Etiqueta: partidos políticos

  • Arena, Vamos y PDC reportan financiamiento de $2.6 millones durante 2024

    Arena, Vamos y PDC reportan financiamiento de $2.6 millones durante 2024

    Los institutos políticos Alianza Republicana Nacionalista (Arena), Vamos y el Partido Demócrata Cristiano (PDC) reportan un financiamiento de $2,612,886.16. El 96.5 % del financiamiento reportado es de deuda política recibida por Arena y PDC, mientras que Vamos renunció a la misma.

    El «Informe sobre el financiamiento 2024 y la transparencia de los partidos políticos en 2025» indica que Acción Ciudadana (AC) solicitó a ocho partidos la información financiera sobre el dinero que recibieron en 2024, de ellos, solo Arena, Vamos y PDC entregaron la información en la que se evidencia un financiamiento de $2,612,886.16. Democracia Salvadoreña presentó la información, pero no reportó entradas de dinero.

    Los datos revelan que $2,521,273.86 o sea, el 96.5 % de los fondos corresponden a la deuda política recibida por Arena y por PDC por los votos que obtuvieron en las elecciones de 2024. Estos datos indican según la AC una «alta dependencia de los partidos» al financiamiento público, el cual, ya fue eliminado por la Asamblea Legislativa.

    «En liquidez, los tres partidos muestran capacidad para cubrir sus deudas de corto plazo. En endeudamiento, Vamos presenta niveles altos, mientras que PDC y Democracia Salvadoreña (DS) tienen niveles bajos. En el indicador de desempeño, PDC y Vamos reflejan incrementos en ingresos, mientras que DS presenta una disminución». Acción Ciudadana, en el Informe sobre el financiamiento 2024.

    Arena, Vamos y PDC reportan también $91,612.30 en financiamiento privado por donaciones, es decir, solo el 3.2 % del monto total. Además, se registran otros $7,402.14 (0.3 %) de colectas y solo $1,000 (0.0 %) de ingresos por personas jurídicas.

    Para Acción Ciudadana, estos datos evidencian «la limitada» participación de privados en el financiamiento de institutos políticos. AC aclaró sobre los datos que el partido Arena no presentó los datos firmados, sellados y auditados sino un documento con los ingresos, gastos y donantes, por lo que, catalogan la información como «extracontable».

    Gastos de los cuatro partidos por $1.7 millones

    Los partidos Arena, Vamos, PDC y DS reportaron también gastos por $1,766,011.47 durante el año pasado. Solo Arena tiene el 89 % de esa deuda con $1,570,939.86; le sigue el PDC con $162,672.34; luego DS con $12,341.49 y finalmente Vamos con a penas $20,057.78.

    Arena reportó en su información que percibió ingresos por $2,231,052, de ese monto, al menos $2,221,273.86 eran de deuda política. Mientras que en gastos, el partido tricolor reporta $1,570,939.86 en agostos que incluyen programas, alimentación, promocionales, viáticos y otros.

    Democracia Salvadoreña no reportó ingresos ni públicos ni privados  pero sí un gasto de $12,341.49 en salarios, auditoría, mantenimiento, papelería y servicio de telefonía. PDC tuvo ingresos por $363,913.80. Vamos registró financiamiento privado por $17,920.36 y un gasto de $20,057.78.

    Aunque Gran Alianza por la Unidad Nacional (Gana) no entregó la información, la Asamblea Legislativa reportó que entregó $28,842.68 al partido en concepto de cuotas partidarias durante 2024.

  • Claudia Ortiz descarta «categóricamente» alianza de Vamos con partidos para elecciones 2027

    Claudia Ortiz descarta «categóricamente» alianza de Vamos con partidos para elecciones 2027

    La diputada de Vamos, Claudia Ortiz reiteró este martes que su partido no hará alianzas con ningún otro partido político, solo con líderes de la sociedad civil.

    «Categóricamente tengo que reiterar que no, que nuestro partido y después de consultas con nuestras bases, no estamos considerando ninguna alianza o coalición con otros partidos políticos», afirmó Ortiz.

    Aseguró que lo que sí consideran es darle oportunidad a personas de la sociedad civil que que luchen por la justicia y que busque un cargo público.

    «Hemos reiterado en varias ocasiones, que nosotros lo que vamos a plantear son alianzas con la sociedad civil, para poder darle la oportunidad a ciudadanas, a ciudadanos que han luchado por causas justas, que han liderado luchas sociales que puedan tener un espacio en el partido Vamos para poder aspirar a un cargo público», expresó la diputada.

    Agrego que su partido a «diferencia» de los otros partidos políticos, nació de la inconformidad de la sociedad civil por cómo se ha venido haciendo política partidaria en El Salvador.

