El Juzgado Especializado de Sentencia para una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres de San Salvador condenó a 23 años de prisión a Obed Abraham Ruiz Campos, tras encontrarlo culpable de los delitos de suicidio feminicida por inducción o ayuda y violación agravada en perjuicio de su compañera de vida.
De acuerdo con la Fiscalía General de la República (FGR), los hechos ocurrieron el 10 de diciembre de 2024 en el distrito de Colón, municipio de La Libertad Oeste, donde el condenado abusó sexualmente de la víctima y posteriormente la abandonó cuando presentaba una grave emergencia de salud.
Las investigaciones determinaron que Ruiz Campos se encontraba en la vivienda junto a la mujer consumiendo bebidas alcohólicas. Según la acusación fiscal, el imputado obligó a la víctima a ingerir alcohol hasta dejarla en un estado crítico de ebriedad.
La Fiscalía estableció que, aprovechándose de la condición de indefensión de la mujer, el sujeto cometió la agresión sexual. Poco después, la víctima comenzó a sufrir convulsiones y hemorragias en diferentes partes del cuerpo.
Lejos de brindarle ayuda o buscar asistencia médica, Ruiz Campos abandonó la vivienda y dejó a la mujer sin atención durante aproximadamente un día, situación que agravó las consecuencias de su estado de salud.
Más tarde, regresó para intentar alterar la escena del crimen lavando y cambiando las prendas de vestir de la fallecida, con el fin de declarar ante la justicia que simplemente la había hallado sin signos vitales, aseguró la Fiscalía. Tras las investigaciones, fue condenado y la entidad fiscal aseguró que el sujeto se encuentra recluido en un centro penitenciario.
Las pruebas presentadas durante el juicio permitieron demostrar la responsabilidad penal del acusado, por lo que el tribunal emitió la condena de 23 años de cárcel por ambos delitos. Actualmente, Ruiz Campos permanece recluido en un centro penitenciario.
Otra condena
En otras condenas por delitos similares, Yessica Beatriz Salmerón Alvarado recibió una condena total de 30 años de cárcel. El fallo fue emitido por el Tribunal Segundo de Sentencia de San Miguel, que desglosó la pena en 20 años por el primer cargo y 10 años más por el segundo, tras quedar demostrada su responsabilidad en actos de explotación y violencia física extrema contra una víctima.
Las investigaciones revelaron que Salmerón utilizó el engaño para atraer a la persona afectada a su residencia. Una vez en el lugar, la víctima fue forzada a realizar labores domésticas no pagadas y a brindar servicios sexuales, actividades de las cuales la ahora condenada obtenía réditos financieros.



