El presidente de Senegal, Bassirou Diomaye Faye, expresó su respaldo a la selección nacional luego de la eliminación en los dieciseisavos de final del Mundial de 2026 frente a Bélgica, resultado que provocó fuertes cuestionamientos al trabajo del seleccionador Pape Thiaw. El mandatario llamó a convertir la experiencia del torneo en una oportunidad para fortalecer el futuro del combinado africano.
«Nuestros Leones cayeron esta noche. La aventura termina aquí. Las enseñanzas de esta Copa del Mundo alimentarán el camino que viene», escribió Faye durante la madrugada en la red social X, poco después del encuentro disputado en Seattle, Estados Unidos.
Senegal dejó escapar una ventaja de 2-0 en los minutos finales del tiempo reglamentario. Habib Diarra e Ismaïla Sarr adelantaron a los africanos, pero Romelu Lukaku, al minuto 86, y Youri Tielemans, al 89, igualaron el marcador. Ya en la prórroga, Tielemans convirtió un penalti al 120+5 para sellar la clasificación belga con un triunfo de 3-2.
Tras el partido, el técnico Pape Thiaw reconoció el duro golpe que significó la eliminación para el plantel. «Acabamos de perder un partido que nos importaba mucho. Queríamos clasificarnos para el pueblo senegalés, pensábamos que lo merecíamos, pero desgraciadamente estamos eliminados». Además, añadió: «Estoy triste, los jugadores también están tristes, porque realmente querían esta clasificación«.
El entrenador también defendió las modificaciones realizadas en el segundo tiempo y explicó que respondieron principalmente al desgaste físico de varios futbolistas. «Cuando se pierde un partido después de ir ganando 2-0 se habla necesariamente de los suplentes. Pero no hay que resumirlo todo a eso. Esos cambios estuvieron dictados sobre todo por el cansancio, más que por consideraciones tácticas», afirmó.
La eliminación generó una fuerte reacción en los medios senegaleses. Le Soleil calificó el desenlace como «¡Un auténtico desastre!» y consideró que las sustituciones alteraron el funcionamiento del equipo. Otros medios hablaron de un «naufragio táctico», mientras que algunos incluso plantearon la posibilidad de que la Federación Senegalesa de Fútbol destituya al seleccionador. Además, una petición en internet para solicitar la salida de Thiaw y su cuerpo técnico superó las 30,000 firmas.
La frustración también quedó reflejada entre los futbolistas. El mediocampista Pape Gueye aseguró que Senegal tenía el partido bajo control y pidió aprender de lo ocurrido. Horas después anunció en redes sociales que hará «una pausa» en la selección mientras permanezca el actual cuerpo técnico. Por su parte, Krépin Diatta lamentó el desenlace al afirmar: «Cuando vas ganando 2-0, tienes que ser el jefe en defensa». También agregó: «Fallamos en nuestra misión. Me pongo en el lugar de todos los senegaleses. El pueblo no merece esto. Podíamos escribir una bella página de la historia. No debíamos perder este partido».
Senegal alcanzó los dieciseisavos de final como uno de los mejores terceros lugares de la fase de grupos, luego de caer frente a Francia y Noruega y golear a Irak. Sin embargo, la inesperada remontada de Bélgica puso fin a su participación en el Mundial y dejó abierto el debate sobre el futuro de la selección y de su actual cuerpo técnico.
