cumbre de las Américas a 2026

    a Cumbre de las Américas, prevista para diciembre en República Dominicana, fue aplazada hasta 2026 por decisión de la Cancillería de ese país, ante las crecientes fracturas políticas que, según indicaron, hacen inviable un “diálogo productivo en las Américas”.

    El anuncio se realizó el martes, luego de un “cuidadoso análisis de la situación en la región”, y refleja la dificultad de alcanzar consensos amplios, en un contexto donde se intensifica la polarización ideológica en América Latina.

    Para el consultor senior de NITID Corporate Affairs, Andrés Laguna, el aplazamiento es una muestra clara de que “los foros multilaterales tradicionales y la diplomacia de grandes bloques están siendo gradualmente reemplazados por una bilateralidad más pronunciada, encarnada en los líderes y basada en afinidades y amistades”.

    Laguna sostuvo que actualmente no existen países que actúen como mediadores regionales, y que el costo político de buscar acuerdos entre gobiernos con posturas opuestas es cada vez más alto.

    A su juicio, América vive una realidad “de bandos”, donde Estados Unidos lidera uno de los frentes junto a gobiernos aliados, mientras que otro bloque, integrado por países señalados por tener democracias erosionadas, recibe respaldo de Colombia.

    La organización de la Cumbre ya enfrentaba controversias, luego de que República Dominicana decidiera no invitar a Cuba, Venezuela y Nicaragua “para asegurar el desarrollo del foro”. Esta decisión generó el rechazo de líderes como la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el mandatario colombiano, Gustavo Petro, quienes adelantaron que no asistirían.

    “Las divisiones son tales que, el que haya o no haya cumbre, en estos momentos no cambiará nada. En cambio, plantea cuestiones sobre los vínculos entre Estados Unidos y Latinoamérica”, apuntó Kevin Parthenay, copresidente del Observatorio Político de América Latina y el Caribe (OPALC) de SciencesPo, en París.

    El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, respaldó plenamente la decisión, lo que ha llevado a algunos analistas a pensar que Washington podría haber influido para posponer la cita, esperando los resultados de elecciones clave como la segunda vuelta en Chile o los comicios presidenciales en Colombia, previstos para mayo de 2026.

    Parthenay no descartó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, busque ganar tiempo político para que “Maduro y Venezuela caigan”, debilitando también a Cuba y Nicaragua, y así tener un escenario más favorable para sus intereses en la región.

    Según la Cancillería dominicana, la suspensión se consensuó con sus principales socios, incluido Estados Unidos. Sin embargo, los analistas insisten en que la solución debe surgir desde América Latina. Laguna propuso retomar esquemas similares al Grupo de Contadora, que en la década de 1980 facilitó la paz en Centroamérica.

    “Esto requiere voluntad política tanto de Estados Unidos —que entra en periodo electoral con las legislativas de 2026— como de los gobernantes de las democracias erosionadas del continente”, indicó.

    Finalmente, Parthenay consideró clave consolidar las democracias latinoamericanas para que haya espacio para el diálogo y el multilateralismo. Sin embargo, advirtió que Europa no debe intervenir en la región: “Sus países no deben injerir en asuntos políticos de otros Estados”.