Etiqueta: Pedro Castillo

  • Sánchez se declara «confiado y optimista» pero pide esperar a completar escrutinio en Perú

    Sánchez se declara «confiado y optimista» pero pide esperar a completar escrutinio en Perú

    El candidato izquierdista Roberto Sánchez aseguró este lunes que mantiene una posición “confiada y optimista” sobre sus posibilidades de ganar la Presidencia de Perú, aunque insistió en esperar los resultados definitivos del escrutinio tras la ajustada votación celebrada el domingo.

    “Estamos confiados y optimistas, pero el conteo al 100 % aún está por develarse”, manifestó Sánchez ante periodistas, luego de que dos proyecciones basadas en muestras representativas le otorgaran una ligera ventaja sobre la candidata derechista Keiko Fujimori.

    El dirigente del partido Juntos por el Perú, que participa en la contienda como representante político del expresidente Pedro Castillo, hizo un llamado a todos los sectores políticos para respetar el resultado final de las urnas y evitar nuevos episodios de confrontación en el país.

    “Estamos con tranquilidad para respetar los resultados. Lo que viene es trabajar por el país e invocar a todos los consensos, porque Perú tiene que parar la inestabilidad política, la criminalidad y la pobreza”, afirmó. Asimismo, pidió a la población actuar con “tranquilidad y serenidad” mientras concluye el conteo oficial.

    Sánchez retomó este lunes sus actividades en el Congreso peruano y presidió una sesión de la Comisión Especial para el Proyecto Multipropósito Chancay, relacionada con el puerto construido por la empresa estatal china Cosco. El legislador explicó que acudió al Parlamento para cerrar los trabajos pendientes de la comisión, cuya última sesión se celebró este día.

    El candidato fue elegido congresista en las elecciones de 2021 y también ocupó el cargo de ministro de Comercio Exterior y Turismo durante el gobierno de Castillo. Actualmente se encuentra con licencia sin goce de sueldo para participar en la campaña presidencial.

    Los resultados preliminares mantienen un empate técnico entre Sánchez y Fujimori. Las proyecciones disponibles indican que la diferencia entre ambos sería mínima y podría definirse por un margen similar al registrado en las dos últimas elecciones presidenciales peruanas, donde la distancia entre los contendientes fue cercana a los 40,000 votos.

    La elección representó una nueva confrontación entre el fujimorismo y el sector político vinculado a Pedro Castillo. En los comicios de 2021, Castillo derrotó por estrecho margen a Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, en una de las elecciones más disputadas de la historia reciente del país.

    Más de 27.3 millones de peruanos fueron convocados a las urnas para elegir al mandatario que gobernará entre 2026 y 2031. La votación se desarrolló en un contexto marcado por una década de inestabilidad política, período en el que Perú ha tenido ocho presidentes.

     

     

  • El izquierdista Roberto Sánchez busca gobernar Perú bajo su sombrero

    El izquierdista Roberto Sánchez busca gobernar Perú bajo su sombrero

    El candidato izquierdista Roberto Sánchez disputará este domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú frente a la conservadora Keiko Fujimori, respaldado por sectores que continúan identificándose con el expresidente Pedro Castillo, destituido en 2022 tras intentar disolver el Congreso.

    Sánchez fue designado por Castillo como su principal heredero político para esta contienda electoral y ha construido gran parte de su campaña alrededor de la figura del exmandatario, quien mantiene respaldo en sectores populares que consideran que fue apartado del poder por intereses políticos y económicos.

    A diferencia de Castillo, quien llegó a la Presidencia desde el sindicalismo magisterial y sin una trayectoria política consolidada, Sánchez cuenta con una extensa experiencia en la administración pública y en actividades partidarias.

    El aspirante presidencial, de 57 años, es psicólogo de profesión, nació en la provincia de Huaral y cursó estudios en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Antes de ingresar plenamente a la política también pasó por formación religiosa en un seminario, según ha relatado en distintas ocasiones.

    Su carrera política comenzó en el Partido Humanista, organización desde la cual desarrolló trabajo en gobiernos municipales y posteriormente alcanzó una curul en el Congreso peruano en 2021.

