El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene su confianza en la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, a pesar del aumento de tensión en Minnesota por la muerte de un segundo manifestante por disparos de un agente de inmigración, indicó este lunes la Casa Blanca a la cadena CNN.
«La secretaria Noem continuará al frente del Departamento de Seguridad Nacional con la plena confianza del presidente», dijo un funcionario estadounidense a dicho medio de comunicación.
Este mensaje se produjo poco después de que el propio Trump anunciara, a través de su cuenta en Truth Social, que ha decidido enviar a su ‘zar’ de la frontera, Tom Homan, un veterano agente de inmigración, a Mineápolis para dirigir el despliegue.
Algunos medios interpretaron esta medida como una pérdida de confianza con el líder de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, quien ha estado al frente del operativo con el respaldo de Noem.
Homan y Noem han tenido desacuerdos ocasionales y, según funcionarios estadounidenses citados por la CNN, no se han hablado en los últimos meses.
Alex Pretti, un enfermero estadounidense de 37 años, fue asesinado a disparos el pasado sábado por agentes federales de inmigración durante las protestas desatadas en Minéapolis, la mayor ciudad de Minesota, en contra de las redadas.
Se trata de la segunda muerte en las manifestaciones tras el asesinato el pasado 7 de enero de Renée Gold, también ciudadana estadounidense, en manos de otro agente migratorio.
Las autoridades locales, del Partido Demócrata, y los manifestantes piden a la Administración de Donald Trump que retire a las tropas de la ciudad y ponga fin a las redadas.
Sin embargo, el mandatario acusa a los dirigentes de estar alentando las protestas contra los agentes de inmigración para desviar la atención de un supuesto fraude masivo en programas sociales.
La ciudad de Miami elegirá este martes al sucesor del alcalde Francis Suárez, entre Christine Higgins, una política demócrata que obtuvo el mayor porcentaje de votos en la primera vuelta en noviembre, y Emilio González, el aspirante republicano respaldado por el presidente de EE.UU., Donald Trump.
Aunque se trata de una contienda no partidista, la excomisionada (exconcejala) Higgins tendrá la posibilidad de convertirse en la primera alcaldesa del Partido Demócrata en más de 30 años si le gana al cubano-estaunidense González, quien fue director del Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) entre diciembre de 2005 hasta abril de 2008.
En la primera vuelta, el pasado 4 de noviembre, la demócrata, de 61 años, se hizo con el 36 % de los votos frente al 19 % de González, de 68, que también ha contado con el respaldo del gobernador de Florida, Ron DeSantis.
El ganador reemplazará a Suárez, de origen cubano, quien asumió en noviembre de 2017 la Alcaldía y quien se postuló brevemente para la presidencia en 2024.
Miami, con cerca de 500.000 residentes y una de las densidades poblacionales más altas entre las grandes urbes estadounidenses, enfrenta fuertes tensiones por el costo de vida y la disponibilidad de vivienda.
Higgins ha centrado su campaña en gestionar el aumento del costo de vida, reforzar la transparencia en el gobierno municipal y mejorar los servicios básicos.
González, coronel retirado de la Fuerza Aérea y exadministrador de la ciudad durante la gestión de Suárez, ha puesto el énfasis en seguridad pública, crecimiento económico y gestión de emergencias, apoyándose en su experiencia militar y administrativa.
El político de origen cubano busca capitalizar el apoyo del movimiento conservador y continuar la línea política de Suárez, uno de los aliados más visibles de Trump en Florida.
Suárez y tres de los cinco comisionados de Miami intentaron este año sin éxito posponer la elección municipal para noviembre de 2026, argumentando que la medida ahorraría dinero y aumentaría la participación.
El Partido Demócrata publicó este miércoles un video en su cuenta de TikTok protagonizado por el astro argentino Lionel Messi, como una reacción al clip difundido el martes por la Casa Blanca en el que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aparece caminando junto al futbolista portugués Cristiano Ronaldo.
El video demócrata recopila momentos emblemáticos de la carrera de Messi, incluyendo imágenes con la camiseta del Barcelona, del París Saint Germain, y de la selección argentina, además de su aparición en ceremonias de entrega del Balón de Oro, trofeo que ha ganado en ocho ocasiones.
La publicación surge como contrapeso al mensaje compartido por la Casa Blanca, que acompañó el video de Trump y Ronaldo con la frase “dos GOAT” (acrónimo en inglés para “Greatest of All Time”, es decir, “el mejor de todos los tiempos”).
