El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró este domingo que Cuba está «a punto de caer» y apuntó que su economía está en la ruina y además ahora no tendrá acceso al petróleo venezolano.
«Cuba parece que está a punto de caer. No sé cómo van a poder mantenerse, no tienen ingresos. Recibían todo sus ingresos de Venezuela, del petróleo venezolano», aseguró el mandatario estadounidense.
«Muchos cubano-americanos van a estar muy contentos con nosotros», añadió.
En las declaraciones, realizadas desde el Air Force One, Trump consideró que, ante la mala situación económica en la isla, no sería necesaria una operación en Cuba similar a la que capturó ayer en Caracas al presidente venezolano, Nicolás Maduro.
«No creo que necesitemos ninguna acción», aseguró Trump.
El presidente estadounidense aseguró hoy a su vez que «muchos cubanos» fallecieron ayer tratando de proteger a Maduro en Caracas.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, evitó hoy mismo en una entrevista televisada dar una respuesta clara sobre la isla y se limitó a decir que «el Gobierno cubano es un gran problema».
«No voy a hablarles ahora sobre cuáles serán nuestros próximos pasos ni nuestras políticas al respecto. Pero creo que no es ningún secreto que no somos precisamente admiradores del régimen cubano», dijo a NBC News el político cubano estadounidense.
El Gobierno de Donald Trump concretó este domingo sus intenciones respecto al crudo venezolano después de capturar al presidente del país, Nicolás Maduro, y anunciar que dirigirá Venezuela hasta que haya una transición política.
Fue el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien especificó que uno de los principales intereses de su Administración es refinar el crudo pesado de Venezuela, el país con mayores reservas de petróleo del mundo, según la OPEP, en las refinerías estadounidenses.
«Nuestras refinerías en la Costa del Golfo de EE.UU son las mejores para refinar este crudo pesado. De hecho, ha habido escasez de crudo pesado en todo el mundo, por lo que creo que habría una enorme demanda e interés por parte de la industria privada si se les diera la oportunidad de hacerlo», explicó en ABC News.
El político subrayó que Estados Unidos no necesita el petróleo venezolano: «Tenemos petróleo de sobra», declaró. Sin embargo, insistió en que Washington no quiere permitir que «la industria petrolera de Venezuela esté controlada por los adversarios de Estados Unidos» como China, Rusia e Irán.
Rubio remarcó que mantendrán el petróleo de Venezuela «en cuarentena» hasta que «las condiciones que son de interés nacional para Estados Unidos y para el pueblo venezolano se cumplan».
Aunque aseguró que todavía no ha hablado directamente con los directivos de las empresas petroleras de su país, el secretario de Estado dijo haberse comunicado con los secretarios de Interior y Energía para empezar a establecer contactos.
“Estamos bastante seguros de que habrá un interés sustancial de compañías occidentales» en invertir en la industria petrolera venezolana, opinó Rubio.
Trump anuncia inversiones millonarias
Las declaraciones de Rubio se suman a las que Trump pronunció el sábado horas después de capturar a Maduro. El presidente estadounidense afirmó que las compañías petroleras del país invertirán «miles de millones de dólares» para reparar la infraestructura del sector en Venezuela.
«Vamos a hacer que nuestras grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, entren, inviertan miles de millones de dólares, reparen la infraestructura petrolera gravemente dañada y comiencen a generar ganancias para el país», informó Trump.
El mandatario consideró que el negocio petrolero en Venezuela ha sido un «fracaso total» durante mucho tiempo: «Estaban extrayendo casi nada, en comparación con lo que podrían haber estado extrayendo», añadió.
Además, acusó al país suramericano de confiscar y vender unilateralmente crudo estadounidense con las estatalizaciones de la industria petrolera por parte del chavismo.
El país con mayores reservas de petróleo del mundo
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, el 17 % de todas las probadas según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), concentradas principalmente en la Faja Petrolífera del Orinoco.