    Ese mismo año ganó protagonismo nacional al integrarse al gobierno de Pedro Castillo como ministro de Comercio Exterior y Turismo, cargo que ocupó durante todo el mandato del entonces presidente y desde donde se convirtió en uno de sus colaboradores más cercanos.

    Tras el fallido intento de golpe de Estado protagonizado por Castillo en diciembre de 2022, Sánchez presentó su renuncia al gabinete y posteriormente se abstuvo durante la votación parlamentaria que destituyó al mandatario.

    Pese a ello, con el paso de los años se transformó en uno de sus principales defensores políticos. Su agrupación incorporó incluso a familiares cercanos de Castillo, entre ellos su hermano José Mercedes Castillo y su cuñada Yenifer Paredes.

    Uno de los respaldos que más controversia ha generado en su campaña es el de Antauro Humala, líder del movimiento etnocacerista y hermano del expresidente Ollanta Humala. Antauro recuperó su libertad en 2022 tras cumplir una condena relacionada con la sublevación militar conocida como el Andahuaylazo.

    Aunque Sánchez ha tomado distancia de algunas de las posiciones más radicales de Humala, ambos coinciden en propuestas como la convocatoria a una nueva Constitución, una mayor participación del Estado en la gestión de recursos naturales y la revisión de determinados acuerdos económicos.

    El candidato también ha planteado la necesidad de fortalecer el papel estatal en sectores estratégicos y revisar las condiciones bajo las cuales operan algunas empresas extranjeras en el país.

    Más de 27.1 millones de peruanos acudirán este domingo a las urnas para decidir quién gobernará Perú entre 2026 y 2031, en una elección marcada por la polarización política y por una década de inestabilidad institucional que ha llevado al país a tener ocho presidentes en los últimos diez años.

     

     

  • Perú elegirá el domingo entre los herederos de dos autogolpes de Estado

    Perú elegirá el domingo entre los herederos de dos autogolpes de Estado

    Los peruanos acudirán a las urnas el próximo domingo para elegir a su próximo presidente entre la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, en una segunda vuelta que enfrenta a dos proyectos políticos vinculados a expresidentes que protagonizaron intentos de ruptura del orden democrático en el país.

    Keiko Fujimori busca llegar por cuarta ocasión a la Presidencia respaldada por el legado político de su padre, el fallecido expresidente Alberto Fujimori, quien gobernó entre 1990 y 2000 y ejecutó el denominado “autogolpe” de Estado de 1992, con el que disolvió el Congreso e impulsó una nueva Constitución.

    Por su parte, Roberto Sánchez compite como representante del sector político afín al expresidente Pedro Castillo, quien actualmente permanece encarcelado tras ser condenado por el fallido intento de golpe de Estado ocurrido en diciembre de 2022, cuando intentó disolver el Congreso antes de ser destituido y detenido.

    Aunque separados por tres décadas, ambos episodios mantienen similitudes. Tanto Alberto Fujimori como Pedro Castillo anunciaron medidas para intervenir el Congreso, gobernar mediante decretos de emergencia y promover cambios constitucionales, aunque los resultados fueron completamente distintos.

    El autogolpe de Fujimori logró consolidarse gracias al respaldo de las Fuerzas Armadas y al apoyo de amplios sectores de la población. Posteriormente impulsó la Constitución de 1993 y fortaleció un modelo económico de libre mercado. Sin embargo, su administración también quedó marcada por denuncias de corrupción y violaciones a los derechos humanos que derivaron en una condena judicial.

    “Fue una medida de excepción, por la situación del país frente a dos grupos terroristas que querían controlar el país y una hiperinflación galopante (…) Esta decisión tan difícil que tomó mi padre permitió que luego se hiciese la Constitución de 1993, que aprobó la población”, manifestó recientemente Keiko Fujimori en una entrevista televisiva.

