El jefe de la Policía Nacional de Perú (PNP), Óscar Arriola, presentó este lunes su renuncia en medio de críticas por el aumento de la criminalidad, mientras el Gobierno anunció que el general Fredy López Mendoza asumirá la dirección de la institución.
El primer ministro peruano, Luis Galarreta, confirmó desde el Palacio de Gobierno que López Mendoza, hasta ahora jefe del Estado Mayor de la PNP, sustituirá a Arriola. «se designará al general de la Policía Nacional Fredy López Mendoza para que reemplace en el cargo correspondiente al general Arriola». «Esta designación también atiende una transferencia, repito, institucional», afirmó.
Galarreta sostuvo que el Estado «no puede permitir» el desafío planteado por la delincuencia y defendió la necesidad de fortalecer las capacidades policiales. «este es un momento de actuar con firmeza, respaldar la labor constitucional de nuestra Policía Nacional, dotarla de nuevas herramientas tecnológicas y de recursos», señaló.
El Ejecutivo indicó que la designación pretende garantizar una transición «respetuosa» dentro de la institución policial. Galarreta agregó que el objetivo del Gobierno «es uno solo y no admite ambivalencias». «Defender la vida humana y construir de manera definitiva un Perú seguro», sostuvo.
El primer ministro adelantó además que en las próximas semanas el Gobierno presentará nuevas acciones y estrategias para combatir la delincuencia. Las medidas formarán parte de las políticas de seguridad de la presidenta Keiko Fujimori, quien asumió el cargo a finales de julio.
Arriola, por su parte, pidió a los integrantes de la Policía continuar con sus labores contra las organizaciones criminales. «Sigan adelante, no pueden vencernos. Nunca nos venció ni el terrorismo ni ninguna de las modalidades de criminalidad organizada. Esta vez no va a ser la excepción», manifestó tras presentar su dimisión.
La salida del jefe policial ocurre después de crecientes cuestionamientos a su gestión y en medio de un repunte de la violencia. Cerca de 150 homicidios se registraron a escala nacional desde el 28 de julio, fecha de la toma de posesión de Fujimori, según los datos citados en la información.
Las críticas contra Arriola aumentaron después del secuestro de un empresario a finales de agosto en Trujillo, en el noroeste de Perú, un episodio que dejó cuatro muertos y provocó nuevos llamados para que abandonara el cargo. López Mendoza asumirá ahora la conducción policial mientras el Ejecutivo prepara su nueva estrategia contra la delincuencia.