Sin embargo, la mayoría de su crudo es extrapesado y requiere diluyentes y tecnología específica para su producción y venta.
Es ahí donde Estados Unidos quiere invertir e introducir su capacidad tecnológica y de inversión.
Hasta el momento, la gestión de los recursos petroleros está encomendada a la empresa estatal Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Energía y Petróleo.
Aunque Venezuela fue en su momento uno de los mayores productores del mundo, con capacidades que superaron los 3 millones de barriles diarios, la producción real ha caído a mínimos históricos durante la última década debido a deficiencias estructurales, falta de inversión e impacto de las sanciones de Estados Unidos.
En 2025, según datos de la OPEP, la producción petrolera de Venezuela se mantuvo alrededor o ligeramente por encima del millón de bpd en varios meses, incluyendo cifras superiores a 1,05 millones bpd durante el primer semestre y hasta 1,1 millones bpd en algunos meses posteriores.
Esta producción sigue siendo muy inferior a los niveles históricos del país, cuando Venezuela llegó a producir más de 2,8–3 millones bpd a comienzos del siglo XXI.
El líder opositor venezolano Edmundo González Urrutia afirmó este domingo que lo sucedido en Venezuela tras la captura por parte de EE.UU. del presidente Nicolás Maduro «constituye un paso importante pero no suficiente» y que la «normalización real del país solo será posible cuando se libere a todos los venezolanos privados de libertad por razones políticas».
A través de un video compartido en su cuenta de X, el señalado ganador de las elecciones presidenciales por parte de la oposición venezolana en julio de 2024 recordó que los presos políticos son «verdaderos rehenes de un sistema de persecución» y pidió que «se respete sin ambigüedades la voluntad mayoritaria expresada por el pueblo venezolano» en los comicios.
Si bien agregó que es «natural que existan sentimientos encontrados», también recalcó la importancia de lo sucedido con la captura de Maduro.
«Hoy quien usurpó el poder ya no se encuentra en el país y se enfrenta a la Justicia», lo que según González Urrutia configura un nuevo escenario político pero no sustituye las «tareas fundamentales que aún tenemos por delante», en referencia a lo que él llama la transición política en el país.
Recalcó la liberación de los «civiles y militares secuestrados por pensar distinto, exigir derechos o cumplir su deber constitucional» como el inicio imprescindible de dicha transición.
Previamente, Edmundo González ya había dicho estar listo para «la gran operación de la reconstrucción» de Venezuela.
La líder opositora María Corina Machado reclamó que González Urrutia sea quien ocupe el vacío de poder en Miraflores tras la captura de Maduro al considerarlo el presidente electo, una petición a la que se sumaron países como Panamá, Argentina o Ecuador e incluso el presidente francés, Emmanuel Macron.
Sin embargo, por ahora el Gobierno de Estados Unidos, que ha asegurado que gobernará Venezuela hasta que se lleve a cabo una transición, ha confiado en la interlocución con la vicepresidenta venezolana, la chavista Delcy Rodríguez, que ha asumido la presidencia interina del país.
González Urrutia defendió que la legitimidad de su causa proviene del mandato popular y del «respaldo claro» de millones de venezolanos que desean la paz, algo, que según él, «jamás será traicionado».
El líder opositor concluyó su mensaje pidiendo la unidad de su país «para reconstruirse», para sanar, y para «garantizar que el poder nunca sea usado contra su propio pueblo».
De igual forma exigió «verdad, justicia y reconciliación, sin impunidad».
El sábado, en plena madrugada, un gran dispositivo de las fuerzas especiales estadounidenses, apoyados por el mayor despliegue naval en el Caribe de la historia, asaltó la casa-búnker en la que dormían Maduro y su esposa, Cilia Flores, y los trasladó a Nueva York.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, la diputada Cilia Flores, comparecerán mañana lunes ante un tribunal federal de Nueva York en la que será su primera audiencia en EE.UU. tras su captura y traslado al país, confirmaron este domingo fuentes judiciales a EFE.