    En contraste, el intento de Castillo fracasó pocas horas después de su anuncio debido a la falta de respaldo militar. Aunque Sánchez renunció al Gobierno en ese momento argumentando razones democráticas, ahora sostiene que el expresidente actuó bajo una fuerte presión de la oposición parlamentaria que buscaba removerlo del cargo.

    La campaña electoral ha reavivado la polarización política en Perú. Los simpatizantes del fujimorismo justifican las acciones de Alberto Fujimori y cuestionan las de Castillo, mientras que los seguidores del exmandatario encarcelado consideran que este fue víctima de una maniobra política impulsada por el Congreso y por el Gobierno que encabezó posteriormente Dina Boluarte.

    La elección definirá cuál de estas dos visiones marcará el rumbo político del país en los próximos años.

     

  • ¿Cuándo se jodió (políticamente) el Perú?

    ¿Cuándo se jodió (políticamente) el Perú?

    «¿Cuándo se jodió el Perú?», la célebre pregunta que Mario Vargas Llosa plantea en ‘Conversación en la catedral’ podría aplicarse para su arraigada crisis política, en la que ha visto pasar a ocho presidentes en diez años, y cuyo origen se remonta a 2016, cuando el Congreso comenzó a acumular poder y descubrió que es más fácil destituir a un presidente que a un alcalde.

    Ese instante, según señala en una entrevista a EFE el sociólogo y analista político Fernando Tuesta, se dio cuando Keiko Fujimori, hija y heredera poítica del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) no aceptó su segunda derrota electoral y anunció que aplicaría su plan de Gobierno desde el Congreso, gracias a los 73 congresistas que le daban mayoría absoluta en la Cámara.

    «Eso condiciona claramente un Gobierno, porque tienes que relacionarte con un Parlamento no solo hostil, sino enormemente obstruccionista, y entonces han venido esta sucesión de presidentes, que cada vez más son presidentes precarios, presidentes de un Ejecutivo al que se le va vaciando el poder», señala Tuesta.

    Desde 2016, Perú ha tenido ocho presidentes (Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Manuel Merino, Francisco Sagasti, Pedro Castillo, Dina Boluarte, José Jerí y ahora José María Balcázar), así como una disolución del Congreso ordenada por Vizcarra y un segundo intento inconstitucional de clausurar el Legislativo dictado por Castillo que no acabó de cristalizar.

    La “incapacidad moral permanente”

    El politólogo agrega que, en estos diez años, el poder se ha ido concentrando en el Congreso y el presidente, al carecer de suficientes apoyos en el hemiciclo, ha ido mutando de manera informal a ser jefe de Estado pero no jefe del Gobierno «porque las cosas que puede hacer están supeditadas a la luz verde que le dé el Congreso».

    «Los parlamentarios han aprendido los males de la política: tenemos poder, podemos condicionar al presidente y, cuando queremos, lo sacamos utilizando recursos que la Constitución destinaba para otro tipo de situaciones, (como) el caso de la vacancia presidencial», explica.

    La figura de la vacancia (destitución) por incapacidad moral permanente, planteada en la Constitución para casos extremos en los que el jefe de Estado queda mentalmente incapacitado o inconsciente, ha sido interpretada por el Congreso como una vía que les faculta a sacar del poder por carencia de ética y probidad para ejercer el cargo.

    Así, con los votos de dos tercios de la Cámara, los presidentes que han desafiado a la mayoría opositora del Parlamento han sido destituidos o forzados a dimitir, e incluso otros que han aceptado alinearse al Legislativo también han acabado cesados por su baja popularidad.

    «Es más fácil bajar a un presidente de la República que un alcalde», afirma Tuesta, quien expone que en 2016 también comenzó la quiebra de algunos acuerdos implícitos de un sistema democrático, como el de reconocer la derrota y asumir el rol de oposición.

    Paradoja electoral

    Por eso, en estas nuevas elecciones, donde compiten 35 candidatos, para superar la inestabilidad el presidente o presidenta debe contar con un grupo parlamentario significativo. «De lo contrario, vamos a continuar con lo que tenemos hasta ahora: la precariedad y el cambio de presidente», dice Tuesta.