Durante una cena privada con el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed Bin Salmán, y su delegación, Trump resaltó la presencia del delantero portugués, a quien calificó como una superestrella global. También mencionó que su hijo Barron se mostró emocionado de conocer en persona al jugador.
Ronaldo y su pareja, Georgina Rodríguez, se hospedaron en un exclusivo hotel ubicado a una calle de la Casa Blanca, en el marco de una visita vinculada a la promoción internacional de Arabia Saudita como destino turístico y económico.
El viaje del jugador portugués se produce a tan solo siete meses del inicio del Mundial 2026, que tendrá como sedes a Estados Unidos, México y Canadá.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles la firma de la ley que ordena la desclasificación de los archivos judiciales relacionados con Jeffrey Epstein, empresario condenado por explotación sexual de menores y cuya muerte, ocurrida en prisión, fue atribuida a un suicidio.
«Acabo de firmar el proyecto de ley para divulgar los archivos de Epstein», confirmó el mandatario en una publicación en Truth Social, donde aseguró que el caso afecta “mucho más al Partido Demócrata que al Republicano”.
La medida fue aprobada un día después de que el Congreso diera luz verde a la publicación de los documentos, tras un cambio de postura del propio Trump, quien hasta la semana anterior se había opuesto a la propuesta legislativa.
El presidente vinculó esta desclasificación con lo que denominó “cacerías de brujas y estafas”, haciendo referencia a los dos procesos de destitución (impeachment) que enfrentó durante su administración, y acusó a sus adversarios políticos de intentar desviar la atención del trabajo de su gobierno.
La presión por revelar más información aumentó después de que un comité de la Cámara de Representantes divulgara correos electrónicos en los que Epstein aseguraba que Trump “pasó horas” con una de las víctimas y que “sabía lo de las chicas”. La revelación reavivó el escrutinio público sobre su cercanía con el millonario.
En septiembre, el Congreso ya había publicado más de 33,000 páginas relacionadas con el caso. Sin embargo, la mayoría de esos documentos ya se conocían, lo que generó nuevas exigencias de transparencia desde dentro del Partido Republicano.
Jeffrey Epstein fue arrestado en julio de 2019 acusado de abuso sexual y tráfico de menores, delitos cometidos durante los primeros años de los 2000. Su círculo incluía figuras influyentes como el príncipe Andrés del Reino Unido, el expresidente Bill Clinton y el propio Trump. Fue hallado muerto en su celda en una prisión federal, bajo circunstancias que aún generan controversia.
El Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó este jueves una demanda contra el estado de California, al considerar que su nuevo plan de redistribución electoral favorece de forma inconstitucional al Partido Demócrata y da prioridad a criterios raciales en favor de la población latina.
La ofensiva legal se produce tras la aprobación, el pasado 4 de noviembre, de la Proposición 50 por parte del 64.4 % de los votantes californianos. Esta iniciativa permite una redistribución temporal de los distritos electorales, lo que podría traducirse en al menos cinco nuevos escaños para los demócratas en la Cámara Baja a partir de 2026.
El Departamento de Justicia (DOJ) sostiene que la nueva cartografía electoral fue diseñada intencionalmente para beneficiar a una comunidad específica, en este caso la latina, y que dicha acción contraviene la Cláusula de Igualdad de Protección de la Constitución estadounidense.
«El plan de redistribución de distritos de California es un descarado intento de acaparar poder que pisotea los derechos civiles y ridiculiza el proceso democrático», afirmó la fiscal general Pamela Bondi, quien también criticó al gobernador Gavin Newsom por supuestamente intentar consolidar “el dominio de un solo partido y silenciar a millones de californianos”.
Bill Essayli, fiscal federal para California, señaló que el Gobierno actúa con rapidez para impedir que los nuevos mapas influyan en las elecciones de medio término previstas para 2026. La demanda fue presentada ante el Tribunal del Distrito Central de California.
El conflicto entre la Casa Blanca y el gobernador demócrata Gavin Newsom escaló tras el fracaso del Partido Republicano en evitar el avance de la Proposición 50. Newsom, respaldado por figuras como el expresidente Barack Obama, impulsó la reforma electoral con el argumento de proteger la representación de comunidades diversas en zonas como el Valle Central, tradicional bastión republicano.