Según un portavoz del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, ambos serán llevados ante el juez federal Alvin K. Hellerstein en Manhattan a las 12:00 hora local (11:00 a.m. de El Salvador).
Maduro y Flores permanecen desde la noche del sábado recluidos en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, una prisión federal de alta seguridad.
La audiencia tendrá lugar después de que el Gobierno estadounidense anunciara el sábado la captura del mandatario venezolano en Caracas, en una operación que incluyó ataques aéreos contra objetivos en Venezuela.
Maduro está acusado en Estados Unidos de cuatro cargos federales: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer esos mismos artefactos en apoyo de actividades criminales, así como de colaborar con organizaciones criminales calificadas como terroristas por Washington.
Las acusaciones, formuladas en 2020 por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York y confirmadas el sábado, sostienen que el presidente venezolano habría liderado durante años una red que utilizó el tráfico de drogas como arma contra Estados Unidos.
Cilia Flores, por su parte, enfrenta cargos vinculados a presuntas operaciones de apoyo logístico y financiero a la misma estructura criminal, según documentos judiciales citados por medios estadounidenses.
En casos similares, los acusados suelen ser presentados inicialmente ante un juez para la lectura formal de los cargos, la verificación de su identidad y la definición de aspectos preliminares como la detención preventiva o la designación de abogados.
Es probable que ambos queden en detención preventiva sin derecho a fianza mientras avanza el proceso judicial, recogen hoy el diario The New York Times y la cadena CBS.
Por su parte, la fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, difundió este domingo en X un comunicado conjunto con el Departamento de Justicia, el FBI y la Administración para el Control de Drogas (DEA) sobre la operación que permitió la captura de Maduro y su esposa, señalando que requirió meses de planificación y que tenía el objetivo de «garantizar el traslado seguro de los acusados al país para enfrentar los cargos federales que se les imputan».
El comunicado subraya que todos los procedimientos se realizaron «en estricta conformidad con la ley estadounidense» y que la misión apoyó «una investigación criminal en curso vinculada al narcotráfico y delitos relacionados» que, según Washington, «contribuyen a la violencia y a la crisis de drogas en la región».
La fiscal general agregó que «se exploraron todas las opciones legales para resolver la situación de manera pacífica», y atribuyó la responsabilidad del desenlace a «la persistencia en la conducta delictiva» de los acusados.
Maduro llegó a Nueva York en la noche del sábado a bordo de un avión militar para ser trasladado a un edificio federal de la DEA y después al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, una prisión federal que alberga a procesados por causas de alta complejidad penal.
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) de Venezuela expresó este domingo su respaldo a la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien fue convocada por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para que asuma como presidenta encargada, y aseguró que garantizará la gobernabilidad del país, tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, durante una operación militar de EE.UU. en Caracas y varias zonas aledañas a esta capital.
En un comunicado, leído por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, la Fuerza Armada respaldó el llamado formulado por el TSJ a Rodríguez, aunque señaló que Maduro es «el auténtico y genuino líder constitucional de todos los venezolanos» y exigió a Estados Unidos su liberación inmediata.
La presidenta de la Sala Constitucional, Tania D´Amelio, al leer en la noche del sábado un comunicado durante una transmisión obligatoria en radio y televisión, indicó que el TSJ tomó esta decisión tras el que consideró como » secuestro» de Maduro, situación que calificó de «excepcional, atípica y de fuerza mayor no prevista literalmente en la Constitución».
El objetivo, prosiguió, es garantizar la continuidad administrativa del Estado y la defensa de la nación, «sin que ello implique decidir de fondo sobre la calificación jurídica definitiva de la falta presidencial (temporal o absoluta), ni sustituir las competencias de otros órganos del Estado para realizar dicha calificación en procedimientos posteriores».
De acuerdo al artículo 234 de la Constitución venezolana, las faltas temporales o absolutas del presidente serán suplidas por el vicepresidente ejecutivo hasta por 90 días, prorrogables por decisión del Parlamento por el mismo periodo de tiempo.