    Pero el analista advierte que puede darse una particular ironía, pues los candidatos más conocidos pertenecen a partidos con amplia representación en el Congreso y bajísima popularidad, como Keiko Fujimori, el exalcalde de Lima Rafael López Aliaga y el empresario César Acuña.

    Más de la mitad de candidatos pertenecen a partidos nuevos que la mayor parte de la población no conoce, y «nadie vota a quien no conoce», por lo que «es posible que salgan elegidos un presidente y candidatos que provienen de esos partidos que la gente (mayoritariamente) rechaza»

  • Perú sumará hoy su octavo presidente en menos de diez años

    Perú sumará hoy su octavo presidente en menos de diez años

    Perú tendrá este miércoles a su octavo presidente en cerca de una década de crisis política, luego de que el mandatario interino José Jerí fuera censurado tras apenas cuatro meses en el cargo y a solo dos meses de los nuevos comicios generales. La sucesión constante de jefes de Estado refleja la fragilidad institucional que comenzó tras las elecciones de 2016.

    El primer episodio de esta etapa ocurrió con Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018), quien gobernó 1 año y 236 días. Ganó los comicios frente a Keiko Fujimori, pero enfrentó una férrea oposición del Congreso controlado por el fujimorismo. Aunque superó una primera moción de destitución tras conceder el indulto al expresidente Alberto Fujimori, terminó renunciando ante una segunda moción vinculada al escándalo de Odebrecht.

    Le sucedió Martín Vizcarra (2018-2020), quien permaneció 2 años y 231 días en el poder. Vizcarra disolvió el Congreso y convocó nuevas elecciones legislativas, pero el nuevo Parlamento también le fue adverso y lo destituyó en plena pandemia de la covid-19 por presuntos actos de corrupción cuando fue gobernador de Moquegua.

    Tras su salida asumió Manuel Merino (2020), cuyo mandato duró apenas 5 días. Su gestión se vio truncada por protestas masivas y la muerte de dos jóvenes durante la represión policial, lo que lo llevó a renunciar. Posteriormente, Francisco Sagasti (2020-2021) fue designado como presidente de transición por 252 días, hasta las elecciones que ganó Pedro Castillo.

    Pedro Castillo (2021-2022) gobernó 1 año y 132 días. Enfrentó múltiples intentos de destitución y el 7 de diciembre de 2022 intentó disolver el Congreso en un fallido golpe de Estado para evitar su salida, lo que derivó en su detención y destitución inmediata.

    Dina Boluarte (2022-2025), vicepresidenta de Castillo, asumió el cargo y se mantuvo 2 años y 306 días en el poder, el periodo más largo de esta etapa. Aunque logró sostenerse con apoyo de fuerzas conservadoras, su gestión estuvo marcada por escándalos y una baja popularidad que apenas alcanzaba el 3 %, hasta que perdió el respaldo político antes de las elecciones.

    Finalmente, José Jerí (2025-2026) ejerció 131 días como presidente interino. Su salida se produjo tras revelarse reuniones semisecretas con empresarios chinos contratistas del Estado y presuntas irregularidades en contrataciones públicas.

    Por lo pronto, los legisladores derechistas María del Carmen Alva y Héctor Acuña, y los izquierdistas Edgar Reymundo y José Balcázar presentaron el martes sus candidaturas para asumir la Presidencia del Congreso y, por ende, la jefatura de Estado de Perú tras la destitución de Jerí de ambos cargos.

    Con este nuevo relevo, Perú continúa atrapado en una espiral de inestabilidad institucional, a la espera de que las próximas elecciones logren devolver estabilidad política y gobernabilidad al país.

  • Perú podría vivir este martes su octavo relevo presidencial en una década

    Perú podría vivir este martes su octavo relevo presidencial en una década

    El presidente interino de Perú, José Jerí, podría dejar el cargo en las próximas horas si prosperan en el Congreso varias mociones de censura en su contra, lo que abriría paso al octavo cambio presidencial en el país andino en casi una década, en plena recta final hacia los comicios generales.

