Etiqueta: paz total

  • De la Espriella reactiva capturas y extradiciones tras cerrar diálogos con grupos armados

    De la Espriella reactiva capturas y extradiciones tras cerrar diálogos con grupos armados

    El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció dl viernes el cierre de las mesas de diálogo y los espacios de interlocución sociojurídica que permanecían activos como parte de la política de “paz total” impulsada por el anterior Gobierno de Gustavo Petro.

    El mandatario comunicó varias resoluciones para finalizar esos procesos y sustituir la estrategia de negociación por mecanismos de sometimiento a la Justicia.

    «Con dichas decisiones estoy terminando de una buena vez las mesas de diálogo y espacios de conversación socio-jurídica en el marco de la mal llamada paz total del Gobierno Petro», afirmó De la Espriella.

    Entre las medidas figura el cierre de las conversaciones con el Frente Comuneros del Sur, estructura separada del Ejército de Liberación Nacional (ELN). El Ejecutivo también retiró el reconocimiento oficial a los negociadores designados durante la administración anterior para participar en ese proceso.

    El Gobierno puso fin además al espacio de conversación sociojurídica con organizaciones armadas y criminales de Medellín y el Valle de Aburrá, conocido como el ‘Tarimazo’, y retiró la acreditación de Isabel Zuleta López como negociadora. De la Espriella cuestionó la política anterior al referirse a «semejante nombre rimbombante para una farsa tan grande».

    Las resoluciones serán remitidas al Ministerio de Justicia y a la Fiscalía General de la Nación para reactivar las actuaciones judiciales contra integrantes de las estructuras involucradas.

    «Estas decisiones se van a comunicar al Ministerio de Justicia y a la Fiscalía General de la Nación Para que se reactiven contra todos estos delincuentes las respectivas órdenes de captura Por supuesto las extradiciones que las vamos a acelerar y demás situaciones jurídicas a las que haya lugar», especificó el presidente.

    De la Espriella aseguró que su administración no mantendrá negociaciones con las organizaciones que considera criminales y resumió su nueva política de seguridad con la afirmación: «El Estado no negocia su soberanía ni se arrodilla ante los criminales».

    La decisión profundiza el cambio de estrategia respecto a la administración de Petro.

    El nuevo rumbo se suma a medidas adoptadas a finales de agosto contra otros grupos que participaron en procesos de diálogo, entre ellos el Estado Mayor de los Bloques y Frente (EMBF), la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN). Los acercamientos promovidos desde 2022 atravesaron crisis, suspensiones y rupturas, principalmente con el ELN y sectores de las disidencias de las FARC.

    De la Espriella, quien asumió la Presidencia el 7 de agosto, había prometido durante su campaña modificar la política de paz y seguridad de su antecesor. Su Gobierno apuesta ahora por ejecutar las órdenes judiciales y perseguir a integrantes de las organizaciones afectadas por las resoluciones. «Se acabaron las concesiones a los delincuentes. La autoridad legítima jamás volverá a claudicar», sentenció.

     

  • La política de paz y la política de seguridad de Colombia han fracasado, dice senador opositor

    La política de paz y la política de seguridad de Colombia han fracasado, dice senador opositor

    Los atentados contra un helicóptero de la Policía en Amalfi (Antioquia) y contra la Escuela Militar de Aviación en Cali, que dejaron 20 muertos y más de 70 heridos la semana pasada en Colombia, evidencian el fracaso de la política de seguridad del presidente Gustavo Petro, según el senador Ariel Ávila, uno de los mayores expertos en el conflicto armado colombiano.

    “Yo creo que la política de paz ha fracasado, pero el problema no es la política de paz, es la política de seguridad que también está fracasando”, dijo Ávila en una entrevista con EFE.

    El legislador de la Alianza Verde advirtió que las Fuerzas Militares enfrentan una crisis presupuestal y de personal, lo que ha generado parálisis operativa en medio de la creciente violencia.

    Aunque reconoció que Colombia no vive una situación como la de los años 90 o inicios de los 2000, cuando la guerrilla y los carteles golpeaban con mayor fuerza, Ávila subrayó que la seguridad “está peor que hace diez años”.

    Agregó que los próximos ocho meses serán difíciles y llamó a fortalecer la brigada de inteligencia militar, reformar la vigilancia policial y aumentar en al menos 20,000 efectivos la fuerza pública.

    El senador y analista político colombiano Ariel Ávila. EFE

    El senador también criticó la estrategia de paz total impulsada por Petro, que buscaba negociar con el ELN, las disidencias de las FARC y someter judicialmente al Clan del Golfo. Señaló que los ceses al fuego sin protocolos fueron un error y que la bonanza de economías ilegales, como la minería ilegal, el narcotráfico y el tráfico de migrantes, incentiva la expansión de los grupos armados.

    Ávila ilustró el crecimiento criminal con datos: al final del gobierno de Juan Manuel Santos las disidencias de las FARC estaban en 56 municipios; tras la gestión de Iván Duque llegaron a 123 y hoy alcanzan unos 180. El ELN pasó de 99 municipios con Santos a 163 con Duque y actualmente opera en más de 220. El Clan del Golfo, en cambio, ya tiene presencia en casi 300 de los 1,104 municipios del país.

    “Se juntó el hambre con las ganas de comer: errores del Gobierno y bonanza criminal. Ningún grupo tiene interés en negociar en medio de tanto dinero ilegal. Esa es la vida real de esto”, concluyó Ávila.