Si una falta se prolonga por más de 90 días consecutivos, reza el texto, el Legislativo decidirá por mayoría de sus integrantes si debe considerarse que hay falta absoluta.
Por otro lado, la FANB también dijo que respalda «plenamente» el estado de conmoción exterior, un tipo inédito de estado de excepción que otorga facultades especiales al Estado para tomar medidas en situaciones de conflicto.
El pasado 29 de septiembre, Rodríguez, la también ministra de Hidrocarburos, anunció en un encuentro con el cuerpo diplomático en Caracas que Maduro firmó el Decreto de Conmoción Exterior, un documento que otorgaría «facultades especiales» al mandatario ante lo que denunció como «amenazas» de EE.UU.
Entre esas facultades se incluye, por ejemplo, movilizar a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en todo el territorio, tomar militarmente y de manera inmediata la infraestructura de los servicios públicos, así como de la industria de los hidrocarburos y de las empresas básicas, para garantizar su «pleno funcionamiento», y activar «todos los planes de seguridad ciudadana».
Expertos constitucionales han explicado a EFE que el decreto debe publicarse en gaceta para conocer el alcance de las medidas que puede tomar el Estado, pues no están especificadas en la ley.
Venezuela fue sacudida la madrugada del sábado por las detonaciones y el sobrevuelo de aviones sobre Caracas y otros estados del norte del país por un ataque de Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, anunció luego en una rueda de prensa que gobernaría este país hasta que haya una transición.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, aclaró este domingo que su país gestionará la «dirección» hacia la que se moverá Venezuela sin el liderazgo de Nicolás Maduro, un día después de la captura del venezolano y de las declaraciones del presidente Donald Trump de que Washington gobernaría la nación suramericana hasta que haya una transición.
Preguntado en una entrevista con ABC News sobre la autoridad del Gobierno estadounidense sobre otro país soberano, Rubio especificó que lo que buscarían es dirigir la situación en Venezuela, para lo que tienen un margen de presión con el bloqueo impuesto por Trump a los buques petroleros que transporten crudo venezolano.
«Lo que estamos gestionando es la dirección que tomará esto en el futuro. Y para ello, tenemos influencia», indicó el jefe de la diplomacia estadounidense, uno de las figuras claves en los esfuerzos de Washington por sacar a Maduro del poder.
El secretario de Estado insistió en que los tanqueros sancionados que se dirijan a Venezuela serán «incautados, ya sea a la entrada o a la salida, con una orden judicial que obtendremos de jueces en los Estados Unidos», en referencia a la táctica de presión que Washington ha empleado contra Caracas en las últimas semanas.
Rubio especificó antes a NBC News que quieren que «Venezuela avance en una determinada dirección» que sea «buena para el pueblo de Venezuela, sino que también redunde en el interés nacional» de EE.UU.
Afirmó que espera que el nuevo Gobierno venezolano, ahora liderado por la vicepresidenta y ahora presidenta encargada, Delcy Rodríguez, «tome un rumbo distinto al de Maduro».
«Hasta que Venezuela aborde los problemas que tenía bajo el Gobierno de Maduro, que aún persisten, seguirá enfrentando presión por parte de EE.UU.», dijo.
El gobernante venezolano fue detenido en la madrugada de este sábado en una operación relámpago de Washington bautizada como ‘Resolución Absoluta’ junto con la primera dama venezolana, Cilia Flores, para luego ser trasladado a Nueva York, donde enfrenta cargos por narcotráfico y corrupción.
El himno de Venezuela resonó este sábado en diversos lugares de la Gran Manzana tras la detención y posterior traslado a Nueva York del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, pero por distintos motivos: unos lo cantaron para celebrar la caída del líder y otros para pedir paz para el país suramericano.
En Times Square centenares de personas se manifestaron en contra de la guerra en Venezuela con carteles como ‘Liberen a Maduro’ o ‘Apoyemos la Revolución Bolivariana’, así como con cánticos que decían: «¡Estados Unidos secuestró al presidente de Venezuela!».