    Jerí asumió la Presidencia en octubre pasado, en su calidad de presidente del Congreso de la República del Perú, tras la destitución de Dina Boluarte (2022-2025), con el encargo de conducir el país hasta las nuevas elecciones. Sin embargo, su gestión de apenas cuatro meses se ha visto golpeada por investigaciones fiscales y por el desplome de su popularidad, lo que llevó a partidos conservadores —que inicialmente respaldaron su ascenso— a distanciarse en vísperas de la campaña electoral.

    La Fiscalía le abrió indagaciones por presunto tráfico de influencias, tras revelarse reuniones con empresarios chinos contratistas del Estado. Cámaras de seguridad lo captaron el 26 de diciembre cenando, encapuchado, en un restaurante del empresario Zhihua “Johnny” Yang, y también visitando el local el 6 de enero, horas después de que fuera clausurado por autoridades municipales. Asimismo, salieron a la luz contrataciones de funcionarias que previamente se reunieron con él en el Palacio de Gobierno, incluida una visita que se extendió durante la noche de Halloween, según registros oficiales.

    El mandatario sostiene que para destituirlo se requieren 87 votos, equivalentes a dos tercios del Parlamento, conforme a lo que establece la Constitución para presidentes elegidos por voto popular. No obstante, las mociones plantean censurarlo como presidente del Congreso, lo que automáticamente le haría perder la jefatura del Estado, en virtud de una ley emitida por el propio Legislativo.

    De prosperar la censura, el escenario abre un dilema sobre quién asumiría el mando. El nombre que suena con mayor fuerza es el de la congresista derechista Maricarmen Alva, expresidenta del Parlamento en 2021 y figura destacada en la oposición al exmandatario Pedro Castillo (2021-2022). El desenlace marcaría un nuevo episodio de inestabilidad política en Perú, cuando restan menos de dos meses para que los ciudadanos vuelvan a las urnas.

     

  • José Jerí, a punto de sumarse a la lista de presidentes peruanos destituidos

    José Jerí, a punto de sumarse a la lista de presidentes peruanos destituidos

    El presidente interino de Perú, José Jerí, enfrentará el próximo martes en el Congreso varias mociones de destitución, en un escenario político marcado por la cercanía de las elecciones generales del 12 de abril y tras cuatro meses de gestión transitoria rodeados de controversias.

    Jerí, de 38 años, asumió la Presidencia el 10 de octubre en su calidad de titular del Congreso, luego de que el Parlamento destituyera a Dina Boluarte (2022-2025), quien había reemplazado al encarcelado expresidente Pedro Castillo (2021-2022). El abogado, militante del partido derechista Somos Perú, llegó al Legislativo en 2021 tras la inhabilitación de Martín Vizcarra (2018-2022) y, en pocos meses, pasó de congresista a presidente del Congreso y posteriormente jefe de Estado.

    Su ascenso estuvo marcado por polémicas, entre ellas una denuncia de violación presuntamente ocurrida a finales del año pasado, que fue archivada por el fiscal general interino, Tomás Gálvez, semanas antes de su elección como titular del Parlamento. También enfrentó señalamientos por presunto enriquecimiento ilícito, tras acusaciones de haber cobrado dinero para impulsar proyectos de ley cuando presidía la Comisión de Presupuesto.

    Durante sus primeras semanas buscó diferenciarse de su antecesora, destituida por “permanente incapacidad moral” para enfrentar el crimen organizado, principal preocupación ciudadana de cara a los comicios.

    Jerí impulsó medidas de seguridad inspiradas en el llamado “modelo Bukele”, con intervenciones en cárceles, exhibición de reos bajo control policial y declaración de estado de emergencia, lo que elevó su popularidad por encima del 50 % inicialmente.

    Sin embargo, su imagen se deterioró tras revelarse reuniones semiclandestinas con empresarios chinos, algunos contratistas del Estado, entre ellos Zhihua ‘Johnny’ Yang. También se cuestionaron contrataciones de funcionarias que sostuvieron encuentros privados con el mandatario en el Palacio de Gobierno. Estos hechos provocaron que distintas bancadas busquen distanciarse del presidente interino en un contexto político inestable, donde Perú ha tenido siete mandatarios en la última década.

