El 35.9 % de los vehículos, entre carros y motocicletas, ingresaron a El Salvador como usados, donde Estados Unidos es el principal proveedor, según el Observatorio Nacional de Seguridad Vial.
La institución, una dependencia del Fondo para la Atención a las Víctimas de Accidentes de Tránsito (FONAT), comenzó a desagregar los datos del parque vehicular por condición de ingreso, tipo de combustible y marcas con mayor participación según el tipo de unidad.
Con datos actualizados a febrero, el Observatorio reporta que el parque vehicular superó los 2.04 millones de unidades, con un crecimiento interanual de 1.18 %. De estos, 1.34 millones corresponden a carros (65.7 %), mientras que las motocicletas suman 701,184 unidades (34.2 %).
Por condición, el dato más reciente muestra que 735,077 unidades ingresaron al país como usadas, equivalente al 35.93 % de participación.
Las unidades nuevas —compradas en agencias— sumaron 1,017,274, lo que representa el 49.72 % del parque vehicular.
Sin embargo, el Observatorio detalla que en 293,763 unidades no se identificó la condición de ingreso, es decir, un 14.36 % del total.
Esta información aún no desagrega cuántas unidades corresponden a vehículos y motocicletas, aunque este último segmento está dominado por unidades nuevas.

Competencia de precios
Estados Unidos es el mayor proveedor de vehículos usados en El Salvador, un segmento que compite fuertemente en el mercado de sedanes, donde se pueden adquirir unidades desde $5,000, según estado, año y marca.
Actualmente, El Salvador permite el ingreso de vehículos convencionales usados a gasolina y diésel con una antigüedad máxima de ocho años, contados a partir de la fecha de fabricación. En el caso de los vehículos pesados, el límite es de 15 años, mientras que para los eléctricos e híbridos es de siete años.
El Acuerdo de Comercio Recíproco entre El Salvador y Estados Unidos, anunciado en enero pasado, establece que el mercado salvadoreño facilitará aún más el ingreso de vehículos nuevos, usados o reacondicionados desde EE. UU.
Uno de los principales riesgos al comprar un vehículo usado importado es adquirir una unidad en mal estado o con irregularidades. Para evitarlo, se puede verificar el estado en que ingresó la unidad a través del Número de Identificación del Vehículo (VIN); este se encuentra en la tarjeta de circulación y puede consultarse en línea. Además, se recomienda acompañarse de un mecánico para la revisión correspondiente.
El Banco Central de Reserva (BCR) reporta que las importaciones de vehículos y accesorios sumaron $1,298.92 millones en 2025, equivalente a $211.9 millones adicionales frente a los $1,086.9 millones de 2024, un crecimiento de 10.4 %.
Esta cifra incluye automóviles y otros vehículos terrestres, como tractores, ambulancias, carros fúnebres, vehículos livianos y unidades para transporte de pasajeros, así como accesorios como cinturones, parachoques, parabrisas, cajas de cambio y sistemas de frenado, entre otros.
China representó un 22.07 % del total, un mercado que ha ganado terreno gracias a la introducción de un amplio portafolio de marcas, entre ellas el gigante de vehículos eléctricos BYD, que ha presionado los precios a la baja en el mercado automotriz.









