Etiqueta: oposición cubana

  • «El 90 % de Cuba quiere un cambio democrático”, dice opositor Manuel Cuesta Morúa

    «El 90 % de Cuba quiere un cambio democrático”, dice opositor Manuel Cuesta Morúa

    El opositor cubano Manuel Cuesta Morúa aseguró que la mayoría de la población en Cuba desea un cambio, lo que considera el punto de partida para una transición democrática “desde dentro”, con soberanía, sin injerencias extranjeras ni radicalismos políticos.

    En entrevista con EFE, Cuesta Morúa —recientemente electo presidente del Consejo para la Transición Democrática en Cuba (CDTC)— insistió en que “el 90 % del país quiere cambios”. A su juicio, ese respaldo popular es el fundamento para una transformación pacífica y sostenible del sistema cubano.

    El opositor urgió a romper con la “trampa geopolítica” impuesta por el Gobierno, que ha ubicado a Cuba entre bloques ideológicos, aunque reconoció que “desafortunadamente” el Ejecutivo no muestra disposición a iniciar una negociación ni con los cubanos ni con la comunidad internacional.

    “Escuchando lo que dicen, no parecen listos y preparados para esa conversación”, afirmó.

    Diálogo, pero sin ceder soberanía

    Respecto a un posible acercamiento entre Cuba y Estados Unidos, Cuesta Morúa cree que algunos sectores del poder en La Habana tienen el pragmatismo necesario para dialogar, aunque duda que esa visión sea mayoritaria, al considerar que carecen de “visión de Estado” y “responsabilidad”.

    A diferencia de lo ocurrido en Venezuela —donde Estados Unidos intervino tras divisiones internas— Cuesta Morúa no percibe fisuras en el Gobierno cubano ni líderes con capacidad de encabezar una nueva agenda: “No veo absolutamente una Delcy Rodríguez en la élite cubana”, afirmó.

    En este contexto, señaló que el rol de Washington debe limitarse a un acompañamiento respetuoso: “Si se abre una mesa de negociaciones entre cubanos, (EE.UU.) la apoye, la estimule y haga todo lo necesario para que llegue a buen puerto”.

    También advirtió sobre los riesgos de ceder soberanía a potencias extranjeras. “Venezuela demuestra que quienes apostaron más fuertemente por una transición cediendo soberanía están fuera del juego”, reflexionó.

    Camino desde el centro y sin militarización

    Para Cuesta Morúa, el camino hacia la democracia debe surgir “desde el centro”, lo que implica mantener ciertas estructuras del sistema actual y pactar con actores del poder dispuestos a facilitar una apertura gradual.

    Rechazó las medidas de Washington para bloquear el suministro de petróleo a Cuba, al considerar que “esa táctica de ahogar a Cuba no conducirá al puerto deseado” y solo refuerza la maquinaria represiva del Estado. Alertó sobre el riesgo de “una situación humanitaria peor” al actual “colapso general”.

    También se opuso tajantemente a cualquier intervención militar: “No respondería a las grandes demandas de los cubanos de democratizar el país”, sostuvo.

    En su lugar, propuso una “salida humanitaria” que combine presión diplomática con objetivos concretos, como la liberación de presos políticos, la apertura económica y el inicio de una mesa de negociación nacional.

    Criticó la narrativa belicista del Gobierno cubano: “Enfrascarse en una guerra no va a resolver los problemas del país. Podrán terminar con una aventura épica, pero se va a destruir una nación”, advirtió.

    Una esperanza desde la ciudadanía

    Pese al escenario adverso, Cuesta Morúa se mantiene optimista por lo que llamó un “consenso tácito” en la población cubana sobre la necesidad de cambio.

    “El país tiene que abrirse y ésa es mi esperanza, ése es mi optimismo, que trato de venderle a la comunidad internacional”, sostuvo.

    Aunque reconoció que Cuba no cuenta con una sociedad civil madura ni con experiencia en mecanismos democráticos, subrayó que sí hay una convicción compartida: “Sí hay una esperanza dentro de la sociedad cubana de que el país debe cambiar”, concluyó.

     

  • Exiliados en Miami anhelan una intervención contra régimen cubano

    Exiliados en Miami anhelan una intervención contra régimen cubano

    Entre la música de salsa y el aroma a puros en las calles de Miami, una parte del exilio cubano respalda la posibilidad de una intervención extranjera en Cuba, similar a la que permitió la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, llevado ante la justicia en Estados Unidos el pasado 3 de enero.

    La propuesta, que gana fuerza entre sectores de la diáspora más conservadores, fue planteada por Luis Zúñiga, miembro de la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), con sede en Doral, Florida. “Aparte de la presión económica, la presión política, la presión militar, si hace falta una operación quirúrgica para sacar a los opresores, a los que mantienen el poder en Cuba, bendita sea”, expresó.

    Aunque muchos exiliados prefieren guardar silencio por temor a represalias contra familiares que aún viven en la isla, algunos, sin reservas, consideran que la situación actual justifica una acción internacional directa. Para Zúñiga, el resultado del operativo contra Maduro confirma que existe un “derecho a la intromisión” cuando se trata de dictaduras represivas.

    “Hay derecho a la intromisión en los asuntos internos de Cuba porque la dictadura aplasta, abusa, criminaliza a los cubanos arbitrariamente”, sostuvo. Además, argumentó que, así como la revolución cubana se consolidó con ayuda de la Unión Soviética, otras potencias, como Estados Unidos, tendrían legitimidad para apoyar la liberación de Cuba.

    La llegada del presidente Donald Trump nuevamente al poder ha endurecido la postura de Washington hacia La Habana. Una de las primeras acciones de su gobierno fue devolver a Cuba a la lista de países patrocinadores del terrorismo, lo que activó nuevas sanciones económicas y financieras contra el régimen de Miguel Díaz-Canel.

    Para José Ramón Pérez Campos, hijo de exiliados cubanos, la caída de Maduro representa un golpe clave para el régimen cubano. “Este corte con Venezuela lo pone en una situación sumamente difícil. Obviamente es el tipo de situación que, o buscas alternativas de cierta diplomacia conversacional, o no sé realmente a dónde van a parar”, opinó.

    Pérez Campos considera que la solución pasa por abandonar el modelo comunista, pero duda que el régimen acepte perder el control. “Que ellos asuman de verdad su incapacidad y traten de hacer un cambio, o realmente no quedará más remedio que obligarlos a hacer ese cambio”, añadió. De darse una transición, afirmó que la comunidad exiliada estaría lista para apoyar la reconstrucción del país.

    En la popular Calle Ocho, Álex Arellano elogió el nombramiento de Marco Rubio como secretario de Estado, a quien definió como “el mejor secretario de Estado desde (Henry) Kissinger”, y aseguró que su papel podría ser determinante para el fin del castrismo. Más radical fue José Ramón Cardona, un comerciante que incluso vaticinó: “Queremos ya terminar esto” y predijo que “Cuba sería libre a finales del próximo mes de abril”.

    Pese a lamentar el impacto de las sanciones en la población, Cardona señaló que “esa es la única forma” de ejercer la presión necesaria para que el régimen finalmente colapse. Mientras tanto, la comunidad cubana en Miami mantiene viva la esperanza de un cambio que, aseguran, ya no puede esperar más.