Mientras tanto, otros estados controlados por legislaturas republicanas, como Texas, ya avanzan en sus propios planes de redistribución para garantizar su permanencia en el Congreso. California, sin embargo, optó por un mecanismo votado directamente por sus ciudadanos, lo que ha desatado una batalla legal sin precedentes entre el Gobierno federal y una de las economías más grandes del país.
Los analistas anticipan que más estados demócratas podrían seguir el ejemplo de California, lo que intensificará la lucha partidista por el control político en los próximos comicios legislativos.
Una tercera parte de los simpatizantes del Partido Demócrata de Estados Unidos no sabe quién lidera su formación o cree que no hay nadie al mando, según una encuesta revelada el viernes por el medio Politico. El sondeo evidencia la desconexión y división que persiste en el partido.
De acuerdo con los resultados, un 21 % de los encuestados admitió no tener idea de quién está al frente, mientras un 10 % aseguró que el partido no tiene liderazgo alguno. La encuesta fue realizada entre el 18 y 21 de octubre, en medio de especulaciones sobre posibles candidaturas a la presidencia para 2028.
La exvicepresidenta Kamala Harris es considerada la líder ‘de facto’ del Partido Demócrata por apenas un 16.4 % de los encuestados, un porcentaje que refleja una mayoría muy limitada. Por debajo de ella aparecen otros nombres con cifras aún menores.
Por ejemplo, solo el 7.7 % cree que el liderazgo recae en figuras del Congreso como Chuck Schumer o Hakeem Jeffries, mientras que un 7.4 % considera que el expresidente Barack Obama sigue moviendo los hilos del partido desde las sombras.
El Burro, mascota del Partido Demócrata de EEUU. Istock
El gobernador de California, Gavin Newsom, quien ha sonado como aspirante presidencial, fue señalado por un 6.2 % de los encuestados. En tanto, un 4 % aún cree que el presidente Joe Biden está al frente del partido, a pesar de su salida del escenario presidencial en 2024.
Llamativamente, otros perfiles progresistas con influencia nacional como Zohran Mamdani, apenas fueron identificados por el 0.3 %, mientras que el senador Bernie Sanders fue mencionado por menos del 2 %, pese a su histórico peso dentro del ala izquierda del partido.
El estudio, con un margen de error de 2.2 puntos porcentuales, se llevó a cabo mientras medios estadounidenses debatían posibles aspiraciones presidenciales de Harris y Newsom, lo que ha intensificado las interrogantes sobre el futuro del liderazgo demócrata.
El gobernador de California, Gavin Newsom, ha emergido con fuerza como uno de los líderes demócratas más visibles en la lucha contra la influencia política del expresidente Donald Trump, tras el respaldo ciudadano a la Proposición 50, una iniciativa que busca rediseñar los distritos electorales para favorecer a su partido en futuras elecciones legislativas.
La propuesta fue sometida a votación especial el pasado 4 de noviembre y resultó aprobada por una mayoría clara del electorado californiano, en un intento por contrarrestar los cambios impulsados por gobiernos republicanos como el de Texas, Ohio y Carolina del Norte, donde los rediseños distritales han sido ampliamente criticados por favorecer desproporcionadamente a los conservadores.
Newsom promovió la iniciativa como una respuesta directa a la estrategia de gerrymandering republicano liderada por Trump y respaldada por gobernadores como Greg Abbott, con el objetivo de blindar la ventaja conservadora en los congresos estatales y federales.
El apoyo a la Proposición 50 también fue impulsado por figuras clave del Partido Demócrata, incluido el expresidente Barack Obama, lo que ha servido para impulsar la proyección nacional de Newsom y aumentar su popularidad entre las bases demócratas.
Según encuestas de CNN, un 55 % de los votantes californianos aprueban su gestión como gobernador, aunque su posible aspiración presidencial aún genera división: un 45 % lo apoyaría como candidato en 2028, frente a un 54 % que no lo haría.
Newsom, cuyo mandato finaliza en enero de 2027, ha sugerido públicamente en entrevistas con medios como CBS que está considerando lanzar su candidatura presidencial tras las elecciones de 2026. Hasta entonces, planea respaldar activamente a candidatos demócratas al Congreso.
A pesar de las críticas recibidas dentro de su propio partido por su trato inicial hacia Trump y su polémico pódcast con líderes del movimiento MAGA, Newsom ha reforzado su imagen entre progresistas tras enfrentar con firmeza las políticas migratorias de la actual administración, especialmente durante el despliegue de la Guardia Nacional en Los Ángeles.
