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  • Líder de lisiados de guerra: «Es importante mantener  la memoria histórica porque no queremos que se repita»

    Líder de lisiados de guerra: «Es importante mantener  la memoria histórica porque no queremos que se repita»

    La Asociación de Lisiados de Guerra de El Salvador (ALGES) aseveró el viernes que la importancia de conmemorar la firma de los Acuerdos de Paz es recordar las consecuencias que dejaron los 12 años de conflicto civil para que la historia no se vuelva a repetir.

    El presidente de ALGES, Óscar Mejía Alas, aseguró que se debe mantener viva la memoria histórica sobre lo ocurrido en la guerra de El Salvador porque no quieren «que se vuelva a repetir» y señaló que los lisiados son la «memoria histórica viva» del conflicto porque sufrieron las consecuencias del mismo.

    Por su parte, el vicepresidente de la Asociación, Juan Carlos Alvarado, dijo que la conmemoración de la firma de los Acuerdos de Paz sigue vigente porque es una forma de decirle a las nuevas generaciones que «no debemos volver a caer en eso, que cuidemos estos Acuerdos de Paz».

    «Es importante mantener la memoria histórica porque no queremos que se vuelva a repetir, más que todo nuestros compañeros lisiados que somos la memoria histórica viva. Es necesario que no nos olvidemos de lo que pasó, que fue un conflicto armado que no fue fácil, por lo tanto, esta fecha para nosotros es muy importante porque también fuimos parte de ese conflicto». Óscar Mejía Alas, presidente de la Asociación de Lisiados de Guerra de El Salvador (ALGES).

    Alvarado aseveró que la conmemoración de los Acuerdos debería dar lugar a reflexionar sobre las consecuencias y a tomar acciones para su no repetición aunque añadió que usualmente algunos solo «solo se quieren referir a los resultados culpando a las mismas víctimas», cuando dice que fueron responsabilidad de las estructuras que reprimían «al pueblo salvadoreño por sus justas luchas».

    Dijo que no es fácil recordar cómo los aviones bombardeaban las zonas habitadas, el ametrallamiento de civiles y ver que «la bomba viene encima de vos y no sabías hacia dónde correr porque no sabías dónde iban a caer».

    «No es recordarlo para repetirlo sino para decirle a las nuevas generaciones que no debemos volver a caer en eso, que cuidemos estos Acuerdos de Paz. Ahora nos preguntamos qué es esa cultura de paz, qué han hecho los gobernantes en su momento y qué hace hoy el gobierno». Juan Carlos Alvarado, vicepresidente de ALGES.

    Alvarado reiteró que ven «retrocesos» en los procesos institucionales y democráticos del país frente a los Acuerdos de Paz y aseveró que al contrario, ven que han predominado «mensajes de odio entre salvadoreños como queriendo insinuar de nuevo a esa guerra, probablemente algunos quisieran porque ese es su negocio».

    Los Acuerdos de Paz fueron firmados en 1992 en México para hacer efectivo un cese de los enfrentamientos armados en El Salvador. ALGES estima que al menos 75,000 personas murieron en el conflicto armado.

  • Lisiados de guerra preocupados por retrocesos que «contradicen» los Acuerdos de Paz de 1992

    Lisiados de guerra preocupados por retrocesos que «contradicen» los Acuerdos de Paz de 1992

    La Asociación de Lisiados de Guerra de El Salvador «Héroes de noviembre del 89» (ALGES) dijo este viernes estar preocupados por retrocesos que estarían contradiciendo los Acuerdos de Paz tomados en 1992.

    En un comunicado de prensa, la Asociación aseveró estar preocupada porque observan un «proceso progresivo de retrocesos» en las instituciones y en el proceso democrático.

    Denuncian que instituciones «creadas para garantizar derechos y actuar como contrapesos del poder han visto debilitada su independencia, su credibilidad y su capacidad» de cumplir los mandatos encargados.

    «A 34 años de la firma de la paz, observamos con preocupación un proceso progresivo de retrocesos institucionales y democráticos, que contradicen el espíritu y la letra de los Acuerdos de Paz. Instituciones creadas para garantizar derechos y actuar como contrapesos del poder han visto debilitada su independencia, su credibilidad y su capacidad». Asociación de Lisiados de Guerra de El Salvador «Héroes de noviembre del 89» (ALGES).

    En ese sentido, el presidente de ALGES, Óscar Mejía Alas, aseveró que lo conseguido con los Acuerdos de Paz «está en riesgo porque hay un retroceso significativo».

    Mejía Alas considera que lo que está en riesgo de perderse es la lucha por la libertad de expresión y el respeto de los derechos humanos, que estima «han sido desafiados por varios años».

    Una de las insignias de los lisiados de guerra es «sin memoria y sin verdad no hay paz ni dignidad». / Verónica Crespín.

    Además, cree que los Acuerdos significaron «una gran victoria» porque el país salió de una guerra y se les permitió incorporarse «a una vida civil y productiva de este país». «Por lo tanto, hay que mantener esa memoria histórica», afirmó.

    «Lo que se consiguió con los Acuerdos de Paz hoy en día está en riesgo porque hay un retroceso significativo, por lo cual el pueblo salvadoreño luchó para que hubiera esas transformaciones sociales, para que haya libertad de expresión, para que también se respetaran los derechos humanos en El Salvador que han sido desafiados por varios años». Óscar Mejía Alas, presidente de ALGES. 

    Los lisiados consideran que instituciones como la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) que fue creada como figura esencial de «protección y promoción de derechos humanos» ahora «ha perdido relevancia y efectividad frente a denuncias de violaciones de derechos humanos.

    Luego de 12 años de guerra civil, El Salvador firmó en Chapultepec, México los Acuerdos de Paz que dieron paso al cese del fuego que dejó más de 75,000 personas fallecidas y que dio lugar a la creación de instituciones como la PDDH, la Policía Nacional Civil (PNC) y el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

    La Asociación de Lisiados de Guerra de El Salvador ofrecieron una ofrenda floral en el monumento en memoria de las víctimas de conflicto armado. / Verónica Crespín.