España aterriza en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá con la ilusión renovada de volver a conquistar la Copa del Mundo, un objetivo que persigue desde aquel histórico título obtenido en Sudáfrica 2010 y que ahora parece más alcanzable gracias al crecimiento de una generación que ha devuelto la esperanza al fútbol español.
La selección dirigida por Luis de la Fuente llega al torneo como vigente campeona de Europa y como una de las favoritas para levantar el trofeo, después de consolidar un proyecto exitoso que combina la identidad histórica del fútbol español con una propuesta más vertical y dinámica.
Durante los últimos años, La Roja ha recuperado protagonismo internacional. Bajo el mando de De la Fuente conquistó la Eurocopa y sumó destacadas actuaciones en la Liga de Naciones, resultados que la colocan entre las selecciones más competitivas del planeta.
El combinado español también arriba a la Copa del Mundo con una impresionante racha de 31 partidos sin perder en competiciones oficiales, una muestra de la estabilidad alcanzada por el equipo desde marzo de 2023.
La gran ilusión de España tiene nombres propios: Lamine Yamal y Nico Williams. Los dos extremos fueron determinantes en la conquista de la Eurocopa y representan el rostro de una nueva generación que ha cautivado por su velocidad, desequilibrio y capacidad para decidir partidos.

Aunque ambos llegan tras superar problemas físicos en la recta final de la temporada, siguen siendo las principales armas ofensivas de una selección que buscará explotar la profundidad por las bandas para alimentar a goleadores como Mikel Oyarzabal y Ferran Torres.
Más allá del talento individual, una de las fortalezas de España está en la continuidad de un bloque que ya sabe lo que es ganar. El plantel cuenta con 16 jugadores que conquistaron la Eurocopa 2024, lo que aporta experiencia y cohesión en un torneo donde los detalles suelen marcar la diferencia.
En la zona medular, España presume de uno de los centros del campo más completos del campeonato. Rodri Hernández, Pedri, Fabián Ruiz, Martín Zubimendi, Gavi y Mikel Merino ofrecen variantes tácticas y una combinación de calidad, recuperación y creatividad difícil de igualar.
La defensa también presenta garantías. Futbolistas como Aymeric Laporte, Pau Cubarsí, Marc Cucurella, Alejandro Grimaldo, Pedro Porro y Marcos Llorente conforman una línea sólida, respaldada por la seguridad que ofrecen bajo los tres palos Unai Simón, David Raya y Joan García.
España debutará en el Grupo H frente a Cabo Verde y posteriormente se medirá a Arabia Saudí y Uruguay, rival que aparece como su principal competencia por el liderato del sector. El objetivo inicial será evitar sorpresas y asegurar una clasificación cómoda a la fase eliminatoria.
Sin embargo, el verdadero desafío comenzará en los cruces directos. Las eliminaciones sufridas en octavos de final en Rusia 2018 y Catar 2022 siguen presentes en la memoria de la afición española, que espera que esta generación pueda romper esa barrera y volver a competir por el título.
El Mundial 2026 será además el primero con 48 selecciones participantes, lo que obligará al futuro campeón a superar ocho partidos para alcanzar la gloria. En ese camino, España podría encontrarse con potencias como Argentina, Francia, Inglaterra, Brasil, Alemania o Portugal.
Aun así, por primera vez desde 2010, el fútbol español vuelve a mirar una Copa del Mundo convencido de que tiene argumentos suficientes para soñar con la segunda estrella y regresar a la cima del fútbol internacional.