Por otra parte, frente a la Corte del Distrito Sur de Nueva York -el tribunal desde el que Maduro fue acusado formalmente en 2020 por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos relacionados con armas automáticas- decenas de venezolanos celebraban la intervención de Estados Unidos con pancartas que rezaban: ‘Maduro no es un presidente, es un narcotraficante’ o ‘Libertad para Venezuela’.
Isabella Pérez fue al encuentro con el cartel ‘Edmundo González es el presidente de Venezuela’ para, según contó a EFE, «recordar» a todo el mundo que Maduro «robó las elecciones» y que «quien ganó» los comicios de julio de 2024 «fue Edmundo González».
Por su parte, Mariángel Mujica y Carlos Peña, fueron a la puerta de la Corte del Distrito Sur de Nueva York con una bandera de Venezuela y otra de Estados Unidos.
«El apoyo que ha dado Estados Unidos a Venezuela ha sido indispensable para que podamos salir, o por lo menos para que podamos ver un poquito de esperanza en este túnel tan oscuro durante tantos años», dijo a EFE la joven venezolana de 27 años asentada en Nueva York.
A su vez, Peña dijo agradecer al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que le haya «dado la mano» a su país.
«Puede ser que nos toque un camino bastante difícil, pero es por lo menos un primer paso, que es extraer un poco ese cáncer que nos estaba perjudicando por mucho tiempo», añadió el padre de familia que acudió a la celebración junto a su esposa, Mujica, y su hijo pequeño.
Para Jesús Aguais, el día de hoy es «agridulce»: pese a que la salida de Maduro era un momento «esperado», aún quedan otras «cabezas» del régimen en el país.
«Lo que lo hizo más confuso fueron las declaraciones de Donald Trump. Cuando el presidente de los Estados Unidos habla de una Venezuela tan transaccional, diciendo que el petróleo de Venezuela le pertenece a los Estados Unidos», añadió Aguais, quien lidera de la organización Aid for Aids.
También hubo hoy celebraciones por la caída de Maduro por parte de venezolanos y cubanos en Florida.
Se espera que Maduro sea trasladado inicialmente al Metropolitan Detention Center (MDC), una prisión federal situada en el distrito de Brooklyn, según la cadena estadounidense CNN.
Maduro fue acusado formalmente en 2020 por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York y este sábado se hizo pública una acusación sustitutiva en ese mismo tribunal que reitera cargos por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos relacionados con armas automáticas.
La Alianza Republicana Nacionalista (Arena) exigió la “inmediata” instauración de un gobierno en Venezuela dirigido por Edmundo González Urrutia, luego de la captura de Nicolás Maduro, recluido este domingo en una cárcel de máxima seguridad en Nueva York.
En un comunicado difundido en redes sociales, Arena señaló que González Urrutia fue “legítimamente electo” en las elecciones de julio de 2024. “Respaldamos el liderazgo de María Corina Machado para encabezar este delicado período de transición y asegurar el traslado ordenado del mando al presidente electo”.
El mundo despertó el sábado sumergido en consternación luego de que el gobierno de Donald Trump dirigiera una operación militar en Caracas para detener a Maduro y a su esposa.
Horas después de la captura, Trump ofreció una conferencia de prensa en la que anunció que Estados Unidos gobernaría Venezuela mientras se realiza una transición liderada por Marco Rubio, pero el mandatario estadounidense aclaró que sería difícil que Machado esté al frente porque no “cuenta con apoyo ni respeto dentro del país”.
“Esperanza”
Arena señaló que la captura de Maduro “no significa la disolución inmediata de todas las estructuras criminales”, pero que “vemos con esperanza” el inicio del “debilitamiento irreversible del chavismo”.
Aseguró que en las próximas horas se mantendrá la incertidumbre en Venezuela, un espacio que los “bastiones internos de la tiranía aún intentarán sostener”. “Anticipamos y rechazamos cualquier intento de los remanentes del régimen y de sus aliados por invocar el derecho internacional o la soberanía para condenar esta captura”, dijo el partido, sin mencionar nombres, aunque el sábado el FMLN rechazó la intervención de Estados Unidos.