De hecho, el 64 % de los votantes californianos considera que las medidas migratorias de Trump “se han ido demasiado lejos”, según la misma encuesta de CNN, lo que ha jugado a favor de Newsom, quien ha adoptado una estrategia digital más agresiva, replicando en tono —aunque no en contenido— el estilo combativo de Trump en redes sociales, utilizando memes, sarcasmo y mensajes virales.
La reciente victoria con la Proposición 50 no solo representa un golpe directo a la hegemonía electoral republicana, sino que consolida a Gavin Newsom como el principal rostro del frente anti-Trump, ofreciendo al Partido Demócrata una ventaja estratégica en California, el estado con más votos electorales del país.
La llamada ola azul demócrata que emergió en las elecciones locales del martes en Estados Unidos puso en alerta al Partido Republicano y al presidente Donald Trump, quien reconoció que su partido recibió un duro mensaje del electorado. “Aprendimos mucho”, dijo el mandatario en un inusual ejercicio de autocrítica.
Tras la victoria republicana en las elecciones presidenciales de 2024 que devolvió a Trump a la Casa Blanca, las elecciones locales de este martes evidenciaron un retroceso del oficialismo. Los demócratas recuperaron terreno en bastiones conservadores, impulsados por el respaldo de votantes afroamericanos y jóvenes.
En una reunión con senadores republicanos, Trump admitió que no esperaban triunfos contundentes. “Tuvimos una noche interesante. Aprendimos mucho y vamos a hablar sobre esto. (…) El cierre del Gobierno fue un factor negativo importante para los republicanos”, expresó. También apuntó que su ausencia en la boleta electoral influyó en los resultados.
Los demócratas cosecharon victorias clave incluso en territorios republicanos, como Virginia, Pensilvania y Georgia, estados que podrían ser determinantes en las elecciones legislativas de 2026 o en las presidenciales de 2028.
En Virginia, votantes en distritos conservadores apoyaron con fuerza a la candidata a gobernadora Abigail Spanberger y al aspirante a fiscal general Jay Jones, quienes lograron conectar con sectores juveniles más allá de lo alcanzado por Kamala Harris en 2024.
La derrota republicana también estuvo vinculada al impacto del cierre de Gobierno, que este miércoles cumplió 36 días, el más largo en la historia de EE.UU., afectando a miles de trabajadores federales.
El presidente estadounidense, Donald Trump, reconoció que los republicanos han «aprendido mucho» tras las victorias demócratas en las elecciones estatales y locales del martes. EFE
En Nueva Jersey, la candidata demócrata Mikie Sherrill se impuso con amplio respaldo de mujeres, hispanos y afroamericanos, desoyendo los llamados de Trump a favor de la opción republicana.
En Nueva York, el demócrata progresista Zohran Mamdani hizo historia al convertirse en el primer alcalde musulmánde la ciudad, además de ser el más joven en llegar al cargo. Su victoria fue impulsada por una participación récord en barrios tradicionalmente demócratas.
En Georgia, los demócratas Peter Hubbard y Alicia Johnson arrebataron dos escaños a los republicanos en la Comisión de Servicios Públicos estatal, en áreas donde Trump había ganado en 2024, pero donde no ganaba un demócrata desde hace más de dos décadas.
En la costa oeste, California respaldó por abrumadora mayoría una propuesta demócrata para redistribuir el mapa electoral, en respuesta a las circunscripciones pro-republicanas de Texas. En Pensilvania, fracasó la campaña impulsada por Trump que buscaba expulsar a jueces progresistas del Tribunal Supremo estatal.
Estos comicios también reflejaron una recuperación demócrata entre afroamericanos y jóvenes, dos sectores clave para sus aspiraciones futuras. En Nueva Jersey, más del 90 % del electorado afroamericano y una diferencia de 30 puntos entre votantes latinos favorecieron a Sherrill, según datos de CNN.
En tanto, Mamdani obtuvo dos tercios del voto de los menores de 45 años en Nueva York, un mensaje claro para el ala conservadora del Partido Demócrata de cara a las primarias previas a las elecciones legislativas de 2026, en las que estarán en juego todos los escaños de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.
Los analistas consideran que esta nueva energía demócrata podría marcar una diferencia si se mantiene la narrativa centrada en el alto costo de vida, la defensa de los servicios públicos y el rechazo a las políticas de Trump.