     

  • Expresidente peruano Pedro Castillo condenado a 11 años y 5 meses de cárcel por intentar golpe

    Expresidente peruano Pedro Castillo condenado a 11 años y 5 meses de cárcel por intentar golpe

    El izquierdista expresidente peruano Pedro Castillo (2021-2022) fue condenado este jueves a 11 años, 5 meses y 15 días de cárcel por el delito de conspiración para una rebelión, a raíz del fallido intento de golpe de Estado que protagonizó el 7 de diciembre de 2022.

    La Sala Penal Especial de la Corte Suprema que juzgó a Castillo consideró que el exmandatario no consumó el delito de rebelión al no concretarse sus intenciones golpistas, motivo por el que la Fiscalía varió durante el juicio la solicitud de pena contra el ex jefe de Estado de 34 años de cárcel a la finalmente dictada por el tribunal.

    El día de los hechos, Castillo dio un mensaje a la nación en el que ordenó disolver temporalmente el Congreso (Parlamento), intervenir la Judicatura y gobernar mediante decretos, tras una nueva e inminente moción en el Legislativo, dominado por la oposición, para destituirlo al salir a la luz indicios de presunta corrupción que lo salpicaban directamente a él.

    Sin embargo, su pronunciamiento no surtió efecto y a los pocos minutos fue detenido cuando había abandonado el Palacio de Gobierno de Lima y se dirigía aparentemente a la Embajada de México, donde su familia sí llegó y recibió asilo, mientras Castillo fue horas después destituido por el Congreso y enviado a la cárcel donde permanece hasta ahora.

  • Martín Vizcarra se suma a la larga lista de expresidentes peruanos condenados por corrupción

    Martín Vizcarra se suma a la larga lista de expresidentes peruanos condenados por corrupción

    Un tribunal de Perú condenó el  miércoles al expresidente Martín Vizcarra (2018-2020) a 14 años de prisión, tras declararlo culpable de cohecho pasivo propio en dos casos de corrupción ocurridos cuando era gobernador regional de Moquegua (2011-2014). La decisión judicial lo convierte en el cuarto exjefe de Estado peruano sentenciado por delitos de corrupción.

    Vizcarra fue hallado responsable de recibir sobornos en los proyectos de infraestructura ‘Lomas de Ilo’, por el cual recibió una condena de 6 años, y ‘Hospital de Moquegua’, que le valió 8 años adicionales. Además, el tribunal ordenó su inhabilitación por 9 años y el pago de una multa de 94,900 soles (alrededor de $25,800 tras conversión).

    Lo que hace singular el caso de Vizcarra es que llegó a la presidencia con un fuerte discurso anticorrupción, llegando incluso a disolver el Congreso en 2019 como parte de lo que llamó una «cruzada contra la corrupción». Sin embargo, terminó siendo destituido en 2020 por el mismo Congreso por presuntos actos irregulares cometidos durante su gestión regional, pese a que en su momento no se presentaron pruebas concluyentes.

    El expresidente peruano Alberto Fujimori. EFE

    Con Vizcarra, ya son seis los expresidentes peruanos que han enfrentado procesos judiciales, condenas o investigaciones por corrupción en las últimas décadas. Desde Alberto Fujimori hasta Dina Boluarte, Perú ha visto una sucesión de mandatarios involucrados en escándalos judiciales que reflejan una profunda crisis institucional.

    El expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) fue condenado en 2009 a 25 años de prisión por crímenes de lesa humanidad, aunque fue liberado por un indulto humanitario en 2023. Alejandro Toledo (2001-2006) fue extraditado desde EE.UU. en 2023 y en octubre de 2024 fue condenado a 20 años y 6 meses de prisión por recibir millonarios sobornos de Odebrecht.

    El expresidente peruano Alan García. EFE

    Alan García (1985-1990 y 2006-2011), investigado por corrupción en contratos del Metro de Lima, se suicidó en 2019 cuando las autoridades iban a arrestarlo por el caso Odebrecht. Según la fiscalía, habría recibido $24 millones en sobornos durante su segundo mandato.