Arena hizo un llamado a la cautela y pidió a la comunidad internacional mantenerse vigilante para “evitar que el vacío de poder derive en violencia».
El Centro de Detención Metropolitano de Nueva York (MDC, en sus siglas en inglés), la prisión federal de Nueva York donde está preso Nicolás Maduro, ha albergado a reclusos tan notorios como Joaquín “El Chapo” Guzmán, el rapero Sean ‘Diddy’ Combs y el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández.
Situada en el distrito de Brooklyn se la ha llegado a llamar un «infierno en la Tierra». Es una de las cárceles de peor reputación de la ciudad junto con la de Rikers y fue objeto de denuncias por la falta de personal, la delincuencia dentro de sus instalaciones y las duras condiciones de vida en las celdas.
En la única prisión federal de Nueva York, sus alrededor de 1,200 reclusos esperan ser juzgados en tribunales federales, desde que cerró el Centro Correccional Metropolitano en el sur de Manhattan.
Una antigua presa, la británica Ghislaine Maxwell, socia y cómplice del depredador sexual ya fallecido Jeffrey Epstein, denunció condiciones «inhumanas, crueles y degradantes» en el MDC y comparó su celda con la del psicópata Hannibal Lecter en El silencio de los corderos.
Otro recluso, el exsecretario mexicano de Seguridad Pública Genaro García Luna, denunció en una carta hecha pública por su abogado que había presenciado homicidios y apuñalamientos.
A la larga lista de personajes ‘célebres’ se unió en 2024 Luigi Mangione, acusado de asesinar al director ejecutivo de la aseguradora UnitedHealthcare, quien coincidió con el controvertido rapero Sean «Diddy» Combs.
El que fue asesor del presidente Donald Trump, Michael Cohen, también estuvo interno en las instalaciones en 2020, acusado de evasión fiscal, entre otros cargos, y recordaba su estancia en la prisión con motivo del paso de Combs por la misma.
«(Combs) se despierta en una cama de acero con un colchón de una pulgada y media, sin almohada, en una celda de ocho por diez pies que puedo asegurarles que es repugnante», aseguró el exasesor de Trump, que añadía que en la primera etapa de reclusión no se tiene acceso a libros.
Actualmente, el presunto líder del cartel de Sinaloa Ismael ‘El Mayo’ Zambada García es otro de los presos que está detenido en la instalación a la espera de un juicio por cargos de asesinato y tráfico de drogas.
En 2019, la situación en la prisión federal generó protestas después de siete días parcialmente sin electricidad ni calefacción.
Según videos subidos a las redes sociales, muchos reclusos pedían ayuda golpeando las ventanas con objetos tras varios días en los que el termómetro en Nueva York llegó a marcar quince grados bajo cero. Además, abogados de los reos denunciaron que no había servicios médicos.
El incidente de 2019 motivó una investigación del Departamento de Justicia para evaluar si la Oficina de Prisiones tenía «planes de contingencia adecuados» a fin de abordar las condiciones de vida de los reclusos.
Por su parte, los prisioneros interpusieron una demanda colectiva, que resultó en la indemnización de 1.600 reclusos con unos diez millones de dólares por soportar frío y condiciones inhumanas por el corte de energía.
La captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos sumió este sábado al país suramericano en la incertidumbre después del anuncio del mandatario Donald Trump de que gobernarán esta nación, mientras la oposición mayoritaria llamó los ciudadanos a estar vigilantes hasta que se «concrete la transición».
Los venezolanos se despertaron durante la madrugada de este sábado con explosiones y detonaciones de misiles en zonas militares y urbanas de Caracas y estados vecinos como La Guaira, Miranda y la Aragua (norte), según denunciaron voceros del chavismo gobernante que condenó la «gravísima agresión militar».