El actor estadounidense George Clooney afirmó que fue “un error” que la vicepresidenta Kamala Harris asumiera la candidatura presidencial del Partido Demócrata en 2024 tras la retirada de Joe Biden, al considerar que su historial político le restó posibilidades de éxito frente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Durante una entrevista con la cadena CBS, Clooney expresó que lo ideal habría sido convocar primarias internas para definir al nuevo candidato del partido.
“Teníamos una oportunidad. Como escribí en el artículo, quería que hubiera unas primarias. Vamos a poner [a los candidatos] a prueba rápido y a ponerlo en marcha”, señaló.
Según el también director y dos veces ganador del Óscar, Harris enfrentó una tarea compleja al tratar de posicionarse como una opción de cambio, pese a haber sido parte activa de la Administración Biden.
“Es muy difícil hacerlo si el objetivo de la candidatura es decir: ‘Yo no soy así’. Es difícil, le impusieron una tarea muy complicada. Sinceramente, creo que fue un error”, añadió.
Clooney matizó que entendía las razones estratégicas del partido para evitar una mayor pérdida de escaños en la Cámara de Representantes, pero insistió en que no hablar con franqueza habría sido una omisión inaceptable.
“No hacerlo sería como decir: ‘No voy a decir la verdad’”, declaró.
En julio de 2024, el actor publicó un artículo de opinión en The New York Times en el que instó a Biden a abandonar la carrera por la reelección, citando su estado de salud y las pocas probabilidades de éxito electoral tras un polémico debate con Trump el 27 de junio.
“No vamos a ganar en noviembre con este presidente. Además, no ganaremos la Cámara y vamos a perder el Senado. No es solo mi opinión, es la opinión de cada senador, congresista y gobernador con quien he hablado en privado”, escribió Clooney en aquel momento, desatando una ola de presiones internas que culminaron con la renuncia de Biden el 21 de julio.
Tras su salida, Biden expresó públicamente su respaldo a Kamala Harris, quien fue designada candidata demócrata a la presidencia. Sin embargo, en las elecciones del 5 de noviembre de 2024, el presidente Donald Trump obtuvo la victoria, marcando así su retorno al poder.
En abril de 2025, Clooney defendió nuevamente su postura y la publicación del artículo como parte de un “deber cívico”, a pesar de la polémica que generó dentro y fuera del partido. “Así son las cosas, si crees en algo, tienes que defenderlo. Defiende tu postura y afronta las consecuencias”, señaló.
“Esas son las reglas, así que cuando me critican tengo que aceptarlo. No me molesta que me critiquen por mi postura. Defiendo su derecho a criticarme tanto como defiendo mi derecho a criticarlos”, concluyó el reconocido actor.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este viernes despidos masivos por el cierre de Gobierno federal y aseguró que estos serán «orientados a los demócratas».
«Tendrá una orientación demócrata, porque creemos que, ya saben, ellos iniciaron esto, así que deberían tener una orientación demócrata», dijo el mandatario durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca.
Trump agregó que «serán muchos, y anunciaremos las cifras en los próximos días, pero serán muchos, todo gracias a los demócratas».
Este viernes la Casa Blanca anunció que inició una nueva ronda de despidos dirigidos a trabajadores federales, mientras el mandatario busca aprovechar el cierre de gobierno para recortar el personal de distintas agencias, en un intento por presionar a los demócratas para que acepten sus demandas fiscales en las votaciones del Senado.
Desde antes de que se cerrara el Gobierno, el pasado 1 de octubre, la Administración Trump advirtió por medio de la Oficina de Presupuesto que se planificaban despidos masivos.
El cierre de Gobierno, con 10 días de vigencia, se extiende debido a que los demócratas y republicanos siguen sin llegar a un acuerdo para financiar la Administración federal. El Senado no volverá a reunirse hasta la tarde del próximo martes 14, cuando se votará de nuevo la propuesta republicana.
Las diferencias entre partidos surgen porque los demócratas insisten en que se renueven los subsidios del programa sanitario Obamacare, que expira este año, y que se revoquen los recortes en materia de salud recogidos en la ley presupuestaria que impulsó Trump, la Big Beatiful Bill.
Además de despidos, el cierre de Gobierno ha golpeado a los grandes museos de Washington, que cerrarán sus puertas al público a partir del domingo debido a la falta de fondos para seguir operando.
Las operaciones de diversos aeropuertos del país también se han visto afectadas, debido a que decenas de operadores de tráfico aéreo se han reportado como enfermos desde que sus salarios fueron suspendidos a raíz del cierre.