    El expresidente de Perú Ollanta Humala (2011 – 2016). EFE

    Ollanta Humala (2011-2016) fue condenado en abril de 2025 a 15 años de prisión por lavado de activos, luego de recibir financiamiento ilícito de Odebrecht y del gobierno venezolano. Mientras tanto, Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018) permanece en arresto domiciliario desde 2019, investigado por pagos de Odebrecht a su consultora.

    Alejandro Toledo, expresidente de Perú, condenado por corrupción. EFE

    Pedro Castillo (2021-2022), destituido tras intentar disolver el Congreso en 2022, enfrenta cargos por rebelión, abuso de autoridad y alteración del orden público. Está en prisión preventiva y la Fiscalía solicita 34 años de cárcel.

    Dina Boluarte (2022-2025), su sucesora, fue investigada por el caso Rolexgate y denunciada por las muertes en protestas, aunque hasta el momento no ha sido procesada formalmente.

    La destituida expresidenta de Perú, Dina Boluarte. / EFE

    En contraste, Valentín Paniagua (2000-2001) se mantiene como el único expresidente reciente sin señalamientos de corrupción. Fue el mandatario interino tras la renuncia de Fujimori y lideró un breve gobierno de transición con amplia aprobación social.

    Valentín Paniagua fue el único expresidente peruano en no ser procesado por corrupción en tres décadas.

    De cara a las elecciones presidenciales de abril de 2026, el panorama político peruano sigue fragmentado: hay 43 candidatos inscritos, muchos sin respaldo de partidos tradicionales. La sombra de la corrupción sigue presente y la ciudadanía enfrenta un nuevo ciclo electoral con una democracia debilitada.

     

  • Perú rompe relaciones diplomáticas con México por asilo a ex primera ministra de Castillo

    Perú rompe relaciones diplomáticas con México por asilo a ex primera ministra de Castillo

    El Gobierno de Perú anunció este lunes la ruptura de sus relaciones diplomáticas con México, tras confirmarse que la ex primera ministra Betssy Chávez, aliada del expresidente Pedro Castillo, se encuentra asilada en la embajada mexicana en Lima. Chávez es procesada por su papel en el intento de golpe de Estado que encabezó Castillo en diciembre de 2022.

    El anuncio fue realizado por el canciller Hugo de Zela en una rueda de prensa en Lima. “El Gobierno peruano ha decidido romper relaciones diplomáticas con México”, declaró el funcionario, quien calificó de “acto inamistoso” la decisión del país norteamericano. De Zela también recordó que tanto la actual presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, como su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, han intervenido repetidamente en asuntos internos del país andino.

    “La expremier Betssy Chávez, presunta coautora del golpe de Estado que intentó dar el expresidente Pedro Castillo, se encuentra en la embajada de México”, indicó De Zela. El canciller lamentó profundamente la decisión del Gobierno mexicano, señalando que su persistencia en esta postura “equivocada e inaceptable” obligó a Perú a cortar el vínculo diplomático.

    Pese a la medida, el canciller aclaró que la ruptura diplomática no implica el cese de las relaciones consulares con México. También detalló que, aunque Chávez está bajo resguardo de la embajada mexicana, aún no se ha recibido una solicitud formal de asilo político de parte del gobierno mexicano.

    Betssy Chávez fue liberada en septiembre pasado tras pasar más de tres meses en prisión preventiva. La exfuncionaria se encontraba hospitalizada por deshidratación derivada de una huelga de hambre cuando el Tribunal Constitucional ordenó su excarcelación al considerar que su detención había sido arbitraria.

    El presidente Pedro Castillo fue destituido y detenido el 7 de diciembre de 2022 tras anunciar la disolución del Congreso y un gobierno de excepción, en lo que fue considerado un intento de golpe de Estado. Tanto Sheinbaum como López Obrador han defendido públicamente a Castillo, al considerar que fue víctima de un complot político orquestado desde el Congreso peruano.