    «Nosotros no nos hemos desprendido de ningún partido político, así como Nuevas Ideas que se desprendió de Arena, del Frente, ahí reunieron gente que venía de Arena, del Frente. Nosotros no. Nuestra historia es de un partido de grupos de sociedad civil, de gente que buscó hacer algo por el país y se dio cuenta que la política partidaria en El Salvador estaba podrida, entonces se crea un nuevo partido político con gente que venimos de sociedad civil», aseguró la legisladora.

    Dijo que está segura que pueden dar la batalla para las elecciones de 2027 sin aliarse con otro partido político, pero que sí están abiertos para «gente honesta» y que «justamente la batalla que tienen que dar es cambiar la política desde adentro», aseveró.

    El partido Vamos aún sigue analizando cómo será su participación en los comicios electorales del 2027.

  • Crisis electoral y confrontaciones políticas empañan elecciones en Honduras

    Crisis electoral y confrontaciones políticas empañan elecciones en Honduras

    Las elecciones generales en Honduras, previstas para el 30 de noviembre, se desarrollan en un ambiente marcado por la incertidumbre y los enfrentamientos entre los principales órganos electorales. Las disputas entre miembros del Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal de Justicia Electoral (TJE) han retrasado el cronograma de actividades e incluso impedido la impresión de papeletas en dos de los 18 departamentos del país.

    El CNE arrastra una crisis desde las elecciones primarias celebradas el 9 de marzo, previas a los comicios generales que definirán la elección de un presidente, tres vicepresidentes, 298 alcaldes municipales, 128 diputados al Congreso Nacional y 20 al Parlamento Centroamericano.

    Las Fuerzas Armadas, encargadas de custodiar y transportar el material electoral, también han quedado en entredicho tras los errores logísticos ocurridos en los comicios de marzo, lo que ha generado mayor desconfianza entre la población.

    Analistas y observadores, tanto nacionales como internacionales, advierten que el problema de fondo radica en que los organismos electorales están compuestos por representantes de partidos políticos que anteponen sus intereses partidarios al funcionamiento institucional.

    El CNE está integrado por Ana Paola Hall, del Partido Liberal; Cossette López, del Partido Nacional, y Marlon Ochoa, del Partido Libertad y Refundación (Libre), cuyo coordinador general es el expresidente Manuel Zelaya, esposo y principal asesor de la actual presidenta Xiomara Castro.

    La candidata presidencial del oficialista partido Libre, Rixi Moncada.

    Acusaciones cruzadas y lenguaje hostil

    Los conflictos más fuertes dentro del CNE se han dado entre representantes del Partido Nacional y Libre. El jueves, López denunció que Ochoa ocultó un equipo biométrico ingresado irregularmente al Consejo.

    “Queremos elecciones, pero con transparencia, no con equipos escondidos, ni bajo llave de un solo partido”, le reclamó López.

    Ochoa, por su parte, acusó a López de intentar “boicotear el proceso electoral” y anunció que presentará una denuncia ante la Fiscalía, una institución que también ha perdido credibilidad en el país. “Fanfarrón” y “sonrisa cínica” fueron algunos de los calificativos que López dirigió a su colega.

    El costo de todo el proceso electoral supera los $152 millones, incluyendo las elecciones primarias de marzo. Sin embargo, los principales candidatos tampoco han dado el ejemplo de civilidad esperado en un proceso democrático.

    El jueves, un militante del Partido Liberal quemó una bandera del partido Libre frente a su sede en Tegucigalpa, en presencia del candidato presidencial Salvador Nasralla, quien fue captado sonriendo durante la acción. Aunque más tarde se disculpó en redes sociales diciendo que “no me percaté completamente de la escena por no estar al frente”, las imágenes lo mostraban a escasos metros del acto.

    La candidata de Libre, Rixi Moncada, respondió acusando a Nasralla de “representar a las mafias” en el país. En un incidente anterior, activistas de Libre desfilaron con un ataúd con un pollo de plástico encima, en alusión a Roberto “Pollo” Contreras, alcalde de San Pedro Sula, quien también apareció recientemente con dos ataúdes, simbolizando la “muerte política” de sus rivales Moncada y Nasry Asfura, del Partido Nacional.

    En medio de la violencia social, criminal y política que enfrenta Honduras, los ciudadanos son testigos de una creciente hostilidad entre los líderes de los partidos que aspiran al poder.

     

  • A dos meses de las elecciones en Honduras, persisten dudas sobre el CNE y las Fuerzas Armadas

    A dos meses de las elecciones en Honduras, persisten dudas sobre el CNE y las Fuerzas Armadas

    A menos de dos meses de las elecciones generales del próximo 30 de noviembre, crecen las inquietudes en Honduras por la falta de credibilidad en el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el papel de las Fuerzas Armadas, responsables del resguardo del material electoral.