Trump confirmó poco después en su red Truth Social que Estados Unidos llevó a cabo «con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela» y que Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados y sacados «por aire del país».
Desde Caracas, funcionarios del Ejecutivo de Maduro decretaron un inédito estado de conmoción exterior y anunciaron que están en la búsqueda de posibles muertos y heridos sin detallar cuántos.
Y mientras decenas de residentes de lugares como Fuerte Tiuna, el principal complejo militar de Venezuela, en Caracas, abandonaron sus viviendas en medio del temor por las explosiones, filas de compradores empezaron a observarse frente supermercados, estaciones de servicios y farmacias de ciudades, cuyas calles permanecen prácticamente vacías .
Prueba de vida
La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez; el fiscal general, William Tarek Saab; el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López; y la titular del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Caryslia Rodríguez, cerraron filas en torno a Maduro y salieron, en sendos pronunciamientos, a pedir una «fe de vida» del mandatario.
En una alocución transmitida de forma obligatoria por radio y televisión, Rodríguez, que encabezó un Consejo de Defensa Nacional, dijo que el presidente «constitucional» de Venezuela es Maduro.
«Exigimos la inmediata liberación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, único presidente de Venezuela», reiteró la también ministra de Hidrocarburos.
Asimismo, manifestó la disposición de Caracas a dialogar para abordar una «agenda constructiva» y mantener «relaciones de respeto» tras el que tachó como «atentado» contra el país.
Fotografía que muestra un vehículo militar incinerado luego de ser impactado en la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, también conocida como La Carlota, en Caracas. /EFE
«Estamos dispuestos a relaciones en el marco de la legalidad internacional y de las leyes de la República Bolivariana de Venezuela. Es lo único que aceptaremos para un relacionamiento, luego de haber atentado y de haber agredido militarmente a nuestra amada nación», insistió.
Su pronunciamiento llegó poco después de que Trump indicara que, tras la captura de Maduro, su Administración «va a gobernar» el país suramericano y que los líderes de un proceso de transición será un equipo de seguridad en el que está incluido el secretario de Estado, Marco Rubio.
Según el gobernante republicano, Rubio ya había hablado con Rodríguez para iniciar el proceso político.
Calles vacías VS. protesta por Maduro
Mientras tanto, decenas de personas salían a las calles para hacer filas frente a los supermercados y algunas farmacias en busca de abastecerse de alimentos y otros rubros. El tráfico era escaso y las avenidas se encontraban casi vacías.
Sin embargo, centenas de militantes del chavismo se reunieron en zonas cercanas del palacio presidencial de Miraflores, en Caracas, a reclamar que «devuelvan» al gobernante.
«Queremos a Maduro», gritaban los chavistas concentrados en espacios cercanos al palacio presidencial y encabezados por la alcaldesa de Caracas y almirante, Carmen Meléndez.
Los manifestantes cargaban imágenes y cuadros con el rostro de Maduro y del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013).
«Nosotros estamos en las calles pidiendo una fe de vida, que nos devuelvan a nuestro presidente que lo han secuestrado», afirmó Meléndez, en declaraciones al canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Caracas también ha pedido una reunión de urgencia al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, organismo que también fue cuestionado por líderes chavistas que le instaron a pronunciarse, como el considerado número dos del chavismo, Diosdado Cabello.
El también ministro de Interior llamó a la calma y a «no facilitarle las cosas al enemigo», mientras que el fiscal general calificó de «secuestro» la captura y responsabilizó a Washington por la seguridad física del mandatario.
Entretanto, la líder opositora y premio nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, llamó a los venezolanos a estar vigilantes hasta que se «concrete la transición» en Venezuela y aseguró que Edmundo González Urrutia «debe asumir de inmediato» el poder en el país.
Machado aún no se ha pronunciado sobre las declaraciones de Trump de «gobernar» Venezuela, quien también declaró hoy que sería «muy difícil» gobernar para Machado porque «no cuenta con el apoyo ni el respeto necesario dentro del país».