    A pesar de que el CNE superó en agosto una crisis interna tras los comicios primarios, los cuestionamientos no han cesado, especialmente tras los incidentes en la distribución de papeletas durante las votaciones internas del pasado 9 de marzo.

    El CNE, integrado por Ana Paola Hall (Partido Liberal), Cossette López (Partido Nacional) y Marlon Ochoa (Partido Libre), intenta recuperar el rumbo tras los retrasos en el cronograma electoral. Sin embargo, analistas como Filadelfo Martínez advierten que el órgano rector carece de autoridad real.

    El Consejo Nacional Electoral de Honduras ha sido foco de críticas por sus atrasos y desacuerdos.

    El incidente más reciente ocurrió con la publicación indebida de una fotografía del diputado Jorge Cálix en una papeleta preliminar para un departamento en el que no compite, lo que provocó el despido de dos empleados del CNE y nuevas críticas al organismo.

    “Eso es una afrenta terrible… Ahora son las papeletas, pero el punto de conflicto será el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP)”, advirtió Martínez.

    Desconfianza en las Fuerzas Armadas

    Las Fuerzas Armadas, encargadas del traslado y seguridad del material electoral, también enfrentan críticas por su desempeño durante las internas, donde se reportaron retrasos y anomalías en la entrega de papeletas, especialmente en Tegucigalpa y San Pedro Sula.

    La polémica se intensificó tras la aparición de microbuses no autorizados con cajas electorales y las declaraciones del jefe del Estado Mayor Conjunto, Roosevelt Hernández, quien ha protagonizado enfrentamientos con periodistas tras minimizar los hechos.

    El polémico jefe militar hondureño, Roosevelt Hernández.

    Elecciones clave para los partidos tradicionales

    El panorama electoral está marcado por una posible reconfiguración del mapa político. Según Martínez, Libre y el Partido Liberal «se juegan la supervivencia», mientras que el Partido Nacional, pese a conflictos locales, “puede darse el lujo de perder sin desaparecer” gracias a su estructura organizativa.

    Los principales candidatos presidenciales son: la oficialista Rixi Moncada (Partido Libre), el exalcalde de Tegucigalpa, Nasry Asfura (Partido Nacional), y el exvicepresidente Salvador Nasralla (Partido Liberal).  Otros candidatos son Nelson Ávila (PINU-SD) y Mario Rivera (Demócrata Cristiano).

    En total, más de seis millones de hondureños están habilitados para votar y elegir un presidente, tres vicepresidentes, 298 alcaldías, 128 diputados al Congreso Nacional y  20 diputados al Parlamento Centroamericano.

  • Elecciones en Honduras avanzan entre denuncias de fraude y crisis en el CNE

    Elecciones en Honduras avanzan entre denuncias de fraude y crisis en el CNE

    Las elecciones generales en Honduras, previstas para el 30 de noviembre de 2025, avanzan en medio de acusaciones de fraude entre candidatos de los tres partidos mayoritarios y una creciente desconfianza hacia el Consejo Nacional Electoral (CNE). Sectores sociales y analistas advierten sobre un posible clima de violencia, cualquiera que sea el resultado de los comicios.

    La contienda enfrenta al oficialista Partido Libertad y Refundación (Libre), coordinado por el expresidente Manuel Zelaya, esposo y asesor de la presidenta Xiomara Castro, con los opositores Partido Nacional y Partido Liberal.

    Según encuestas, los candidatos con mayor intención de voto son Salvador Nasralla (Liberal), Nasry Asfura (Nacional) y Rixi Moncada (Libre), aunque esta última asegura liderar otros sondeos y se declara próxima presidenta.

    El proceso ha enfrentado retrasos desde las primarias del 9 de marzo por desacuerdos entre los tres consejeros del CNE, particularmente sobre el sistema de Transmisión Electoral de Resultados Parciales (TREP). El 5 de agosto se logró un acuerdo que redujo la tensión política, tras semanas de parálisis por la ausencia del representante oficialista en las sesiones convocadas por la presidenta del organismo.

    La consejera Ana Paola Hall, del Partido Liberal, llegó a presentar su renuncia ante el Parlamento por diferencias con sus colegas Cossete López (Nacional) y Marlon Ochoa (Libre), además de denunciar amenazas de muerte contra ella y su familia. Analistas como Manuel Torres señalan que el CNE es un ente “profundamente politizado”, en el que cada consejero responde a los intereses de su partido y no a los principios democráticos.

    La presidenta Xiomara Castro aseguró que el país avanza “hacia un sistema que reduce la intervención humana” y garantizó que en noviembre habrá elecciones “libres, democráticas y transparentes”.

    Sin embargo, organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Instituto Nacional Demócrata (NDI) advierten que la polarización política y la crisis de gobernanza en el CNE amenazan la credibilidad del proceso electoral en Honduras.